Día Mundial del Ambiente  - 5 de Junio de 2015

Producción Sostenible, Consumo Responsable
de recursos y energía,
evitar el despilfarro alimentario ...

 

Un llamamiento específico a la participación ciudadana y a las autoridades políticas para la práctica de gestos positivos en beneficio del planeta.

      
documentos del PNUMA y formación del Banco Mundial -imágenes conectadas-
Qué comprende la transición a la Sostenibilidad: Objetivos de Desarrollo Sostenible, hacia la COP21 de París.
2015, Ciudades y Medio Ambiente: Los desafíos de hacer ciudad en tiempos de crecimiento, Orlando Costa.
Debate Ciudadano Planetario sobre Clima y Energía: en 80 países, realizado el 6 de junio, en Argentina.


Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación.

En su Resolución Nº2994 (XXVII) del 15 de diciembre de 1972, la Asamblea General de la ONU designó al 5 de junio como "Día Mundial del Ambiente", con miras a hacer más profunda la conciencia universal de la necesidad de proteger y mejorar el medio ambiente.
Se eligió esa fecha porque fue el día de apertura de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano celebrada en Estocolmo, Suecia en 1972, la misma que llevó al establecimiento del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Veinte años más tarde, la Asamblea General convocó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Río 92), ocasión en que los gobiernos se reunieron con el objeto de adoptar las decisiones necesarias para llevar a cabo los objetivos de la Conferencia de Estocolmo y asumir el compromiso de alcanzar un equilibrio viable y equitativo entre el medio ambiente y el desarrollo, así como un futuro sostenible para la Tierra y los seres vivos que en ella habitan.

El tema del 2015 para el Día Mundial del Medio Ambiente es: Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación.
El bienestar de la humanidad, del medio ambiente y el funcionamiento de la economía dependen en última instancia depende de una gestión responsable de los recursos naturales del planeta. Las pruebas demuestran que las personas estamos consumiendo muchos más recursos naturales que los que el planeta puede proporcionar de forma sostenible. Muchos de los ecosistemas de la Tierra están llegando a puntos críticos de agotamiento y un cambio irreversible, empujados por un aumento de la población y del desarrollo económico. Para 2050, si continúan las actuales pautas de consumo y producción y con el aumento de la población a 9,6 mil millones, necesitaremos tres planetas para mantener nuestros modos de vida y consumo. El eslogan del DMMA este año es “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”. Vivir teniendo en cuenta los límites planetarios es la mejor estrategia para asegurar un futuro sostenible. La prosperidad humana no puede suponer un coste a la Tierra. Vivir de forma sostenible significa hacer más con menos. Darse cuenta de que mantener las actuales tasas del uso de recursos naturales e impactos medio ambientales no son fruto indispensable del crecimiento económico.
sic Fuente: SAyDS Nación.

   
En 2015, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) propone la acción individual a través de mensajes reunidos bajo el lema "Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación".
El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) se ha sumado a la celebración animando a la ciudadanía a participar en la iniciativa "Un millón de compromisos por el Clima. Camino a la COP 21 de París", que ha conseguido casi 1.000 adhesiones sólo dos días después de su lanzamiento.
En el mismo sentido se han manifestado organizaciones ecologistas como Amigos de la Tierra, que ha lanzado su campaña "De camino a París", con objeto de "visibilizar todas las dimensiones de los impactos del cambio climático", así como las opciones disponibles para "luchar contra él".
Más provocadora ha sido la acción de Greenpeace, que esta mañana ha desplegado por sorpresa una veintena de paneles en la verja de la fachada del Magrama con el mensaje "Se vende a 1 euro por cese de actividad", a fin de protestar "contra la reducción de políticas medioambientales y denunciar la pasividad del Ministerio".
Otra ONG conservacionista, Ecooo, ha preferido insistir en la apuesta por la eficiencia y el ahorro energético, defendiendo el autoconsumo de energía fotovoltaica.
Muchos organismos públicos y privados aprovechan hoy para mostrar su compromiso conservacionista, como el portal Segundamano, que ha analizado junto a WWF los beneficios de adquirir un móvil usado, o la Asociación Española de Normalización y Certificación, que ha confirmado la incorporación de más de 16.000 empresas a la nueva versión de la norma ISO 14001 del Sistema de Gestión Ambiental.
En este sentido, Javier Moreira, director comercial de ACR Rehabilitación Sostenible, una empresa especializada en la mejora de la eficiencia energética en la construcción, ha señalado que "una buena actuación puede ahorrar entre un 30 y un 40 %" de los recursos, además de reducir las emisiones de CO2.
Otras iniciativas pasan por la edición de la "Guía para una vida más saludable y sostenible", elaborado por el Observatorio de Salud y Medio Ambiente del Instituto DKV de la Vida Saludable.
O el concurso escolar "Cuidamos el Medio Ambiente... por un Desarrollo Sostenible", organizado por la Asociación mundial de Educadores Infantiles, en el que han participado más de 50.000 escolares de toda España.
También el deporte es una vía útil para difundir los valores medioambientales como demostrará este domingo la Carrera por el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible-EcoRun 2015 en la Casa de Campo de Madrid, y en la cual participará el atleta y Premio Príncipe de Asturias de los Deportes Fabián Roncero.
Igualmente, el domingo la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) presenta junto a la Fundación Biodiversidad del Magrama el reto DesAUTOxícate, que anima a cuatro ciudadanos previamente seleccionados a renunciar durante un mes a su vehículo privado y utilizar otras opciones de movilidad urbana.
En Bruselas, las instituciones europeas se suman a la conmemoración celebrando la Semana Verde, que en esta edición ha elegido la protección de naturaleza y biodiversidad como ejes principales. En el aniversario de hoy, se desarrollan diversas actividades enmarcadas en la programación del proyecto LIFE CREAMAgua, destinado a la restauración de 70 hectáreas de riberas en el río Flumen a su paso por Los Monegros (Aragón) y la creación de 16 humedales.
Fuente: EFE (La fototeca dispone de una colección en www.lafototeca.com. URL::
http://bit.ly/10n80fY)
sic Fuente: ElConfidencial.com

 

2015, Ciudades y Medio Ambiente, Orlando Costa.
Los desafíos de hacer ciudad en tiempos de crecimiento. El autor es Ingeniero Mecánico y dirige la Cátedra Libre Municipios Sustentables en la Universidad Nacional de La Plata.

El 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, tiene este año especial significación.
En Naciones Unidas se definirá en Setiembre una nueva Agenda para el Desarrollo Sostenible y en Diciembre en París, en la COP21, se alcanzará el acuerdo mundial sobre el cambio climático.
Incluso el Papa Francisco está por emitir una encíclica sobre los temas ambientales que preocupan a la humanidad.
El desarrollo económico, la pobreza y exclusión social, el medio ambiente y el cambio climático son cuestiones que no deben estar ausentes en la agenda política.
La población seguirá creciendo, la urbanización continuará el acelerado proceso de las últimas décadas, sobre todo en América Latina y la Argentina, y se necesitarán más energía, agua segura y alimentos para sostenerlo.
Hay y habrá muchas propuestas de acciones para lograr una vida próspera y saludable. Y seguramente serán las ciudades las protagonistas de los cambios por venir. Pues en los lugares donde vivimos se concentra la actividad económica, el ingreso que posibilita la producción y el consumo, y se manifiestan los problemas.

En todos los territorios se demanda seguridad, educación, salud, buenos servicios, infraestructura, crecimiento económico, empleo decente, menos pobreza, y se reclaman soluciones a los gobernantes locales.
Se habla mucho de calidad de vida y se lo asocia con el nivel del PBI y la posibilidad de consumo de la población. Pero hay otros componentes que considerar en la actualidad y mirando el futuro: si crecemos agrediendo el ambiente, los recursos y servicios que nos da la naturaleza; contaminando; gestionando mal los residuos; derrochando la energía; generando más gases de efecto invernadero que incrementan el calentamiento del planeta, estaremos lejos de lograr más bienestar.
Hay ciudades que tienen problemas por sus propias características, las que están en lugares próximos a la actividad minera, las que están en zonas petroleras, las que están cerca del mar o los ríos; pero también en la Argentina la mayoría carece de planificación o si la tiene no la respeta. Así, en lugar de hacer ciudad, se avanza en tiempos de bonanza económica con obras para la anti-ciudad.
Además de lo ya mencionado, la extensión de la mancha urbana hacia las periferias (los pobres con viviendas sociales o asentamientos informales y los ricos en barrios cerrados), la falta de agua segura y saneamiento, las construcciones insustentables, la movilidad y el transporte, el arbolado, los parques y lugares verdes, el diseño y utilización de los espacios públicos, son algunos de los temas que deben estar en el debate de la política y la participación ciudadana.
En definitiva, es en las ciudades donde están las oportunidades para vivir mejor, y donde debemos generarlas. Y es allí donde se debe aprovechar el conocimiento, concentrar el pensamiento y la acción política para el cambio y la innovación procurando mejores condiciones de vida.

   

archivo 2013

Después del 5 de junio de 2013 ¿QUÉ?

La forma en que cultivamos, criamos, procesamos, transportamos y distribuimos los alimentos influye en lo que comemos”, advirtió el Director General de FAO, José Graziano da Silva. También hizo un
enfático llamado a los Gobiernos y a las Empresas a “ayudar a los consumidores a tomar buenas decisiones alimentarias para una mejor nutrición a través de la educación y la información“. 

* reducir tu huella alimentaria
* tomar decisiones que 
reduzcan los desechos 
* reducir el 
impacto ambiental con procesos eficientes
* ejercer una 
responsabilidad más solidaria

 

¿De dónde vienen nuestras enfermedades?
Sólo el 2% de los genes son responsables directos de algunas enfermedades. La mayoría son el resultado de la modificación de estos genes por el "estilo de vida" en el habitar que engloba todo lo que nos rodea. 
más info aquí

 Nos sumamos a Juan Carr*

“Si cada día lográramos que 575 personas salgan de la indigencia, en 2020 declararíamos el hambre cero”, y la gran contradicción de la Argentina, donde se produce alimento para 130 millones de personas y, aún así, no se ha logrado erradicar el hambre.

 http://agro.fauba.info/node/320
* En 2009 fundó el primer Centro Universitario de "lucha contra el hambre" en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA

 

Para Debatir y Reflexionar

Este día bien vale como motivación para conocer y tomar conciencia ante la autocrítica y la voluntad de decisión que nos debemos:
Salvar la comida que se tira,
Micaela Urdinez
La comida que desperdiciamos

ARCHIVO    Guía de actividades -PNUMA-

Según FAO, cada año se desechan 1,3 billones de comida, lo que equivale a la producción total del África Subsahariana. Al mismo tiempo una de cada siete personas en el mundo se va a la cama hambrienta y más de 20.000 niños de menores de cinco años mueren diariamente de hambre. Así, un 98% del hambre mundial se da en países en vías de desarrollo.

Actualmente nuestro planeta trata de ofrecer los recursos necesarios para sus 7 billones de habitantes (9 millones en 2050), sin embargo, FAO estima que un tercio de la producción alimentaria se pierde o es desechada. Ese hecho es altamente perjudicial para los recursos naturales y genera consecuencias negativas en el medio que nos rodea.

Si desperdiciamos comida, significa que todos los recursos empleados para producirla también lo son. Así por ejemplo, producir un litro de leche supone gastar 1.000 litros de agua o producir una hamburguesa 16.000 litros... Todas esas emisiones de gas durante el proceso habrán sido en balde si desechamos alimentos.

De hecho, la producción global de alimentos ocupa un 25% de la superficie habitable, un 70% de consumo de agua, un 80% de deforestación y un 30% de gases. Es, por tanto, uno de las actividades que más afectan a la pérdida de biodiversidad y a los cambios en el uso del suelo.

Pero, ¿qué significa tomar decisiones acertadas? Elegir aquellos alimentos cuyo impacto al medio ambiente es menor, es el caso de la comida orgánica en la que apenas se usan productos químicos. O adquirir productos en mercados locales en los que se sabe que no ha sido necesario el transporte y por tanto, no han supuesto grandes emisiones de gas.

Fuente: PNUMA

Para Debatir y Reflexionar

Salvar la comida que se tira, Micaela Urdinez 

Por día, en la Argentina se desechan cientos de toneladas de alimentos que podrían canalizarse por medio de instituciones solidarias y ayudar a paliar el hambre.

Alrededor de 2 millones de personas pasan hambre con frecuencia, según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA),

Genera indignación que todos los días cientos de toneladas de alimentos que podrían canalizarse de manera solidaria terminen en la basura.

 

Fuente: La Nación, 4 de mayo de 2013

 

Los restaurantes son grandes desechadores de alimentos que podrían servir para paliar el hambre.
La problemática del derroche de alimentos tiene escala mundial y cada país intenta resolverla a su manera. Según un reciente informe del Instituto de Ingenieros Mecánicos de Londres, la mitad de los alimentos que se producen en todo el mundo, equivalente a 2000 millones de toneladas, va a la basura. De acuerdo con esta institución, el mal almacenamiento, las fechas muy estrictas sobre vencimiento en el empaquetado y consumidores muy exigentes son las causas de este derroche.
Los desperdicios de alimentos son de distinta índole y se producen en cada eslabón de la cadena de alimentos: cultivo, producción, procesado, distribución, comercialización y consumo.
Las mayores pérdidas de alimentos se producen, principalmente, en las etapas de producción (cosecha, procesamiento y distribución), mientras el desperdicio de comida se produce con los minoristas y los consumidores en el final de la cadena alimentaria. Una gran cantidad de la pérdida de alimentos ocurre en la última etapa y una alta proporción después de que los alimentos hayan llegado al consumidor. Alrededor de la mitad son desechos inevitables, mientras que el resto son alimentos perfectamente comestibles que se tiran. Eso se debe al comportamiento del consumidor, las regulaciones de calidad, los precios del mercado y la mala coordinación de la cadena de alimentos.

Por ejemplo, esto es lo que sucede en los restaurantes, las cadenas de comida rápida y las cocinas para comercios, que a menudo tiran grandes cantidades de comida como resultado de su almacenamiento, preparación y forma de servirla, y casi igual después de servirla, a menudo porque las raciones son demasiado grandes y por la falta de formación de quienes manejan la comida.

En nuestro país son numerosas las trabas que llevan a que comida perfectamente en buen estado no llegue, en tiempo y forma, a las organizaciones que brindan asistencia alimentaria a los más necesitados. Barreras legales, fiscales, logísticas, financieras y educativas son las que hay que derribar para modificar esta situación.

En este sentido, el trabajo que realiza a diario la Red Argentina de Banco de Alimentos junto con sus 17 bancos de alimentos para reducir el hambre y mejorar la nutrición de la población más vulnerable, es fundamental. Los bancos de alimentos actúan como un canal transparente y sustentable para las empresas de la industria alimentaria, productores agropecuarios y la industria supermercadista, captando donaciones de alimentos 100% aptos para el consumo humano, que por diversos motivos han salido de la cadena comercial, llegando así a quienes más lo necesitan. Los motivos por los cuales un alimento sale de la cadena comercial son variados: defectos en el envoltorio o envasado, fecha de vencimiento próxima, poco éxito en el mercado, productos estacionales, excedentes de producción y devoluciones.
"Hay zonas no explotadas, mercados a los que no podemos llegar por falta de recursos, infraestructura y fletes. En cuanto a alimentos secos dependemos mucho de las empresas, que en los últimos años han ajustado muchísimo su línea de producción y tienen mucho menor cantidad de productos que desperdician y pueden donar", cuenta José Reboratti, miembro del Comité Asesor de la Red Argentina de Bancos de Alimentos. En cuanto a las pérdidas en la etapa de producción, Cecilia Theulé, directora ejecutiva de Solidagro Asociación Civil, sostiene que existen diferentes escenarios. Mientras que en el sector agropecuario (cereales y carnes, también azúcar) y en la cadena de leche, el desperdicio en la producción es mínimo porque la cadena productiva es de una enorme eficiencia. No sucede lo mismo cuando hablamos de frutas u hortalizas.

"La venden por anticipado y el excedente no se puede embarcar. Entonces, al no tenerse en terreno sistemas de conservación o de procesamiento (cámaras de frío o fábricas de transformación primaria o secundaria), se genera un problema de logística y se prefiere muchas veces tirar cerca del lugar de producción que intentar generar una cadena de conservación, transporte y distribución puntual para una carga", dice Theulé, a la vez que agrega que en el caso de las hortalizas la producción está a veces atomizada y sus pérdidas globales pueden ser mayores, pero el impacto es más pequeño por los niveles de producción menores.

¿Qué se puede hacer para mejorar este escenario? Generar un mayor diálogo creativo con otros actores de la sociedad (ONG, Estado y empresa) para encontrar modos de acercar el producto excedente o procesar el alimento para que efectivamente se incorpore en la cadena de alimentación con el mínimo desperdicio; estudiar los procesos a nivel de las cámaras (dentro de sus planes de RSE o sustentabilidad) para coordinar acciones complementarias entre empresas y productores primarios; promover procesos de concientización en el sector empresario y contar con otra estructura de fletes. "La pérdida de la red ferroviaria vuelve al productor dependiente del camión y por tanto encarece el transporte (atado indefectiblemente al costo de la nafta y a la oferta) y la distribución. Claramente ha sido una gran pérdida no contar hoy con la red de trenes que facilitaba el transporte de carga de los lugares de producción a los centros de abastecimiento, transformación o consumo", expresa Theulé.

En los grandes eventos suele tirarse mucha comida.
En el caso de los restaurantes, las cadenas de comida rápida y las cocinas para comercios, a menudo suelen tirar grandes cantidades de comida como resultado de su almacenamiento, preparación y forma de servirla, y casi igual después de servirla, a menudo porque las raciones son demasiado grandes y por la falta de formación de quienes manejan la comida.

* * *
Red Argentina de Alimentos
Un ejemplo exitoso de alianza entre sector privado y social es la constituida por la Red Argentina de Bancos de Alimentos junto con el sector empresario. Sólo durante 2012 lograron distribuir 7100 toneladas de alimentos entre 1570 organizaciones (comedores, centros de apoyo escolar, centros comunitarios, hogares de niños y ancianos), llegando a 230.000 personas (el 73% son niños y adolescentes menores a 17 años). Pero el dato que resulta esperanzador -pero que a su vez nos interpela como sociedad- es que dadas todas las condiciones necesarias, esta red podría (en el lapso de 3 años) darle un destino solidario al doble de alimentos que hoy canaliza. Esto quiere decir que si se producen cambios que generen un mayor compromiso del sector empresario, se podría evitar que 7000 toneladas de alimentos por año terminen en la basura.

Si este círculo virtuoso resulta tan beneficioso para todos, ¿por qué no se expande por todos los rincones del país, alcanzando a todas las empresas y a todas las ONG necesitadas? En primer lugar, porque el marco legal que rige sobre este tema termina desalentando las donaciones.

La ley del Buen Samaritano, o ley Donal, establece un régimen para la donación de alimentos y limita la responsabilidad civil de los donantes de alimentos evitando que si una persona se intoxica o tiene algún inconveniente con algún alimento donado, la empresa no se vea perjudicada legalmente si ha realizado la donación de buena fe.

En nuestro país, en diciembre de 2004 se aprobó la ley Donal sobre la base de un proyecto de Ley presentado por el entonces diputado Fernández Valoni. Pero en enero de 2005, el Poder Ejecutivo vetó su artículo 9, que trata sobre la responsabilidad civil de los donantes, dejando sin respaldo a las empresas frente a posible juicios ."Hace falta una ley que simplifique la donación de alimentos para las empresas. Desde ya que eso requiere condiciones básicas. El sector privado hoy no se quiere meter en una operatoria complicada y por eso el Estado tiene que simplificar el proceso y apoyar a las instituciones que están trabajando el tema", sostiene Daniel Arroyo, ex viceministro de Desarrollo Social de la Nación.

A pesar de no tener un respaldo legal, más de 200 empresas donan productos a los bancos de alimentos del país, porque confían en su forma de trabajo. "Nuestro modelo se basa en la trazabilidad y en la transparencia de nuestras actividades u operaciones. El donante sabe el recorrido que hace el alimento desde que sale de su depósito, pasa por el banco de alimentos, se clasifica, almacena y luego distribuye entre las organizaciones de ayuda comunitaria. Periódicamente se les envía un informe con el destino o uso que se realizó sobre su donación. A su vez están invitados a acercarse a los bancos de alimentos para conocer el trabajo por dentro, e incluso se desarrollan programas de voluntariado corporativo donde los colaboradores de las empresas participan de jornadas de clasificación de alimentos, actividad esencial para que los alimentos lleguen en tiempo y forma a quienes más lo necesitan", dice Luis Eduardo Andreu, presidente de la Red Argentina de Bancos de Alimentos.

En todo momento del día, las personas revuelven la basura con el objetivo de rescatar alimentos en buen estado.
Danone es una de las empresas que luego de la crisis de 2001 comenzó a donar periódicamente a la Fundación Banco de Alimentos de Buenos Aires. "El problema es la logística para poder trasladar los productos. Nosotros utilizamos nuestra red de camiones para llevar las donaciones al banco, pero muchas empresas chicas alimentarias quizá ni siquiera saben que existe esta posibilidad y si saben, no lo hacen por el costo del flete", explica Facundo Etchebere, director de Asuntos Corporativos de Danone.

Precisamente la logística es una de las principales limitantes de los bancos de alimentos para poder recibir más donaciones. José Reboratti, miembro del Comité Asesor de la Red Argentina de Bancos de Alimentos, explica que los bancos de alimentos son similares a una empresa de distribución y por eso tienen una capacidad que se adapta a lo que están recibiendo y pueden distribuir. "Por eso hay veces que hay donaciones que no se pueden realizar, porque no estamos seguros de que las podamos distribuir en tiempo y forma antes de que venza el producto. Sucede que realizan una donación importante de alimentos en una zona y no nos da el tiempo de explotarla por no tener la logística para llegar a otros bancos. Lo mismo nos pasa con los lácteos porque la mayoría de los comedores no tiene freezer y no puede continuar la cadena de frío", comenta Reboratti.

En este sentido, Andreu -presidente de la Red Argentina de Banco de Alimentos- explica que como plan de acción tienen pensado incorporar algunos vehículos propios, mejorar las instalaciones de los depósitos con cámaras de frío para poder recibir y distribuir alimentos perecederos que por lo general tienen corta vida útil y deben ser consumidos en corto tiempo.

Por su parte, Candela Arias, gerente de Sustentabilidad y RSE de Carrefour, explica que la filosofía de la empresa es no tirar alimentos... o tirar la menos posible. "Y los aliados principales para esto son los bancos de alimentos. Todos los productos que no se pueden comercializar más, los llamamos merma. Tenés alimentos que por problemas de packaging no son aptos para comercializar, pero sí para el consumo. En la mayoría de los casos esto se dona al banco de alimentos", explica.
Desde la Red Argentina de Bancos de Alimentos cuentan que los alimentos que más necesitan son leche larga vida o en polvo, dada la importancia nutricional en los primeros años de vida, a su vez que cualquier elemento de la canasta básica familiar.

En el caso de Molinos Río de la Plata, Adela Saenz Cavia, gerente de Asuntos Institucionales y Comunicación, explica que desde la compañía realizan un trabajo integrado muy fuerte entre producción, suplay chain (cadena de abastecimiento), logística y el área institucional para no tirar producto y canalizarlo a través de los bancos de alimentos.

"Incluso hay una parte de la merma -por ejemplo si una máquina falla y algo se cae al piso- que obviamente no se puede donar. Lo que tenemos es una red para reutilizarlo, por ejemplo, como alimentación animal", explica Saenz Cavia.

Kraft es otra compañía que colabora desde hace muchos años con la Red Argentina de Banco de Alimentos. Incluso generaron una alianza para trabajar en un programa de recupero de frutas y verduras a nivel nacional. En dos años que lleva el proyecto se recuperaron más de 3.000 toneladas que fueron a comedores, que de otra manera hubieran terminado en un relleno sanitario o como comida para los chiqueros.

"Creo que para fomentar las donaciones por parte de las empresas, el Gobierno debería crear un régimen de donación especial para los alimentos y que la responsabilidad pase de mano en mano. Otra herramienta que también ayudaría es aumentar la tasa de descuento del impuesto a las ganancias que se aplica a las donaciones", propone Pedro López Matheu, director de Asuntos Corporativos y Gubernamentales de Kraft.

Sobre este punto, Andreu agrega que desde el Gobierno se podría apoyar el trabajo de la Red mediante el impulso de una ley que favorezca y aliente las donaciones de alimentos, como por ejemplo la ley del buen samaritano. "Consideramos oportuno que el Gobierno fomente el trabajo que realizan las organizaciones de la sociedad civil, trabajando articuladamente y alentando su institucionalidad. A su vez, participando a través del apoyo económico con subsidios y recursos."

Día a día, cientos de toneladas de comida terminan en la basura cuando otros millones de argentinos no tienen para comer. Pero increíblemente, la solución está al alcance de la mano: con pequeños cambios en los hábitos de consumo, reformas legales y fiscales, y un compromiso desde el sector empresario se puede acabar con el hambre en el país.

... Día a día, cientos de toneladas de comida terminan en la basura cuando otros millones de argentinos no tienen para comer. Pero increíblemente, la solución está al alcance de la mano: con pequeños cambios en los hábitos de consumo, reformas legales y fiscales, y un compromiso desde el sector empresario se puede acabar con el hambre en el país.
A la nota completa
http://www.lanacion.com.ar/1578358-salvar-la-comida-que-se-tira

 


Medioambiente o genética, ¿de dónde vienen nuestras enfermedades?

El Día Mundial del Medioambiente bien vale como excusa para conocer y tomar conciencia de un concepto que resultará clave para nuestra salud: el medioambiente nos sana o nos mata.

Así, la lucha debe ser por la conservación de las especies vivas, dentro de las que se encuentra el hombre. Es que cada comida que contenga agrotóxicos, cada molécula de metal tóxico que respiramos, comemos o bebemos e incluso la química que generan nuestros pensamientos pueden modificar la genética. A esto se lo denomina "epigenética".

La epigenética es el estudio de los mecanismos moleculares mediante los cuales el entorno controla la actividad génica. Se trata de un nuevo campo biológico que está desentrañando los misterios de cómo el entorno (la naturaleza) influye en el comportamiento de las células sin alterar el código genético. Es un campo que está revelando nuevos problemas en la naturaleza.

Consultada por Infobae, la doctora María Alejandra Rodríguez Zía (MN 70.787), médica clínica y endocrinología fue más allá y habló del concepto de nutrigenómica y lo definió como una rama de la biología que estudia el impacto que tienen los alimentos (nutrientes a nivel molecular) sobre los genes.

"Hoy sabemos que muchos estímulos generan diferentes cambios moleculares que podrán hacer que un gen se exprese o quede en forma silenciosa. Uno de los principales estímulos son los alimentos en su calidad y cantidad, por ejemplo, si tuviéramos una alimentación en base a maíz solamente, careceríamos de un nutriente denominado triptófano. Esta carencia tiene muchos efectos adversos, uno de ellos es la disminución de las sirtuinas, que son moléculas reguladoras de ADN que previenen la expresión de genes nocivos que todos tenemos, por ejemplo oncogenes", explicó la especialista, para quien "para tener una alimentación saludable es muy bueno alejarnos de todo lo industrializado, lo que viene en paquete cerrado, y preferir comprar los alimentos frescos y en estado natural".

Y recomendó consumir "por ejemplo, pescado fresco de la pescadería, carne lo menos industrializada posible, verduras de hoja verde frescas, frutas de huertas orgánicas (sin agrotóxicos)". Además, deberíamos acostumbrarnos a consumir nueces, almendras, castañas de cajú, pistachos, maní, sin ningún tipo de elaboración. El chocolate, por ejemplo, es saludable pero en el más alto grado de pureza (90% cacao).

Asimismo, de unos años a esta parte, "si se desea comer aves es mejor espaciar su ingesta y elegir pollos de campo, dado que cada vez más la industrialización modificó la carne del pollo con hormonas que la hacen peligrosa", destacó.

Acerca de cómo los nutrientes influyen sobre los procesos metabólicos y cómo la carga genética y la dieta influyen en la aparición o prevención de enfermedades, Rodríguez Zía explicó que "si se realiza un estudio genético a toda la población, algunas personas tendrán más riesgo de tener enfermedades vasculares, otras diabetes, otras cáncer, otra artritis, etc. La buena noticia es que esta información no es determinante de que se cumpla sí o sí como pensábamos antes. En la actualidad sabemos que la alimentación tiene la capacidad de evitar la manifestación de estos genes o producir su expresión".

Así es que "la nutrigenómica cumplirá un rol fundamental en la prevención de la obesidad, la diabetes, los infartos cardíacos y cerebrales, las enfermedades autoinmunes como la artritis y también será una herramienta fundamental en la prevención del cáncer, aunque no la única". Es que, según la especialista, "el conocimiento de esta ciencia y la puesta en práctica de medidas políticas para generar cambios en la comercialización e industrialización de alimentos".

El impacto del ambiente en la salud

Todo lo ambiental impacta sobre cada núcleo celular en todo nuestro cuerpo: lo que respiramos por la contaminación del aire, lo que bebemos y comemos (agrotóxicos u hormonas sintéticas), y cada parte de nuestros hábitos, si camino o no, si me enojo, si fumo, si tomo alcohol o me drogo, si leo o escucho cosas negativas. Todo llega al ADN y lo puede modificar.

En esto se basa el nuevo concepto que hoy tenemos los médicos: "somos la encarnación del ambiente", como dice Bruce Lipton, tanto es así que se habla de un sistema que engloba nuestros hábitos como "ambioma". Al ambioma hoy lo estamos degenerando, por medio de la contaminación ambiental.

Si el medio ambiente puede modificar mis genes, entonces: "soy guardián de mi genoma", siendo guardián del medio ambiente. Por esto podemos afirmar, que de mí depende que se exprese o no una enfermedad en mi cuerpo y, también en el de mis hijos, por la enseñanza y las emociones que les trasmito a lo largo de la vida, aun dentro del embarazo.

Está comprobado que en el tercer trimestre de embarazo se trasmite la carga de estrés. Por ejemplo, las embarazadas que cursaban el tercer trimestre y sobrevivieron a la caída de las Torres Gemelas en Nueva York tuvieron hijos con características de estrés muy similares al que se lo denomina estrés transgeneracional.

Para comparar, imaginemos que los genes son los vagones de un tren y que las puertas y ventanas son las proteínas que los regulan. Estas puertas y ventanas deciden qué cosa entra y qué no. Yo dejo entrar algo o no, y así se expresa, o no, un gen.

Sólo el 2% de los genes son responsables directos de algunas enfermedades. La mayoría son el resultado de la modificación de estos genes por el "estilo de vida" que engloba todo lo que me rodea. Por esto, hoy se llegó a la conclusión que el cerebro de la célula no es el núcleo, sino la membrana que la circunda, su puerta de entrada.

Hoy se sabe que las decisiones del cerebro están en la membrana plasmática o puerta de entrada a la célula.

Los padres dan la genética, pero el estilo de vida es coautor de esa persona, con sus enfermedades. Debemos entender que el estado del medio ambiente es una decisión tomada por todos.

En el estilo de vida, con todo lo que esto significa denominado ambioma, la mente es la primera protagonista de esta historia.

El ADN ya no es mi identidad. Hoy la supremacía la tiene mi estilo de vida, la percepción que yo tengo del ambiente controla la expresión de mi genética. Esa percepción controla y escribe mi código genético y no hay dos personas que perciban por igual un mismo hecho o cosa.

Fuente: INFOBAE

 

 

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