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      Competitividad
 
  Competitividad y Marketing,  Alberto Levy  

 

Aclaraciones preliminares
El presente contenido excluye la promoción comercial de los productos y servicios de la fuentes citadas. El enfoque de sus referencias, está alineado al exclusivo aporte instrumental de sus herramientas y a la posibilidad de inspirar nuevas opciones y adaptaciones en contextos eventuales (regionales y locales).

   
 

    Libro del Estado de la RSE en Latinoamérica

Fue presentado públicamente en Santiago de Chile, el libro "Situación de la RSE en Latinoamérica. Hacia un desarrollo sustentable" que refleja el estado de la Responsabilidad Social Empresaria en 10 países de Latinoamérica.
Dicho estudio fue coordinado por la RED Interamericana de RSE y financiado por el gobierno de Holanda. La información de cada uno de los países intervinientes fue recabada por las distintas organizaciones miembros de la RED, de la cual DERES es el socio en Uruguay.  Los demás países intervinientes fueron: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Panamá y Perú.

El estudio se divide en secciones donde evaluando el rol de los empresarios, la sociedad civil, los consumidores y el Estado entre otros. El mismo refleja que la evolución de la RSE ha seguido, en general, las mismas etapas de evolución. Si bien el grado de desarrollo de la RSE es similar en los países relevados, se destacan los casos de Brasil y Chile como aquellos en donde la temática ha avanzado más y con un sector empresario más involucrado.

Un elemento común entre todos los países ha sido la poca importancia que el Estado le da a este tema salvo alguna excepción como el caso de Chile en que la RSE es considerada por el Estado como un "elemento de competitividad" lo que permite a las empresas acceder a determinados créditos y beneficios.

La RED Interamericana de RSE se ha fijado el objetivo de repetir este estudio periódicamente a los efectos de evaluar las variaciones y avances de la RSE en Latinoamérica.
Descargar el documento:
http://www.vincular.org/docs/libro/SituacionRSELatinoamerica.pdf
Fuente DERES, Uruguay

 

    Mayor desarrollo de responsabilidad social, mayor competitividad
    Informe Elaborado por Accountability con colaboración de Fundación PROhumana

- El informe, elaborado por Accountability -organización británica líder en RSE-, y con la colaboración de la fundación chilena PROhumana, analizó por segunda vez las experiencias de 83 países, enfatizando casos de Brasil, Camboya, Chile, Europa y Sudáfrica en competitividad responsable. Concluye, entre otras cosas, que la práctica responsable de negocios es un factor decisivo para las economías de países en vías de desarrollo.

Santiago, 4 de enero de 2006.- 
La responsabilidad social en los negocios beneficia a las economías emergentes y las corporaciones globales; ya que a mayor desarrollo de responsabilidad social, mayor competitividad. Esa es la máxima conclusión del nuevo informe de Accountability -organización británica que lidera el trabajo en RSE a nivel mundial-, que tras dos años de investigación fue lanzado recientemente en diversas ciudades del mundo, incluido Santiago a través de PROhumana, entidad que promueve la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en nuestro país y que fue la contraparte del estudio en Chile. 

El informe, que aborda en profundidad los alcances en la práctica de competitividad responsable en los negocios, incluyó el análisis de casos chilenos. Se realizó en conjunto con la organización brasileña Fundação Dom Cabral y contó con la participación de la fundación chilena PROhumana. Titulado "Responsible Competitiveness: Reshaping Global Markets Through Responsible Business Practices" ("Competitividad responsable: re-formación de mercados globales a través de las prácticas de negocio responsables") el reporte concluye de manera principal que:

- El acceso a los mercados de países desarrollados para los países emergentes está cada vez más vinculado al cumplimiento de estándares laborales y ambientales, ya que las industrias y las naciones están mejorando su funcionamiento social y ambiental para competir en mercados desarrollados.

- Sudáfrica, Corea, Chile, Malasia, Tailandia, Filipinas e India (en ese orden) son las economías emergentes más responsables, a partir de las mediciones del Índice Corporativo Nacional de la Responsabilidad (NCRI) incluido en el informe, que examina los factores como la corrupción, la gerencia ambiental y el estado del gobierno corporativo en 80 países. En Latinoamérica, los países mejor evaluados son Chile y Costa Rica.

- Las prácticas de negocio responsables aumentan la competitividad nacional.

Soledad Teixidó, presidenta de PROhumana, señaló a partir del informe que "Chile queda en una buena posición en el Index como economía emergente, gracias a que la promoción de la RSE que diversas organizaciones hemos venido realizando desde la década pasada, están rindiendo sus frutos y cobrando sentido de manera creciente entre los líderes empresariales chilenos, tanto por el aporte que genera a la sociedad como a la competitividad de sus negocios a nivel internacional".

Destacó además las conclusiones del informe que son categóricas al afirmar que "el incremento en la competitividad de un país no es sostenible a menos que se base en prácticas de negocio responsables, es decir, que el crecimiento constante de la competitividad dependerá de una mayor responsabilidad de la sociedad en su conjunto".

El informe aborda el tema de la globalización, y señala que la competitividad responsable es la condición previa para una globalización viable que alinee la liberalización del mercado y la extensión de las oportunidades de negocio con reducción de la pobreza y la desigualdad, y una seguridad ambiental.

El estudio incluye un Índice de la competitividad responsable (Index), una investigación sobre la relación entre la responsabilidad social corporativa y la competitividad, que revela qué países están alcanzando el desarrollo económico sostenible basado en prácticas de negocio responsables. Además, predice que los gobiernos y empresas de todo el mundo incluirán cada vez más la RSE en sus estrategias para desarrollar y mantener su competitividad.

La investigación destaca a la Asociación de Exportadores de Chile como un ejemplo de la manera en que los países responden a las dificultades de los mercados, estableciendo sus propios estándares para construir ventajas competitivas. Señala que esta asociación "ha establecido un estándar social y ambiental chileno para las exportaciones hortofrutícolas. En el corto plazo, el estándar es más barato de certificar y más cercano al funcionamiento del sector frutícola chileno que esquemas administrados internacionalmente. En el largo plazo, esperan utilizar el estándar como una forma de distinguirse en el altamente competitivo mercado de exportación de fruta".
Al resumen ejecutivo del estudio - en archivo pdf - puede accederse desde aquí 
Fuente: Fundación Prohumana Chile, Enero 2006


 

 

   Crear valor sostenible

El especialista en Marketing Alberto Levy piensa desde hace muchos años que la RSE consiste básicamente en la generación de valor sostenible, como superación de los paradigmas tradicionales del capitalismo, vinculados a la rentabilidad indiferente de los entornos sociales y políticos en los cuales se desarrolla.

Para Levy el Primer Paradigma es el Paradigma Empresario. Este es el esquema mental, el "guión" que formula como propósito de la actividad empresarial la Creación de Valor Económico. Esto, a diferencia de la mera búsqueda del aumento de la Rentabilidad, entendida como el retorno sobre la inversión, consiste en el intento estratégico de hacer máximo el valor del patrimonio neto. Este es el mundo del World Economic Forum, de Davos, del Indice de Competitividad y del Indice de Crecimiento de la Competitividad.
Llama Segundo Paradigma al de la Creación de Valor Social. El Foro de Porto Alegre es el epicentro de este segundo paradigma propio de las ONGs, Fundaciones de todo tipo y del Sector Público. Este se basa en la búsqueda de la prosperidad social, del bienestar general, de la solidaridad, de la ruptura de desigualdades, de disminución del desempleo, y del hambre.

Pero, en su opinión, estos supuestamente enfrentados paradigmas, hoy confluyen. Cree que así como la Inquisición no fue Cristianismo, el Capitalismo no puede, porque no le conviene, ser "salvaje". Esta sería para Levy su propia destrucción ya que implica la eliminación de los mercados, sustento de su viabilidad económica.
El capitalismo necesita prosperidad de la sociedad. Pero hay algo más. La competitividad cada vez más extrema entre las empresas de todos los sectores hace que las ventajas competitivas de cualquier producto sean cada vez más efímeras. La única ventaja más sostenible es el servicio. Pero "servicio" es "corazón intensivo". "Depende de nuestra gente interna. Entonces necesitamos a nuestra gente compartiendo un sueño común. Bienestar afuera y alineamiento adentro. La Creación de Valor Económico NECESITA DESESPERADAMENTE la Creación de Valor Social.

El Tercer Paradigma es el de la Creación de Valor Sostenible. Este resulta de la interacción sistémica y sistemática de los otro dos" dice Levy desde hace algunos años.
Pero Levy alerta que si "las ONGs no se preocupan de su eficiencia, de su efectividad, de sus procesos gerenciales y de su economía, no creo que sigan existiendo filántropos dispuestos a la dilapidación sin control. La Creación de Valor Social requiere la Creación de Valor Económico".




      Levy señala 13 pasos para la generación de valor sostenible en los negocios:

1- Para crear valor sostenible, el país se debe involucrar en un cambio estructural político y económico en un intento de que la transformación sea implementada desde una perspectiva totalizadora (sistemática y sistémica), alejándose de la óptica reduccionista sobresimplificadora.

2- Se debe comprender la necesidad de ligar la estrategia con los valores compartidos, manifestada esta última como compromiso político que acabe con el ciclo de desencuentros. El país ha vivido décadas con el síndrome "Tupac Amaru" de autodescuartizamiento. Técnicamente, la única forma de implementar una estrategia es que la cultura esté alineada con esa estrategia.

3- Se debe comprender esa liga estrategia-valores como el primer paso hacia la construcción de una nueva visión de la sociedad, basada en la libertad política y económica.

4- Se debe destacar la mentalidad de razonamiento estratégico explicitando el abandono de la urgencia cortoplacista, tanto económica como electoral.

5- Se debe privilegiar la búsqueda de opciones superadoras en lugar del atavismo ideológico. Lo social depende de lo económico y viceversa si el objetivo es crear valor sostenible.

6- Se debe incluir el problema de la resolución de conflictos como un mecanismo de integración organizacional de la sociedad.

7- Se debe presentar la herramienta de la participación proliferada al hablar de "la experiencia en buscar unidos un camino que nos aleje para siempre de la crísis".

8- Se debe mostrar la imprescindible liga entre la estrategia y los valores culturales cuando se explicita que para enfrentar los actuales desafíos debe -previamente- ser lograda una unidad de concepción. Que esta unidad de concepción es la que permite articular la unidad de acción. Este es un principio clave para la ciencia de la organización. Si se pretende lograr objetivos, los programas de acción táctica deben compatibilizar con los "mapas de razonamiento" con los que los miembros claves de la organización (el país) toman decisiones.

9- Se debe definir que esa unidad conceptual sólo puede ser alcanzada a través de un fuerte liderazgo democrático. Como lo haría un experto en organización, se debe explicar la capacidad de reunir mediante diversos modos de percepción la información necesaria, interpretarla, generar alternativas, tomar decisiones y transformarlas en acción concreta.

10- Así como le ha sucedido a la mayoría de las organizaciones fracasadas, se define el desencuentro entre nosotros como la principal causa de nuestra decadencia. Que esto ha sido lo que nos impidió enfrentar el presente y visualizar el futuro. Envueltos en polémicas esterilizantes fuimos retrocediendo en la escala mundial.

11- Haciendo una lectura de las grandes mutaciones que se están viviendo a escala internacional, se debe proponer la transformación cultural, estratégica y organizacional de reinsertar a la Argentina en el mundo. Esto nos encaminará hacia la Competitividad.

12- Así como en todo grupo u organización, cada miembro debe sentir que sus fines individuales pueden ser alcanzados cuando se logran objetivos comunes. Se debe definir la viabilidad nacional en el marco del desarrollo sostenible de cada sector que constituye el sistema Nación.

13- La liga de refuerzo mutuo entre la Creación de Valor Económico -el Primer Paradigma- y la Creación de Valor Social -el Segundo Paradigma- genera el Tercer Paradigma de la Creación de Valor Sostenible que es el verdadero desarrollo.
Fuente: ComunicaRSE, Enero de 2005


 

 

      Los siete puntos clave que todo consultor debe considerar

1. Entendemos por competitividad al emergente conjunto (sistémico) de la tríada:
a- Posicionamiento de la marca desde el lado de la demanda
b- Productividad en el procesamiento de los recursos para obtener el producto o el servicio, desde el lado de la oferta y
c- Conectividad entre la Oferta y la Demanda, es decir Logística física e informacional.
Competitividad es Posicionamiento, Productividad y Logística para la Creación Sustentable de Valor Económico y Social.

2. Entendemos por cluster a toda la cadena de valor más todas las actividades auxiliares desde los insumos básicos (Up stream) hasta la comercialización de los productos o servicios finales (Down stream). Por ejemplo, en el cluster vitivinícola, a la cadena de valor se le agregan las alianzas estratégicas en cada eslabón (por ejemplo, entre bodegas), las cristalerías, los importadores de corcho, las cartoneras, las imprentas, la Unión de Bodegas Argentinas, el Instituto Nacional de Vitivinicultura, el INTI, el INTA, los bancos, los institutos privados de investigación y todos los demás actores e incumbentes como la producción editorial sobre el vino o las academias de someliers.

3. La competitividad de cualquiera de los componentes del cluster puede estar afectada por todos los demás. Para analizar la competitividad de una bodega debemos investigar todo el cluster.

4. La Competitividad internacional de un país es función de la Competitividad de los clusters que pueden lograr penetración sostenible (no meramente accidental) en algunos mercados del mundo.

5. La marca "Vino Argentino" debe activar (elicitar) en la demanda una representación comunicacional (simbólica) diferenciadora  por ventajas competitivas asociadas al Vino Argentino y no a otro y por la cual el Vino Argentino sea preferido. Esa ventaja competitiva debe estar sustentada por las habilidades distintivas reales del cluster en lo que se refiere a Productividad y Logística. No se trata de un mero slogan publicitario. La relación entre las ventajas competitivas (lado de la demanda) y las habilidades distintivas (lado de la oferta) debe ser real, indisoluble y sustentable.

6. La marca "Argentina" debe activar una representación simbólica en la demanda (plano simbólico de los compradores o consumidores) que diferencien a "lo argentino" y por la cual lo argentino sea preferido. En este nivel también, lógicamente la Competitividad requiere la solidez de la liga, ventajas competitivas/ las habilidades distintivas.

7. La marca "Argentina" debe "marcar" positivamente a todos o a la mayor cantidad posible de sus clusters, desde vino hasta turismo y desde software hasta acero. La marca no es un problema publicitario sino un serio problema estratégico mesoeconómico del que depende la prosperidad y el desarrollo.

**Rector del ISEAN, Instituto Superior de Estrategia y Administración de Negocios
y Dir. del Programa de Competitividad de la UBA.