Zona de Debate . . . para orientar la Sustentabilidad de nuestros Objetivos Sociales

Esta sección contiene notas, referencias y artículos que abren la posibilidad de discusión o inflexiones ante diversos puntos de vista.

Si bien está destinada a los Participantes inscriptos al Ciclo Código S, una vez más nos interesa incluir a todos quienes quieran oficiar de contraparte.

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El mensaje: "No acepten lo habitual como cosa natural, pues en tiempos de desorden, de confusión organizada, de arbitrariedad consistente, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural, nada debe parecer imposible de cambiar" Bertold Brecht

  1er. Apartado: Enfoques Diferentes de la Crisis

 

 Tema 1 -  Hablar de Crisis es promoverla ...  Callar en la Crisis es exaltar el conformismo ... ¿O algo más?

El precio que pagamos por nuestra riqueza es que no podemos hacer nada por los problemas que crea ...
por FernanDoylet (traducido del libro “Poor because of Money”), en itálica adaptación para Código S

Visto desde el colectivo social ¿nos estamos acostumbrando a la existencia de la inseguridad y la pobreza?, ¿qué hábitos cotidianos hay detrás de esta "facilidad de acostumbrarse"; acaso alguien puede  sentirse confortable o seguro detrás de una cerca de alambre electrificada con 10.000 Voltios y un perro bravo en el patio? ¿No estaremos cerrando nuestros ojos muy fácilmente a la realidad?
Hablando con propiedad, es sorprendente que podamos vivir con la idea de que en algún lugar en el mundo, niños de 5 años trabajen en basureros hediondos y nauseabundos buscando pequeños pedazos viejos de papel y metal, sólo para obtener algo de dinero, o algo de comida ... he notado que se vuelve aceptable y lo más probable es que usted sienta de igual manera. Hemos descubierto formas de ignorarlo, para ponerlo a un lado ... También es demasiado frustrante lidiar con la realidad, por lo que hacemos casi cualquier cosa para evitarla. La mejor excusa que podemos tener es la convicción de que no hay nada que podamos hacer al respecto. Esta es una manera "muy saludable" de ver las cosas; ofrece una forma legítima para ignorar la miseria interminable en la que tienen que vivir millones de personas. Esta convicción también nos está costando: perdemos una parte importante de nuestra humanidad. Involucrarnos con todo lo que está vivo, lo que fue y lo que será, es esencial para nuestro desarrollo mental.
Lo crucial es la coexistencia de quienes han logrado esconderse bajo estos argumentos (produciendo otro tipo de pobreza) y de quienes quieren contribuir al cambio de estos estados vulnerables (produciendo objetivos sociales) como se puede, con los recursos que se tienen, hasta donde se llegue ...

El costo de nuestra riqueza es más alto de lo que pensamos. ¿Con qué frecuencia la riqueza material subsume el desarrollo personal a los valores materiales? y ... ¿con qué frecuencia nos ocupamos más de proteger o conseguir bienes materiales? porque sin ellos no podemos hacer todo lo que queremos ... Nuestras necesidades aumentan sin darnos cuenta; no es a propósito, es un desarrollo autónomo. En el mercado de valores se estudian las inversiones con intensidad; es un juego absorbente, pero de no tener cuidado, se estaría ocupando sólo con “otros ricos”. Como las ganancias son un (el) juego, las pérdidas son reales. Cuando las necesidades y las posibilidades de satisfacerlas siguen creciendo, tenemos menos y menos tiempo. Ese estrés es parte de del estilo de vida actual. “Aquellos que tienen la mayoría, son los menos. Ellos crecen ... con la única consciencia social de que la realidad es peligrosa” y la crisis es una oportunidad si se logra acumular el dinero salvador  ...

 ... Pero las paredes hechas para mantener al mundo furioso afuera, también mantienen sus propias vidas adentro ... Galeano, el escritor Latino-Americano, escribió en su libro “El Mundo al Revés” sobre cómo los hijos de los ricos en Río de Janeiro o Buenos Aires saben poco de lo que sucede en sus propias ciudades, pero si están familiarizados con lo que pasa en el mundo ... El precio de la riqueza es también el miedo de perderlo todo, miedo de ser robado, miedo de ser secuestrado ... el temor constante de perderlo todo de un día a otro.

Por supuesto que no es tan obvio para nosotros; pero de veras ¿es tan diferente para nosotros como sociedad?
... es acaso un precio que aceptamos porque no conocemos otra alternativa y no creemos que tenemos el poder de hacer algo al respecto. Tarde o temprano debemos oponernos a esto, porque ¡no podemos vivir así!
Yo quisiera sentirme humano sin sentirme atrapado en un nudo de frustración porque no hay nada que pueda hacer al respecto. Creyendo en mi propio sentimiento de impotencia, quizás me ofrece un grado de seguridad, pero en el fondo me sigue molestando; siento que hay ciertas conexiones entre mi mundo y los eventos desastrosos, que comprar productos de ‘comercio justo’ no es suficiente; mientras tanto, nosotros podemos comprar 15 clases de comida diferentes para nuestros gatos: corazón, pollo, conejo, pato, carne de res, cordero, paté de atún, carne de ternera, sardinas, ternera y pollo, pavo ... Solo para poder comer lo que le damos a comer a nuestros gatos, otras personas estarían dispuestas a trabajar bajo las peores circunstancias.
 

No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia, como el día nade de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias ...

 

Es tiempo de despertarnos ...
¡Tenemos muchas razones para buscar y trabajar soluciones estructurales en forma colectiva!

Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar "superado". Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia ... Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno

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Fuente: Doylet.org adaptación de Código R

 

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Hablar de crisis ¿es promoverla?.
Callar en la crisis ¿es exaltar el conformismo?
¿Protestar? ¿Propuestas alternativas?
¿Qué es lo más habitual?
¿Con qué recursos existentes, pendientes?

 
 Indicando como referencia: Tema 1
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 Tema 2 América Latina: Alto Riesgo Social, por Bernardo Kliksberg


La región llega a esta crisis con fortalezas macroeconómicas pero con marcados déficit sociales. Las prioridades deben estar claras: hay que garantizar el trabajo, la educación, la sanidad y la dignidad del pueblo.

América Latina creció un 4,8% en 2005, un 5,6% en 2006, un 5,7% en 2007, y un 4,6% en 2008. A consecuencia de una crisis que no generó, sino de la que es una víctima más, sus economías decrecerán en 2009 un 0,3% según CEPAL o un 0,6% de acuerdo al Banco Mundial. Será una caída muy fuerte. Se está produciendo por diversas vías. En cinco de sus mayores economías las exportaciones cayeron un tercio entre agosto y diciembre de 2008. Los flujos de inversiones pueden caer a menos de la mitad en este año. El turismo está siendo afectado.

Uno de cada cuatro jóvenes está fuera del mercado laboral y del sistema educativo Están bajando las remesas migratorias. Son del 18% al 24% del Producto Bruto de Honduras, Guyana, Haití, Jamaica y El Salvador, y del 6,6% al 12,1% del de Nicaragua, Guatemala, República Dominicana, Bolivia y Ecuador. Se redujeron en el último año un 8% en Guatemala, y un 11% en México, Por ejemplo, las remesas desde España fueron en 2008 un 7,1% menores al año anterior.
Pueden aumentar las ya muy altas tasas de violencia doméstica, que van del 10% al 38%
La región ha llegado a esta crisis con fortalezas macroeconómicas pero con marcados déficits sociales. Más de un tercio de su población es pobre y la desigualdad es la peor de todos los continentes. La combinación de la crisis con estas vulnerabilidades puede ser explosiva si no se adoptan las políticas más adecuadas.

 

Entre los posibles efectos sociales de la crisis se hallan:


 

1. Aumentará la desocupación. La tasa de desempleo urbano puede crecer según la OIT, que ha ido aumentando sus proyecciones negativas desde el 7,5% al 8,4% y luego al 8,8%. Serían entre 2,3 millones y 3,2 millones de nuevos desocupados, que elevarían el total a 18,2 millones o 19,1 millones.

 

2. Los más afectados serán los jóvenes. En nueve países analizados la tasa de desempleo juvenil más que duplica la tasa de desocupación total. Aun en una de las economías más prósperas como la de Chile, el 20,2% de los jóvenes está desocupado. En Colombia los desempleados jóvenes son 978.000, el 50% del total nacional. En Perú, son el 22%. Uno de cada cuatro jóvenes latinoamericanos está fuera del mercado laboral... y del sistema educativo. La crisis puede agravar aún mucho más la situación de los jóvenes. Eso ya está sucediendo en Estados Unidos. Un estudio del Center for Labor Market del pasado mayo concluye: "Cuanto más joven, más será expulsado del mercado de trabajo". En la medida en que se reducen los puestos de trabajo disponibles están quedando fuera los jóvenes, los pobres y los de menos educación. También se está produciendo el fenómeno de que los jóvenes graduados con título universitario están ingresando en trabajos que no requieren más calificación que uno secundario, desplazando así a sus pares menos educados.

 

3. Las mujeres pueden ser más discriminadas laboralmente. Ya previamente a la crisis, en 2006, la tasa de desocupación femenina era un 56% superior a la masculina, y sus ingresos un 72% de los de los hombres. Pero en esta crisis esas brechas se están agudizando. Entre otras actúan las estructuras machistas que siguen viendo al hombre como el sostén real del hogar y desvalorizan el rol laboral logrado con tanto esfuerzo por la mujer.
Las mujeres verán también aumentadas sus responsabilidades familiares por las dificultades económicas. En un mercado laboral mucho más tenso y disputado se hará aún más difícil la situación de las mujeres solas jefas de hogar, que son un pilar de la familia en la región. Como media, un 33% de los hogares están dirigidas por ellas. En el caso de Nicaragua es un 40%, en México un 26%. La CEPAL estimó que sin la barrera de protección que significan las trabajadoras al frente de hogares, la pobreza sería un 10% mayor en América Latina.
También puede producirse como ha sucedido en crisis recientes en diversos países de la región un aumento de las ya muy altas tasas de violencia doméstica, que van del 10% al 38% según el país. El estrés socioeconómico agudo que implica la crisis para muchas familias puede ser un disparador de estas conductas aberrantes que recién empiezan a ser denunciadas y sancionadas como corresponde.

 

4. Elevación del número de trabajadores pobres. La OT proyecta que en un escenario pasivo, si no hay respuestas públicas de envergadura, el número de trabajadores con empleo pero cuyos sueldos serán menores que el umbral de la pobreza puede subir en cinco millones en 2009.

 

5. Crecimiento de la vulnerabilidad en salud y protección social. La cobertura social de la región es limitada. Casi cuatro de cada 10 ocupados urbanos carecen de protección en salud y seguridad social. El crecimiento del trabajo informal por la crisis aumentará la población vulnerable.
Por otro lado, a pesar de progresos, la región tiene indicadores comprometidos en mortalidad infantil (multiplica por 10 la de los países nórdicos) y mortalidad materna (multiplica por 15 la de Canadá). Pueden potenciarse por el aumento de la pobreza en sus diversas expresiones.

 

6. Los riesgos en deserción escolar. América Latina tiene 110 millones de personas que no terminaron la primaria, y sólo uno de cada dos jóvenes termina la secundaria. En la crisis puede aumentar significativamente el trabajo infantil que lleva al abandono de la escuela en los primeros niveles. Hay 18 millones de niños menores de 14 años que trabajan. También el ingreso temprano al mercado de trabajo de los jóvenes de menores recursos puede llevar a acortar sus años de estudio, en un mundo en donde es fundamental para las personas aumentar su capital educativo.

 

7. El fortalecimiento de las "trampas de la pobreza". El Banco Mundial estima que habrá seis millones nuevos de pobres en América Latina en este año. Muchos de ellos estarán encerrados en "trampas" que sólo políticas públicas agresivas pueden romper.

El círculo perverso que se produce es conocido. Siendo niños de hogares pobres, deberán trabajar, abandonarán la escuela, sólo podrán acceder a empleos marginales, carecerán de protección social y reproducirán la pobreza. Un alto porcentaje de los niños nacidos en hogares donde sus padres no terminaron la primaria tampoco la finalizan. En México, en 2008, mostrando como funcionan estas "trampas", el 83% de los ocupados con primaria incompleta no tenían seguridad social, frente al 45% en la población global.
La región tiene a pesar de sus avances macroeconómicos un fuerte talón de Aquiles social. Sus desigualdades agudas inciden en los altos niveles de pobreza. Lo ilustra el siguiente dato: a pesar de producir alimentos que podrían abastecer varias veces a su población, el 16% de los niños está desnutrido. De 2005 a 2007, aun siendo época de bonanza económica, al subir el precio de los alimentos el total de personas desnutridas creció fuertemente, en seis millones llegando a los 51 millones. En América Latina el tema no es la producción, sino el acceso a los alimentos.
La crisis requerirá prestar máxima atención a lo social. Las ideas de ajuste ortodoxo practicadas en décadas anteriores pueden ser fatales, acentuar todas las tendencias referidas y generar altísimos niveles de conflictividad.
Entre otras áreas, hará falta mucha política contracíclica: invertir fuertemente en obra pública, potenciar el mercado interno, proteger a la pequeña y mediana empresa, extender el crédito, blindar las inversiones en educación y salud, encarar especialmente el desempleo joven y las discriminaciones de género, ampliar la cobertura social...

¿Cómo financiarlo? Hay mucho terreno a explorar, desde los elevados niveles de evasión fiscal, pasando por la posibilidad de rehacer el anacrónico pacto fiscal actual, hasta el gasto militar, que creció un 30,54% en los últimos 10 años. Se necesitará, asimismo, junto a política pública de calidad, responsabilidad social a escala de la empresa privada, movilizar el voluntariado y aumentar sustancialmente los niveles de concertación social.
Una ciudadanía cada vez más activa exige que, a diferencia de los ochenta y los noventa, esta vez las prioridades deben estar claras. En primer lugar, debe quedar garantizado el derecho al trabajo y la dignidad de las grandes mayorías de la población que están en serio riesgo.

*Bernardo Kliksberg es economista y asesor de Gobiernos y organizaciones internacionales, es coautor junto al premio Nobel Amartya Sen del libro Primero la gente (Deusto, 2008).
Fuente: ElPais.com Publicado el 24 de Junio de 2009

 

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¿Desde su Organización, qué datos o conceptos serían puntos clave para profundizar?

 
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 Tema 3 - Aportes de Social Watch a la Comisión Stiglitz sobre Reformas al Sistema Financiero y Económico

Social Watch es una red de coaliciones ciudadanas en más de 70 países que monitorea los compromisos de los gobiernos y las organizaciones internacionales referidos a la erradicación de la pobreza y el logro de la igualdad de género. Social Watch ha venido informando sobre la temática del desarrollo cada año desde 1995, y en ese proceso hemos abordado frecuentemente los temas relacionados con las finanzas mundiales y su gobernanza.
En particular, el informe 2006 de Social Watch se titulaba: “Arquitectura imposible: por qué la estructura financiera no le sirve a los pobres y cómo rediseñarla para la equidad y el desarrollo”.
El informe 2008 titulado “La única llave” examina la relación entre los derechos humanos y las reglas económicas (y la desregulación) que trajo la globalización. Social Watch participó activamente tanto en la conferencia de Monterrey en 2002 sobre Financiación para el Desarrollo como en la conferencia de seguimiento de Doha en 2008.

A partir de esa experiencia y de la evidencia proveniente de los grupos de base, el Secretariado de Social Watch formuló las siguientes 10 medidas para combatir la recesión mundial y rescatar a los pobres:

1. Invertir en la gente - Los paquetes de estímulo anticíclicos para reactivar la economía deberían invertir al mismo tiempo en recursos humanos, mejorando la infraestructura educativa y de salud y la provisión de servicios esenciales como agua potable, saneamiento y electricidad.

2. Promover los derechos humanos - Los derechos humanos, incluyendo la igualdad de género, el pleno empleo y el trabajo decente, y los medios necesarios para lograr la “dignidad para todos y todas”, no deberían mencionarse sólo en el preámbulo de los acuerdos internacionales, sino que deberían establecerse mecanismos que aseguren el cumplimiento y que obliguen a las corporaciones globales y organizaciones internacionales a hacerse responsables por sus compromisos de derechos humanos. Este incluye impedir que el espacio de política nacional sea erosionado por las condicionalidades políticas que socavan los mecanismos democráticos de gobernanza como la supervisión parlamentaria. La falta de monitoreo y de regulación por parte de las autoridades responsables es una de las causas principales de la actual crisis financiera.

3. Economía verde - Reconstruir una economía verde global que respete y proteja nuestros bienes mundiales comunes, que prevenga un mayor calentamiento global y asegure un ambiente sustentable, seguro y limpio para las futuras generaciones. En este contexto, la introducción de un impuesto a las emisiones de carbón puede ser una medida eficiente no sólo para combatir el calentamiento global sino también para compensar a los países en desarrollo por las asimetrías adicionales provocadas por el aumento de los subsidios y el proteccionismo de los países desarrollados.

4. Comercio - Las medidas de liberalización y desregulación de los servicios financieros incluidas en los acuerdos comerciales y de inversión bilaterales y multilaterales deben ser revisadas. La ronda de negociaciones comerciales de Doha debería separar los acuerdos sobre servicios financieros del paquete de “emprendimiento único”, de modo que cualquier ganancia para los países en desarrollo en el acceso a los mercados no se vea socavada por una mayor vulnerabilidad introducida al ser obligados a entregar el control sobre los mecanismos claves de control financiero y monitoreo.
- Todas las negociaciones comerciales vigentes tanto a nivel multilateral como bilateral deben dejarse en suspenso hasta que se implementen las protecciones necesarias para resguardar al sistema financiero de futuros choques, y hasta que se logre un mejor entendimiento de los vínculos entre la política comercial y la estabilidad financiera actual. Tanto los tratados comerciales bilaterales como multilaterales (GATS) que piden la desregulación de los servicios financieros y la eliminación de los requisitos de desempeño para las inversiones extranjeras deberían ser negociados nuevamente.

5. Detener las fugas: Controlar los flujos de capital - Deben introducirse nuevamente medidas de control de capital, como los requisitos de depósito para desalentar a inversionistas especulativos de corto plazo como parte de las herramientas disponibles para gobiernos a fin de evitar fugas de capitales y ataques especulativos. La fiscalización de las transacciones financieras internacionales, en la forma de un Impuesto a las Transacciones Monetarias o Financieras puede ayudar a generar los recursos necesarios para “rescatar a los pobres”. Además, son necesarias medidas políticas coordinadas para permitir controlar actividades ilegales que generan pobreza, desde el lavado de dinero y la evasión fiscal hasta la transferencia de precios del comercio entre empresas y la corrupción.

6. Nacionalizar los bancos - Las instituciones financieras que “fracasan demasiado” y desempeñan un papel tan vital para la verdadera economía que merecen ser mantenidas en actividad con el dinero de los contribuyentes, mientras el Estado se arriesga a garantizar los depósitos, deberían de hecho estar bajo estricta supervisión gubernamental, con límites impuestos a las compensaciones de los ejecutivos y a las liquidaciones de dividendos. Los accionistas que exigen que se socialicen las pérdidas no tienen ninguna autoridad moral para privatizar las eventuales ganancias y esas instituciones, por tanto, deberían estar sujetas a las reglas de transparencia y responsabilidad de otros servicios estatales.

7. Cooperación fiscal - Deben clausurarse las jurisdicciones secretas, el sistema bancario sombra y los centros financieros offshore (OFC por su sigla en inglés) como forma de eliminar la evasión fiscal transnacional y la fuga de capitales y limitar el alcance de futuras evasiones fiscales, a fin de movilizar los muy necesarios recursos para el desarrollo sustentable. Para comenzar, debe desarrollarse una sólida regulación de las transferencias bancarias a los OFC. En última instancia, es necesaria una organización fiscal internacional bajo los auspicios de las Naciones Unidas para el control democrático de los impuestos, es decir, para combatir la competencia fiscal, la evasión fiscal y la fuga de capitales corrupta. Para comenzar, el Comité de Asuntos Fiscales de Naciones Unidas debería ser mejorado considerablemente.

8. Reforma de las IFI - La estructura de las IFI debería replantearse para reflejar el equilibrio actual del poder económico y político en el sistema global. Además, deberían implementarse mecanismos de capacitación técnica para asegurar una participación más eficaz de los PMA en los procesos de decisión en cuanto a las IFI tanto a nivel nacional como multilateral. El mandato de las IFI debería ser reducido a su objetivo original de ser los garantes de un sistema económico y financiero estable, sin inmiscuirse en el espacio político de los países en desarrollo, sobre todo en cuanto a políticas sociales, laborales y ambientales.

9. Mecanismo para la deuda - Establecer un proceso internacionalmente aplicable, transparente, imparcial e integral para resolver crisis de deuda, para juzgar qué deuda no es sustentable o legítima y asegurar que las obligaciones internacionales de derechos humanos toman precedencia frente al servicio de la deuda. Además, establecer pautas para que los préstamos sean responsables, democráticos y justos, y que promuevan el desarrollo sustentable y equitativo.

10. Negociaciones inclusivas - Las negociaciones para una nueva arquitectura financiera y económica internacional deben ser totalmente inclusivas, por lo tanto las Naciones Unidas deben estar en el centro de ellas, con el objetivo de introducir una arquitectura financiera equitativa y sustentable a fin de permitir una representación democrática fuerte y la participación de los países en desarrollo en la toma de decisiones – incluso iguales derechos de votación. También deberían permitirse las opiniones de la sociedad civil durante el proceso de negociación. El G-20 y G-8 no son los foros legítimos para resolver la crisis financiera.

Fuente: SocialWatch.org (inglés) - Control Ciudadano (español) publicada en sección Noticias, 17 de febrero de 2009

 

 Tema 4 - El Desafío de Trabajar con Menos Recursos por Andrea Vulcano

En un contexto de derrumbe financiero global, la sociedad civil se prepara para afrontar la creciente demanda de asistencia. Mientras las organizaciones apuestan al trabajo en red y buscan nuevas fuentes de recursos, el Estado anuncia medidas para estimular la economía y contener a los más pobres. Las empresas, cautelosas, analizan cómo revalidar su apoyo al sector social.

Creatividad, imaginación, innovación, inteligencia, trabajo en red, liderazgo, diálogo, alternativas, esfuerzo, austeridad. Estas palabras comienzan a repetirse todos los días en torno de lo que ya repiquetea en la realidad cotidiana: la crisis. La desaceleración de la economía y la incertidumbre en torno de la continuidad de las fuentes de financiamiento empiezan a hacerse sentir
en el corazón del sector social. Preocupadas por los efectos que el derrumbre financiero internacional acarreará para la economía, y ocupadas en dar respuesta a una mayor demanda de ayuda y en paliar sus golpeados presupuestos, quienes trabajan en organizaciones sociales saben que se avecinan tiempos difíciles o, al menos, complejos. Por eso, afrontan un fin de año a toda marcha, procurando generar nuevas alianzas y buscando alternativas para la captación de recursos. De alguna manera, se trata de desempolvar las enseñanzas que dejó la debacle del 2001-2002, aún con algunas cicatrices y heridas abiertas.
"Las organizaciones hemos madurado mucho en los últimos seis años, con lo cual estamos más preparadas y tenemos gimnasia para enfrentar una crisis”, asegura Mirna Szulmajster, de la Fundación Tzedaká.

Juan Carr, de la Red Solidaria, prefiere no hacer pronósticos sobre cómo impactará la situación económica mundial y, si bien admite que puede haber “una retracción de fondos”, plantea que lo verdaderamente importante es “recaudar compromisos”, sobre todo por parte de aquellos que ejercen “el poder real”. “Ojalá fuera sólo un problema de recursos; en verdad, es mucho más complejo. Acá lo primero que hay que hacer es un acuerdo inédito para preservar el empleo”, afirma.

La salida está adentro “Los argentinos somos todos un poco pilotos de tormenta y tenemos un gran ejercicio para atravesar crisis”, resume Evangelina Petrizza, directora ejecutiva de la Red Argentina de Instituciones de Microcrédito (Radim), y plantea que, en estos momentos, “es cuando más se necesita del trabajo de las organizaciones y cuando más compromiso hay que tener”.
En todos los casos, se sienten preparadas para afrontar un contexto crítico y las recetas parecen ser las mismas.

“Responder a una crisis históricamente es encontrarse, reunirse, juntarse para trabajar en red, en comunidad”, señala Carr.
Para Ernesto Tocker, director del servicio de Empleo de la Amia, “la experiencia del 2002 fue educadora para ver qué herramientas son más efectivas y tienen menores costos”. Para la Red Argentina de Bancos de Alimentos, la clave pasa por “apoyarse en redes y alianzas con otras organizaciones”.

En la Red Solidaria, que trabaja en la construcción del llamado “Mapa del hambre”, también tienen el mismo registro. “A los comedores no les alcanza para comprar los alimentos que necesitan porque, por un lado, la plata rinde menos y, por el otro, hay una suba en la demanda, que si bien no se trata de una estampida, sí es un claro movimiento”, señala Carr.
También el Departamento de Programas Sociales de la Amia registró en los últimos cinco meses un aumento de entre un 10 y un 15 por ciento en los pedidos de ayuda. “Está surgiendo nuevamente la demanda de respuesta a necesidades básicas”, afirma la responsable de esta área, Nora Blaistein, y señala que, “de acuerdo con estudios consultados, el año próximo habrá un incremento aún mayor”.

Sin remedio
En lo que a salud respecta, la Fundación Tzedaká tiene en marcha el Banco Comunitario de Medicamentos Refuot, que distribuye remedios entre unas 3.500 personas por mes en 64 centros de asistencia distribuidos en todo el país. “La accesibilidad a los fármacos es un tema complicado en la Argentina de hoy y prevemos un aumento de la demanda para el año próximo”, indica Szulmajster.
De todas maneras, asegura que están “bien respaldados” para atender este posible incremento gracias a la fructífera campaña de recaudación de medicamentos que realizaron recientemente junto a Cáritas Buenos Aires, en la que lograron hacerse de un volumen de drogas un 50 por ciento mayor al del año pasado.
La situación no es la misma en Quilmes, donde, según cuenta Spícola, “están aumentando los pedidos y, por otro lado, desde el Estado se están entregando menos cantidad y menos variedad de remedios”. Por eso, tienen las expectativas puestas en los resultados de una iniciativa solidaria y en un bono contribución, cuya recaudación será usada para realizar compras en farmacias.

Empleo en baja
Hablar de tiempos de crisis es sinónimo de desempleo, subocupación e inestabilidad laboral. Más allá de las pujas en torno de cifras que se dan en el terreno político, lo cierto es que, poco a poco, en las organizaciones vuelve a adquirir fuerza esta problemática, ya sea de manera directa o indirecta.
Así lo entiende Tocker, quien cuenta que, frente a este panorama, para 2009 el servicio de Empleo de la Amia prevé ofrecer una “mayor oferta de capacitación técnica laboral y una mayor cantidad de cursos gratuitos de orientación para la búsqueda de trabajo”. Es que los resultados de este año no son alentadores: “Por un lado hubo alrededor de un 25 por ciento de baja en la demanda de personal por parte de las empresas y, en el 75 por ciento restante de los casos, se registró una fuerte ralentización de los plazos”, precisa.
La misma percepción tienen en el servicio de empleo “Dignidad” de Cáritas San Isidro.
“Desde mediados de año a esta parte venimos para abajo en materia de empleo. En función del volumen que nosotros manejamos, realmente tuvimos una avalancha de llamados y de gente en la busqueda laboral”, cuenta Alberto Di Gennaro, responsable de este servicio que funciona hace once años. En este caso, los números también corroboran la complejidad de la situación: “En lo que va del 2008 logramos ubicar a 250 personas, mientras que otros años rondábamos las 400 o las 500”, grafica.
Las medidas lanzadas por el gobierno nacional son también una señal de que el escenario laboral no se avizora auspicioso. De hecho, para enfrentar los posibles efectos del derrumbe financiero global, el Ejecutivo envió al Congreso un paquete de propuestas que incluye una moratoria impositiva y previsional, incentivos para la regularización del trabajo en negro y la creación de fuentes laborales, además de la repatriación y el blanqueo de capitales.
A estas medidas, se suman la reestatización de los fondos previsionales y un plan de incentivo a la producción, la inversión, el empleo y el consumo por 13.200 millones de pesos.
En su último informe, el Plan Fénix advirtió la necesidad de “avanzar en respuestas inmediatas y eficaces” ante la inminencia de un “escenario problemático en comparación con el entorno en el que se desarrolló la actividad económica durante los últimos cinco años”.
De todos modos, si bien plantea que “no puede negarse que los efectos de esta crisis llegarán a nuestro país”, señala que la Argentina se encuentra en principio “menos expuesta al menos en el canal financiero, porque su dependencia del ahorro externo es hoy en día más baja”.

Créditos retraídos
“En el terreno de las microfinanzas, existe la paradoja de que, a mayor crisis, se produce mayor demanda. Y últimamente ésta ha crecido enormemente. El microemprendimiento sigue siendo una actividad de refugio. Si una familia se queda sin ingreso fijo, enseguida recurre a alguna actividad microempresarial y solicita un microcrédito”, sostiene Petrizza, de Radim.
Pero las ecuaciones no cierran y el panorama que la Radim vislumbra para el año próximo dista de ser alentador, dado que, según explica Petrizza, el sector en el que operan “depende mucho de la asistencia externa y los donantes institucionales están absolutamente retraídos. Muchos tienen temor a invertir en Argentina”.
Los recursos provenientes del exterior resultan fundamentales para un sector que debe buscar afuera lo que no consigue dentro. “En el área de las microfinanzas, no hay todavía una fuerte presencia del financiamiento local, que sólo está vinculado a algunas instituciones”, señalan con preocupación desde la red.
En la Fundación Pro Vivienda Social, en cambio, se inclinan por una mirada positiva.
“Nosotros, como entidad, somos bastante anticíclicos y, de hecho, ahora estamos iniciando un programa muy importante que beneficiará a 12 mil familias y que tiene que ver con la gasificación en sectores de bajos ingresos”, señalan. “En realidad estamos dando una señal de esperanza, en el sentido de que, aun en la crisis, se pueden hacer cosas”, plantea Raúl Zavalía Lagos, director de la organización.
Por su parte, Juan Padilla, vicepresidente de la asociación civil Inicia, plantea que “las microfinanzas andan bien en países que crecen a ritmo alto”, por eso, “el panorama para los próximos años es muy difícil, porque la tasa de morosidad de esas carteras puede aumentar”.
Además, señala que los recortes en la cooperación internacional “seguramente no se vean en lo inmediato, sino que se producirán en cámara lenta”.
A modo de ejemplo, consigna que hay organizaciones italianas que apoyan programas de pequeños créditos que en un principio “no se verán afectados porque ya estaban acordados los presupuestos” pero que sí “hay incertidumbre con respecto a lo que ocurrirá con esa ayuda a futuro”.

Fondos, se buscan
En todos los casos, la preocupación, la incertidumbre y la angustia que atraviesa el sector social pasa centralmente por el tema presupuestario y por las dificultades que encuentran para hacer frente a la demanda. De hecho, la mayoría de las voces destacan los esfuerzos que están volcando en la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento, incluso en detrimento del tiempo para la gestión propia de la organización.
La Fundación Pro Vivienda Social, recibe el apoyo de fundaciones internacionales, entre ellas la Ford. Como estiman que habrá una retracción en los fondos otorgados –aunque todavía no tienen una comunicación oficial en ese sentido– decidieron iniciar una campaña de captación de donantes individuales.
“Para nosotros se trata de una etapa que recién empezamos, veremos qué resultados depara”, señala Zavalía Lagos.
Algo similar están encarando en la Fundación Tzedaká, donde la estrategia definida para el año próximo es “ampliar la base de donantes para poder tener fondeo suficiente” y “llevar adelante programas compartidos con otras organizaciones y con el Estado”, según consigna su directora ejecutiva.
“Las organizaciones están preocupadas, pero tiene que ser una oportunidad para buscar salidas innovadoras”, plantean desde la Red Argentina para la Cooperación Internacional (Raci).
Su coordinador ejecutivo, Guillermo Correa, asegura que “es una realidad” que el derrabe financiero global “afectará el financiamiento de las organizaciones”.
Sin embargo, señala que los efectos más inmediatos se sentirán, no tanto por la retracción de la cooperación pública externa, sino por una caída en la cooperación privada, tanto internacional como local. “A diferencia de otras crisis, hace unos meses que vemos que ésta va a afectar y estamos pudiendo pensar qué acciones encarar con un poco más de anticipación; eso es positivo”,asegura el coordinador de la Raci.
Con sus más y sus menos, todo parece indicar que el próximo año hará navegar a las organizaciones en aguas complejas y agitadas pero no desconocidas, en aguas que pondrán a prueba la capacidad de generar alternativas de supervivencia pero que, de ninguna manera, deben significar un naufragio. Todo lo contrario, en todo caso se tratará de pilotear la tormenta.

Cooperación internacional en la mira
“La crisis internacional va a provocar inevitablemente una contracción en la ayuda exterior”, asegura Guillermo Correa, coordinador ejecutivo de la Red Argentina para la Cooperación Internacional (Raci). Según el análisis que realizan en la agrupación, la merma de los fondos que llegan de afuera se dará en tres niveles diferentes, con distintos plazos en su impacto para el sector social.
Por un lado, explica Correa, los recursos que los gobiernos de los países centrales destinan para el desarrollo se verán disminuidos “en lo inmediato” como resultado del recorte del gasto público. Por otro lado, agrega, “los países que planifican su cooperación en forma trianual, como es el caso de la Unión Europea, ya tienen pautados los fondos para el año próximo, por lo que allí no se sentirán efectos en 2009 sino a partir de 2010”.
En tanto, la tercera pata de la reducción en las fuentes de financiamiento estará dada por las consecuencias del contexto global en las fundaciones privadas extranjeras, sobre todo las estadounidenses. “Algunos estudios señalan que han perdido entre un 20 y un 40 por ciento del capital”, indica el coordinador de la Raci.
El diagnóstico que realizan en la Red Argentina para la Cooperación Internacional es congruente con lo que plantean, por ejemplo, desde el Banco Mundial (BM). “Estamos en plena etapa de discusión de la Estrategia de Asistencia al País (EAP) 2009-2011 y, en ese marco, el gobierno está pensando en reforzar algunos programas sociales”, indican en la representación argentina del BM. Por ese motivo, descartan de plano que pueda haber alguna modificación en la estrategia que está en marcha. “No hay ningún cambio en lo que está en ejecución; ni siquiera se plantea esa posibilidad”, afirman categóricos.
La fundación Avina, de Suiza, es una de las que se verá afectada por la crisis.
En este sentido, Carlos March, su representante en Buenos Aires, estima que “es muy probable que haya una revisión del presupuesto anual”. De todas maneras, aclara que el impacto que un eventual recorte en los fondos de Avina pueda causar en los socios que apoya en Argentina “es mínimo” porque “no es el principal donante de ninguna organización ni de ningún líder”. “Quizás se pueda resentir una estrategia de la organización, pero la supervivencia de ninguna entidad depende de Avina”, agrega.
De todas maneras, ya piensan en transformar la crisis en una oportunidad. “En realidad esto debería ser un tubo de ensayo para ver cómo enfrentar la crisis que viene, que es mucho más estructural y profunda, que es la crisis por el agua y la energía”, plantea March.
En tanto, consultada por Tercer Sector, la representante para Argentina, Paraguay y Uruguay de la Fundación Interamericana (IAF), Gabriela Boyer, indicó que “en este momento” la crisis financiera internacional “no tiene incidencia en nuestras acciones y programas”.
Quizás allí esté la clave: los efectos se harán sentir con el tiempo.
Fuente: Revista del Tercer Sector - Año 14, Nº 69 Nota de Tapa

 

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 Tema 5 - Las ONG Frente a la Crisis, por Iván Pérez Sarmenti

El año 2009 llega con menos inversión social e incertidumbre ante el impacto que tendrá la crisis financiera internacional en el país. Con reducciones de los fondos extranjeros de cooperación, las organizaciones sociales apuestan a la articulación entre los diversos actores de la sociedad para realizar su misión.
De cara al año que comenzó, las organizaciones sociales se preparan para afrontar la crisis que se avecina y que las obligará a apelar, una vez más, a su flexibilidad para adaptarse al nuevo contexto. "El 2009 se presenta con mucha incertidumbre y con señales claras de que va a haber menos inversión social, por lo menos en términos financieros", afirmó Carlos March, representante de Fundación Avina Buenos Aires.
Si bien hasta ahora no ha habido despidos en el sector, lo cierto es que ya se estipulan recortes presupuestarios mientras se planean estrategias para que la crisis económica no empañe su trabajo cotidiano.
En ese sentido, una de las organizaciones que ha comenzado a sentir los efectos de la crisis es Acción sin Fronteras, responsable del sitio Idealistas.org, que se financia con la publicación de avisos de empleo por parte de las organizaciones sin fines de lucro en Estados Unidos. "Estamos achicándonos un poco porque tuvimos una caída de ingresos del 20% y por eso decidimos cerrar una oficina", afirmó Juan Cruz Mones Cazón, codirector del sitio. Y aunque no planean reducir su personal, "sí se va a limitar la posibilidad de que voluntarios vengan y colaboren desde nuestra oficina, como lo hicieron este año cerca de 200 personas", agregó.
Desde Avina, que se sustenta a través de un fideicomiso, también suponen que habrá recortes en la inversión. "Vamos a generar alguna ingeniería para tratar de que los compromisos asumidos se puedan cumplir. Ahora, si se confirma una reducción presupuestaria vamos a tener que rever la estrategia de inversión de 2009", afirmó March.
En otras organizaciones el panorama es más calmo. "Nosotros mantenemos nuestros programas, pero dependemos de la recaudación de los fondos", afirmó Agustina Cavanagh, de la Fundación Cimientos, mientras que la Fundación C&A mantendrá para 2009 el mismo presupuesto que en 2008. Poder Ciudadano, por su parte, no planea recortes de presupuesto ni de sus compromisos asumidos, "pero como en toda crisis vamos a tratar de achicar algunos gastos y continuaremos diversificando las fuentes de financiamiento", sostuvo Laura Alonso, su directora ejecutiva.

La ayuda del exterior
Uno de los principales problemas que deberán enfrentar las organizaciones sociales es el recorte de los fondos provenientes del exterior, que por su volumen y el tipo de cambio son primordiales. "La crisis va a afectar a muchos gobiernos que son dadores de cooperación internacional y a las fundaciones privadas que hacen filantropía a nivel global", afirmó Guillermo Correa, coordinador ejecutivo de la Red Argentina para la Cooperación Internacional (RACI).
Algunos de esos países, como España, Alemania o Italia, tienen sus economías en recesión, con lo cual limitarán sus aportes. Además, "las fundaciones privadas que tenían parte de su dinero invertido perdieron entre un 20 y un 40% de su capital, sobre todo las americanas", agregó Correa.
De todos modos, en general los efectos comenzarán a notarse en la Argentina a partir de 2010 porque un gran número de presupuestos se planean bi o trianualmente. En ese sentido, en el último encuentro de la RACI, la jefa de cooperación de la Delegación de la Comisión Europea en la Argentina, Alexandra Bensch, dijo que los acuerdos de cooperación previamente establecidos son compromisos jurídicos firmados y no modificables.
Allí, los representantes de las embajadas de Canadá, Estados Unidos, Australia, Países Bajos y Suiza afirmaron que hasta el momento no habrá reducciones en sus fondos. Sin embargo, desde la embajada británica destacaron que la Argentina no será prioritaria en 2009 en términos de cooperación, mientras que desde la embajada de Nueva Zelanda prevén "una mayor atomización de los proyectos que se financien", y Francia e Italia directamente reducirán su ayuda.
Dentro del escenario de la crisis, otro problema es la competencia en el mercado internacional. Si bien desde 2001 la Argentina es considerada un país que puede recibir aportes del exterior, se encuentra catalogada como una nación de renta media para los dadores de cooperación.
"Además, si hay menos recursos para cooperación internacional es lógico pensar que se concentren donde hay mayores necesidades", sostuvo Correa.

Modelo de financiamiento
Ante este panorama, lo que se pone en juego es la solidez de los modelos de financiación de las organizaciones. "El impacto de la crisis va a depender bastante del modelo de financiación que tengan -sostuvo Fernando Frydman, director del Centro de Management Social y vicepresidente de Aedros-. El punto es cómo arman su torta de financiamiento y se proyectan en este sentido. Hay muchos ajustes que las organizaciones no han hecho hasta ahora y estrategias de financiamiento que no han aplicado. Y las que no lo han hecho lo van a sufrir mucho."
En su diagnóstico, las organizaciones que se financian a través de empresas u organismos de cooperación estarán muy complicadas, aunque augura una muy buena perspectiva para las que cuentan con pequeños aportes individuales.
"Puede haber alguna retracción, pero en el corto plazo habrá crecimiento. Lo vimos en 2002, aun en lo peor de la crisis", aseveró.
En ese sentido, la Fundación Sales acaba de anunciar que llegó a los 50.000 donantes y se suma a otras organizaciones como Greenpeace, Cilsa, Amnistía Internacional o Unicef, que también se financian con las donaciones de particulares, aunque todavía en la Argentina no exista un incentivo fiscal para la filantropía.
"En 2001 había una crisis interna y contábamos con la ayuda externa. Pero ahora viene de afuera y no hay adónde ir a pedir ayuda. En el escenario 2009 va a haber contracción de fondos y aumentará la competencia entre las ONG para obtenerlos. Pero a la vez va a haber una gran demanda porque estas crisis generan nuevos pobres y nuevas necesidades. Se va a triplicar el trabajo y se van a achicar los fondos, una lógica conocida en la sociedad civil argentina", advirtió Correa.
En ese sentido, como estrategia para las organizaciones, desde el Centro de Management Social, Frydman aconseja diversificar las fuentes de financiamiento, reducir los costos fijos al máximo y, sobre todo, pensar en el largo plazo. "La mayoría está pensando en el día a día y se olvidan del concepto de sustentabilidad", apuntó.
Más allá de los matices en los diagnósticos, todas las organizaciones coinciden en la necesidad de profundizar la articulación para "potenciarse y adaptar los programas a lo que la gente precisa -como afirmó Cavanagh desde Cimientos-. Hoy somos más conscientes de la crisis y creo que hay mayor voluntad para trabajar articulados. Aprendimos en 2001, estamos más organizados".
Por su lado, Avina también está poniendo el foco en agendas colectivas que sean impulsadas por más de un líder social y que, en lo posible, involucren al Estado y las empresas. Asimismo, RACI recomienda la presentación conjunta de proyectos y la regionalización porque, si bien la Argentina puede dejar de ser elegible como receptora de cooperación, "tiene calidad de sociedad civil bastante desarrollada y desde ese lugar puede exportar su know how y expertise al resto de la región".
"Las organizaciones sociales estamos acostumbradas a ser creativas porque los recursos siempre faltan y creo que vamos a apelar a nuestra creatividad para superar este momento", sostuvo Alonso.
Si bien el panorama que se avecina no es el más auspicioso, "una crisis no deja de ser una oportunidad, aunque sea una frase trillada. Puede ser un año complicado, pero la economía tarde o temprano va a reencauzarse y en este escenario de competitividad es importante que haya cooperación", sostuvo Correa.
Además, como el mayor problema se espera para 2010 también habrá un tiempo para prepararse y pensar en alternativas. "Si 2009 lo usamos inteligentemente, tenemos doce meses para poder mitigar efectos en 2010", finalizó March.

Capacitación y reflexión
El Centro de Management Social provee asesoramiento gerencial en planificación estratégica, desarrollo de fondos y marketing para el desarrollo de programas sociales.
Por su parte, Aedros brinda capacitación para las organizaciones en el desarrollo de modelos sustentables de financiamiento y en el desarrollo de fondos.
RACI acaba de lanzar el Manual de Cooperación Internacional, que brinda herramientas para que las ONG puedan acceder a colaboraciones internacionales e intercambios con instituciones y Estados extranjeros.
Reuniones entre donantes y donatarios es un espacio de reflexión estratégica sobre la inversión social privada que reúne a fundaciones y empresas donantes con las organizaciones sociales. Está impulsado por el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), y tiene como objetivo preguntarse cuál sería el formato de organización sustentable desde la lógica del donante, ahondar en la gestión de proyectos y ver los caminos para acompañar la vanguardia de la sociedad civil.
Fuente: La Nación, 20 de diciembre de 2008
 

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