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La
Presidenta reglamentó la Ley
de Bosques "hoy es un día
de un logro importante ...
el consenso entre todas las provincias y la Nación para
articular lógica-mente entre la Secretaría de Ambiente y
Agricultura la disminución de los bosques nativos que tiene que
ver con el avance de la frontera agrícola ..." |

Informe de
Telefé sobre
el desastre
de Tartagal. |
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Opinión del Dr.
Canziani: el deseo de ampliar la frontera agrícola es tan
"animal" que se olvidan que se están matando ellos mismos ...
habría que buscar soluciones ... usar la energía humana en
tareas de energías renovables y no seguir generando acciones
perjudiciales |
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Debemos producir
y consumir responsablemente ¿cuántos casos como el de Tartagal
necesitamos para comprenderlo y actuar en consecuencia?
Abrimos un
espacio para pensar, sentir y hacer en función del avance legal
de las fronteras agrícolas, que arrasa con topadoras la calidad
de vida de la gente ... tan solo una de las formas pendientes
del fenómeno crítico que nos plantea la responsabilidad social
de las empresas o la sostenibilidad en su mismo sentido. |
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Colecta
Ayudemos a Tartagal
enviada por mail desde el CENARSECS |
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Camión solidario virtual ...
una nueva iniciativa de Juan Carr.
Podrás conocerla y participar desde aquí
http://weblogs.clarin.com/estas/archives/2009/02/camion-virtual.html
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Muchas gracias por tus aportes
para esta sección
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Petitorio de
reglamentación de la Ley de Bosques
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Buenos Aires, Argentina, 05
febrero 2009 — Más de setenta organizaciones sociales de todo el
país enviaron una carta al Secretario de Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación, |
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Qué
establece la Ley de Bosques
http://www.greenpeace.org.ar/cyberacciones/leydebosques/informacion.html
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Homero Bibiloni, y a
las carteras de ambiente provinciales nucleadas en el Consejo
Federal del Medio Ambiente, reclamando la urgente reglamentación de
la Ley de Bosques. |
El borrador de la reglamentación de la Ley de
Bosques fue realizado por la Secretaría de
Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación,
luego de un proceso consultivo del que
participaron organizaciones ambientalistas y el
Consejo Federal del Medio Ambiente, y fue girado
a principios del mes de julio al Poder
Ejecutivo, donde se encuentra demorado en el
Área de Coordinación de Presupuesto Nacional del
Ministerio de Economía.
Sin embargo, las nuevas autoridades de la
Secretaría de Ambiente de la Nación convocaron
nuevamente al Consejo Federal del Medio Ambiente
a revisar un nuevo borrador de reglamentación,
elaborado el 23 de enero de este año por la
misma Secretaría.
Frente a esta situación, más de setenta
organizaciones ambientalistas, campesinas e
indígenas de todo el país, “alarmadas por el
constante avance de la deforestación”,
presentaron
una carta
dirigida al Secretario de Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación, Homero Bibiloni, y al
Consejo Federal del Medio Ambiente, en la que
señalaron que “la excesiva demora en su
reglamentación pone en crisis su operatividad y
genera una profunda preocupación por el futuro
de la misma”.
La Ley de Bosques fue sancionada el 28 de
noviembre de 2007 tras una campaña que logró
juntar un millón y medio de firmas, y
establece que las provincias no pueden emitir
nuevos permisos de desmonte hasta tanto no
realicen un Ordenamiento Territorial de sus
zonas boscosas bajo diez criterios ecológicos y
categorías de conservación que apuntan a evitar
la fragmentación y degradación del bosque nativo
y a preservar las tierras utilizadas por las
comunidades campesinas e indígenas.
En ese sentido, las organizaciones advirtieron
que la reglamentación debe “promover que los
Ordenamientos Territoriales de Bosques Nativos
sean el resultado de un verdadero proceso
participativo, que le de legitimidad a la
zonificación resultante y que permita mitigar
los daños que la deforestación genera sobre las
comunidades campesinas e indígenas”.
Las organizaciones reclamaron que la
reglamentación respete el espíritu original de
la Ley de Bosques y sea una herramienta
eficaz para detener la deforestación, y
señalaron que para ello resulta imprescindible
“la adopción de mecanismos que permitan a la
sociedad civil y sus instituciones participar
del control de la efectiva implementación de la
misma, y en la consideración de mecanismos de
transparencia tanto para la aplicación de la ley
como así también para el monitoreo de su
cumplimiento, asignación, distribución y
ejecución de fondos”.
La norma crea el Fondo Nacional para el
Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques
Nativos (cerca de mil millones de pesos al año)
para distribuir entre las provincias que
sancionen por ley provincial el Ordenamiento
Territorial de sus Bosques, con el objetivo de
fortalecer la capacidad técnica y de control,
compensar a los titulares que realicen tareas de
conservación y manejo sostenible, y para
fomentar las actividades productivas que los
pequeños productores rurales y comunidades
indígenas realizan en zonas boscosas.
Finalmente, las organizaciones alertaron que es
necesario asegurar que los fondos para la
protección de los bosques que la norma establece
“promuevan de manera eficaz y transparente la
protección y manejo sostenible de la mayor
superficie posible en cada jurisdicción, y que
la compensación para los titulares de bosques
que realicen tareas de conservación o manejo
sostenible de los recursos forestales resulte un
incentivo eficaz para detener la deforestación”.
Fuente: greenpeace.org
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Ambiente presentó resultados del Primer
Inventario Nacional de Bosques Nativos
Argentina contará con datos
actualizados de los bosques nativos de todo el territorio, gracias al Primer
Inventario Nacional de Bosques Nativos, elaborado por la Secretaría de
Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación
El mismo proporcionará un marco de referencia a fin de disponer de un
sistema de evaluación y monitoreo permanente, lo que constituye una
herramienta para la elaboración de políticas de Estado tendientes a lograr
la conservación, restauración y manejo sostenible de nuestros bosques
nativos.
Entre los importantes datos que arroja la mencionada publicación, se
destacan las consecuencias del desmonte que sufren permanentemente las masas
forestales: pérdida de fertilidad del suelo, aludes y torrentes, la
degradación de terrenos por los factores climáticos, por las labores
agrícolas y por la desaparición de los bosques que lo protegen,
especialmente en países áridos y semiáridos como la Argentina.
El Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos abarcó todo el territorio
nacional ocupado por bosques nativos, discriminado en seis regiones
forestales: Selva Misionera, Selva Tucumano Boliviana o “Yungas”, Parque
Chaqueño, Bosque Andino Patagónico, Monte y Espinal y dio como resultado una
superficie total de bosque nativo de 31.443.873 de hectáreas.
La presentación del Inventario se realizó hoy, a las 12, en la sede de la
Secretaría de Ambiente (San Martín 451) y contó con la presencia de las
carteras ambientales de las distintas provincias, organismos nacionales e
internacionales con sede en Argentina, instituciones privadas relacionadas
con el sector forestal, centros de estudios y ongs ambientales.
Fuente ArgentinaForestal.com 19 de octubre de 2007

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Argentina: un millón por los
bosques. Ambientalistas entregaron un petitorio al
congreso, Eugenio Martínez Ruhl
Las organizaciones ecologistas reunieron más de un millón de firmas en apoyo
al proyecto de Ley de Bosques, con media sanción en Diputados. Propone una
suspensión de los desmontes
Así como la lluvia no es impedimento para las topadoras que funcionan día y
noche talando árboles y plantas en los montes, tampoco lo fue para las
organizaciones ambientalistas y ONG que durante el mediodía de ayer se
congregaron frente al Congreso para entregar allí el más de un millón de
firmas que recolectaron para impulsar “la urgente sanción” en el Senado de
la Ley de Bosques, un proyecto que apunta a detener los desmontes
indiscriminados y espera tratamiento desde hace siete meses.
“Un millón por la Ley de Bosques”, rezaba el enorme cartel de 30 metros por
20 que los manifestantes desplegaron sobre la avenida Entre Ríos, justo
enfrente del Palacio Legislativo. La referencia era al casi 1.200.000
ciudadanos que pusieron su firma para apoyar la campaña que promueve que los
senadores comiencen a discutir el proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos
para la Protección de los Bosques Nativos, que ya tiene media sanción de
Diputados.
Los representantes de Greenpeace, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales
(FARN) y la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), fueron los encargados
de entrar en el Senado para entregar las planillas con las firmas de los
ciudadanos, recolectadas en stands en la vía pública y por Internet.
“El mensaje de la gente es claro y contundente: los senadores no pueden
seguir desconociendo el mandato de más de un millón de argentinos para que
traten la ley. Les estamos pidiendo que hagan su trabajo, que sesionen y
aprueben una ley que es vital para la preservación de los últimos bosques
nativos argentinos y cuya sanción no puede demorarse más”, sostuvo Juan
Carlos Villalonga, director político de Greenpeace.
El proyecto, presentado en 2006 por el diputado de Diálogo por Buenos Aires
Miguel Bonasso, fue aprobado en marzo pasado en la Cámara baja luego de
superar la oposición de los representantes de varias provincias del norte
argentino, donde la práctica del desmonte tiene su máxima expresión. Desde
ese momento espera tratamiento en el Senado, donde los legisladores
decidieron girarlo a seis comisiones que todavía lo estudian.
El proyecto de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques
Nativos establece una suspensión de los desmontes en todo el país hasta
tanto las provincias realicen –con la supervisión del Estado nacional– un
ordenamiento territorial de los bosques nativos, para planificar de manera
participativa su uso sustentable. Además, prohíbe explícitamente el
otorgamiento de permisos de desmonte en zonas tradicionalmente habitadas.
En la misma línea, fija diez criterios ecológicos y categorías de
conservación que apuntan a planificar las actividades forestales, agrícolas
y ganaderas evitando la fragmentación y degradación del bosque nativo. “Se
propone algo asimilable a lo que en una ciudad es el código de planeamiento
urbano: definir en qué zonas se puede realizar cada actividad, y cuáles son
las áreas que de ninguna manera pueden ser sometidas al desmonte”, explicó a
Página/12 Gonzalo Girolami, vocero de Greenpeace.
El problema es que las sesiones están virtualmente suspendidas hasta el 29
de octubre, es decir, un día después de las elecciones. Si bien el dato no
es oficial, ya que este mes forma parte del período de sesiones ordinarias,
fuentes de las presidencias de los bloques mayoritarios coinciden en que “en
los hechos, la actividad está parada”. Entonces, el tema deberá esperar un
mes más.
Los senadores oficialistas que quiso contactar este diario no respondieron
los llamados. Desde el entorno del presidente provisional de la Cámara alta,
José Pampuro, se animaron sin embargo a señalar que allí ven “con muy buenos
ojos el tratamiento de este proyecto”, por lo que la idea es que se empiece
a discutir “después de las elecciones”. En ese mismo sentido, admitieron que
existe “un núcleo de resistencia al tratamiento entre los representantes de
las provincias del norte”, por lo que las estrategias para que la ley se
apruebe deben apuntar hacia allí.
En la misma línea se mostró el senador radical Ernesto Sanz, que en diálogo
con este diario afirmó: “Nuestra expectativa es que se trate cuanto antes,
pero como sabemos que va a ser casi imposible este mes, tenemos como
esperanza máxima que no se termine el año sin que se discuta y se apruebe”.
Fuente Página/12, 10 de octubre de 2007
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Cuidar los bosques es buen
negocio, José R. Benítes
Forestación: El futuro de la actividad en el país
En la actualidad, la Argentina sólo cuenta con 33,1 millones de hectáreas de
bosques nativos.
Es difícil encontrar a una persona que no diga que le encantan los árboles y
los bosques. Y tiene razón. El árbol es una "máquina" que le presta inmensas
utilidades al hombre y le proporciona múltiple beneficios. De la atmósfera
captura el pernicioso gas dióxido de carbono -uno de los principales
responsables del efecto invernadero- y lo transforma en madera y en ese
proceso libera oxígeno que es vital para los seres humanos.
Además es un importante actor en el cuidado del ambiente, protege al suelo
del impacto físico de la lluvia, modera la temperatura del ambiente, ayuda a
fijar el terreno en las riberas de los ríos, es una barrera para detener el
avance del desierto, evita inundaciones y permite la producción de frutas y
de miel.
¿Eso es todo? No. El bosque es el hábitat natural de muchas especies
animales y vegetales. Allí viven poblaciones indígenas que se benefician de
lo que les ofrece este medio tan valioso para su subsistencia, les permite
la producción de diversas frutas, permite la vida de animales comestibles,
proporciona leña para cocinar y protegerse del frío.
Pero hay muchos beneficios más. La madera suministra la materia prima para
la fabricación de pasta celulósica que luego se transformará en papel y
cartón. Diarios, revistas, libros, cuadernos, bolsas y envases de todas
formas tienen su origen en un remoto árbol.
A lo largo de la historia, vemos la relación entre los seres humanos y los
árboles y parece curiosamente una guerra en la que los bosques pierden
batalla tras batalla.
La magnitud exacta del daño es difícil de calcular porque durante muchos
años no hubo registros, pero se calcula que hemos talado o quemado más del
70 por ciento de los bosques originales del mundo.
Por supuesto, algunos, los menos, han vuelto a crecer o se han vuelto a
plantar, pero se cree que actualmente sólo existe la mitad de las tierras
forestales que alguna vez tuvimos en este planeta.
En algunos lugares, particularmente en las regiones más áridas del globo, la
deforestación fue y sigue siendo tan severa con un pastoreo intenso que los
bosques no han podido volver a crecer. El paisaje se ha alterado en forma
permanente.
Aunque las Naciones Unidas y todos los países del mundo reconocen el valor
de los bosques, tanto ecológico como económico, esas recomendaciones no son
lo suficientemente firmes para evitar que siga la deforestación.
Si queremos hacer algo más por ellos debemos comprender que cuidarlos es un
buen "negocio".
Necesitamos identificar y desarrollar buenos negocios forestales, que se
caracterizan por tres condiciones básicas: ser rentables, generar empleo y
asegurar el desarrollo sostenible de las provincias, esto es que impliquen
el uso racional de los recursos naturales (bosques, suelos, agua) para que
puedan servir a las futuras generaciones, sosteniéndose en el tiempo.
Es imprescindible que las regiones forestales cuenten con un plan
estratégico de desarrollo que establezcan metas de corto, mediano y largo
plazo, tomando en cuenta la promoción de inversiones en actividades que
reúnan las tres condiciones básicas mencionadas.
Respecto a los servicios ambientales, desde hace 12 años, Costa Rica realiza
plantaciones forestales y ahora vende certificados de carbono (los árboles
capturan el dióxido de carbono de la atmósfera) a empresas que realizan
emisiones. Por esos certificados, pagan a Costa Rica aproximadamente US$5
por tonelada capturada.
Como otras naciones, la Argentina también ha deforestado. Ahora sólo tiene
33,1 millones de hectáreas de bosques nativos, pero la buena noticia es que
desde hace décadas ha lanzado planes de forestaciones que han permitido
contar en la actualidad con 1.100.000 hectáreas de bosques implantados
principalmente con pinos y eucaliptos.
Las principales forestaciones se han desarrollado en Misiones que tiene el
34% de la superficie total del país, Corrientes con el 30%, Entre Ríos con
un 12%, y Buenos Aires con el 9%. También hay interesantes desarrollos en
Córdoba, Neuquén, Río Negro, Chubut y Mendoza.
De ellos extraemos 7,8 millones de toneladas anuales de madera para las
industrias celulósica papelera, maderas aserradas y muebles.
La futura demanda de la producción forestal podría venir de China e India,
cuyas economías han crecido rápidamente en los últimos años y han
incrementado el consumo de madera considerablemente. En diez años, China
pasó de importar 3 millones de metros cúbicos de madera a 15 millones de
metros cúbicos.
Por supuesto que el momento que se vive es interesante. Pero en el caso de
la Argentina no es menos importante su futuro forestal. Los técnicos
aseguran que el país posee, por lo menos, 20 millones de hectáreas que
tienen aptitud forestal sin competir con la agricultura por el precio de la
tierra.
Y por si fuera poco el avance de la tecnología permite ahora fabricar en
forma eficiente el biocombustible a partir de la madera.
Esto significa que la Argentina no tiene que optar por bosques o
combustibles; o por bosques y agricultura; o por bosques o industria
celulósica-papelera y de la madera aserrada.
La FAO eligió a la República Argentina como organizador del XIII Congreso
Forestal Mundial a realizarse entre el 18 y el 25 de octubre 2009 en la
Ciudad de Buenos Aires.
Se espera que participen en este evento -que se lleva a cabo cada seis años-
aproximadamente 6.000 personas de más de 160 países.
El tema de este XIII Congreso Forestal Mundial será el "manejo sostenible de
los bosques" desde las perspectivas social, ecológica y económica; lo que
garantizará brindar espacios para el análisis de las funciones de este
recurso natural en el contexto local, regional y global.
Otro evento importante sobre el tema forestal es el II Congreso
Latinoamericano de Parques Nacionales y otras Áreas Protegidas. El encuentro
que tendrá lugar en la Argentina desde el 30 de septiembre al 6 de octubre
de 2007 en la ciudad de Bariloche.
El Congreso está siendo organizado en un esfuerzo conjunto entre la Oficina
Regional de la FAO, el Gobierno argentino -a través de la Administración de
Parques Nacionales-, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA, la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), la Redparques y
la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de UICN.
*El autor es el representante de la FAO en la Argentina
Fuente: Clarín Rural, 9 de junio de 2007
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Preservar
los bosques por Lucas Livchits
Un grupo de ONGs lleva adelante un proyecto de cooperación para difundir modalidades de agricultura alternativas que mejoren la calidad de vida de las comunidades aborígenes y campesinas de la región del Gran Chaco.
A partir del desmonte en la zona del Gran Chaco, generado entre otras cosas por el expandido cultivo de la soja, muchas comunidades campesinas y aborígenes del lugar sufren las consecuencias de los cambios en el medio ambiente. En un intento por aportar una solución, las organizaciones que componen la Red Agroforestal Chaco Argentina
(REDAF) desarrollan una iniciativa para promover modalidades alternativas de producción basadas en el aprovechamiento de cada uno de los ecosistemas locales. También cuentan con la colaboración de la ONG SOS País para difundir el proyecto y las diversas problemáticas que afectan a esas poblaciones.
La región del Gran Chaco excede la superficie de la provincia que lleva ese nombre: abarca también a Formosa, Santiago del Estero, el Este de Salta, Tucumán Catamarca, La Rioja y Jujuy, el norte de Santa Fe y San Luis, el norte y oeste de Córdoba y se extiende hasta Paraguay y parte de Bolivia.
Allí son muchos los habitantes de zonas rurales que se ven amenazados por el desmonte. En los últimos años, la tala de los bosques a causa del crecimiento de las grandes plantaciones de soja modificó drásticamente la situación de las comunidades rurales. Frenar ese avance y dar lugar a los modelos de producción agropecuaria diversificada, respetando el ecosistema del lugar, es la propuesta de la Red Agroforestal Chaco Argentina.
“La idea fundamental es la producción múltiple y diversa a partir de los recursos de la región chaqueña. Producir con el bosque en vez de desmontar para producir”, sintetiza Guillermo
Stahringer, presidente de la comisión ejecutiva de la Red, compuesta por una docena de
ONGs.
El proyecto de la REDAF busca cubrir una zona geográfica dentro de la región que sufre mayor marginación y que abarca el oeste de Chaco, el centro oeste de Formosa, el norte de Córdoba y el sur de Santiago del Estero. En esos lugares viven muchas comunidades indígenas, por eso uno de los objetivos del proyecto es “recrear sus sistemas económicos y agregarles mejorías para la economía familiar y que además les permitan comercializar excedentes”, indica
Stahringer.
Los técnicos de la REDAF están trabajando con unas 250 familias de la región, llevando asesoramiento técnico y mejoras en la infraestructura. Lo que prima es el trabajo en armonía con los bosques, aprovechando los recursos de forma racional. “Buscamos desarrollar el cultivo de frutales, pero además, que se utilicen las plantas medicinales y alimenticias y la madera, pero preservando los árboles a través de una explotación selectiva”, detalla
Stahringer.
Junto a la REDAF actúa SOS País, una agencia de comunicación solidaria. “Nosotros somos la pata comunicacional —comenta Aracely Maldonado, encargada de la organización—, tratamos de identificar las problemáticas de las comunidades rurales y darlas a conocer a través de nuestro servicio, en un intento porque esos temas lleguen a los medios”.
Uniendo el desarrollo de estrategias de comunicación y la asistencia técnica de forma directa a las comunidades, las organizaciones cooperan para que, según explica
Stahringer,
“la región del Gran Chaco recupere su identidad y se genera una corriente de
opinión pública acerca de la utilidad y la importancia de sus ecosistemas”.
Contactos
SOS País -
sospais@sospais.com.ar
Red Agroforestal Chaco Argentina -
redchaco@trcnet.com.ar
Fuente - Buenos Aires, enero de 2006
www.risolidaria.org.ar

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Peligra
el futuro de
los bosques argentinos
La Argentina carece de políticas serias a futuro en torno al desarrollo sustentable.
Al menos esa premisa se desprende del reclamo efectuado por la Asociación Forestal Argentina (AFOA) que -días atrás- reclamó a las autoridades nacionales durante el desarrollo de un encuentro del sector celebrado en Buenos Aires, que se lleven a cabo "nuevas políticas forestales a largo plazo que permitan el desarrollo sostenible de los bosques argentinos". La Asociación también resaltó la importancia de la actividad forestal "para la generación de valor ambiental, social y económico".
Según informa el boletín del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), durante el Encuentro Forestal y Foresto-industrial AFOA 2005, realizado la semana pasada, el presidente de la entidad, Manuel Climent señaló que "cuando en el mundo el problema más grave es la desaparición de los bosques naturales, la ampliación de la superficie repoblada con especies de rápido crecimiento presenta múltiples beneficios".
En este sentido, resaltó que la reforestación "ayuda a atenuar los problemas del cambio climático" y explicó que las especies de rápido crecimiento "permiten recuperar suelos degradados", ya que cuantos más árboles se replanten, "menor será la presión sobre el bosque nativo".
Por su parte, el subsecretario de Agricultura, Ganadería y Forestación del Gobierno argentino, Javier de Urquiza, mostró una opinión similar al sector y su importancia para el desarrollo del país, siempre que se lleve a cabo "mediante una apuesta por la calidad de vida y el aporte a las economías nacionales y regionales".
Del encuentro, participaron además el coordinador del Foro de Competitividad de la Cadena Madera y Mueble, Gonzalo Campos, legisladores, representantes de entidades de investigación, así como asociaciones académicas, profesionales y empresarios del sector, entre otros. También representantes de las embajadas de USA, Finlandia y Alemania, además de los directivos de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) y de la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA).
Fuente: U24
19/12/2005
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