Derechos y Deberes inherentes a la Responsabilidad que nos exhorta la actualidad

Formulamos la Responsabilidad Social en un paso más allá del estado de bienestar definido globalmente.
Nuestros
focos operativos apuntan al bienVIVIR:
- investigando qué componentes dan
sentido a lo que hacemos -entre la satisfacción y/o compensación de las necesidades-
- elaborando las complejas articulaciones de las
dinámicas visibles o latentes que configuran la convivencia -en la trama de vínculos humanos que nos produce y a la vez producimos- como individuos y sujetos sociales que somos.

Desde esta perspectiva abordamos el desarrollo de los proyectos y programas que compartimos a lo largo de esta web.

  Capacitaciones según previo diagnóstico con recursos propios y aportes de nuestros Mentores
 

Servicios  para Empresas en interacción y alianzas estratégicas con Profesionales idóneos


Emprendimiento Generador de Valor

 
HACER LO QUE PODEMOS
PODER HACER LO QUE DESEAMOS
ACEPTAR SI RESIGNAR NO
 

Entre los miedos/resistencias y la autogestión

     

 Qué capacidad de diálogo acostumbramos

¿Qué hay detrás de la intolerancia y la violencia?

Conveniencia   Competitividad   Convivencia


La conveniencia es ambigua; a veces es un planteo necesario,
otras,  hace muy compleja nuestra convivencia

El contenido que sigue, alterna una mirada propia y de los otros, sobre nuestras acciones privadas, sociales e institucionales. Transitaremos la perspectiva individual, tratando de ser objetivos (autocrítica) con las actitudes, comportamientos y percepciones que frecuentamos. Pero también, la perspectiva colectiva, con "todos los sentidos" para revisar cuán solidarios y justos somos con los demás cuando opinamos o convivimos con ellos. Nuestra propuestas quizás sea un ida y vuelta entre la utopía y la realidad de algunas situaciones prácticas, con la intención de encontrar un paso cualitativo para fortalecer las responsabilidades.


Planteos simples y directos, con los que te convocamos a repensar los hábitos cotidianos y los que deberíamos modificar claro, siempre que estés de acuerdo en que la realidad nos indica ajustes que no pueden postergarse más.
pueden aprenderse y corregirse


 

Formación / Docencia  
+  Compromiso Social

Compartimos desde aquí historias de vida de tres Psicólogos Sociales, que a través de su obra, son guías y manantial de los recursos que trabajamos.


Alfredo Moffatt

Carlos Sica

Hugo Basile

Artículos, notas, comentarios de diversas disciplinas

 Convertimos la realidad en estereotipos, Miguel Rojas Mix

 Crecer rodeados de Amor y Respeto, Javier Comesaña

 Proyectos de felicidad compartida, María Teresa Morresi

 La importancia de Educar en Valores, La Nación

 Por qué ganar “como sea” puede convertirnos en
 grandes perdedores, Norberto Levy

 La Actitud de las Personas es la Diferencia. N. Levy

Por qué Nos Enojamos, N. Levy

 

La Familia; Corazón Social de lo Humano, Maturana

Armonía entre la vida y el trabajo

Si no te gusta qué recibes, revisa qué emites. L. Ribeiro

Recuperar el Valioso Espacio del Nosotros

La Concentración de las Desventajas, Olga Berrios

No Somos Tan Buena Gente, Abadi

Hablar de Crisis es ..., Ma.E.Hassan

Mediación Comunitaria y Asistencia Profesional

Ejercitemos

 

"Nuestra vida es un 10% de lo que nos ocurre y el 90% de cómo reaccionamos ante ello.   En todo momento somos responsables por nuestra actitud y nuestra manera de ser, depende exclusivamente de ello". Charles Swindoll

 

A lo largo de esta web nos ocupamos de la responsabilidad (R) en todas sus dimensiones y contextos. En los próximos pasos abordamos nuestra forma de integrar los principios y valores a la esencia del ser humano y de cómo son propiciados, cuando instrumentamos nuestra diversidad (como seres humanos), para complementarnos.

Qué cuestiones se entrelazan en el misterioso arte de convivir. Este pensamiento guarda la ingenua pero cierta propuesta: todos somos protagonistas en el hacer comunitario, porque todos somos sujetos "productores/de y producidos/por" la realidad que vivimos. 
Cuánto se involucra y compromete en el bienestar que nosotros mismos debemos procurar/nos no es en realidad, un tema frecuente; suele exceder las charlas habituales, exclusivas entre amigos en algunos de esos momentos de "filosofar" o en el vip de la terapia. Aquí optamos por compartirlo en forma sencilla, con el lenguaje cotidiano.

Como punto de partida te proponemos reparar en algunas situaciones como éstas, a ver si coincidimos.  Solemos elegir y frecuentar a las personas con buena onda y huir de aquellas que nos resultan "mufa", a quienes hasta le dispensamos algún tipo de gestos (cuernos con los dedos o tocando nuestros genitales).  Verdad o mentira, por las dudas, que la mala onda traiga más de lo mismo.
   ¿No te ha pasado estar bien o sentirte mal, sin que puedas explicar el por qué?.  O por ejemplo, ante alguien que recién te presentan, sentir un inmediato agrado o un infundado rechazo.  Entrar a un sitio y te parece haberlo visto antes; o entablar una breve charla con alguien por primera vez y tener la sensación de conocerlo hace muchísimo tiempo; o por el contrario estar cerca de alguien por mucho tiempo y no hay caso, el feeling no aparece ... Con estas frases intento plantearte que el cómo nos vinculamos y comunicamos es lo que condiciona o determina gran parte de la calidad de nuestra convivencia. 
   
   Claro que hay más.  Por ejemplo: Cómo entrar en "ese" sendero que nos ayude a descubrir / transformar nuestras percepciones con todos los sentidos y reconocernos en la autocrítica de las experiencias que nos han acontecido. Cómo bien usar el sentido común, hacia nuestro destino de "poder hacer", según el mandato que desde niños hemos escuchado: no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan.  
Tal vez se trata de reelaborar las paradojas que se nos cruzan a lo largo del camino de la vida.  De ser más flexibles y comprensivos; dignos de respeto y respetuosos; críticos más que fanáticos, embobados o quejosos eternos. De tener opciones, para elegir el tipo de vida que deseamos, siendo reactivos (reaccionando) o proactivos (anticipándonos).  Lo bueno es que nos movilicemos en uno u otro sentido, lo malo es no hacer nada, eso es enfermedad, estereotipia.  Y para ello necesitamos herramientas que nos ayuden a trabajar (enfrentar) las oportunidades que nos brinda la realidad, el destino, etc.  
   Lo importante es que esos recursos (herramientas) están en gran medida, dentro de nosotros mismos ... sólo tenemos que sacarlos afuera para ajustarlos y compartirlos!!! 
   Al menos, este es el motivo que nos inspira a transitar este tramo del camino, invitándote a jugar y reflexionar, en las tres consignas siguientes.

   Primera consigna   Cómo ESTOY - Cómo SOY ...

 *  actitudes

   En este "camino" de la Psicología Social para todos te proponemos empezar (muy en serio y con mucha buena onda) algunos tramos sencillos sin intención profesional.  Lugares comunes, en los que cualquiera de nosotros puede identificarse, reflexionar y autoevaluarse ... Los definiríamos "estaciones o paradas" siguiendo con nuestra metáfora, o break como se acostumbra a decir en la oficina.
   A lo mejor una de estas imágenes o frases, nos hace un "clik" en alguna parte de nuestro interior y descubrimos (rectificamos o ratificamos) algo particular en el día de hoy; algo que nos resuene como "cosa a rever, modificar, transformar".  
   El fundamento teórico y práctico queda pendiente, para profundizarlo en lugar, tiempo y forma, más adecuadamente según tu necesidad. Tanto si es algo personal, como una inquietud desde o para el ámbito laboral.  En ambos casos con mucho gusto dejamos la opción de  consulta   en forma particular, para acercarte una orientación o sugerencia que será sólo un criterio para que luego decidas lo más oportuno.   

    Bueno, vamos con la Primer consigna
    A veces decimos o escuchamos ¡estoy deprimido! ... yo era divertida, pero ahora ... 
    siempre fui de tal o cual forma ... nunca le diría eso ...
   
Es común referir un estado de ánimo y confundirlo con el ser o la forma de ser.

Sin ahondar en más detalles vamos a apelar a la imaginación y jugaremos con este primer grupo de imágenes. 
Se trata, en lo posible, de leer las frases en voz alta (claro, si no hay nadie cerca, porque hmm es posible que piensen que estás loco ¿no?).  Queremos significarte que lo mejor es no prepararte o condicionarte, sino continuar leyendo distendido/a con ganas de pasar un rato ameno ... ¿si?   Bueno, empecemos ...


1 - Frente a varios caminos ...

Suelo necesitar una brújula, sin ella no 
Elijo sin dificultad.  Presiento y voy. 
Me gusta aventurarme. 

2 - Ante una tarea ...  
Pienso y decido por mí mismo.
Prefiero que me ayuden.
Necesito un consejo, una opinión

3 - Llegó la hora ...  
Controlo mi ansiedad.  
Parece que el corazón se me escapa
Al fin (llegó el momento de la verdad)

4 - He quedado a la deriva ...  
Tengo miedo y me paralizo. 
Me doy ánimo: alguien va a rescatarme. 
Grito, lloro y me invento un timón

5 - En la mochila ...   
Meto todo lo que tengo, por las dudas.
Preveo qué necesitaré según mi plan del día.

6 -  Para recordar ... 
No tengo dificultad. Todo bien
Necesito anotar en la agenda, qué tengo que recordar.
Me olvido de fijarme qué había anotado.

Completemos este sencillo ejercicio con tres alternativas:

1- En la primera "hay que probar":
tenemos la opción de colocar cada frase entre signos de interrogación o de admiración;
o dejarla tal cual ésta (como afirmación) 

2- En la segunda "hay que preguntarse"
¿Cuál de estas actitudes tengo hoy? equivale a cómo estoy hoy

3- En la tercera y última:
"hay que intentar autoevaluarse ¿Qué actitud suelo tener?  siempre / casi siempre

La consigna ...
¿Has podido identificarte con alguna de estas emociones, reacciones y opciones? 
¿Has puesto la intención de descubrir para transformar alguna de ellas?
¿Cómo te parece que podrías esclarecer esta diferencia entre Cómo ESTOY momentáneamente,
y Cómo SOY (personalidad, temperamento).  
Y un poquito más ... qué actitud debo transformar para sentirme / estar mejor (un poquito más, cada día).

T percepciones

   Consigna   2   Qué vemos ...


Juguemos con las imágenes ...

Tenemos dos alternativas.

Las líneas verticales marcadas con negro ¿Son iguales? 



El plano desde donde observamos y el contexto que rodea al objeto observado nos instala en una aparente distorsión 

 

Un poquito de Fundamentación Teórica,
(breve idea) sobre la Percepción ...

El Diccionario nos dice que es la función psíquica que permite la organización a través de los sentidos, para recibir y elaborar información proveniente del exterior y convertirlas en totalidades organizadas y dotadas de significado para el sujeto.

Agregamos que:

- Tiene dos funciones: la mente recoge información y luego la procesa.

- Es selectiva: funciona como mecanismo gestáltico (integral), determinando instancias de "fondo" para el marco de percepciones globales que forma el contexto inmediato y "figura" que significa el recorte del foco que estamos procesando en ese instante con mayor intensidad.

- La capacidad perceptual es cualidad de todo ser humano, pero es personal y cultivable.

- El entrenamiento de la percepción - significa diferentes cosas para cada persona. 

Al hacerla conciente se puede avaluar su graduación y calidad. Desear y poder desarrollarla está relacionado con la actitud psicológica, carácter y personalidad de cada individuo.

 

   Consigna 3  / Dos casos: una pregunta y un relato   Qué interpretamos ...

1er. Caso:  ¿Por qué el pollo cruzó la carretera?

Veamos qué dicen que han dicho ...                                        

Un maestro de escuela - "Porque quería llegar al otro lado." 

Martin L. King - "Veo un mundo en el que todos los pollos serán libres de cruzar la calle sin que sus motivos se cuestionen."

Moisés - "Y Dios bajo de los cielos y le dijo al pollo: Cruza la calle. Y el pollo cruzó la calle y todos se regocijaron." 

Einstein - "El si el pollo ha cruzado la calle o la calle se ha movido debajo del pollo depende de tu marco de referencia."

Buda - "Preguntar eso niega tu propia naturaleza de pollo."

Freud - "El hecho de que estés preocupado porque el pollo cruza la calle revela tu inseguridad sexual."

Darwin - "A lo largo de grandes períodos de tiempo, los pollos han sido seleccionados naturalmente de modo que ahora tienen una disposición genética a cruzar calles." 

Bill Gates - "Porque es un Pollo Office 2000, que no solo cruza calles, sino que pone huevos, archiva tus documentos importantes y cuadra tus cuentas." 

Andersen Consulting - "La desregulación del lado de la calle del pollo amenazaba su posición dominante en el mercado. El pollo se enfrentaba a importantes retos para crear y desarrollar las competencias necesarias para encarar la competitividad del mercado. Andersen Co. en una relación de socio con el cliente, ayudó al pollo rediseñando su estrategias de distribución física y procesos de implantación. Empleando el método ... "

2* Caso:  Las apariencias pueden engañarnos


Intercalemos un poco de este humor en serio.  ¿Para qué? 
Para que con una sonrisa podamos trabajar un poquito qué sucede en realidad, cuando vemos e interpretamos. 
A veces "no es lo que nos parece ... aunque juremos estar seguros"

   El Turco atendía el mostrador de un bar. Servía bebidas y a veces inventaba cosas. Callaba, a veces escuchaba. Conocía las costumbres y las manías de cada uno de los clientes que noche tras noche venían a echarse unos tragos.
   Había un hombre que llegaba siempre a la misma hora, a las ocho en punto de cada noche, y pedía dos martinis secos. Pedía los dos martinis a la vez y se los bebía él solito, un sorbo de una copa, un sorbo de la otra. Muy lentamente, mirando nada, diciendo nada, el hombre vaciaba sus dos copas, se comía sus dos aceitunas, pagaba y se iba.
   El Turco tenía la costumbre de no preguntar, pero una noche el hombre le leyó alguna curiosidad en los ojos y, como quien no quiere la cosa, le contó. Dijo que su amigo más amigo, estaba viviendo muy lejos de allí, muy lejos, en Ottawa. Y dijo que a las ocho en punto de cada noche los dos se encontraban, allí y allá, en ese bar de la ciudad y en un bar de Ottawa y bebían una copa juntos.
   Y así pasó el tiempo, de ceremonia en ceremonia. Hasta que una noche, el hombre llegó con la puntualidad de siempre pero pidió un solo martini, -que sea uno, por favor-, y bebió lento, callado, hasta agotar la única copa.
   Entonces el Turco hizo lo que nunca: lo tocó. Estiró el brazo sobre el mostrador y lo tocó:
-Mi pésame - dijo.
Pero el hombre aclaró que no, que su amigo estaba vivo, vivito y coleando:
-Es que yo he dejado de beber- explicó.

"Tragos", Eduardo Galeano. 
 
 

"LA COMA" JULIO CORTÁZAR
Julio Cortázar escribía: "La coma, esa puerta giratoria del pensamiento"

Lea y analice la siguiente frase:
"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda".

Si usted es mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra mujer.
Si usted es varón, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra tiene.

 
  El Diccionario dice que ...
interpretar es explicar el sentido de algo" que nos ha motivado la atención.  Una traducción que hacemos,  agregándole (con apropiación) un alto contenido simbólico y metafórico.  Puede responder más a una fantasía, ya que no necesita ser exacta.  No posee y no debe evaluarse con un criterio de verdad.
    Implica un proceso de percepción, comprensión y determinación.  Conmueve nuestro aparato sensorial en una maniobra totalizadora, donde se proyecta nuestra propia representación interna. 

"Una persona acostumbra a interpretar a los otros ... a veces parece que adivina lo que pasa.  Pero en realidad, solo está deduciendo conclusiones, de datos que llegaron a sus sentidos, algunos concientemente, otros por debajo del "umbral" de su conciencia (percepción subliminal)", opina Alejandro Simonetti 

¿No te deja pensando en cuántas distorsiones (y efectos confusionales) se esconderán en los hechos cotidianos y cuántas veces quedamos a su merced sin que nos demos cuenta?
Perdón, claro que también vale acotar que hay cosas y situaciones que damos por ciertas, obvias y fundamentadas para nosotros, sin que necesariamente sean compartidas por los demás. 


 

U

Conversemos

Una acotación elemental - Claro que este encuentro virtual tiene sus pautas particulares, pero si estamos aquí, seguramente sabremos cómo aprovecharlo. 
Lo de conversemos encierra una invitación sincera a que compartamos: por un lado los recursos psicosociales que he conocido y sigo reelaborando junto a un equipo de profesionales (compañeros); por otro, tu opinión o primera impresión sobre lo que estás leyendo. 

   El contenido guarda una interpretación personalizada, arbitraria dado el contexto de este espacio, eligiendo intencionalmente un lenguaje cotidiano. En este punto es oportuno aclarar que esta forma de comunicar/nos (vos/Ud. y nosotros) incluye a grupo de compañeros de trabajo, con quienes estamos permanentemente cotejando, revisando este entrenamiento de ensayo y error, propios y ajenos, de todo lo que aquí vamos volcando.

   Hay escasísimas referencias autorales, ya que el propósito general, es "charlar" sobre cosas y lugares comunes.  Según las necesidades de profundización que vayan generándose, iremos remitiéndonos a la fundamentación teórica correspondiente, con las diferencias de criterios, corrientes, etc. que ciertamente requieren de un tratamiento diferente a éste.  Hemos elegido postergar la formalidad y lo formativo porque podría generar exclusiones o separaciones y hemos querido privilegiar las inclusiones de toda persona o profesional, cualquiera haya sido su intención al llegar aquí.

   En todo caso se trata de un estilo.  De un planteo facilitador del acceso a la Psicología Social, con el propósito de transmitir las modestas apropiaciones (en teorías y prácticas) que hemos sabido o podido obtener. Pero también de motivar tu interés para alimentarnos mutuamente, con tu bienvenida devolución, de la forma que elijas, tal como la sientas.

   Supongamos que está claro el sentido de este conversemos mediato. Ahora sí, te invitamos a que te despojes de todo preconcepto y recorras este "monólogo circunstancial" que guarda el espíritu de otras logranzas (logros y esperanzas) en una próxima conversación pendiente.
 

Nuevos paradigmas de la convivencia
La convivencia es el resultado de la interacciones de todos los protagonistas de la sociedad

   Por naturaleza tenemos el don de convivir y comunicarnos, pero son varias y a veces poco claras, las circunstancias que lo desnaturalizan, haciendo más complejo el bien vivir con ...  
   Hasta dos décadas atrás, nuestros hábitos cotidianos, ejercitaban la convivencia en las relaciones más próximas.  En la intimidad de la familia y amistades, en el entorno laboral y el don de buen vecino, en ceder el asiento del colectivo a un mayor o a una embarazada.   
   Pero en los últimos tiempos, se fue configurando una cultura de intereses particulares, que ha ido marcando un franco deterioro de valores y principios, diluidos en una complejidad y diversidad de aspectos que nos han expuesto a una nueva forma de convivencia, signada por justificaciones, que tienen mucho de conveniencia. ¿Estás de acuerdo? 

   La participación cívica, la plusculturación informática, la adopción de patrones laborales foráneos, la generalización (universal) de modelos consumistas, han ido delineando una realidad, que implica una política social o una sociedad politizada que va colándose por el entretejido social, deshilachado visiblemente y que, de alguna manera ha generalizado la excusa en la crisis reciente. 
   La indiferencia entonces, desde lo humano, es una "censura" de la propia conciencia, que nos incomoda en algún momento de nuestra intimidad.  Desde lo económico además, se está proyectando como un "mal negocio".  
   Por cualquiera de estas u otras razones, racional o inconscientemente, con otras palabras quizás, no hemos pensado alguna vez ¿cuáles son los nuevos paradigmas de nuestra convivencia actual?  
   Esta cuestión que parece muy amplia, tiene sus respuestas en el común denominador de expresiones cotidianas, generadas en las inéditas cifras de la pobreza y desocupación; en los nuevos comportamientos de reclamo y violencia, de desconfianza e inseguridad, de corrupción transversal y ratings decadentes, de actitudes y comportamientos que llevan un SÍ pero NO. 

   Pero cómo transmitir mensajes en positivo, menos amarillistas, más constructivos ... Cómo no ser cómplices de alguna de las polaridades y morbos, contribuyendo sin querer, a la inequidad y justificativos que nos retacean la buenaventura de la interacción bien intencionada y efectiva, en cualquiera de sus diversas expresiones.  Discurso y/o propuesta que nos asesta (apunta y acierta), en nuestra doble condición de seres humanos y de profesionales de las Ciencias Sociales.

   Es probable que tomar la posta y adelantarnos, sea tan sólo mostrarnos como exponentes de los principios rectores de la Psicología Social.
   Porque coincidimos en que "el discurso teórico es insuficiente si no se gestiona una implementación eficiente" (1) atravesaremos la realidad cotidiana por una perspectiva psicosocial, con la simple intención de aportar un espejo.  Un espejo que, ya veremos si nos devuelve la imagen que realmente esperábamos o nos sorprende con otra, que nos cuesta o duele aceptar.

(1) Isabel Vidal Martinez - (Jornadas RS, Madrid, 2002) CIES - Centro Iberoamericano de Estudios Sociales
 

Todos tenemos la posibilidad de "ser agentes de cambio"

   Bien cabe en lo cotidiano, considerar que el CAMBIO es una necesidad básica del presente que estamos viviendo.  Donde hay que hacer, no sólo pensar y sentir, implicándonos en un proceso de producción colectiva para descubrir y transformar el bienestar que deseamos.   
  Donde hay que emprender innumerables "pasos" por caminos, que algunas veces son llanos y en otras, no tanto.  En situaciones que nos resuenan simples, otras complejas.  
  Cuando de una forma más o menos conciente, atravesamos malestares o nos sentimos activados, ante circunstancias que dimensionan significativamente, que se trata por ejemplo de:

- Detenernos percipientes
(1) "quien piensa y siente" ante trayectos donde suele haber más de una opción. 
- No paralizarnos ante un callejón sin salida, laberinto o moebio, más que el tiempo necesario para reponernos de nuestros miedos y resistencias irracionales, porque es natural que los tengamos. 
- Saber, sentir y hacer, de acuerdo a los mandatos internos (de nuestra historia personal) y a las oportunidades externas (culturas socializadas) que poseen los recursos que estamos buscando.
- Trabajar la confianza en nosotros mismos y preservar la dignidad de nuestra vida en relación.
- Estar dispuestos a brindar nuestros saberes, contactos y posibilidades (materiales y humanas) con la humildad de aprender y enseñar en un ida y vuelta individual y colectivo.
- Estar abiertos, tanto para pedir como para recibir, en instancias de incertidumbres.
- Concebir el camino como un proceso . en el que hay siempre un próximo paso por dar, tal vez distinto, pero siempre continuo .

   En síntesis, seguramente estas referencias, son comunes a todo ser social: en su hogar y en su trabajo; en sus escapes compartidos y preocupaciones privadas.  La inflexión está hecha para quienes "eligen profundizar" en las incumbencias del rol y las funciones de un Agente de Cambio, porque están interesados en la posibilidad de instrumentarlos o porque sólo quieren estar informados de las nuevas tendencias.
   Entendemos que el cambio que necesitamos, no se hace solo, por sí mismo, ni de cualquier manera.  Que tal vez no sea fácil, pero tampoco es un privilegio "de los expertos".  Que es un desafío posible, pero sin dudas requiere de un cierto entrenamiento humano y sensible, tan creativo como necesariamente productivo.
   Todos tenemos la posibilidad de ser un Agente de Cambio. Pero también tenemos el legítimo derecho de decidir cómo tomar esta posta.   Este "cómo" implica alguna forma precisa de participación. Algunos se alinearán en la lógica de ciertas reservas personales y distintos grados de compromiso.  Estarán los líderes, emprendedores o simplemente seguidores; los reactivos, proactivos o prospectivos.  Los únicos excluidos serán los indiferentes crónicos; por defecto tenderán hacia el aislamiento y la egocentricidad, límites de la salud, que merecen un espacio aparte. 
   Elegimos alinearnos en las participaciones que son socialmente productivas.  Impulsados por esta animosidad, pretendemos ser portadores de buenas noticias, sobre todo de alternativas, que aunque sean tareas complejas, resultan fundamentalmente desafíos gratificantes, aunque nos demanden esfuerzos extras.

Una buena noticia
  
La buena noticia es que las herramientas psicosociales pueden servirnos para mejorar nuestra convivencia, en cualquier ámbito y contexto de relaciones.  Nos referimos a las que están más acá de la terapia, que procesan la corrección, más que la cura. Que reelaboran las dificultades y los obstáculos, como conflictos, no como enfermedades.  Porque parten de entrenar la propia percepción, de comprender el "otro" y sus circunstancias, de atravesar cada historia personal con un esquema de conceptos siempre relativos y referenciales, tanto para el "eventual operador / agente de cambio", como para el también "eventual asistido o más debilitado", desconocedor de estas pautas instrumentales. 
   No pretendemos "enseñar/te", simplemente cumplimos con la misión de transmitirte lo que hemos elegido cargar en nuestra mochila ... a ver si alguna de estas herramientas, te sirven, en algún momento de tu existencia.
   Pero seguramente estarás preguntándote ¿Y cuáles son esas herramientas?
   Poner suspenso, no es nuestra intención, el punto es ¿cómo calmar tu ansiedad?
   Apelamos a tu comprensión y paciencia, pidiéndote que sigas el hilo de estos comentarios previos.  Claro, siempre que no elijas el atajo de los links que te facilita este medio.
   Estimamos que hay un par de cuestiones más ilustrativas y aclaratorias, que podrían interesarte, antes de profundizar en ellas, por ejemplo: Cuál es el alcance de ellas, o Cuál es el marco de acción que se dispone para conocerlas. 
   Para qué ...  Para que anticipes si ellas "te alcanzan" o como decimos comúnmente "te caben"

(1) percipiente es un término creado por Carlos Sica, Director del CAEPS

La diferencia nos enseña ... 

Sucedió en un avión

- ¿Cuál es el problema, Sra.? - Pregunta la azafata.
- ¿Es que no lo ve? - Responde la dama - Me colocaron junto a un negro..
No soporto estar lado de uno de estos seres repugnantes. ¡Deme otro asiento!
- Por favor, cálmese… - dice la azafata - Casi todos los asientos están ocupados.
Voy a ver si hay un lugar disponible.
-La azafata se aleja y vuelve de nuevo algunos minutos más tarde:
- Sra., como yo pensaba, no hay ya ningún lugar libre.
Hablé con el comandante y me confirmó que no hay más sitios disponibles en la clase económica.
No obstante, tenemos aún un lugar en primera clase.
-Antes de que la dama pueda hacer el menor comentario, la azafata sigue:
- Es del todo inusual permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase. Pero, ante las circunstancia que Ud. plantea, el comandante encuentra necesario satisfacer el buen viaje de los clientes.
Y dirigiéndose a la persona de color, la azafata le dice:
- Si el Sr. lo desea, tome su equipaje de mano, ya que un asiento en primera clase le espera.
(enviado por un colaborador que nos pidió omitir su nombre)

¿Cuál es el alcance de las herramientas psicosociales?

  El o los alcances operativos, son diferentes para cada usuario, según el tipo de necesidades que se reconozcan y expectativas que se deseen lograr.  Deberíamos citar una lista extensa de situaciones, no obstante, en términos generales (y un poco arbitrarios) vamos a acotarnos a un par de casos típicos, en los cuales estas instrumentaciones son funcionales, a modo de ejemplo.
   Son ideales para quienes están involucrados en algunas de las tantas exclusiones y problemáticas de hoy y para aquellos espíritus inquietos-emprendedores que desean contribuir en un mejor bienestar personal y colectivo. Como un tercer caso estándar agregamos a quienes se sienten parcial o mínimamente satisfechos y están incómodos con la realidad, suerte o destino, que les está ocurriendo.
 
  En consecuencia para precisar dicha funcionalidad vamos a delimitar algunas instancias particulares que se reiteran en casos o circunstancias con estas características.  
  Por ejemplo, en esos impulsos que nos enojan y nos ponen en contra de todo.  Cuando la justicia debe reclamarse porque alguien no la está ejerciendo, incumpliendo con sus obligaciones lógicas y solidarias. Cuando nos damos cuenta que una cosa es exigir y otra es extorsionar.  Cuando la autocrítica, que aunque no esté bien entrenada, nos hace ver que debemos hacernos cargo, de lo que podemos reparar cada uno de nosotros, como podamos.  Cuando hay que delimitar compromisos y responsabilidades con objetivad racional, no sólo por conveniencia propia.  En esos requerimientos del bien vivir (propio y del otro), que no resisten la impunidad y necesitan de caminos con esperanzas motivadoras, no autoconformistas.

  Son resistencias habituales: las postergaciones, las ocultaciones, o engaños hacia nosotros mismos, las esperas conformistas, las culpas hacia los otros, etc.  Apelemos a nuestra autocrítica o autoevaluación sobre si estas actitudes son alternativas, dinámicas o animosidades temporarias, o por el contrario se nos están haciendo recurrentes y crónicas.  En ambos casos estamos (coqueteando) abusando de nuestra salud mental (con posibles derivaciones fisiológicas, inconscientes) y sería necesario aplicar un ajuste, una corrección o reparación.  ¿Quién no quiere sentirse bien y disfrutar la realidad que desea? ... recordamos que seguimos descartando cuadros patológicos.


 


Cuál es el marco operativo, que implementamos desde este espacio,
para conocer las herramientas psicosociales


  El marco operativo de ROADs tiene un sentido "facilitador". 
Con tal motivo se implementan teóricos y prácticas, técnicas de acción y casos reales, que ofician de disparadores ante los conflictos o las dificultades que más nos preocupan en nuestra vida cotidiana, en el hogar, en el trabajo, en los ámbitos sociales, educativos, culturales, recreativos, etc.
¿Quién no tiene problemas que resolver?
El punto de inflexión está en el compromiso y responsabilidad que estemos dispuestos a asumir. 
La clave no es "no tener" dificultades, sino "cómo" las enfrentamos.

Módulos In Company
articulados con este apartado

  • RSE "hace camino al andar"

  • Claves principales

  • Ajustes "a medida"

  • Por qué

  • Para qué

  • Profesionalización del Voluntariado Corporativo

  • Prever el Balance Social

 

Para CONOCER las herramientas psicosociales ...
no se requieren conocimientos especiales, sino decisión e interés, constancia y apertura (mental y sensible), voluntad y compromiso, autoestima y responsabilidad.  Los rieles facilitadores y habilitantes son la comunicación y los vínculos (individuales y sociales) que se ponen de manifiesto en nuestras capacidades y habilidades sociales (recursos explícitos o latentes).  Solemos contar con innumerables recursos que desconocemos y el ejercicio de "descubrirlos" nos resulta gratificante y sorprendente. 
se combinan formalmente, diferentes elementos:

1. Se disponen módulos a medida sobre diferentes motivaciones, según un pre-diagnóstico y análisis de la situación a asistir: objetivos, expectativas, recursos disponibles y a lograr. (la duración de los módulos es mensual)

2. Se determina en consecuencia, un encuadre de actividad, tiempo, espacio y cantidad de participantes. 
- Tipo de actividad: reuniones, encuentros, que denominamos FIX IN (corrección, reparación interna)
- Duración por actividad: promedio 2y1/2 a 3 hs. Frecuencia semanal.
- Desarrollo en tramos (2 meses) consecutivos: evaluaciones (parciales) mensuales
- Cantidad de participantes: puede ser individual.  Ideal grupo promedio 10 a 12 participantes
- Lugar (espacio físico) a acordar en cada caso.

3. Cada  FIX IN  consta de 3 momentos: explicitación (uso del disparador*); reelaboración (atravesamiento individual y grupal) y conclusión o check out (compromiso actitudinal hacia fuera y a futuro)
   * los disparadores tienen características particulares
- son variados y alternables: teórico reflexivos, película, canción, una noticia, etc.
- se eligen según los emergentes del  FIX IN anterior
- son alternativos y de uso operativo. Es posible que un disparador previsto, deba postergarse en caso que la circunstancia o el momento, requieran de otro más conveniente.

4. La metodología base es el Entrenamiento y ciertas Técnicas de Acción (detalles más adelante)
- Coordinado por 1 Operador (ideal que se sume 1 Asistente) por Grupo (máximo 10/12 personas).  
- El riel facilitador es un Proceso Corrector que no es Terapia.  Tiene efecto terapéutico porque aporta recursos y contribuye al bienestar individual y colectivo, pero en este entrenamiento, no se cura pacientes (se orienta/ facilita a asistidos)

5. El espacio o dispositivo, se acota a las "necesidades" o prioridades acordadas en cada tramo, entre el Operador (facilitador - asistente) y el solicitante de orientación, el Asistido

6. Cada uno de ellos tiene roles y funciones específicas, que son responsabilidad del Operador y también compromiso del Asistido.  Son contrapartes diferentes y cooperantes, que se encuentran y reencuentran en vivencias significativas para ambos. Cada uno lleva consigo "su yo y sus circunstancias" con conceptos y esquemas, algunos heredados y otros adquiridos culturalmente.   Pero en este punto es el Operador, quien favorece la flexibilidad para trabajar y producir la comprensión, aunque la manifestación sea una oposición, una adversidad, una "contra".

Para INSTRUMENTAR las herramientas psicosociales ... Características del Entrenamiento Psicosocial
 
Se procura la integración de tres aspectos fundantes: la información (conocimientos); la reelaboración emocional (sentimientos) y la objetivación de conductas (comportamientos).
  Estos tres aspectos articulados dinámicamente, llevan naturalmente (no significa fácilmente) al aprendizaje, leif motif del Proceso Corrector psicosocial.  
  El aprendizaje es un proceso, que si bien nunca termina, porque siempre aparecerán adversidades que resolver, también nos da la oportunidad de probar nuevos recursos, para trazarnos objetivos y pautas que sí tienen finales con un preciso resultado.
  Comúnmente tendemos hacia el exitismo y determinamos los resultados en éxitos o fracasos.  Es obvio aclarar cuáles preferimos, sin embargo está comprobado que se aprende también de los errores. Ver el error como desafío es una porción de la alfabetización que suele faltarnos.
  En cierta medida, se relaciona con el concepto popular de "ver" el vaso lleno hasta la mitad y reelaborar por qué lo estamos viendo "medio lleno" o "medio vacío".  Pero también es cierto que tenemos claro, que no depende de nuestra sola voluntad. Sabemos que hay mucho por ejercitar si de verdad queremos preservarnos sanos mental y físicamente.  Tanto si estamos ubicados en nuestro aquí y ahora, como si visualizamos el mañana, como un mundo más humano, justo y solidario.


*

Módulos  ROADs  In Company

Algunos tips de ajustes "a medida"
de nuestro modelo de trabajo

Ciertamente hay relevantes casos de RSE en marcha, que expresan resultados satisfactorios.

Están en su generalidad, motivados por la convicción y los beneficios necesarios en todo emprendimiento que participa del mercado.  También evidencian el esfuerzo institucional, de transformar la asistencia filantrópica y las pautas del marketing en variables sustentables de estos procesos de cambio y bien social, que hoy ocupa un espacio más que significativo en la agenda de los directivos.

El nuevo modelo de gestión en los negocios actuales, requiere un plan estratégico, con antecedentes reducidos o asistematizados en la cultura organizacional.

La realidad RSE "hace camino al andar"
Decidir el direccionamiento institucional, ajustarlo a un diseño satisfactorio, asignar los responsables de su ejecución, definir los grupos de interés para interactuar, monitorear y medir los resultados, suelen ser las primeras cuestiones que se ordenan en la "mochila" RSE.
Las garantías son potenciales parciales e interdependientes que se alinean con la Inversión Social y la proyección de Capital Social que logre afiatarse.

Emergentes que señalan las claves principales
En RSE hay que hacer lo que se dice y decir qué se hace.
La participación civil y la opinión pública se involucran en el interjuego de roles de ejecución y contrapartes
Analizar el contexto local, relevar las necesidades latentes, incrementar el aprovechamiento de los recursos existentes, nos induce a interpretar con sentido de proyección:
cómo acotar el rediseño de las próximas estrategias a los índices del Balance o Reporte Social que está haciéndose inminente.

  • Facilitar la autoevaluación de "el lugar" de la institución, en las nuevas tendencias
  • Optimizar los procesos particulares en marcha
  • Articular las oportunidades emergentes
  • Fortalecer las interacciones institucionales
  • Liderar implica compartir las responsabilidades
  • Distribuir las tareas es un estrategia operativa
  • Alinear el nuevo modelo de gestión, con el direccionamiento institucional y las expectativas individuales de quienes lo ejecutan
     

Por qué
- No hay mejor teoría que una buena práctica
- La clave no es "no tener" dificultades, sino "cómo" las solucionamos
- Siempre hay recursos internos, que nos resta descubrir
- Percibir los emergentes, requiere un ejercicio infrecuente
- No hay éxitos sin errores. La garantía de sustentarlo es reconocerlos, para luego profundizar lo obtenido y articular lo pendiente.
- Omitir las dificultades, puede ser estratégico, pero inspira poca credibilidad y sugiere irrealismo.

Para qué
Configurar un Equipo de Trabajo RSE como compromiso gratificante: estimulando la empatía interna e incentivando la sinergia con las demás contribuciones a la comunidad.

- Los módulos tienen el formato FIX IN (apartado anterior)
- Focalizan la profesionalización del  Voluntariado Corp.

- Articulan los tips antes mencionados, con las variables contables del Balance o Memoria Anual y las dinámicas sociales que son comunes a los Modelos de Balance Social en plaza, actualmente.

- a ROADs

Quiénes son los destinatarios o beneficiarios de las herramientas psicosociales

La convivencia es una problemática integral, que en todas sus direcciones, incide en el estado de bienestar / bienvivir  más allá de las circunstancias que se alternan como buenas y malas, en el día a día de todo ser humano.
Desde este lugar, sinceramos nuestra elección, en aquellas personas que se manifiestan con sentido constructivo, con valores y principios que privilegien el respeto a todo semejante, sin discriminaciones, ni exclusiones de ninguna índole.

El planteo siguiente está dirigido tanto a quienes "eligen" su hacer cotidiano: doméstico, artesanal o profesional, como a quienes están asumiendo alguna instancia de "no poder elegir" otra forma de vivir o sustentarse y quisieran que su situación cambiara (mejorara).  Es decir a quienes, por ejemplo se preguntan:

El cambio ¿es cosa mía o tarea de otro (persona, gobierno, etc.)?
Las cosas (circunstancias) son así: ¡qué le voy a hacer? O ¿qué es lo que puedo hacer?

Como vemos el cambio se presenta en dos dimensiones complementarias: las personales-sociales y las del contexto.
En las primeras interjuegan las subjetividades y objetividades que se focalizan preferentemente desde lo individual y se expanden en la trama de los vínculos relacionales. 
En la segunda, este interjuego abarca una complejidad de aspectos humanos y materiales, propios de las interacciones e interconexiones de nuestra vida social, que producen algún inefable efecto.

¿Cómo sería posible o más fácil "ese cambio" personal y del contexto?
Aunque explayemos el qué, por qué, para qué, cuándo, etc, el cambio en sí mismo es insuficiente.  Según las últimas tendencias en la apropiación de la realidad, hay que procurar la transformación: un cambio más profundo y diversificado.

Esta inflexión lejos de desalentarnos, debe impulsarnos sin más demoras, ni letargos justificados, ni compensaciones aleatorias.  O es que acaso ¿no nos merecemos una vida mejor?  Claro aquí aparecen las diferencias y relatividades, en correlato con nuestros intereses, seguramente acordes con las actitudes y decisiones que estemos dispuestos a emprender.
Intereses que se configuran en aspectos lógicos, sensibles y fácticos, propios de cada persona y su contexto particular.  Intereses que se confabulan y articulan en el hacer sustentable que seamos capaces de proveernos.     

Si hasta aquí estamos de acuerdo, convengamos ahora en hablar de sustento en lugar de trabajo/ ocupación laboral.
¿Por qué?  Porque si cuidamos las exclusiones, debemos abrirnos ante variables y articulaciones complejas, de las cuales acotaremos sólo algunas, a modo de ejemplo.

Empezamos por señalar dos principales: el empleado y el desocupado.
Seguimos con un esquema arbitrario de situaciones no excluyentes, que pueden ser temporales y hasta alternadas, pero en todos los casos guardan una adaptación activa a la realidad, es decir que refieren un encuadre de salud (neurosis corregible)
 

INTERES 

Foco en:  EMPLEADO DESOCUPADO
Lógico Razonamiento Con sueldo satisfactorio o 
Con sueldo  insuficiente
Tiene changas - Trabajo en negro
Busca salidas alternativas (trueque, recuperación de fuente laboral, etc.)
Sensible Emociones Con desarrollo profesional estimulado 
o por el contrario, restringido por sus
empleadores.
Se conforma en la esperanza ESPERA
O Supera su depresión y se automotiva CONFIA EN SÍ MISMO
Fáctico Hacer/Conductas Planifica a corto o largo plazo.
Vive para sí (y su familia) o
participa en mejoras de su comunidad (entorno)
Potencia sus habilidades.
Crea oportunidades
EMPRENDE

Nota:
Para ambos casos hay instrumentaciones psicosociales operativas diferentes.
Diferenciar tiene el sentido de "comprender más profundamente"
Las diferencias residen en el uso de determinada herramienta (teórica y práctica),
formas de implementarlas, en el estilo flexible de aplicarlas; según la expectativa acordada (acuerdo)
entre el Operador Psicosocial (facilitador - asistente) y el solicitante de ayuda u orientación (Asistido)
 

la validación del "otro" 

Las jerarquías y poderes que fueron celebrados privilegios, hasta poco tiempo atrás, hoy son la punta del iceberg de las responsabilidades. La motivación generalizada, ciertamente ha sido encontrar una solución a los grandes vacíos de compromisos y garantías ante las personas y los contextos vulnerables. La disparidad de proporciones entre los beneficiados y los perjudicados frecuenta divergencias, en los fundamentos que las generan.
No obstante va haciéndose más visible, día a día, una conducta generalizada de señalar a los responsables. 
Y señalar un responsable generalmente se tiñe con la necesidad básica de cifrar un culpable.
A medida que ejercitamos la responsabilidad, bajan las proporciones de culpabilidad.

Veamos un ejemplo sencillo, ante una situación de conflicto primario, ubicándonos en el lugar del "perjudicado" quien entabla la demanda. La propuesta es pensar cuál es la lógica cotidiana, para comprobar si éstas son o no, las reacciones primitivas que frecuentamos. Te invitamos a recordar un caso puntual, alguna de esas veces en que alguien nos ha dañado con algún dicho, acto o sentimiento; cuáles han sido nuestras primeras reacciones ante el malestar, de una injusticia o equis causa que nos está afectando ...

Instalados en una determinada confrontación entre dos personas
- inmediatamente aparece la culpa hacia el "otro" (el culpable es el otro, no yo)
- sigue una sobredimensión emocional que necesita recuperar estabilidad y la lógica nos asiste con más de un motivo por los cuales yo tengo la razón
- luego sobrevienen enredos, confusiones, que duran (o durarán) mientras yo siga en "mi" postura o lugar y el "otro" sostenga su posición inicial. Ya sea porque no admito la validez de sus justificaciones, porque se muestra indiferente, o porque no me da la razón, etc. La situación de conflicto seguirá latente y a expensas de un efecto mediador que modifique la situación o discordia.

Cambiar de foco nos induce a percibir diferente: desde otro lugar, otra interpretación, otra posibilidad, otra oportunidad ...

En nuestra estrategia planificamos el cambio desde TU foco ... porque el OTRO tiene también validez, cierta o relativa, pero validez al fin, mal que te pese. 
Las distintas formas de descalificación, atentan contra las relaciones mínimas de convivencia. 
No poder o no saber resolver este obstáculo te deja mal, a mitad de un camino sin concluir y las situaciones inconclusas suelen reaparecer con otras formas o proyectadas en otras personas.
Continuar o romper la relación es una opción de segundo plano (en la que intervienen aspectos internos).

El foco presente es TU aquí y ahora, en un callejón sin salida (aparente)
Con la opción positiva, te proponemos el desafío de revertir esta situación:
A ver si es lo mismo ... estar en conflicto (vos y yo), que estamos atravesando una diferencia (entre nosotros)
O ... replantear la culpa (de la que te acuso), que revisemos las responsabilidades de cada uno (mías y tuyas) 
O ... si vale más insistir en que tengo la razón, que replantearnos tener resultados
O ... persistir en el problema, que crear y rediseñar un proyecto (juntos)
La primera referencia, es lo frecuente, el paradigma de la escasez ... 
ver y estar en un solo foco (el mío, en el problema)
La segunda se corresponde con la amplitud, el paradigma de la abundancia ...
lo nuevo a cambiar o modificar (lo nuestro, en la situación)
Nuestra estrategia es transitar el par contradictorio escasez-abundancia, como nuevo paradigma de los vínculos humanos.

En conclusión 
Para dar estos cuatro funcionales, nos asistimos en gran parte con herramientas psicosociales. Porque son inicialmente las que más hemos estado entrenando. Por supuesto que nos las únicas, ni las mejores.
Tal como exponemos a lo largo del camino de este portal, hay muchas otras válidas y operativas. 
La claves están en el intercambio, la cooperación, el debate, el compromiso responsable de la interdisciplina, que califiquen en la capacidad de compartir solidariamente. Creemos que es inminente fortalecer los dones y habilidades que poseemos con disparidades humanas, profesionales y académicas, pero que ciertamente, deberemos seguir entrenando e innovando en forma continua.
La síntesis superadora
Si te veo como "responsable" te asiste la oportunidad de reparar el daño ocasionado ...
Ambos podremos compartir un proyecto de reparación y elaborar una nueva forma de relacionarnos (vínculo fortalecido).
Nos estamos dando la oportunidad de conocer el nuevo paradigma ganar-ganar

Si te veo como "culpable" te sentencio y (valga la metáfora) pido "tu cabeza a la justicia" ...
Rompemos la relación que hemos tenido hasta ahora, interponiendo otra instancia que agrava el conflicto inicial.
Seguimos instalados en el hábito ganar-perder y seguramente privándonos de la flexibilidad y comprensión que necesitamos para convivir en la coexistencia cotidiana.

Ser responsable o ser culpable, plantean instancias de "poder":
con roles adjudicados y asumidos por ambos sujetos del conflicto.
La funcionalidad de ser responsable o ser culpable,
transita por el complejo sendero de transformar
el poder en poder hacer, que nos satisfaga a ambos.

El juego del poder está siempre presente
(explícito o latente) en las relaciones cotidianas.

ser responsable no es una carga, 
es una actitud de autoestima, autocrítica y solidaria ... un valor que aprendemos cuando "validamos al otro"

¿Estás de acuerdo? ¿No?  Nos interesa tu opinión ... 

 

 

     La culpa es de El Otro, Tato Bores* en busca de la vereda del sol
     Monólogo Nº2000, Domingo 9 de septiembre de 1990

La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno.
¡No señor! Dijo el ministro de Economía, mientras buscaba un mango debajo del zócalo. La culpa de todo la tienen los evasores.
¡Mentiras! Dijeron los evasores mientras cobraban el cincuenta por ciento en negro y el otro cincuenta por ciento, también en negro. La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto.
¡Falso! Dijeron los de la DGI mientras preparaban un impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita.
¡Pero, por favor …! Dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje e la entrada de las escuelas públicas. La culpa de todo, la tienen los de la patria financiera.
¡Calumnias! Dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días. La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral.
¡Se equivoca! Dijo un corrupto mientras vendía a cien dólares un libro que se llamaba “Haga su propio curro” pero que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco. La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto público.
¡No es cierto! Dijo un empleado público mientras con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero. La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos.
¡Eso es pura maldad! Dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso. La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada.
¡Patrañas! Dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas.
¡Perversos! Dijeron los del politburó local mientras bajaban líneas para elaborar el duelo. La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista.
¡Verso! Dijo un guerrillero mientas armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad. La culpa de todo la tienen los fascistas.
¡Malvado! Dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero. La culpa de todo la tienen la tienen los judíos.
¡Racistas! Dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once. La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa.
¡Me ofenden! Dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren. La culpa de todo la tienen los policías que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante.
¡Minga! Dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba. La culpa de todo la tiene la Justicia que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra.
¡Desacato! Dijo un juez, mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientos fojas que luego, a la noche, volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria.
¡Negativo! Dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana. La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo.
¡Ustedes están del coco! Dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir. La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios.
¡Censura! Dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaban por la violación y el asesinato nuestro de cada día. . La culpa de todo la tiene el imperialismo.
Thats not true! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio del subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, thar allowed us to take even the cat (la culpa la tienen los cipayos que nos permitieron llevarnos hasta el gato)
¡Infundios! Dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables. La culpa de todo la tiene Magoya.
¡Ridículo! Dijo Magoya, acostumbrado a estas situaciones. La culpa de todo la tiene Montoto.
¡Cobardes! Dijo Montoto, que de esto también sabía un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces.
¡Paren la mano! Dije yo mientras me protegía detrás de un buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo. La culpa de todo la tiene El Otro. ¡El Otro siempre tiene la culpa!
¡Eso, eso! Exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro.
Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto. Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar: ¡Qué flor de guacho que resultó ser El Otro….!

Por eso les digo, mis queridos chichipios, seguir laburando, vermouth con papas fritas, y... (aplaudiendo dos veces, levantándose y terminando el monólogo como todos los domingos) GOOD SHOW!!!"

*Actor cómico, que durante más de treinta años, convirtió sus monólogos en un clásico de los domingos por TV

 

      Si no te gusta lo que recibes, presta atención a lo que emites, Lair Ribeiro

Hoy mis Reflexiones tratan sobre los Espejos, ese universo de personas con quienes nos relacionamos y son nuestros mejores maestros en el arte de conocernos a nosotros mismos.
Sólo vemos lo que conocemos y lo interpretamos pasado por el tamiz de nuestras creencias, nuestros condicionamientos, nuestros prejuicios, nuestra educación y costumbres. Todas las personas que encontramos en nuestra vida, van reflejando los diversos aspectos que conviven en nuestro interior. Cada una de las cualidades y defectos que encontramos en nuestras relaciones, están reflejando una característica que nos es propia.
Por ello es tan importante que prestemos mucha atención a los sentimientos y emociones que nos despiertan los otros. Si estamos con una persona que nos miente y eso nos molesta tremendamente, debemos preguntarnos, en que situación no estamos siendo del todo honestos o bien si nos estamos mintiendo a nosotros mismos.
Cuando reconocemos una situación o una persona que nos resulta particularmente molesta, tenemos que buscar dentro nuestro qué es lo que está reflejando.
También puede suceder que sea una parte nuestra que estamos reprimiendo. Por ejemplo, si nos relacionamos con una persona muy desenfadada, y eso nos irrita, puede ser una parte nuestra que no nos animamos a sacar, que está latente y desearíamos desarrollar.
Si descubrimos un aspecto alegre y encantador en alguien que conocemos, aprovechemos para reconocernos, ya que esas características están en nosotros y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta.
Conocernos íntimamente nos va dando las claves para vivir mejor, para sentirnos más plenos, para relacionarnos mejor. Tenemos a nuestra alrededor un mundo del cual aprender, sepamos aprovechar las múltiples situaciones que se nos presentan a diario.
Adriana Francia, evolucion-net.com.ar

       I n t e r d i s c i p l i n a

 *

Para entendernos, convertimos la realidad en estereotipos, Miguel Rojas Mix*.

Para facilitar las relaciones vinculares, entre los hombres y con el medio, hay que conocer opiniones, puntos de vista particulares, de otras disciplinas ... por este motivo compartimos esta entrevista de Claudio Martyniuk, para Clarín

Todas las culturas necesitan imágenes para contar su singularidad. Los emblemas nacionales, las caricaturas o la publicidad son signos que condensan los rasgos de identidad de cada sociedad.
Las imágenes están ocupando un lugar de creciente importancia en la sociedad. ¿Se trata de un fenómeno nuevo?
-La civilización de la imagen existió siempre. Basta ver que hay determinadas culturas que conocemos casi exclusivamente a través de la imagen. Sabemos más de las culturas egipcia, mesopotámica y precolombina a través de la imagen que por textos. Claro que también es necesario hallar las visiones del mundo que sustentan las imágenes para poder entenderlas.

¿Por ejemplo?
-En Chichén Itzá hay un fresco que muestra un paisaje, una serie de personajes y un río donde se ven tres canoas. Se la ha descrito como la imagen de un pueblo, pero cuando uno entra en la gramática formal del mundo precolombino se da cuenta de que no es un cuadro sino que es un viaje, y que los personajes que están en el pueblo atraviesan distintas etapas de su viaje. Las canoas no son tres canoas distintas, sino la misma, que está avanzando en el río en diferentes momentos. Esa cultura -a diferencia de la occidental renacentista- cuando hace una imagen introduce el tiempo. Por eso, la lectura a la cual debemos someter una imagen tiene que partir de los códigos de representación que esa cultura utilizó.

Pero la dimensión social no es la única del imaginario, ¿o sí?
-Cuando yo hablo de imaginario, hablo también del imaginario mental. Así, por ejemplo, el amor es un imaginario. A veces, el imaginario amoroso hace que la realidad amorosa sea decepcionante. El mundo está formado por una serie de imaginarios que no son muy distintos de la ideología, pero que no se oponen a la verdad -cosa que sí hace la ideología- porque no la buscan. La imagen no pretende ser verdad, pretende ser verosímil. Por eso muchas veces es más seductora que la palabra.

Y la fuerza de seducción, ¿qué vehículo dominante utiliza?
-Hoy en día, el mayor canal de seducción es la publicidad. Es que si yo quiero vender, primero tengo que seducir. Ahora, seducir no es solamente la provocación luciferina. Es también atraer para permitir percibir. Si yo quiero comprar algo, antes tengo que percibirlo, distinguirlo. En una publicidad de Benetton aparecía un enfermo de sida. ¿Qué es lo que le interesaba al publicitario? Buscaba que la imagen fuera tan fuerte y chocante que atrajera la atención. Se veía esa imagen y luego la marca, haciéndola inolvidable.

¿Hasta dónde se puede llegar para crear visibilidad?
-Se han hecho cosas que están en el límite de lo que podría ser calificado como obsceno. Una fábrica de ropa, en Chile, hizo una campaña de moda tomando poses de mujeres torturadas. Por otro lado, hay extremos positivos: en la lucha contra el racismo, por ejemplo, darle visibilidad a la negritud es generar ideas sobre ella.

¿Qué fuerza de seducción ejercen los emblemas nacionales?
-Los emblemas nacionales son símbolos de reconocimiento y, a menudo, de promesas. El emblema le promete a la nación algo y genera un discurso de identidad. Hugo Chávez acaba de agregarle una estrella más a la bandera venezolana. En el escudo nacional había un caballo que galopaba hacia la derecha, con el cuello dado vuelta hacia la izquierda. Chávez lo dio vuelta y lo hizo galopar hacia la izquierda. Hizo un juego de manipulación de los emblemas para que sustentaran su línea política.

Hoy el reconocimiento nacional es perceptible ante otro emblema: la camiseta de fútbol.
-Es un hecho. No hay nada que active más el sentimiento nacional que once hombres con una camiseta que en un campo de fútbol se están enfrentando a otros once con otra camiseta. La importancia que puede tener el fútbol para el sentimiento nacionalista es notable.

Se suele acusar a las imágenes de manipulación. ¿Coincide?
-Las imágenes resumen, como también lo hace la palabra, todos los aspectos de la cultura. Eso implica que no son sólo manipulación, pero tienen un elemento de manipulación importante. Nada de esto niega que son documentos de primer orden que condensan la identidad y reflejan el espíritu de un pueblo. ¿Sabe que ahora tengo interés en hacer un ensayo sobre Ortega y Gasset y Divito?

¿Qué relación encuentra entre ellos?
-Ambos trabajaron con imágenes -con estereotipos- con distinta suerte. Guillermo Divito hizo una revista de caricaturas extraordinaria, Rico Tipo, con personajes como el doctor Merengue y Pura Pinta, que son prototipos del porteño. Y Ortega escribió Meditación de un pueblo joven, donde también desarrolla el imaginario del porteño a través de estereotipos. El tiene la idea de que, como pueblo joven, Argentina no tiene un presente, pero va a tener un futuro; uno de los grandes mitos que los argentinos han pagado caro. Ortega llega a la siguiente conclusión: "Argentina, como pueblo joven, tendrá grandes gobernantes, pero no tendrá grandes escritores". Conclusión más errada es difícil de encontrar.

La cultura de masas, tan basada en imágenes, ¿es chata y reiterativa o puede ser el germen de saberes e innovaciones?
-Sin duda, es germen de innovaciones, de nuevas visiones del mundo y de nuevos lenguajes.

¿Aún en la globalización?
-Aún en ella. Porque la sociedad globalizada apunta a masificar a través de un discurso esencialmente icónico. La imagen es un discurso más comprensible que la palabra, en la medida en que haya una base común para entenderla. Pero es cierto que la cultura de masas puede jugar diversos papeles. El imaginario cotidiano es fundamental para el conocimiento, y esto me hace tener una gran desconfianza hacia la exterioridad interpretativa de los especialistas que desde fuera de nuestra región la interpretan y brindan recetas. El conocimiento necesita dos componentes para que se proyecte sobre la realidad: erudición y familiaridad. La erudición sin familiaridad hace llegar a conclusiones que son abstractas y erróneas, porque se aplica una fórmula para entender algo, y a veces esa fórmula no tienen nada que ver con la particularidad de un grupo. Y la familiaridad nace, fundamentalmente, de la cultura de masas: es la que permite comprender una serie de signos que tienen que ver con cómo piensa el argentino, con cómo se vive en Buenos Aires, con los códigos que se tienen aquí.

¿Así no estaríamos quedando atrapados en estereotipos?
-¡Pero si nosotros, para poder entendernos, vivimos convirtiendo la realidad en estereotipos! Lo nacional es un estereotipo, igual que en general lo es la visión del mundo. Del gaucho sale lo gauchesco, un sentimiento. Lo mismo ocurre con el compadrito y el tango, es decir, con una serie de figuras que en realidad son estereotipos. Por cierto, el estereotipo es una falacia: no es mentira, pero no es absolutamente cierto. Nadie es igual al estereotipo, que es una especie de caricatura, pero gran parte de la cultura está basada en los estereotipos y funciona por ellos.

En la construcción de estereotipos, ¿qué papel tienen los medios de comunicación?
-La televisión, el cine y los nuevos medios funcionan creando estereotipos. Por ejemplo, los estereotipos de la moda crean el estereotipo del hombre elegante. Así también hasta se legitiman guerras. Cuando Bush dice "vamos a luchar contra las fuerzas del mal", recurre a un estereotipo. Su discurso no parece tomado de Clausewitz, el teórico de la guerra, sino de Superman y de Batman. Vivimos en una selva de estereotipos.

¿Qué puede hacer la razón ante esto?
-El pensamiento crítico tiene que enseñar a establecer criterios de pertinencia y de relevancia. La sociedad de la información es un mar de datos en el cual todos nos ahogamos si no sabemos seleccionar. Para hacerlo, es necesario tener criterios de pertinencia y relevancia. Se necesitan para saber qué conviene a nuestra identidad y a nuestro futuro, para saber qué identidad les vamos a trasmitir a nuestros hijos. Estos criterios tienen que surgir de una conciencia, de un desarrollo de nuestra cultura, que nos permita mantenernos como ciudadanos del mundo y como ciudadanos de la región. Si la globalización es el Pato Donald, Mafalda es nuestra identidad.

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LA IMAGEN CONSTRUYE IDEAS.
"En el escudo de Venezuela había un caballo que galopaba a la derecha.  Hugo Chávez dio vuelta la imagen, para sustentar su línea política", dice Rojas Mix.

La revolución es visual
"La primera forma de comunicación de los hombres fue a través de dibujos", explica Rojas Mix. "Y no sólo imágenes de objetos concretos -un dibujo de conejo que representa, justamente, a un conejo-, sino también de conceptos abstractos. Por ejemplo, en las escrituras mayas la lluvia es una culebra. En cambio, una idea más compleja, la sequía, se hacía atravesando con una flecha la culebra, representando la negación, la falta de agua. En el imaginario hay un discurso que permite que los hombres se comuniquen y que ha coexistido con la cultura alfabética. Los griegos pensaban que el principal órgano de comunicación del hombre era el ojo y no la lengua. En la actualidad estamos viviendo una revolución, pasando de una cultura verbal y alfabética a una cultura cada vez más visual. Es decir, que cada vez sabemos más, no por leer, sino por ver. A pesar de esto, suele desvalorizarse el conocimiento visual. Hoy en día prácticamente no hay universidades en las que haya cursos sobre temas de cultura visual. Cada vez será más necesario estudiar y analizar el conocimiento visual."

*Historiador y Filósofo. Chileno, 71 años. Doctor en Filosofía (Universidades de Colonia, Alemania, y la Sorbona, Francia).
Responsable de la Cátedra UNESCO de "Comunidad Iberoamericana" y Director del Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con Iberoamérica (CEXECI).
Su libro más reciente es "El imaginario. Civilización y cultura del siglo XXI", (Prometeo libros, Buenos Aires, 2006).
Fuente, Clarín 4 de Junio de 2006

 


     La 'Concentración de Desventajas' en Ciertos Barrios, Causa de Estigmatización Social, Olga Berrios

Es posible estigmatizar a las personas, pero también a los territorios. La posición de un barrio, sus accesos, servicios e infraestructuras, su renta y el tipo de vivienda que ofrece son posibles factores de exclusión.

Exclusión: Acción y efecto de excluir. Excluir: Quitar a alguien o algo del lugar que ocupaba. Como vemos, según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, la exclusión está íntimamente ligada con el lugar, es decir, con el espacio.
Además de la estigmatización de las personas, también existe la estigmatización de las áreas.
Los jóvenes de Francia cuentan que, cuando buscan trabajo, los contratadores se interesan sobre sus estudios, su nombre, el color de piel y la dirección, es decir, dónde viven. El barrio se convierte en un factor que perjudica a estos chicos.
Este condicionante espacial fue el protagonista de la jornada Los factores espaciales para la exclusión social. ¿Existen territorios socialmente excluyentes? que acogió La Casa Encendida el pasado mes de diciembre.
La jornada es parte del Proyecto de investigación Exclusión Social Urbana: bases conceptuales y análisis comparado financiado por el Plan Nacional de I+D+I y coordinado por el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Un círculo vicioso
Joan Subirats es catedrático de ciencia política de la Universidad Autónoma de Barcelona y estudia la exclusión social desde la perspectiva territorial y urbana, centrándose en localidades españolas. Es uno de los especialistas que participaron en el encuentro.
Él y su equipo han definido una serie de factores relacionados con el espacio que conducen a la exclusión como las características intrínsecas de algunos territorios: su posición, los accesos y la infraestructura con la que cuentan, su base económica y el tipo de vivienda que ofrecen.
Además, dibujan un ciclo que podría calificarse como de “concentración de desventajas”. Según este ciclo, un barrio impopular suele contar con viviendas vacías o más asequibles, a las que familiares con menos recursos llegan. Esto se asocia con una reducción de recursos para la estabilidad, implicación en la zona y lazos comunitarios. Esto puede derivar en un menor control social, más conductas antisociales y vandalismo. Baja la reputación y crece el estigma. Las familias con mayores recursos abandonan en cuanto pueden la zona. Se da menor renta y mayor deterioro, por lo que el barrio se vuelve impopular.
Para romper este ciclo, se debe intervenir. Pero, “el esfuerzo urbanístico no suele tener éxito si no va coordinado con otras medidas en otros campos”. El círculo es “muy descriptivo”, sin embargo su equipo aún trabaja en medir el valor de cada factor.

De la ciudad a la metrópoli mercantilizada
Julio Alguacil es profesor de Sociología de la Universidad Carlos III de Madrid y también participó en la jornada de La Casa Encendida. Él centra su atención en investigar la influencia de la participación ciudadana en la exclusión y también ha enfocado sus estudios sobre exclusión en zonas como el distrito madrileño de San Cristóbal de los Ángeles.
En su opinión “nos encontramos en un modelo de creciente mercantilización de la ciudad”. La ciudad es “el factor humano más interesante porque nos ha permitido satisfacer las necesidades básicas humanas”, sin embargo las actuales tendencias de exclusión provocan que el barrio, el distrito o la ciudad no satisfagan las necesidades de sus habitantes.
Distingue las diferencias entre una ciudad y una ciudad mercantilizada, a la que denomina metrópoli. La ciudad es heterogénea, accesible y cuenta con servicios. Es sostenible, gobernable y segura y en ella surgen procesos de apropiación y arraigo.
La metrópoli se caracteriza por la dispersión territorial, la alineación en lugar de la apropiación, por la homogeneidad, continuos movimientos de población y por la necesidad de tediosos desplazamientos. Es entrópica, insostenible, ingobernable, insegura, inabarcable. En ella se producen procesos de desarraigo y anomia.

El factor de la vivienda
Luis Cortés es profesor de la Universidad Complutense de Madrid e investigador. Sus principales líneas de interés son la sociología urbana, la vivienda, la exclusión social y la inmigración. Cortés concluye que ante la ausencia de algo parecido a un “registro de personas excluidas”, el espacio puede ser un buen sistema para acercarse y estudiar la exclusión.
Para él, un componente fundamental es la vivienda: “Es un mecanismo de integración social de primer orden. Si no funciona, es un mecanismo de exclusión social de primer orden”.
En su opinión, muchas medidas se destinan a facilitar el acceso de la vivienda, pero esto “hay que combinarlo con el uso que se le da y el hábitat”. Es decir, tener en cuenta cuestiones como el acceso a los servicios públicos y el marco de las relaciones sociales.
Ejemplos en los que las viviendas no se convierten en solución son los casos de las personas mayores que viven en un piso que no cuenta con ascensor y apenas salen. Sus viviendas “funcionan como cárceles; no pueden relacionarse”.
Otro ejemplo sería el del intento de erradicar el chabolismo horizontal erradicando las chabolas. De esta manera, “se potencia los procesos de exclusión”.
Fuente: Canal Solidario OneWorld 2007, 15/01/2007


     La Familia; Corazón Social de lo Humano, Ignacio Muñoz Cristi*

Como dice Humberto Maturana, si queremos que algo sea, hagámoslo.

La familia es un ámbito de convivencia generado por un grupo de personas y que se constiutuye como una comunidad humana social que se genera, realiza y conserva desde la pasión por el placer de vivir y convivir juntos.
Como tal, igual que el fenómeno social, se funda en el amar como condición de posibilidad, y se realiza desde el deseo de la cercanía corporal y relacional en la confianza y aceptación mutuas como un ámbito coinspirador de colaboración y compartir en la sensualidad, la ternura y la sexualidad. Estos son los tres pilares del ámbito familiar.
Pero la sexualidad no tiene que ver solamente, desde una perspectiva biológica, con el coito o acto sexual propiamente tal sino, tiene que ver con el disfrute de la espontánea
aceptación de la cercanía corporal del otro y el disfrute de ella. La sexualidad está presente todo el tiempo en el espacio relacional humano en cuanto se acepta la legitimidad corporal del otro, cuando se acaricia a un bebé, se abrasa o se estrecha la mano a un amigo.
La ternura se constituye en la atención que permite acoger al otro, que lo deja ser en su multidimencional legitimidad en la cercanía junto a uno.
La ternura tiene presencia toda vez que se ve al otro en su legitimidad cualquiera sea su condición.
Y la sensualidad, que tiene que ver con la sensorialidad que permite ver, tocar, oler, oír al otro y tomar conciencia de su circunstancia desde el amar que implica aceptar su legitimidad. El aceptar al otro en su legitimidad amplía la sensualidad y hace aparente, visibles, sus múltiples dimensiones así como las múltiples dimensiones de su entorno.
En la familia ocurre la convivencia social fundamental ya que es el ámbito en que se vive como parte de una comunidad más grande que ella, como un país, ámbito relacional externo que es el medio en el cual, y con el cual, se da la subsistencia de sus miembros.
La familia existe como fenómeno biológico en el ámbito social como una particularidad
relacional en la biología del amar. Y si esta naturaleza biológica, propia de la clase de seres que somos en tanto Homo Sapiens Amans Amans, es interferida, se desintegra la familia aunque subsista una unidad con ese nombre en el espacio de las declaraciones cívicas.
Los problemas que surgen en la familia, surgen desde donde mismo surgen los problemas de toda comunidad humana, sea grande o pequeña, surgen del malestar cultural originado por las relaciones de desconfianza, control, dominación, apropiación, sometimiento, castigo y jerarquías que traen a la mano todo tipo de exigencias como resultado de la pérdida de la confianza fundamental que la constituye. Y esto sucede ya sea debido a las conductas de algunos miembros con respecto a la conducta de los otros,
o porque las relaciones externas impiden la realización de las relaciones de subsistencia y surge la degradación de las condiciones materiales que permiten su adecuada realización y la angustia frente al porvenir.
Para conservar la familia lo que se requiere es hacerse cargo del deseo de conservarla, el cual es consustancial a lo humano, y desde ahí recuperar las dimensiones de sexualidad, sensualidad y ternura que son su fundamento. Si eso sucede, la familia puede reaparecer y conservarse como lo que es en el dominio emocional-relacional: un espacio de bienestar, de acogimiento mutuo, y de colaboración desde el placer coinspirador
de la compañía, sin expectativas, exigencias ni dinámicas culturales propias de esta cultura patriarcal-matriarcal que realizamos y conservamos en la actualidad y que en tanto niega y contradice la naturaleza amorosa del fenómeno social niega la posibilidad misma de conservar el ámbito familiar. Es desde esta cultura que la familia aparece en peligro de extinción. ¿Qué mundo queremos? ¿Uno donde la familia no quepa? Esto, como todo en el vivir humano, es nuestra responsabilidad, y la responsabilidad, nuestro don, traído a mano por la reflexividad que nos permite el lenguaje y el conversar. Como dice Humberto Maturana, si queremos que algo sea, hagámoslo.
*Ignacio Muñoz Cristi Antropólogo, Instituto Matríztico.
Fuente: Matríztica.org

 

    Crecer rodeados de amor y respeto, Javier Comesaña

En este tiempo de cambios vertiginosos es necesario cuidar y enriquecer los vínculos familiares, que son el punto de partida para el desarrollo de una sociedad más digna.
La familia es la escuela de la vida. En el ejercicio cotidiano de los roles que jugamos en su estructura, incorporamos los principios de afecto, autoridad, compromiso, lealtad y justicia, y establecemos los criterios de convivencia que nos acompañan durante toda la vida.
Ese sistema de vínculos que conforma la familia es la expresión de los valores fundamentales de las personas, que en su interacción con la realidad se adecuan a sus exigencias, a la vez que la modifican con su impronta.

En este tiempo de cambios vertiginosos, en el que todas las relaciones vinculares (frecuentemente golpeadas por las asimetrías, la violencia y el egoísmo) exploran nuevos caminos en busca de modelos superadores, son más necesarias que nunca la claridad y la vigencia de los valores a cuya luz cabe analizar las razones para aceptar, discutir o alentar el cambio de modelos, ya que son la expresión de esos valores, y la actualización es la que asegura su supervivencia.

Teorías relativistas
Este análisis está hoy amenazado por la reinstalación de teorías relativistas con las que una parte de la sociedad universal se siente justificada, pese al panorama de inequidad, violencia, desesperanza y caos que ha contribuido a generar.
El relativismo, más allá de su estigma autoritario (ya que aun siendo el más torpe de todos ellos, no deja de ser un fundamentalismo más), impulsa la desintegración de cualquier estructura social, de las que la familia es el paradigma.
Si desconocemos los principios en función de los cuales ordenamos nuestro comportamiento para lograr el bien común, y hace cada uno lo que le parece, es imposible que podamos construir tejido social alguno.
Nuevas, renovadas y superadoras modalidades de vincularse en el ámbito de la familia, en la medida en que sean expresión de los valores compartidos más profundos, les asegurarán a sus miembros una vida más plena, un aporte mayor de éstos a la comunidad, y constituirán el punto de partida para la conformación de una sociedad más digna, que incluya para cada uno el derecho de ser feliz.
Fuente: Suplemento Solidario, 21 de enero de 2006

 

    Proyectos de felicidad compartida, María Teresa Morresi

Poder relacionarse con los otros de manera sana es el punto de partida para alcanzar un desarrollo pleno. Hay que aprender a construir lazos auténticos y sostenidos en el tiempo.
"En el vínculo familiar hay un proyecto de felicidad compartida. Vincularse es interrelacionarse; es subjetividad por la cual las personas construyen identidad y pertenencia. A raíz de los vínculos, uno aprende a descubrir quién es. Se acepta la libertad del otro y descubre su propio rostro. Hay vínculos familiares, de amistad y sociales. Todos crean espacios para generar en relación, en el reconocimiento de la igualdad como personas. El vínculo está amenazado cuando no hay paridad, lo que acontece cuando un miembro de la relación se posiciona desde una pretendida superioridad que empuja al otro hacia abajo y genera dependencia", comenta Josefina Semillán Dartiguelongue, filósofa.
Para la entrevistada, construir un vínculo es invitar a madurar. La familia es educadora porque en ella se crece. A partir del vínculo nos descubrimos, sabemos qué encantos suscitamos, en qué nos valoran, en qué nos reconocen. Es la reverberación de uno en el otro. Para registrar esto no se necesita brillantez intelectual, sino sensibilidad. Un vínculo maduro es un proyecto de cambio compartido.

"Los vínculos -explica la especialista- son diferentes. Entre las similitudes está la horizontalidad, que es condición para que el vínculo sea de pares en cuanto al reconocimiento de la dignidad. Para que se desarrolle es necesario trabajarlo y enriquecerlo. Algunas erosiones comienzan por sutiles violencias cotidianas, manifestadas en los tonos comunicacionales despectivos y degradantes. En las relaciones afectivas el centro vincular es el amor y el respeto."
Es importante educar para aprender a relacionarse. Cuando hay conexión existe un tono vital que mantiene la empatía, la despliega y madura.
Para mantener un vínculo vivo, hay que estar atentos y cuidar el trato. Disponernos a dialogar es optar por cuidar la relación y prevenir su ruptura. Es repararlo y estimularlo.
Hoy se sostiene que el primer vínculo se da en el útero materno. Ese es el resultado que viene evolucionando desde ese lugar. "Vengo con lo dado que es el genoma, más el entramado misterioso de todas las relaciones que me acontecieron, a partir del útero."
Dartiguelongue piensa que es preciso cerrar los vínculos lo mejor posible. En el caso de una pareja, lo ideal es hacerlo desde un lugar no hostil.

Tesoros de la vida
"Con la separación, ¿comienza el combate descarnado en el que los hijos son botín? A veces se los somete a la coreografía terrorífica de la manipulación. Una de las misiones de la escuela debería ser enseñar a abrir y cerrar vínculos. La construcción de vínculos es uno de los tesoros de la vida y su aprendizaje, la gran herencia."
El reconocimiento de los propios límites por parte de los padres, aclara Dartiguelongue, no es signo de debilidad, sino de fortaleza y símbolo de la valoración de la relación con el otro. "La mediación facilita las relaciones y permite cambios. Es importante la cuestión de la prevención. Prevenir implica ver venir antes de que llegue. Lo insoportable de la vida se hace transitable mediante los vínculos. Si la vida es pura aridez no se soporta. El afecto es una necesidad básica que nos tenemos que proveer."

Diversidades
Miguel Espeche, psicólogo, coordinador del Programa de Salud Mental Barrial del Hospital Pirovano, explica que los códigos vinculares son diversos.
"En las ciudades -aclara- es preciso aprender distintas maneras según los segmentos y matices sociales. Muchas veces la arquitectura conspira contra los vínculos, especialmente en las urbes y en los edificios en los que existen pocos lugares comunes para compartir." También se dan dificultades en los countries donde, por ejemplo, los chicos no desarrollan herramientas para poder vincularse y tienen miedo a lo desconocido. La idea de cerrazón es una forma de relacionarse poco saludable. Si no hay vínculo, la transacción humana se da a través del temor."
"Se necesita confianza en el otro, en uno mismo y en nuestras percepciones", acota Espeche. Agrega que la confianza valida la intuición y crea vínculos positivos. La empatía es primordial porque diluye el 90 por ciento de los conflictos, y produce energía psicológica óptima para enfrentar problemas con mejor talante y sin desesperación.
"En los vínculos es preciso tener en cuenta los climas que se generan y reconocer que con cada persona se establece una relación única. A los adolescentes, que comparten códigos comunes, los adultos debemos tratar de comprenderlos para no perder la probabilidad de comunicarnos. En interesante tener en cuenta que las situaciones adversas pueden repararse y que se necesita crear mentes flexibles para adaptarse a los cambios", según Espeche.
Según Dartiguelongue, los lazos familiares, de amigos y sociales posibilitan la construcción de valor. De vigores que permitan un encuentro en intimidad de riqueza antropológica.
Suplemento Solidario, 21 de enero de 2006
 


     La importancia de Educar en Valores, Florencia Saguier

Los niños deben aprender a diferenciar lo bueno de lo malo y sus padres ayudarlos a desarrollar una conciencia moral
La familia es la primera escuela de la vida, y es en la misma que los padres intentan transmitir a sus hijos, a través de un ambiente de amor, los valores que creen forman a una persona buena, íntegra, coherente y capaz de estar en sociedad.

El dilema se presenta en el cómo lograr este objetivo tan amplio.
David Isaacs expresa en su libro La educación de las virtudes humanas: "Creo que a todos los padres de familia les gustaría que sus hijos fueran ordenados, generosos, sinceros, responsables, etcétera. Pero existe mucha diferencia entre un deseo difuso que queda reflejado en la palabra ojalá y un resultado deseado y previsto, y alcanzable. Si la formación de los hijos en las virtudes humanas va a ser algo operativo, los padres tendrán que poner intencionalidad en su desarrollo. Para ello hace falta estar convencido de su importancia. Hay que aprovechar la cotidianidad de la vida en familia, pero se necesita aumentar la intencionalidad respecto del desarrollo y reflexionar sobre dos aspectos: la intensidad con la que se vive y rectitud de los motivos al vivirla".

María Lourdes Majdalani, máster en Educación, directora del Centro para el Desarrollo Moral de Fundación Majdalani (www.fundacionmajdalani.org ), explica cómo padres y docentes pueden fortalecer el desarrollo moral de los niños.

-¿Cómo podemos hacer los padres para educar en valores?
-Es muy importante el trabajo de los adultos (padres, educadores o cuidadores), que interactúan en la cotidianidad de la vida del niño. Para que el niño desarrolle valores debemos lograr que conozca el bien, ame el bien y haga el bien. O sea que entienda los valores, que adhiera afectiva y emocionalmente a los mismos y que fundamentalmente los manifieste en acciones. El secreto es que los adultos fomenten hábitos operativos buenos en los niños, lo cual ayudará a que adhieran afectivamente al valor. Es importante tener en cuenta que el niño generalmente comienza por hacer pequeñas acciones en favor de los demás. Sólo cuando su pensamiento madure entenderá el concepto que encierra cada valor moral.

-¿La familia es la primera escuela de valores?
-Sí, y la consigna es vivir los valores que se promulgan. Es importante que el hijo vea que los adultos hacen lo que dicen. Si en casa llaman al padre por teléfono y él le dice a su hijo que conteste que no está, eso marca una conducta ambivalente. Si el padre dice la verdad, trata con respeto a todo el mundo, desde el barrendero al presidente, no tira papeles en la calle, es respetuoso de las leyes, es más sencillo que el hijo entienda el mensaje.

- Parece inalcanzable ser el padre perfecto.
-No idealicemos, el niño necesita padres fuertes, pero también humanos. Padres que se equivocan, que pueden pedir perdón o que tienen días malos. Podría pasar que un día el padre dijera "hoy no puedo, pero mañana sí". Y entonces al día siguiente ese padre debe cumplir con su promesa, porque si no se convierte en alguien no confiable. Es importante tener en claro también el valor de los límites. El límite cuida. El mensaje del límite es: "Constantemente te estoy cuidando, queriendo, estoy con vos".

-¿Qué aspectos debemos tener en claro en el día a día?
-Tanto en la escuela como en la casa, las reglas deben tener un sentido, y detrás de cada regla debe haber un valor que la haga consistente. Es muy diferente pedirle a un hijo que ordene su cuarto porque va a ser más fácil encontrar los juguetes, a dar la orden sin explicaciones. El niño asimilará el valor del orden porque la regla tiene algo que la sostiene. Prima así un orden social independientemente de lo que cada uno desee. A esto se le llama disciplina moral, que se traduce en reglas determinadas.

-¿Cuáles son los errores por revertir en la educación de hoy?
-Nunca debemos rotular a la persona, la conducta es mejorable, la persona no. El verbo ser tiene mucho peso? ¿por qué no cambiamos el "qué egoísta que sos" por "¿podrías ser más generosa?", tratando de rescatar el valor. Si toda la persona es mala, ¿qué espacio se le da para reparar? Esto sucede mucho en la escuela, cuando se etiqueta a los niños con mala conducta. El mensaje debería ser: "Vos valés igual, podés cambiar esta acción".
Por otro lado, cuando emitimos juicios sobre el comportamiento de los niños, debemos hacerlo siempre basados en la intención y no en el resultado de los actos. Muchas veces los niños juzgan por los resultados concretos, por eso es importante hacerles ver la intención. Asimismo, las penitencias deberían ser la consecuencia de la acción del hijo y no la consecuencia del enojo del padre. Si el niño rompe algo, debe colaborar en la reparación y no quedarse un mes sin tele. Así se educa en la autonomía moral.

-¿Qué es el desarrollo moral?
El desarrollo moral es el proceso por el cual el niño logra hacer carne determinados hábitos o virtudes. En este proceso es fundamental el rol de la conciencia moral, aquella voz interior que nos indica lo que está bien y lo que está mal. La conciencia moral es parte del área cognitiva, pero está teñida de emoción. Por eso se vale de emociones morales como la culpa o el orgullo que le van indicando el rumbo. Si siento culpa, puede ser que sea porque hice algo mal.
Al principio, la conciencia moral es muy rudimentaria y por momentos desproporcionada ante nuestras acciones. Un niño puede sentir culpa por acciones que realizó sin intención de lastimar. Con el tiempo, la conciencia moral se va desarrollando y afinándose cada vez más.
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Experiencia en escuelas de Malargüe
El programa de la Fundación Majdalani Educación en Valores en la Escuela trabaja desde el nivel inicial a lo largo de toda la escolaridad. Los docentes cumplen un papel fundamental en la implementación y cada escuela analiza los valores que necesita su comunidad. En Malargüe, Mendoza, el programa es de interés provincial y municipal, y de carácter obligatorio. También se trabaja con los padres, como complemento del proyecto.
La directora de Educación de la Municipalidad de Malargüe, Verónica Bunsters, dice: "La aplicación de ese programa incidió directamente en la vida de las familias de toda la comunidad. El haber sistematizado la educación en valores desde la escuela permitió fortalecer la acción educadora de la familia, que estuvo presente apoyando la iniciativa. En el proyecto participaron 2800 niños de 4 a 8 años que recibieron capacitación específica y tuvieron la responsabilidad de adaptar el material a la realidad de cada sala, de la mano de Lula, Uhupz, Caracol Lito, Diógenes y Dino, los títeres que le pusieron voz al proyecto".

Actitudes positivas
Ponerse en el lugar del otro.
Ser padre Contenedor, Modelo y Mentor
Focalizar sobre los juicios positivos.
Darle importancia del problema del otro, a su escala
No descalificar lo que le pasa al otro. Validar su experiencia: le da mucha confianza.
Generar el encuentro verdadero, una mirada el abrazo, un cuento, complicidad.
Salir del propio punto de vista.
Comprender al niño sin emitir juicios de valor.
Atender a gestos y actitudes además de las palabras.
Ayudar al niño a que nombre sus emociones.
Dar atención y disciplina positiva: brindar apoyo en forma que resulte reconocido por el niño.
Dedicar tiempo para hablar de las normas y valores, y por qué son importantes.
Aprovechar los disparadores, por ejemplo, en la TV, aunque creamos que son malos ejemplos, si el padre está cerca apoyando, hace la diferencia.
Fuente: Suplemento Solidario, 21 de enero de 2006


    Recuperar el Valioso Espacio del Nosotros, Analía Boyadjian*

El desafío hoy es con qué valores nos adaptamos a un mundo globalizado, complejo, cambiante y confuso, sin perdernos en el intento. Para empezar, necesitamos de inteligencia y responsabilidad para encarar la incertidumbre que plantea el futuro y que es parte del cotidiano ejercicio de vivir en familia. Inteligencia para descifrar lo nuevo y retener lo perenne, y responsabilidad para elegir libremente lo que nos defina en esencia.

"Cada casa es un mundo"?, me repetía mi abuela armenia. Y, con el tiempo, comprendí que lo que sucede en cada casa tiene que ver con las creencias de cada familia; es decir con los valores que la sostienen.
Esta frase me permite desglosar también otro valor, recuperar ese espacio del "nosotros" que la convivencia nos obliga a sentir y pensar. Porque la familia nos ordena, en tanto es una oportunidad de ensayar el trabajo en equipo que luego desarrollaremos en el mundo exterior.
En tercer lugar, hoy empezamos a acercarnos, con menos temores y prejuicios, a lo diferente, a lo que nos complementa y nos enriquece, desde el valor de la flexibilidad y la apertura. Ya entendimos que la rigidez mental y la cerrazón sólo consiguen ahondar las distancias y conflictos de poder que enajenan toda buena intención original. Y que, más allá de las diferencias raciales, políticas, religiosas, y de otro tipo, hay un conjunto de valores universales que compartimos y que nos permiten sentirnos instrumentos diferentes en la misma orquesta.
En esta línea de pensamiento, por ejemplo, la guerra entre los sexos dejó como saldo el valor del respeto por los estilos propios del varón y de la mujer, evitando competencias e imitaciones, y logrando mejores encuentros desde el complemento de lo que aporta cada uno. Así, el compañerismo y la solidaridad en la pareja emergen como valores que permiten que ambos padres trabajen tanto fuera como dentro del hogar, y establezcan una red de sostén mutuo que busca, sobre todo en la crianza de los hijos, un espacio compartido de esfuerzo y recompensas.

También los medios especializados se encargaron de informar acerca de las características de cada etapa de la vida, lo que nos ayuda a leer con empatía diferentes conductas dentro de lo esperable para cada edad, y genera una mayor comprensión y soporte entre los miembros de la familia.
Creo que hoy es un tiempo que, justamente por quebrar muchas pretendidas seguridades, despeja el sitio de lo importante. Y como señala el pensador francés Gilles Lipovetsky, empieza a despertar el valor de que "la felicidad está en las relaciones", y no en el tener material (consumismo). Los tiempos y los espacios del mundo familiar necesitan de dedicación, paciencia, y un compartir real: "estar activamente" en casa, lo que se traduce en el mejor desarrollo emocional de todos y de cada uno.
Aunque nos cuesta dialogar, porque aún no nos atrevemos del todo a vivir al ritmo que requiere la vida en casa, a diferencia de la velocidad de la vida pública.
Y como se trata de repensar las prioridades, creo que la mejor herencia que podemos dejar es la fortaleza, para atravesar la adversidad y salir humanizados (resiliencia). Y, como cierre, el punto de anclaje del corazón familiar: la capacidad de reconciliación, como respuesta renovadora y refuerzo imprescindible de las relaciones humanas.
* La autora es directora de la revista Por Nosotros
Fuente: Suplemento Solidario, 21 de enero de 2006


 


    Armonía, la clave del bienestar - Tiempo de la trayectoria vital

Las empresas familiarmente responsables se comprometen de modo explícito a implantar políticas y realizar programas que concilien la vida familiar con la profesional.
Comprenden que para triunfar es indispensable la flexibilidad. Como dice Nuria Chinchilla, experta en economía y management, buscan el beneficio y son conscientes de la responsabilidad social que tienen con la comunidad, también con su público interno.

La relación familia-trabajo es tan fuerte que, según María Amalia Caballero, de la revista Hacer Familia, en las búsquedas de personal las firmas valoran cada vez más actitudes y capacidades que se desarrollan en las familias, como la empatía, la solidaridad, la negociación y el trabajo en equipo.
De esta manera las empresas intentan lograr motivación y madurez suficiente como para convertir a esa persona de familia en un buen empleado.
Si bien el universo de estrategias y políticas que concilian familia y trabajo es interesante, no todas las empresas aplican estas medidas.

Patricia Debeljuh, a cargo del área de Responsabilidad Social de la Escuela de Dirección de Empresas de la Universidad Argentina de la Empresa, comenta que aunque algunas están contempladas en la ley, la mayoría depende de la cultura empresarial.
Para efectuar estos cambios hay que erradicar la falsa convicción de que la adicción al trabajo y las largas jornadas laborales implican una mayor productividad, y modificar el concepto de carrera profesional por el de trayectoria vital, entendida como un todo armónico que une trabajo, familia y vida personal.
Fuente: Suplemento Solidario La Nación 21 de enero de 2006


 



      La actitud marca la diferencia entre los países pobres y los ricos

La diferencia entre los países pobres y los ricos no es la antigüedad del país. Lo demuestran casos de países como India y Egipto, que tienen miles de años de antigüedad y son pobres. En cambio, Australia y Nueva Zelanda, que hace poco más de 150 años eran casi desconocidos son, sin embargo, hoy países desarrollados y ricos.
La diferencia entre países pobres y ricos tampoco son los recursos naturales con que cuentan, como es el caso de Japón que tiene un territorio muy pequeño y el 80% es montañoso y no apto para la agricultura y ganadería, sin embargo es la segunda potencia económica mundial pues su territorio es como una inmensa fábrica flotante que recibe materiales de todo el mundo y los exporta transformados a todo el mundo logrando su riqueza. Por otro lado, tenemos una Suiza sin océano, pero tiene una de las flotas navieras más grande del mundo. No tiene cacao, pero tiene el mejor chocolate del mundo; en sus pocos kilómetros cuadrados, pastorea y cultiva solo cuatro meses al año ya que el resto es invierno, pero tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Al igual que Japón no tiene recursos naturales, pero da y exporta servicios, con calidad muy difícilmente superable, es un país pequeño que ha vendido una imagen de seguridad, orden y trabajo, que lo han convertido en la caja fuerte del mundo.
Tampoco la inteligencia de las personas es la diferencia como lo demuestran estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y logran resultados excelentes en su educación; otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas y al hablar con ellos nos damos cuenta de que no hay diferencia intelectual.
Y tampoco es la Raza la que marca la diferencia pues en los países Centro-Europeos o Nórdicos vemos como los llamados vagos del Sur demuestran ser la fuerza productiva de estos países, no así en sus propios países donde nunca supieron someterse a las reglas básicas que hacen a un país Grande.
La ACTITUD de las personas es la diferencia. Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población sigue las siguientes reglas:
1. La Moral como principio básico.
2. La Honradez.
3. La Responsabilidad.
4. El Respeto a la ley y los reglamentos.
5. El Respeto por el derecho de los demás.
6. El Deseo de superación.
7. Su Amor al trabajo.
8. Su Afán por el ahorro y la inversión.
9. El Orden y la Limpieza.
10. La Puntualidad.
¿Necesitamos más Leyes? No, sería suficiente con cumplir y hacer cumplir estas 10 simples Reglas. No somos pobres porque a nuestro país le falten riquezas naturales, o porque la naturaleza haya sido cruel con nosotros, simplemente nos falta carácter para cumplir estas premisas básicas de funcionamiento de las sociedades.
Fuente: Cablemodem.fibertel.com.ar

 


Apartado de Norberto Levy, Médico, Psicoterapeuta, Humanista Transpersonal

Descubramos por que ganar “como sea” puede convertirnos en grandes perdedores.
¿ES BUENO COMPETIR?
Competir es bueno en las situaciones en las que es necesario competir. Y es destructivo en las situaciones en donde no hay que competir.
Espero que en es­te diálogo podamos distinguir estas dos áreas porque sobre eso hay mucha con­fusión.

Competir or not to be
Veamos entonces para qué sir­ve: la competencia es útil como una forma de seleccionar al más apto para ac­ceder a algo de lo cual no hay disponibili­dad para todos. Es clásico ver entre los animales la competencia de dos machos por una hembra, por el territorio, o por un lugar en las jerarquías sociales que organi­zan esa comunidad. Entre nosotros los humanos pasa también lo mismo y alrededor de los mismos temas. Dos varones compitiendo por una mujer o viceversa, dos o más postulantes para ocupar un cargo laboral o la típica competencia deportiva: varios competidores pa­ra alcanzar la copa y sus premios. Otra función que cumple es que ayuda a conocerse más a través de la comparación que está implícita en la competencia, por eso es muy común entre chicos y adolescentes: los otros me dan un marco de referencia que me ubica en qué lugar de la escala estoy.
Y la otra función que cumple es que es uno de los estímulos, aunque no el más importante, para el mejo­ramiento personal: ¡A ver quién lo hace mejor... , hasta aquí se llegó, veré si puedo superarlo...!

QUÉ QUIERE DECIR COMPETIR BIEN?
Uno compite bien cuando:
- 1) uno reconoce que la si­tuación requiere competir;
- 2)cuando uno entrega lo máxi­mo de sí para lograr el mayor rendimiento;
- 3) cuando uno sabe que puede ganar o perder y está preparado para los dos resultados.
Estar preparado para perder quiere decir que uno pue­de evaluar el propio rendimiento y entrega, más allá del re­sultado. Cuando apuesta al máximo rendimiento y no que­da “colgado” exclusivamente del resultado final. El depor­te es un buen ejemplo de esto. Cuando al perder puedo sentir: “yo entregué lo máximo de mí. Estoy satisfecho (o no) con lo que hice. El otro me ganó porque lo hizo mejor. Me due­le haber perdido pero felicito a mi rival por su performance”. Por la confusión que tenemos, solemos creer que esa actitud es debilidad, falta de determinación, y el pasaporte seguro pa­ra seguir perdiendo, y en realidad es exactamente lo contra­rio. Afortunadamente, hay un creciente número de depor­tistas que ya lo están comprendiendo. Guillermo Cañas, el tenista número uno de la Argentina, dijo: Ser un buen per­dedor cuando a uno le toca perder es lo que más ayuda a progre­sar.
- 4) Cuando uno reconoce que competir también tiene sus reglas y que lo prioritario es lograr el propósito, es decir, ganar respetando las pautas convenidas.

ESTO TIENE QUE VER CON EL “GANAR COMO SEA”?
Efectivamente. Esa es una frase muy común que se la usa como sinónimo de intensa voluntad de triunfo y, sin embargo, lo que expresa es algo muy distinto: que el modo no importa, que lo único que vale es el fin, es decir, es otra forma más de “el fin justifica los medios”. Esta es una de las distorsiones más graves del competir. Cuando uno busca perfec­cionarse en las triquiñuelas, en el “como sea”, simultáneamente va descuidando la capacitación necesaria para triunfar “en buena ley”. Esta actitud, que por ejemplo en la Argentina se llama “la avivada”, conduce no sólo a la corrupción, si no también en el mediano y el largo plazo, a la ineficacia y la decadencia.

EN QUÉ SITUACIONES NO ES NECESARIO COMPETIR?
Los seres humanos realizamos mu­chas interacciones: jugar, aprender, crear, cooperar, resolver problemas, construir, disfrutar, padecer, compartir, enseñar, cu­rar, crecer, asociamos, separamos, amar, respetar> acompañar, contemplar, etcétera..., y competir es una acción más, entre ellas, Podríamos decir que “la casa de la vida” tiene más de cien habitaciones, y una de ellas, sólo una de ellas, es la com­petencia. Y por una extraordinaria y grave confusión, la que es una habitación de la casa la hemos convertido en la casa mis­ma. Esto es lo que llamamos la cultura competitiva.

Y EN QUÉ CONSISTE LA CULTURA COMPETITIVA?
- La cultura competitiva es la que considera el ganar co­mo el valor supremo. Una frase popular americana dice: “ganar no es todo... , es lo único”. Un empresario televisivo declaró: “no quiero volver a mi casa, cada día, sin haberle tor­cido el brazo a alguien”. Una persona me comentó: “cuando llego a un lugar nuevo, lo primero que me pregunto es: ¿quién es acá el enemigo? “. Cuando esto ocurre quiere decir que ya se ha instalado no sólo como actitud sino también como modelo mental para comprender y actuar en cada situación. Entonces veo competencia y actúo competitivamen­te en todos lados, aún donde la competencia no es necesa­ria: en la pareja, en la familia, entre amigos, en un equipo de trabajo, etcétera. Converso con un niño y le pregunto:
“¿a quién querés mas, a tu papá o a tu mamá?”. Y así voy di­seminando y expandiendo ese “virus” psicológico destruc­tivo que es la competencia innecesaria. Y esto es una ver­dadera desgracia para todos. Cuando la competencia se ins­tala en espacios que están regidos por la cooperación, la tra­ma básica del intercambio fértil se desgarra, ya sea el indi­viduo mismo, la familia o el tejido social. Y eso preanuncia, a la corta o a la larga, desintegración y catástrofe. Se dice, y con razón, que toda comunidad en la que predomine el yo (de la competencia) por sobre el nosotros (de la coope­ración), es inviable.

POR QUÉ ES TAN FUERTE LA CULTURA COMPETITIVA?
En parte creo que es una etapa inmadura en la evolución de la conciencia de la especie humana. Además, está for­talecida por creencias equivocadas: una de ellas es la que dice que la esencia de la vida es una batalla permanente en la que sobrevive el más fuerte. Esa es la visión darwiniana de la vida. Desde ya que dis­crepo con esta creencia. Creo que la ba­talla existe, pero es un componente par­cial de la totalidad. Me inclino más hacia una visión sistémica de la vida donde lo esencial es la complementariedad y la cooperación. David Bohm, Premio No­bel de física, presentaba este punto de vista en un Simposium, y le preguntaron:
“usted cree, entonces, que La mente compe­titiva es señal de debilidad? “, y él contestó: “No, La mente competitiva es sencillamente un error, es La señal de una confusión.” Los participantes rieron ante lo sorpresivo de la respuesta, pero cuando la conciencia percibe la unidad que subyace en todo lo existente y reconoce a cada una de las partes como componentes necesarios de esa unidad, pue­de ver inmediatamente el error de la competencia. Lo ve con la misma claridad con que observaríamos el disparate de la mano derecha compitiendo con la izquierda.
¿Podemos imaginar la escena en la que, mientras nos lavamos las manos, la izquierda no coopera con la derecha y viceversa, en la tarea de tomar el jabón, frotarse, dejarlo para enjuagarse, secarse, etcétera? Y que’ no lo hacen por­que cada una quiere ser la ganadora en la acción de lavarse las manos... Por más absurdo que parezca, eso es lo que hacemos en el marco social cuando nos movemos en la cul­tura competitiva.

EN QUÉ OTRAS ÁREAS COMPETIMOS INNECESARIAMENTE?
Hace poco volvieron unos jóvenes de las Olimpíadas de Matemáticas. Estamos tan habituados a la intoxicación de la cultura competitiva que ya nos parece normal, pero observemos este ejemplo con sencillez e ingenuidad. ¿Qué función cumple la competencia en las matemáticas? ¿No es acaso forzarla dentro del molde de la competencia porque no hay otro modelo mental que organice un encuentro atractivo entre matemáticos? ¿No sería interesante que los organizadores utilizaran su inteligencia para diseñar un pro­blema común que para ser resuelto requiriera de la colabo­ración de todos, y que el resultado fuera: o todos logran y comparten la celebración- o no lo resuelven y comparten la frustración?.
De ese modo utilizarían a las matemá­ticas para lo que realmente sirve: resolver problemas; y entrenarían a los participan­tes en el delicado arte de compartir, distri­buir tareas, intercambiar, aprender, inte­grar, aplicar, comprobar, etcétera. Pareciera que creemos que sólo existe la motivación para ganar y el placer de ga­nar, y nos hemos desconectado de otra forma de disfrute que es mucho más pro­funda, íntegra y sostenida: la experiencia del desafío común y el logro compartido.

LA COMPETENCIA NO ES EL MOTOR DE LA EXCELENCIA?
Es un motor, pero apenas un peque­ño motor accesorio. De ninguna manera es el motor principal. Y sin embargo se lo suele ver al revés. Vamos a mostrarlo en el plano deportivo por una cuestión didácti­ca, pero vale para todas las áreas: mucha gente cree que cuanto más odie al rival mejor jugará. Esa actitud lleva a logros fu­gaces y a catástrofes reiteradas. De todos los ingredientes que estimulan la excelen­cia, la competencia ocupa, un lugar me­nor. Quien se apoya en ella como colum­na vertebral acumula más tensión, tortura y depresión, que logro. El motor más poderoso de la excelencia es el amor a la excelencia y el disfrute que siento mientras hago lo que hago.
Cuando uno ha perdido la capacidad de disfrutar lo que hace, busca “remendarlo” apoyándose en “el placer de ga­nar”. Para sentirse bien entonces necesita ganarle a alguien y que haya un perdedor al lado. Ese camino lleva inevita­blemente al estrés, la soledad y la depresión.

ES BUENO COMPETIR CON UNO MISMO?
Es frecuente escuchar: tengo que ganarle a mi parte mie­dosa y hacer eso que siempre quiero hacer y no puedo... Es im­portante que sepamos que si derroto a mi parte miedosa, ella se queda peor, con más miedo que antes y allí se inicia un circulo vicioso que la agrava cada vez más. A la parte miedosa no hay que vencerla, hay que curarla, que es muy distinto. Eso significa escucharla, respetarla y brindarle el trato interior que necesita para que pueda sentirse respalda­da y fortalecida. Este cambio de actitud es tan importante que destino un capítulo de mi último libro, La Sabiduría de las Emociones, a mostrar ese cambio en todos sus detalles. La actitud de derrotar lo que no me gusta de mí es otra dis­torsión de la cultura competitiva que aplica el modelo de batalla a todo, aún en las áreas de la salud. Y cuando en el terreno de la salud física o psíquica- se libra una guerra, irremediablemente todos pierden.

Y LA COMPETENCIA POR EL PODER?
En las relaciones primarias de afec­to, es decir la pareja, la familia, los ami­gos, no rige la ley del poder en el sentido de alguien que manda y otro que obede­ce. La ley que rige es la de la interconsul­ta, la propuesta y el acuerdo consensua­do. Esto parece que nos cuesta mucho entenderlo. Creemos que el orden y la organización surgen sólo cuando se defi­ne quién manda y quién obedece, y lue­go se produce la competencia para ver quien ocupa cada lugar. Pero no es así. Por eso te decía al comienzo que es bue­no distinguir áreas. En las estructuras je­rárquicas verticales esos roles son necesa­rios, pero aún allí cuánto menos se apele a esa forma de tomar decisiones, mejor. Y en el espacio de las relaciones afectivas entre adultos, el orden más satisfactorio, más sustentable y más creativo se produ­ce cuando todas las voces son escuchadas y respetadas y las decisiones que se toman pueden ser suscriptas por todos los parti­cipantes. Esto es precisamente lo que ca­racteriza a un buen equipo: la cooperación y la solidaridad. Y esto no es, como suele creerse, una utopía ilusoria, apta sólo para seres con espíritu de santos. Es simple­mente la actitud de una conciencia humana adulta que ha comprendido que esa es la naturaleza de la vida, y por lo tanto el mejor combustible para el funcionamiento eficaz y placentero de un grupo, que redunda, en última instancia, en beneficio de todos.
“Aunque parezca paradójico, lo que más ayuda a ganar en una competencia es estar preparado para perder. Es lo que da la calma para desplegar lo mejor de sí”.
“Cuando la competencia se instala en espacios que están regidos por la cooperación, la trama básica de intercambio fértil se desgarra, ya sea individuo mismo, la familia o el tejido social. Y eso permanencia, a la corta o a la larga, desintegración y catástrofe.
“Creemos que las ganas de ganar son siempre beneficiosas, pero no es así. Cuando Son excesivas, producen tensión, rigidez y torpeza”.
Fuente: Parapenteamys.com.ar

 


      Por qué es bueno aprender a enojarse? ¿Porqué nos enojamos?

Para decirlo de un modo muy sencillo y general, nos enojamos cuando algo nos frustra: desde algo tan pequeño como un atascamiento de tránsito hasta una amenaza a mi integridad física o a mi honor. Los motivos son variadísimos y los grados de intensidad también pero todos tienen un elemento común: debajo de cada enojo hay una frustración.
¿Cumple alguna función el enojo?
La función esencial del enojo es darme más energía para enfrentar el obstáculo que produce mi frustración. El tema fundamental acá es si yo he aprendido a canalizar adecuadamente esa fuerza, o no. Ese aprendizaje es una de las tareas más significativas que los seres humanos necesitamos realizar.
Me gusta citar una frase de Marco Aurelio, que en el siglo ll dijo: "¡Cuánto más penosas son las consecuencias del enojo que las causas que lo produjeron!". Es muy hermosa y sintetiza muy bien lo que es la inadecuada utilización de esa energía. Por esta razón es fundamental que distingamos dos tipos de enojo: el enojo que destruye y el enojo que resuelve.
Ya que para Ud. es importante distinguir dos formas de enojo, ¿En qué se diferencia una de la otra?
Volvamos al ejemplo del libro que mi amigo no trajo. El enojo que siento puedo encauzarlo en dos grandes direcciones. Puedo decirle: ¡Sos un egoísta, siempre el mismo irresponsable!, a vos no te interesa nada!. Sos un falso!. En vos no se puede confiar…!
En ese caso he utilizado mi enojo para herir, castigar y hacer sufrir a mi amigo por lo que hizo.
Cuando hago eso, no es por maldad. Es porque creo que sentir y expresar enojo es así: insultar, castigar y hacer sufrir. Cuando reacciono de ese modo, el otro, en este caso mi amigo que se siente herido por lo que le dije, responde, generalmente con otro agravio: ¡Y vos siempre el mismo autoritario, crees que todos somos tus esclavos, sos un déspota! También me recuerda otras situaciones en las que yo lo herí y me dice: Vos sos el egoísta irresponsable y manipulador. Sos un hipócrita!.
Y así seguimos, de insulto en insulto. La intensidad continúa creciendo, cada vez nos herimos más, y al rato estamos los dos lastimados, resentidos, con la relación muy deteriorada o directamente cortada. Ninguno quiere saber más nada con el otro….y el libro no lo recuperé. Este es un ejemplo del típico enojo que destruye.
Es muy común oír después de una gran pelea en la que todos han quedado muy heridos: ¿Por qué era que empezó esta discusión?
En enojo que resuelve es dirijo ese plus de energía sobre el obstáculo que me frustra. Cuando concentro mi energía en esa dirección el enojo cumple su propósito esencial: darme más energía para enfrentar y tratar de resolver el obstáculo que me frustra.
Este tipo de enojo se apoya en dos pilares: expresar lo que siento ante lo que sucedió y demandar la respuesta que me "des-enojaría".
Expresar la frustración y el enojo que me produce la situación es necesario para mí, para desahogar lo que me pasa y es necesario para el otro, para que pueda saber lo que me ocurre a mí ante lo que hizo, porque ese es además uno de los motores que lo ayudarán a ajustar su accionar. En ese ejemplo puede haber una reparación en el presente, pero a veces eso no es posible. ¿Entonces?
Por ejemplo cuando alguien llega tarde, me deja una hora de plantón y eso no tiene arreglo porque ya ocurrió. En ese caso lo que uno puede hacer es, además de decir lo que siente, orientar la demanda hacia el futuro. Generar algún acuerdo para que no vuelva a ocurrir.
¿Tiene remedio el enojo por impotencia?
Lo que cura ese enojo es reconocer que es fundamental aprender a darle eficacia al enojo.
En nuestra cultura existe la creencia de que para resolver algo es bueno alentar la "bronca". Y no es así. El enojo solo no hace nada. O se esteriliza en hechos aislados y caóticos o complica más las cosas. De por sí no resuelve las cosas porque es sólo energía. El enojo necesita de canales que le den eficacia y sabiduría. Entones sí esa fuerza se hace transformadora y le da potencia a la impotencia.
Fuente: cablemodem.fibertel.com.ar

 

    Hablar de crisis, Maria Eugenia Hassan

Muchas personas cuando leen o escuchan la palabra crisis suelen asociarla con una calamidad, el caos, el desastre, un problema, desgracias, desempleo o la ruina. Es una palabra que, sin duda, produce muchos dolores de cabeza para quien no tiene la información y la visión adecuadas ante una situación aparentemente difícil. Es natural que una persona que no esté preparada para ese cambio pueda ver todo a su alrededor como una adversidad. La crisis es una situación que nos avisa que ha llegado el momento de hacer un cambio urgente en algo, es la hora de tomar una decisión, pero depende mucho de la actitud de la persona ante una circunstancia en particular.
Seguramente, usted escucha y lee la palabra crisis varias veces al día, crisis económica, crisis personal, crisis mundial, crisis política, crisis social, crisis familiar, crisis, crisis y más crisis, pero sin conocer su significado real.
La palabra crisis viene del griego Krisis y este del verbo Krinein, que significa “separar” o “decidir”, también los chinos tienen su propia definición al respecto y para ellos la palabra crisis tiene dos significados: peligro y oportunidad. Por esta razón, podemos decir que la crisis es un momento de cambio o ruptura para tomar una decisión sobre cuál camino escoger, el camino del peligro o el camino de la oportunidad, al fin y al cabo es una decisión personal.
La palabra crisis parece una constante en nuestra vida, sin embargo, cualquier crisis nos puede brindar una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. La actitud normal de la mayoría de los seres humanos ante una crisis es la ansiedad y la incertidumbre permanente que los paraliza en un punto haciéndose una sola pregunta ¿y ahora qué hago?.

Es lo primero que nos viene a la mente y por lo regular vemos el lado negativo del problema, es decir, nos paralizamos y no sabemos qué hacer ante tal acontecimiento.
Quedar paralizados ante una crisis es una actitud completamente normal cuando no tenemos ni la educación, ni la preparación adecuada para responder de manera positiva ante esa dificultad. Cuando hablo de educación y preparación no me refiero únicamente al hecho de tener un título universitario, sino de utilizar nuestros mejores recursos, conocimientos y talentos como persona para solucionar ese problema satisfactoriamente.

Decía el célebre compositor y músico de jazz estadounidense Duke Ellington“Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe”. Ahí está la clave, cuando nos enfrentamos a un problema o a una situación difícil, es la oportunidad para demostrar con nuestros conocimientos, nuestros recursos, nuestras habilidades y talentos quienes somos en realidad y qué sabemos hacer.

La mayoría de las personas tienen la idea de que otros vendrán a salvarlos o a resolver sus problemas, piensan que vendrá un enviado, un mesías, un gobierno paternalista a solucionarles hasta los problemas más insignificantes, incluso a destaparles la tubería del lavamanos y les aseguro que no exagero. Pero la realidad, es que cada persona tiene la capacidad y la responsabilidad de solucionar sus propios problemas, de demostrar que si se puede superar cualquier obstáculo y eso, sin duda, es mucho más gratificante.
Estamos acostumbrados a echarle la culpa a otros y no asumir nuestra propia responsabilidad, solo nos quejamos para no enfrentar nuestros problemas, en lugar de solucionarlos. Henry Ford decía “La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos”, y es que cada ser humano tiene su propio potencial y talento para transformar un problema en solución, para convertir una adversidad en una oportunidad.
Imaginemos al dueño, encargado o empleado de una tienda, mirando a la gente que pasa, mientras habla de lo mismo con los compañeros de trabajo que seguramente estarán jugando póquer con la computadora o escuchando música para matar el tiempo, y cuando se aburre de lo mismo de todos los días, sale de la tienda a respirar otro aire y de repente ¡sorpresa! el vecino de la tienda de al lado está en lo mismo: respirando otro aire.

Por su puesto, nunca falta el acostumbrado saludo ¿Cómo está la cosa? y la típica respuesta “la cosa está mala” o “las ventas están duras..no hay vida”.
Frases como estas y muchas otras, alimentan de pesimismo el vocabulario cotidiano de la gente que solo ve la crisis como una adversidad, en realidad es una manera de hablar para estar en sintonía con los demás, para estar a la moda y quejarse de lo mismo porque los demás lo hacen, es decir, hacer que ruede la queja hasta que todos se quejen de lo mismo, en lugar de buscar la solución al problema, en este caso, llenar la tienda de clientes con nuevas promociones, ofertas especiales, atención personalizada, estrategias publicitarias, en fin, abrirse a nuevas posibilidades y generar nuevas ideas para aumentar las ventas y destacarse del montón que seguirá quejándose de la misma situación.
Para ver la oportunidad donde otros solo ven la adversidad es necesario observar la crisis desde otro punto de vista, para visualizarla con mayor perspectiva y con menor apasionamiento. Recordemos que todo tiene un lado negativo y un lado positivo, es una ley universal, pero la mayoría de los seres humanos solo ven el lado negativo porque no se necesita pensar mucho.
La única forma de cambiar nuestra manera negativa de ver las cosas, es comenzar a ver el lado positivo de cada situación. Este ejercicio práctico está comprobado; tome un lápiz y papel y seleccione cualquier problema que tenga, por muy simple que sea, escriba el problema en la parte superior de la hoja, luego enumere una lista de características negativas del problema y al dorso de la hoja haga una lista de características positivas o posibles soluciones a ese problema. Al principio le costará un poco de trabajo encontrar mas puntos positivos que negativos, pero se sorprenderá cuando la lista de soluciones supere en cantidad a la lista de adversidades. Le recomiendo que haga de este ejercicio un hábito y le garantizo que comenzará a notar los cambios positivos en su vida. Recuerde, la crisis puede ser también una oportunidad para usted.
*Maria Eugenia Hassan es Licenciada en Comunicación Social.
Asesora empresarial y especialista en ayudar y orientar al recurso humano de las compañías.
Fuente: Conexitoarrobanetuno.net.ve

Entrevista de La Nación a José Abadi

Parecemos gente que, viviendo en una misma tierra, nunca terminamos de convertirnos en ciudadanos de un país. Falta el lazo solidario que nos lleva a decir “yo te reconozco, te admiro por lo que creas, quiero aprender de lo que sabes y enseñarte lo que conozco”
Escribió “Tocar fondo”, autocrítica severa pero sin caer en el auto castigo, una costumbre argentina improductiva, para él. En el libro “no somos tan buena gente” critica algunas actitudes de la clase media.
Muestra que no tenemos normas y que sin normas, la circulación de deberes y derechos es superficial. Hemos acordado pactos perversos entre una sociedad que no cumple y gobiernos cómplices, con silencio recíproco. Hemos introducido el pensamiento mágico y hecho alarde de la improvisación. Pero el pensamiento mágico es frustrante. Los gobiernos militares, los salvadores de la patria, son parte del pensamiento mágico. Un país necesita un pensamiento entusiasta con racionalidad, esfuerzo y paciencia.
La improvisación es infantil. Debemos salir de afirmaciones, que detrás de una supuesta omnipotencia, ocultan inseguridades. Nunca podemos ser subcampeones? Somos campeones o perdedores. No hay otra alternativa. Es muy difícil vivir así! Una consecuencia es la comodidad automática. Si hay algo que no sabemos hacer, “lo atamos con alambres”, “la mano de Dios”, o lo pateamos par adelante, como hace muchos políticos. Porque somos dotados!. Vamos afuera y somos Gardel. Y, si no sabemos, algo se nos va a ocurrir.
Habría que tener muchas ganas de aprender, fuerza y constancia para supera dificultades y placer en hacer las cosas bien. Una vez le preguntaron a Lawrence Olivier como hacía para hacer tan bien sus papeles, y respondió: ensayar, ensayar, ensayar. Muchos de estos problemas se ven en nuestra clase media. La clase media desde su inseguridad, sus ilusiones y su imposibilidad de soportar la frustración generó siempre culpables de afuera, conspiradores. Vivió protegiéndose de la autocrítica a través de la envidia y el resentimiento. No se permite admirar al exitoso, y así no se puede aprender. Cuando lo lindo es poder preguntarse “cómo lo hizo?”. En cambio la envidia nos lleva a ver cómo podemos denigrar lo que otro consiguió.
La consecuencia es que aquel al que le va bien dice que le va mal, porque le tiene miedo a la a envidia. Y aquel al que le va mal, dice que le va bien, porque tiene miedo de que no lo acepten. Todo el mundo miente.
Nos faltaría gestar confianza entre nosotros. Tendríamos buscar a ver si existe y si no, empezar a gestionarla entre nosotros. Es una narrativa, una historia que no de una identidad que nos contenga.
Un país, para ser tal, necesita que cada ciudadano se sienta parte de un proyecto común, de algo que trascienda la individualidad y cuyo resultado los incluya a todos. Donde el éxito de cada uno sea también el éxito de la comunidad. Una vivencia compartida.
Fuente: Cablemodem.fibertel.com.ar

Centro de Mediación Comunitaria de los adultos mayores a la comunidad
Destinado a Mejorar la Calidad de Vida de las Personas mediante la Gestión y Resolución Pacífica de Conflictos
Si se le presenta una situación de conflicto acérquese al Centro de Mediación Comunitaria
Atención: los días Martes y Jueves de 10 a 12:30 hs. Cochabamba 1783 – (1148) CABA
ó consúltenos telefónicamente 4305-0487  cmcadultosmayores@argentina.com

Mediación Comunitaria - Es el Arte de la Buena Convivencia
La Promoción de la Salud Social, Prevención, Análisis, Resolución y Transformación de Conflictos en la Comunidad.
Atendemos los Siguientes Temas: Vecinales: Ruidos Molestos – Olores Desagradables – Basura – Medianería – Problemas con Árboles y Plantas – Mascotas – Convivencia
Familiares: Cuidado de los Mayores – Desavenencias – Convivencia – Separaciones – Cuidado de los Hijos
Contractuales: Alquileres – Desalojos – Incumplimientos de Contrato – Deudas
Copropiedad: Expensas – Autorizaciones – Espacios Comunes – Filtraciones –Subdivisiones Previsionales
María Santiago Presidente [cuidarentrevecinos@hotmail.com]
Cuidar Entre Vecinos - Asociación Civil - Inscripción R.O.A.C. Nº 2882

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