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Zona
de Debate . . . para orientar la Sustentabilidad de
nuestros Objetivos Sociales |
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Esta sección contiene notas, referencias y artículos
que abren la posibilidad de discusión o
inflexiones ante diversos puntos de vista.
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Si bien está destinada a los
Participantes inscriptos al
Ciclo Código S,
una vez más nos interesa incluir a todos
quienes quieran oficiar de contraparte.
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Por ello esperamos tu opinión, su
comentario o postura al respecto. |
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A
todo@s
¡Muchas gracias! |
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El
mensaje: "No acepten lo habitual
como cosa natural, pues en
tiempos de desorden, de
confusión organizada, de
arbitrariedad consistente, de
humanidad deshumanizada, nada
debe parecer natural, nada debe
parecer imposible de cambiar"
Bertold Brecht |
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1er. Apartado: Enfoques
Diferentes de la Crisis |
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Tema
1
-
Hablar de Crisis es
promoverla
... Callar en la Crisis es exaltar
el conformismo ... ¿O algo más? |
El precio que pagamos por
nuestra riqueza es que no
podemos hacer nada por los
problemas que crea ...
por FernanDoylet
(traducido del libro “Poor because of Money”),
en itálica adaptación para
Código S
Visto desde el
colectivo social ¿nos
estamos acostumbrando a la existencia de la
inseguridad y la pobreza?,
¿qué hábitos cotidianos hay
detrás de esta "facilidad de
acostumbrarse"; acaso alguien
puede
sentirse confortable o seguro detrás de
una cerca de alambre
electrificada con 10.000 Voltios
y un perro bravo en el patio? ¿No
estaremos cerrando nuestros ojos
muy fácilmente a la realidad?
Hablando con propiedad, es
sorprendente que podamos vivir
con la idea de que en algún
lugar en el mundo, niños de 5
años trabajen en basureros hediondos
y nauseabundos
buscando pequeños pedazos
viejos de papel y metal, sólo
para obtener algo de dinero, o
algo de comida ... he notado que se vuelve
aceptable y lo más probable es
que usted sienta de igual
manera. Hemos descubierto formas
de ignorarlo, para ponerlo a un
lado ...
También es demasiado frustrante
lidiar con la realidad, por lo
que hacemos casi cualquier cosa
para evitarla. La mejor excusa
que podemos tener es la
convicción de que no hay nada
que podamos hacer al respecto.
Esta es una manera "muy saludable"
de ver las cosas; ofrece una
forma legítima para ignorar la
miseria interminable en la que
tienen que vivir millones de
personas. Esta convicción
también nos está costando:
perdemos una parte importante de
nuestra humanidad. Involucrarnos
con todo lo que está vivo, lo
que fue y lo que será, es
esencial para nuestro desarrollo
mental.
Lo crucial es la coexistencia de
quienes han
logrado esconderse bajo estos
argumentos (produciendo otro
tipo de pobreza) y de quienes
quieren contribuir al cambio de
estos estados vulnerables
(produciendo objetivos sociales)
como se puede, con los recursos
que se tienen, hasta donde se
llegue ...
El costo de nuestra riqueza es
más alto de lo que pensamos.
¿Con qué frecuencia la riqueza
material subsume el desarrollo
personal a los valores materiales?
y ... ¿con qué frecuencia nos
ocupamos más de proteger o
conseguir bienes materiales?
porque sin ellos no podemos
hacer todo lo que queremos
... Nuestras necesidades
aumentan sin darnos cuenta; no
es a propósito, es un desarrollo
autónomo. En el mercado de
valores se estudian las
inversiones con intensidad; es
un juego absorbente, pero de no
tener cuidado, se estaría
ocupando sólo con “otros ricos”.
Como las ganancias son un (el)
juego, las pérdidas son reales.
Cuando las necesidades y las
posibilidades de satisfacerlas
siguen creciendo, tenemos menos
y menos tiempo. Ese estrés es
parte de del estilo de vida
actual.
“Aquellos que tienen la mayoría,
son los menos. Ellos
crecen ... con la única
consciencia social de que la
realidad es peligrosa”
y la crisis es una oportunidad
si se logra acumular el dinero
salvador ...
...
Pero las paredes hechas para
mantener al mundo furioso
afuera, también mantienen sus
propias vidas adentro ... Galeano, el
escritor Latino-Americano,
escribió en su libro “El Mundo
al Revés” sobre cómo los hijos
de los ricos en Río de Janeiro o
Buenos Aires saben poco de lo
que sucede en sus propias
ciudades, pero si están
familiarizados con lo que
pasa en el mundo ... El precio
de la riqueza es también el
miedo de perderlo todo, miedo de
ser robado, miedo de ser
secuestrado ... el temor
constante de perderlo
todo de un día a otro.
Por supuesto que no es tan obvio
para nosotros; pero de veras ¿es
tan diferente para nosotros
como sociedad?
... es acaso un
precio que aceptamos porque no
conocemos otra alternativa y no
creemos que tenemos el poder de
hacer algo al respecto. Tarde o
temprano debemos oponernos a
esto, porque ¡no podemos vivir
así!
Yo quisiera sentirme humano
sin sentirme atrapado en un nudo
de frustración porque no hay
nada que pueda hacer al
respecto. Creyendo en mi propio
sentimiento de impotencia,
quizás me ofrece un grado de
seguridad, pero en el fondo me
sigue molestando; siento que hay
ciertas conexiones entre mi
mundo y los eventos desastrosos,
que comprar productos de
‘comercio justo’ no es
suficiente; mientras tanto,
nosotros podemos comprar 15
clases de comida diferentes para
nuestros gatos: corazón, pollo,
conejo, pato, carne de res,
cordero, paté de atún, carne de
ternera, sardinas, ternera y
pollo, pavo ... Solo para
poder comer lo que le damos a
comer a nuestros gatos, otras
personas estarían dispuestas a
trabajar bajo las peores
circunstancias.
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No
pretendamos que las cosas
cambien, si siempre hacemos lo
mismo.
La crisis es la mejor bendición
que puede sucederle a personas y
países porque la crisis trae
progresos.
La creatividad nace de la
angustia, como el día nade de la
noche oscura.
Es en la crisis que nace la
inventiva, los descubrimientos y
las grandes estrategias ...
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Es tiempo de despertarnos ...
¡Tenemos muchas razones para
buscar y trabajar soluciones
estructurales en forma
colectiva! |
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Quien supera la crisis se supera
a sí mismo sin quedar
"superado". Quien atribuye a la
crisis sus fracasos y penurias
violenta su propio talento y
respeta más a los problemas que
a las soluciones. La verdadera
crisis es la crisis de la
incompetencia ... Sin crisis no hay desafíos, sin
desafíos la vida es una rutina,
una lenta agonía. Es en la
crisis donde aflora lo mejor de
cada uno
- - -
Fuente: Doylet.org adaptación de
Código R |
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Preferimos
un mail
con
opiniones
libres,
no
obstante
abrimos
algunos
ideas o
sugerencias
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Hablar de crisis ¿es promoverla?.
Callar en la crisis
¿es exaltar
el conformismo?
¿Protestar?
¿Propuestas
alternativas?
¿Qué es
lo más
habitual?
¿Con qué
recursos
existentes,
pendientes? |
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Tema
2
-
América Latina:
Alto Riesgo Social,
por
Bernardo Kliksberg |
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La
región llega a esta crisis con fortalezas
macroeconómicas pero con marcados déficit sociales.
Las prioridades deben estar claras: hay que
garantizar el trabajo, la educación, la sanidad y la
dignidad del pueblo.
América Latina creció un 4,8% en 2005, un 5,6% en
2006, un 5,7% en 2007, y un 4,6% en 2008. A
consecuencia de una crisis que no generó, sino de la
que es una víctima más, sus economías decrecerán en
2009 un 0,3% según CEPAL o un 0,6% de acuerdo al
Banco Mundial. Será una caída muy fuerte. Se está
produciendo por diversas vías. En cinco de sus
mayores economías las exportaciones cayeron un
tercio entre agosto y diciembre de 2008. Los flujos
de inversiones pueden caer a menos de la mitad en
este año. El turismo está siendo afectado.
Uno de cada cuatro jóvenes está fuera del mercado
laboral y del sistema educativo Están bajando las
remesas migratorias. Son del 18% al 24% del Producto
Bruto de Honduras, Guyana, Haití, Jamaica y El
Salvador, y del 6,6% al 12,1% del de Nicaragua,
Guatemala, República Dominicana, Bolivia y Ecuador.
Se redujeron en el último año un 8% en Guatemala, y
un 11% en México, Por ejemplo, las remesas desde
España fueron en 2008 un 7,1% menores al año
anterior.
Pueden aumentar las ya muy altas tasas de violencia
doméstica, que van del 10% al 38%
La región ha llegado a esta crisis con fortalezas
macroeconómicas pero con marcados déficits sociales.
Más de un tercio de su población es pobre y la
desigualdad es la peor de todos los continentes. La
combinación de la crisis con estas vulnerabilidades
puede ser explosiva si no se adoptan las políticas
más adecuadas.
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Entre
los posibles efectos sociales de la crisis se
hallan: |
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1. Aumentará la desocupación. La tasa de desempleo
urbano puede crecer según la OIT, que ha ido
aumentando sus proyecciones negativas desde el 7,5%
al 8,4% y luego al 8,8%. Serían entre 2,3 millones y
3,2 millones de nuevos desocupados, que elevarían el
total a 18,2 millones o 19,1 millones. |
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2.
Los más afectados serán los jóvenes. En nueve países
analizados la tasa de desempleo juvenil más que
duplica la tasa de desocupación total. Aun en una de
las economías más prósperas como la de Chile, el
20,2% de los jóvenes está desocupado. En Colombia
los desempleados jóvenes son 978.000, el 50% del
total nacional. En Perú, son el 22%. Uno de cada
cuatro jóvenes latinoamericanos está fuera del
mercado laboral... y del sistema educativo.
La crisis puede agravar aún mucho más la situación
de los jóvenes. Eso ya está sucediendo en Estados
Unidos. Un estudio del Center for Labor Market del
pasado mayo concluye: "Cuanto más joven, más será
expulsado del mercado de trabajo". En la medida en
que se reducen los puestos de trabajo disponibles
están quedando fuera los jóvenes, los pobres y los
de menos educación. También se está produciendo el
fenómeno de que los jóvenes graduados con título
universitario están ingresando en trabajos que no
requieren más calificación que uno secundario,
desplazando así a sus pares menos educados. |
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3.
Las mujeres pueden ser más discriminadas
laboralmente. Ya previamente a la crisis, en 2006,
la tasa de desocupación femenina era un 56% superior
a la masculina, y sus ingresos un 72% de los de los
hombres. Pero en esta crisis esas brechas se están
agudizando. Entre otras actúan las estructuras
machistas que siguen viendo al hombre como el sostén
real del hogar y desvalorizan el rol laboral logrado
con tanto esfuerzo por la mujer.
Las mujeres verán también aumentadas sus
responsabilidades familiares por las dificultades
económicas. En un mercado laboral mucho más tenso y
disputado se hará aún más difícil la situación de
las mujeres solas jefas de hogar, que son un pilar
de la familia en la región. Como media, un 33% de
los hogares están dirigidas por ellas. En el caso de
Nicaragua es un 40%, en México un 26%. La CEPAL
estimó que sin la barrera de protección que
significan las trabajadoras al frente de hogares, la
pobreza sería un 10% mayor en América Latina.
También puede producirse como ha sucedido en crisis
recientes en diversos países de la región un aumento
de las ya muy altas tasas de violencia doméstica,
que van del 10% al 38% según el país. El estrés
socioeconómico agudo que implica la crisis para
muchas familias puede ser un disparador de estas
conductas aberrantes que recién empiezan a ser
denunciadas y sancionadas como corresponde. |
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4.
Elevación del número de trabajadores pobres. La OT
proyecta que en un escenario pasivo, si no hay
respuestas públicas de envergadura, el número de
trabajadores con empleo pero cuyos sueldos serán
menores que el umbral de la pobreza puede subir en
cinco millones en 2009. |
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5.
Crecimiento de la vulnerabilidad en salud y
protección social. La cobertura social de la región
es limitada. Casi cuatro de cada 10 ocupados urbanos
carecen de protección en salud y seguridad social.
El crecimiento del trabajo informal por la crisis
aumentará la población vulnerable.
Por otro lado, a pesar de progresos, la región tiene
indicadores comprometidos en mortalidad infantil
(multiplica por 10 la de los países nórdicos) y
mortalidad materna (multiplica por 15 la de Canadá).
Pueden potenciarse por el aumento de la pobreza en
sus diversas expresiones. |
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6.
Los riesgos en deserción escolar. América Latina
tiene 110 millones de personas que no terminaron la
primaria, y sólo uno de cada dos jóvenes termina la
secundaria. En la crisis puede aumentar
significativamente el trabajo infantil que lleva al
abandono de la escuela en los primeros niveles. Hay
18 millones de niños menores de 14 años que
trabajan. También el ingreso temprano al mercado de
trabajo de los jóvenes de menores recursos puede
llevar a acortar sus años de estudio, en un mundo en
donde es fundamental para las personas aumentar su
capital educativo. |
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7. El
fortalecimiento de las "trampas de la pobreza". El
Banco Mundial estima que habrá seis millones nuevos
de pobres en América Latina en este año. Muchos de
ellos estarán encerrados en "trampas" que sólo
políticas públicas agresivas pueden romper. |
El
círculo perverso que se produce es conocido. Siendo
niños de hogares pobres, deberán trabajar,
abandonarán la escuela, sólo podrán acceder a
empleos marginales, carecerán de protección social y
reproducirán la pobreza. Un alto porcentaje de los
niños nacidos en hogares donde sus padres no
terminaron la primaria tampoco la finalizan. En
México, en 2008, mostrando como funcionan estas
"trampas", el 83% de los ocupados con primaria
incompleta no tenían seguridad social, frente al 45%
en la población global.
La región tiene a pesar de sus avances
macroeconómicos un fuerte talón de Aquiles social.
Sus desigualdades agudas inciden en los altos
niveles de pobreza. Lo ilustra el siguiente dato: a
pesar de producir alimentos que podrían abastecer
varias veces a su población, el 16% de los niños
está desnutrido. De 2005 a 2007, aun siendo época de
bonanza económica, al subir el precio de los
alimentos el total de personas desnutridas creció
fuertemente, en seis millones llegando a los 51
millones. En América Latina el tema no es la
producción, sino el acceso a los alimentos.
La crisis requerirá prestar máxima atención a lo
social. Las ideas de ajuste ortodoxo practicadas en
décadas anteriores pueden ser fatales, acentuar
todas las tendencias referidas y generar altísimos
niveles de conflictividad.
Entre otras áreas, hará falta mucha política
contracíclica: invertir fuertemente en obra pública,
potenciar el mercado interno, proteger a la pequeña
y mediana empresa, extender el crédito, blindar las
inversiones en educación y salud, encarar
especialmente el desempleo joven y las
discriminaciones de género, ampliar la cobertura
social...
¿Cómo
financiarlo? Hay mucho terreno a explorar, desde los
elevados niveles de evasión fiscal, pasando por la
posibilidad de rehacer el anacrónico pacto fiscal
actual, hasta el gasto militar, que creció un 30,54%
en los últimos 10 años.
Se necesitará, asimismo, junto a política pública de
calidad, responsabilidad social a escala de la
empresa privada, movilizar el voluntariado y
aumentar sustancialmente los niveles de concertación
social.
Una
ciudadanía cada vez más activa exige que, a
diferencia de los ochenta y los noventa, esta vez
las prioridades deben estar claras. En primer lugar,
debe quedar garantizado el derecho al trabajo y la
dignidad de las grandes mayorías de la población que
están en serio riesgo.
*Bernardo Kliksberg es economista y asesor de
Gobiernos y organizaciones internacionales, es
coautor junto al premio Nobel Amartya Sen del libro
Primero la gente (Deusto, 2008).
Fuente: ElPais.com Publicado el 24 de Junio de 2009 |
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Preferimos un mail con opiniones
libres, no obstante abrimos una ideas o
sugerencia principal:
¿Desde su Organización, qué datos o
conceptos serían puntos clave para
profundizar? |
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Tema
3
-
Aportes de Social
Watch a la Comisión Stiglitz sobre
Reformas al Sistema Financiero y
Económico |
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Social Watch es una red de coaliciones ciudadanas en
más de 70 países que monitorea los compromisos de
los gobiernos y las organizaciones internacionales
referidos a la erradicación de la pobreza y el logro
de la igualdad de género. Social Watch ha venido
informando sobre la temática del desarrollo cada año
desde 1995, y en ese proceso hemos abordado
frecuentemente los temas relacionados con las
finanzas mundiales y su gobernanza.
En particular,
el informe 2006 de Social Watch se titulaba:
“Arquitectura imposible: por qué la estructura
financiera no le sirve a los pobres y cómo
rediseñarla para la equidad y el desarrollo”.
El
informe 2008 titulado “La única llave” examina la
relación entre los derechos humanos y las reglas
económicas (y la desregulación) que trajo la
globalización. Social Watch participó activamente
tanto en la conferencia de Monterrey en 2002 sobre
Financiación para el Desarrollo como en la
conferencia de seguimiento de Doha en 2008.
A partir de esa experiencia y de la evidencia
proveniente de los grupos de base, el Secretariado
de Social Watch formuló las siguientes 10 medidas
para combatir la recesión mundial y rescatar a los
pobres:
1. Invertir en la gente - Los paquetes de
estímulo anticíclicos para reactivar la economía
deberían invertir al mismo tiempo en recursos
humanos, mejorando la infraestructura educativa y de
salud y la provisión de servicios esenciales como
agua potable, saneamiento y electricidad.
2. Promover los derechos humanos - Los
derechos humanos, incluyendo la igualdad de género,
el pleno empleo y el trabajo decente, y los medios
necesarios para lograr la “dignidad para todos y
todas”, no deberían mencionarse sólo en el preámbulo
de los acuerdos internacionales, sino que deberían
establecerse mecanismos que aseguren el cumplimiento
y que obliguen a las corporaciones globales y
organizaciones internacionales a hacerse
responsables por sus compromisos de derechos
humanos. Este incluye impedir que el espacio de
política nacional sea erosionado por las
condicionalidades políticas que socavan los
mecanismos democráticos de gobernanza como la
supervisión parlamentaria. La falta de monitoreo y
de regulación por parte de las autoridades
responsables es una de las causas principales de la
actual crisis financiera.
3. Economía verde - Reconstruir una economía
verde global que respete y proteja nuestros bienes
mundiales comunes, que prevenga un mayor
calentamiento global y asegure un ambiente
sustentable, seguro y limpio para las futuras
generaciones. En este contexto, la introducción de
un impuesto a las emisiones de carbón puede ser una
medida eficiente no sólo para combatir el
calentamiento global sino también para compensar a
los países en desarrollo por las asimetrías
adicionales provocadas por el aumento de los
subsidios y el proteccionismo de los países
desarrollados.
4. Comercio - Las medidas de liberalización y
desregulación de los servicios financieros incluidas
en los acuerdos comerciales y de inversión
bilaterales y multilaterales deben ser revisadas. La
ronda de negociaciones comerciales de Doha debería
separar los acuerdos sobre servicios financieros del
paquete de “emprendimiento único”, de modo que
cualquier ganancia para los países en desarrollo en
el acceso a los mercados no se vea socavada por una
mayor vulnerabilidad introducida al ser obligados a
entregar el control sobre los mecanismos claves de
control financiero y monitoreo.
- Todas las negociaciones comerciales vigentes tanto
a nivel multilateral como bilateral deben dejarse en
suspenso hasta que se implementen las protecciones
necesarias para resguardar al sistema financiero de
futuros choques, y hasta que se logre un mejor
entendimiento de los vínculos entre la política
comercial y la estabilidad financiera actual. Tanto
los tratados comerciales bilaterales como
multilaterales (GATS) que piden la desregulación de
los servicios financieros y la eliminación de los
requisitos de desempeño para las inversiones
extranjeras deberían ser negociados nuevamente.
5. Detener las fugas: Controlar los flujos de
capital - Deben introducirse nuevamente medidas
de control de capital, como los requisitos de
depósito para desalentar a inversionistas
especulativos de corto plazo como parte de las
herramientas disponibles para gobiernos a fin de
evitar fugas de capitales y ataques especulativos.
La fiscalización de las transacciones financieras
internacionales, en la forma de un Impuesto a las
Transacciones Monetarias o Financieras puede ayudar
a generar los recursos necesarios para “rescatar a
los pobres”. Además, son necesarias medidas
políticas coordinadas para permitir controlar
actividades ilegales que generan pobreza, desde el
lavado de dinero y la evasión fiscal hasta la
transferencia de precios del comercio entre empresas
y la corrupción.
6. Nacionalizar los bancos - Las
instituciones financieras que “fracasan demasiado” y
desempeñan un papel tan vital para la verdadera
economía que merecen ser mantenidas en actividad con
el dinero de los contribuyentes, mientras el Estado
se arriesga a garantizar los depósitos, deberían de
hecho estar bajo estricta supervisión gubernamental,
con límites impuestos a las compensaciones de los
ejecutivos y a las liquidaciones de dividendos. Los
accionistas que exigen que se socialicen las
pérdidas no tienen ninguna autoridad moral para
privatizar las eventuales ganancias y esas
instituciones, por tanto, deberían estar sujetas a
las reglas de transparencia y responsabilidad de
otros servicios estatales.
7. Cooperación fiscal - Deben clausurarse las
jurisdicciones secretas, el sistema bancario sombra
y los centros financieros offshore (OFC por su sigla
en inglés) como forma de eliminar la evasión fiscal
transnacional y la fuga de capitales y limitar el
alcance de futuras evasiones fiscales, a fin de
movilizar los muy necesarios recursos para el
desarrollo sustentable. Para comenzar, debe
desarrollarse una sólida regulación de las
transferencias bancarias a los OFC. En última
instancia, es necesaria una organización fiscal
internacional bajo los auspicios de las Naciones
Unidas para el control democrático de los impuestos,
es decir, para combatir la competencia fiscal, la
evasión fiscal y la fuga de capitales corrupta. Para
comenzar, el Comité de Asuntos Fiscales de Naciones
Unidas debería ser mejorado considerablemente.
8. Reforma de las IFI - La estructura de las
IFI debería replantearse para reflejar el equilibrio
actual del poder económico y político en el sistema
global. Además, deberían implementarse mecanismos de
capacitación técnica para asegurar una participación
más eficaz de los PMA en los procesos de decisión en
cuanto a las IFI tanto a nivel nacional como
multilateral. El mandato de las IFI debería ser
reducido a su objetivo original de ser los garantes
de un sistema económico y financiero estable, sin
inmiscuirse en el espacio político de los países en
desarrollo, sobre todo en cuanto a políticas
sociales, laborales y ambientales.
9. Mecanismo para la deuda - Establecer un
proceso internacionalmente aplicable, transparente,
imparcial e integral para resolver crisis de deuda,
para juzgar qué deuda no es sustentable o legítima y
asegurar que las obligaciones internacionales de
derechos humanos toman precedencia frente al
servicio de la deuda. Además, establecer pautas para
que los préstamos sean responsables, democráticos y
justos, y que promuevan el desarrollo sustentable y
equitativo.
10. Negociaciones inclusivas - Las
negociaciones para una nueva arquitectura financiera
y económica internacional deben ser totalmente
inclusivas, por lo tanto las Naciones Unidas deben
estar en el centro de ellas, con el objetivo de
introducir una arquitectura financiera equitativa y
sustentable a fin de permitir una representación
democrática fuerte y la participación de los países
en desarrollo en la toma de decisiones – incluso
iguales derechos de votación. También deberían
permitirse las opiniones de la sociedad civil
durante el proceso de negociación. El G-20 y G-8 no
son los foros legítimos para resolver la crisis
financiera.
Fuente: SocialWatch.org (inglés) - Control Ciudadano
(español) publicada en sección Noticias, 17 de febrero de 2009
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Tema
4 -
El Desafío de Trabajar con Menos Recursos
por Andrea Vulcano |
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En un contexto de derrumbe financiero global, la sociedad civil
se prepara para afrontar la creciente demanda de asistencia.
Mientras las organizaciones apuestan al trabajo en red y buscan
nuevas fuentes de recursos, el Estado anuncia medidas para
estimular la economía y contener a los más pobres. Las empresas,
cautelosas, analizan cómo revalidar su apoyo al sector social.
Creatividad, imaginación,
innovación, inteligencia, trabajo en red, liderazgo, diálogo,
alternativas, esfuerzo, austeridad. Estas palabras comienzan a
repetirse todos los días en torno de lo que ya repiquetea en la
realidad cotidiana: la crisis. La desaceleración de la economía
y la incertidumbre en torno de la continuidad de las fuentes de
financiamiento empiezan a hacerse sentir
en el corazón del sector social. Preocupadas por los efectos que
el derrumbre financiero internacional acarreará para la
economía, y ocupadas en dar respuesta a una mayor demanda de
ayuda y en paliar sus golpeados presupuestos, quienes trabajan
en organizaciones sociales saben que se avecinan tiempos
difíciles o, al menos, complejos. Por eso, afrontan un fin de
año a toda marcha, procurando generar nuevas alianzas y buscando
alternativas para la captación de recursos. De alguna manera, se
trata de desempolvar las enseñanzas que dejó la debacle del
2001-2002, aún con algunas cicatrices y heridas abiertas.
"Las organizaciones hemos madurado mucho en los últimos seis
años, con lo cual estamos más preparadas y tenemos gimnasia para
enfrentar una crisis”, asegura Mirna Szulmajster, de la
Fundación Tzedaká.
Juan Carr, de la Red Solidaria, prefiere no hacer pronósticos
sobre cómo impactará la situación económica mundial y, si bien
admite que puede haber “una retracción de fondos”, plantea que lo
verdaderamente importante es “recaudar compromisos”, sobre todo
por parte de aquellos que ejercen “el poder real”. “Ojalá fuera
sólo un problema de recursos; en verdad, es mucho más complejo.
Acá lo primero que hay que hacer es un acuerdo inédito para
preservar el empleo”, afirma.
La salida está adentro “Los argentinos somos todos un poco
pilotos de tormenta y tenemos un gran ejercicio para atravesar
crisis”, resume Evangelina Petrizza, directora ejecutiva de la
Red Argentina de Instituciones de Microcrédito (Radim), y
plantea que, en estos momentos, “es cuando más se necesita del
trabajo de las organizaciones y cuando más compromiso hay que
tener”.
En todos los casos, se sienten preparadas para afrontar un
contexto crítico y las recetas parecen ser las mismas.
“Responder a una crisis históricamente es encontrarse, reunirse,
juntarse para trabajar en red, en comunidad”, señala Carr.
Para Ernesto Tocker, director del servicio de Empleo de la Amia,
“la experiencia del 2002 fue educadora para ver qué herramientas
son más efectivas y tienen menores costos”. Para la Red
Argentina de Bancos de Alimentos, la clave pasa por “apoyarse en
redes y alianzas con otras organizaciones”.
En la Red Solidaria, que trabaja en la construcción del llamado
“Mapa del hambre”, también tienen el mismo registro. “A los
comedores no les alcanza para comprar los alimentos que
necesitan porque, por un lado, la plata rinde menos y, por el
otro, hay una suba en la demanda, que si bien no se trata de una
estampida, sí es un claro movimiento”, señala Carr.
También el Departamento de Programas Sociales de la Amia
registró en los últimos cinco meses un aumento de entre un 10 y
un 15 por ciento en los pedidos de ayuda. “Está surgiendo
nuevamente la demanda de respuesta a necesidades básicas”,
afirma la responsable de esta área, Nora Blaistein, y señala
que, “de acuerdo con estudios consultados, el año próximo habrá
un incremento aún mayor”.
Sin remedio
En lo que a salud respecta, la Fundación Tzedaká tiene en marcha
el Banco Comunitario de Medicamentos Refuot, que distribuye
remedios entre unas 3.500 personas por mes en 64 centros de
asistencia distribuidos en todo el país. “La accesibilidad a los
fármacos es un tema complicado en la Argentina de hoy y prevemos
un aumento de la demanda para el año próximo”, indica
Szulmajster.
De todas maneras, asegura que están “bien respaldados” para
atender este posible incremento gracias a la fructífera campaña
de recaudación de medicamentos que realizaron recientemente
junto a Cáritas Buenos Aires, en la que lograron hacerse de un
volumen de drogas un 50 por ciento mayor al del año pasado.
La situación no es la misma en Quilmes, donde, según cuenta
Spícola, “están aumentando los pedidos y, por otro lado, desde
el Estado se están entregando menos cantidad y menos variedad de
remedios”. Por eso, tienen las expectativas puestas en los
resultados de una iniciativa solidaria y en un bono
contribución, cuya recaudación será usada para realizar compras
en farmacias.
Empleo en baja
Hablar de tiempos de crisis es sinónimo de desempleo,
subocupación e inestabilidad laboral. Más allá de las pujas en
torno de cifras que se dan en el terreno político, lo cierto es
que, poco a poco, en las organizaciones vuelve a adquirir fuerza
esta problemática, ya sea de manera directa o indirecta.
Así lo entiende Tocker, quien cuenta que, frente a este
panorama, para 2009 el servicio de Empleo de la Amia prevé
ofrecer una “mayor oferta de capacitación técnica laboral y una
mayor cantidad de cursos gratuitos de orientación para la
búsqueda de trabajo”. Es que los resultados de este año no son
alentadores: “Por un lado hubo alrededor de un 25 por ciento de
baja en la demanda de personal por parte de las empresas y, en
el 75 por ciento restante de los casos, se registró una fuerte
ralentización de los plazos”, precisa.
La misma percepción tienen en el servicio de empleo “Dignidad”
de Cáritas San Isidro.
“Desde mediados de año a esta parte venimos para abajo en
materia de empleo. En función del volumen que nosotros
manejamos, realmente tuvimos una avalancha de llamados y de
gente en la busqueda laboral”, cuenta Alberto Di Gennaro,
responsable de este servicio que funciona hace once años. En
este caso, los números también corroboran la complejidad de la
situación: “En lo que va del 2008 logramos ubicar a 250
personas, mientras que otros años rondábamos las 400 o las 500”,
grafica.
Las medidas lanzadas por el gobierno nacional son también una
señal de que el escenario laboral no se avizora auspicioso. De
hecho, para enfrentar los posibles efectos del derrumbe
financiero global, el Ejecutivo envió al Congreso un paquete de
propuestas que incluye una moratoria impositiva y previsional,
incentivos para la regularización del trabajo en negro y la
creación de fuentes laborales, además de la repatriación y el
blanqueo de capitales.
A estas medidas, se suman la reestatización de los fondos
previsionales y un plan de incentivo a la producción, la
inversión, el empleo y el consumo por 13.200 millones de pesos.
En su último informe, el Plan Fénix advirtió la necesidad de
“avanzar en respuestas inmediatas y eficaces” ante la inminencia
de un “escenario problemático en comparación con el entorno en
el que se desarrolló la actividad económica durante los últimos
cinco años”.
De todos modos, si bien plantea que “no puede negarse que los
efectos de esta crisis llegarán a nuestro país”, señala que la
Argentina se encuentra en principio “menos expuesta al menos en
el canal financiero, porque su dependencia del ahorro externo es
hoy en día más baja”.
Créditos retraídos
“En el terreno de las microfinanzas, existe la paradoja de que,
a mayor crisis, se produce mayor demanda. Y últimamente ésta ha
crecido enormemente. El microemprendimiento sigue siendo una
actividad de refugio. Si una familia se queda sin ingreso fijo,
enseguida recurre a alguna actividad microempresarial y solicita
un microcrédito”, sostiene Petrizza, de Radim.
Pero las ecuaciones no cierran y el panorama que la Radim
vislumbra para el año próximo dista de ser alentador, dado que,
según explica Petrizza, el sector en el que operan “depende
mucho de la asistencia externa y los donantes institucionales
están absolutamente retraídos. Muchos tienen temor a invertir en
Argentina”.
Los recursos provenientes del exterior resultan fundamentales
para un sector que debe buscar afuera lo que no consigue dentro.
“En el área de las microfinanzas, no hay todavía una fuerte
presencia del financiamiento local, que sólo está vinculado a
algunas instituciones”, señalan con preocupación desde la red.
En la Fundación Pro Vivienda Social, en cambio, se inclinan por
una mirada positiva.
“Nosotros, como entidad, somos bastante anticíclicos y, de
hecho, ahora estamos iniciando un programa muy importante que
beneficiará a 12 mil familias y que tiene que ver con la
gasificación en sectores de bajos ingresos”, señalan. “En
realidad estamos dando una señal de esperanza, en el sentido de
que, aun en la crisis, se pueden hacer cosas”, plantea Raúl
Zavalía Lagos, director de la organización.
Por su parte, Juan Padilla, vicepresidente de la asociación
civil Inicia, plantea que “las microfinanzas andan bien en
países que crecen a ritmo alto”, por eso, “el panorama para los
próximos años es muy difícil, porque la tasa de morosidad de
esas carteras puede aumentar”.
Además, señala que los recortes en la cooperación internacional
“seguramente no se vean en lo inmediato, sino que se producirán
en cámara lenta”.
A modo de ejemplo, consigna que hay organizaciones italianas que
apoyan programas de pequeños créditos que en un principio “no se
verán afectados porque ya estaban acordados los presupuestos”
pero que sí “hay incertidumbre con respecto a lo que ocurrirá
con esa ayuda a futuro”.
Fondos, se buscan
En todos los casos, la preocupación, la incertidumbre y la
angustia que atraviesa el sector social pasa centralmente por el
tema presupuestario y por las dificultades que encuentran para
hacer frente a la demanda. De hecho, la mayoría de las voces
destacan los esfuerzos que están volcando en la búsqueda de
nuevas fuentes de financiamiento, incluso en detrimento del
tiempo para la gestión propia de la organización.
La Fundación Pro Vivienda Social, recibe el apoyo de fundaciones
internacionales, entre ellas la Ford. Como estiman que habrá una
retracción en los fondos otorgados –aunque todavía no tienen una
comunicación oficial en ese sentido– decidieron iniciar una
campaña de captación de donantes individuales.
“Para nosotros se trata de una etapa que recién empezamos,
veremos qué resultados depara”, señala Zavalía Lagos.
Algo similar están encarando en la Fundación Tzedaká, donde la
estrategia definida para el año próximo es “ampliar la base de
donantes para poder tener fondeo suficiente” y “llevar adelante
programas compartidos con otras organizaciones y con el Estado”,
según consigna su directora ejecutiva.
“Las organizaciones están preocupadas, pero tiene que ser una
oportunidad para buscar salidas innovadoras”, plantean desde la
Red Argentina para la Cooperación Internacional (Raci).
Su coordinador ejecutivo, Guillermo Correa, asegura que “es una
realidad” que el derrabe financiero global “afectará el
financiamiento de las organizaciones”.
Sin embargo, señala que los efectos más inmediatos se sentirán,
no tanto por la retracción de la cooperación pública externa,
sino por una caída en la cooperación privada, tanto
internacional como local. “A diferencia de otras crisis, hace
unos meses que vemos que ésta va a afectar y estamos pudiendo
pensar qué acciones encarar con un poco más de anticipación; eso
es positivo”,asegura el coordinador de la Raci.
Con sus más y sus menos, todo parece indicar que el próximo año
hará navegar a las organizaciones en aguas complejas y agitadas
pero no desconocidas, en aguas que pondrán a prueba la capacidad
de generar alternativas de supervivencia pero que, de ninguna
manera, deben significar un naufragio. Todo lo contrario, en
todo caso se tratará de pilotear la tormenta.
Cooperación internacional en la mira
“La crisis internacional va a provocar inevitablemente una
contracción en la ayuda exterior”, asegura Guillermo Correa,
coordinador ejecutivo de la Red Argentina para la Cooperación
Internacional (Raci). Según el análisis que realizan en la
agrupación, la merma de los fondos que llegan de afuera se dará
en tres niveles diferentes, con distintos plazos en su impacto
para el sector social.
Por un lado, explica Correa, los recursos que los gobiernos de
los países centrales destinan para el desarrollo se verán
disminuidos “en lo inmediato” como resultado del recorte del
gasto público. Por otro lado, agrega, “los países que planifican
su cooperación en forma trianual, como es el caso de la Unión
Europea, ya tienen pautados los fondos para el año próximo, por
lo que allí no se sentirán efectos en 2009 sino a partir de
2010”.
En tanto, la tercera pata de la reducción en las fuentes de
financiamiento estará dada por las consecuencias del contexto
global en las fundaciones privadas extranjeras, sobre todo las
estadounidenses. “Algunos estudios señalan que han perdido entre
un 20 y un 40 por ciento del capital”, indica el coordinador de
la Raci.
El diagnóstico que realizan en la Red Argentina para la
Cooperación Internacional es congruente con lo que plantean, por
ejemplo, desde el Banco Mundial (BM). “Estamos en plena etapa de
discusión de la Estrategia de Asistencia al País (EAP) 2009-2011
y, en ese marco, el gobierno está pensando en reforzar algunos
programas sociales”, indican en la representación argentina del
BM. Por ese motivo, descartan de plano que pueda haber alguna
modificación en la estrategia que está en marcha. “No hay ningún
cambio en lo que está en ejecución; ni siquiera se plantea esa
posibilidad”, afirman categóricos.
La fundación Avina, de Suiza, es una de las que se verá afectada
por la crisis.
En este sentido, Carlos March, su representante en Buenos Aires,
estima que “es muy probable que haya una revisión del
presupuesto anual”. De todas maneras, aclara que el impacto que
un eventual recorte en los fondos de Avina pueda causar en los
socios que apoya en Argentina “es mínimo” porque “no es el
principal donante de ninguna organización ni de ningún líder”.
“Quizás se pueda resentir una estrategia de la organización,
pero la supervivencia de ninguna entidad depende de Avina”,
agrega.
De todas maneras, ya piensan en transformar la crisis en una
oportunidad. “En realidad esto debería ser un tubo de ensayo
para ver cómo enfrentar la crisis que viene, que es mucho más
estructural y profunda, que es la crisis por el agua y la
energía”, plantea March.
En tanto, consultada por Tercer Sector, la representante para
Argentina, Paraguay y Uruguay de la Fundación Interamericana (IAF),
Gabriela Boyer, indicó que “en este momento” la crisis
financiera internacional “no tiene incidencia en nuestras
acciones y programas”.
Quizás allí esté la clave: los efectos se harán sentir con el
tiempo.
Fuente: Revista del Tercer
Sector - Año 14, Nº 69 Nota de Tapa
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Tema
5 - Las
ONG Frente a la Crisis, por
Iván Pérez Sarmenti |
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El año 2009 llega con menos inversión social e incertidumbre ante el impacto
que tendrá la crisis financiera internacional en el país. Con reducciones de
los fondos extranjeros de cooperación, las organizaciones sociales apuestan
a la articulación entre los diversos actores de la sociedad para realizar su
misión.
De cara al año que comenzó, las organizaciones sociales se preparan para
afrontar la crisis que se avecina y que las obligará a apelar, una vez más,
a su flexibilidad para adaptarse al nuevo contexto. "El 2009 se presenta con
mucha incertidumbre y con señales claras de que va a haber menos inversión
social, por lo menos en términos financieros", afirmó Carlos March,
representante de Fundación Avina Buenos Aires.
Si bien hasta ahora no ha habido despidos en el sector, lo cierto es que ya
se estipulan recortes presupuestarios mientras se planean estrategias para
que la crisis económica no empañe su trabajo cotidiano.
En ese sentido, una de las organizaciones que ha comenzado a sentir los
efectos de la crisis es Acción sin Fronteras, responsable del sitio
Idealistas.org, que se financia con la publicación de avisos de empleo por
parte de las organizaciones sin fines de lucro en Estados Unidos. "Estamos
achicándonos un poco porque tuvimos una caída de ingresos del 20% y por eso
decidimos cerrar una oficina", afirmó Juan Cruz Mones Cazón, codirector del
sitio. Y aunque no planean reducir su personal, "sí se va a limitar la
posibilidad de que voluntarios vengan y colaboren desde nuestra oficina,
como lo hicieron este año cerca de 200 personas", agregó.
Desde Avina, que se sustenta a través de un fideicomiso, también suponen que
habrá recortes en la inversión. "Vamos a generar alguna ingeniería para
tratar de que los compromisos asumidos se puedan cumplir. Ahora, si se
confirma una reducción presupuestaria vamos a tener que rever la estrategia
de inversión de 2009", afirmó March.
En otras organizaciones el panorama es más calmo. "Nosotros mantenemos
nuestros programas, pero dependemos de la recaudación de los fondos", afirmó
Agustina Cavanagh, de la Fundación Cimientos, mientras que la Fundación C&A
mantendrá para 2009 el mismo presupuesto que en 2008. Poder Ciudadano, por
su parte, no planea recortes de presupuesto ni de sus compromisos asumidos,
"pero como en toda crisis vamos a tratar de achicar algunos gastos y
continuaremos diversificando las fuentes de financiamiento", sostuvo Laura
Alonso, su directora ejecutiva.
La ayuda del exterior
Uno de los principales problemas que deberán enfrentar las organizaciones
sociales es el recorte de los fondos provenientes del exterior, que por su
volumen y el tipo de cambio son primordiales. "La crisis va a afectar a
muchos gobiernos que son dadores de cooperación internacional y a las
fundaciones privadas que hacen filantropía a nivel global", afirmó Guillermo
Correa, coordinador ejecutivo de la Red Argentina para la Cooperación
Internacional (RACI).
Algunos de esos países, como España, Alemania o Italia, tienen sus economías
en recesión, con lo cual limitarán sus aportes. Además, "las fundaciones
privadas que tenían parte de su dinero invertido perdieron entre un 20 y un
40% de su capital, sobre todo las americanas", agregó Correa.
De todos modos, en general los efectos comenzarán a notarse en la Argentina
a partir de 2010 porque un gran número de presupuestos se planean bi o
trianualmente. En ese sentido, en el último encuentro de la RACI, la jefa de
cooperación de la Delegación de la Comisión Europea en la Argentina,
Alexandra Bensch, dijo que los acuerdos de cooperación previamente
establecidos son compromisos jurídicos firmados y no modificables.
Allí, los representantes de las embajadas de Canadá, Estados Unidos,
Australia, Países Bajos y Suiza afirmaron que hasta el momento no habrá
reducciones en sus fondos. Sin embargo, desde la embajada británica
destacaron que la Argentina no será prioritaria en 2009 en términos de
cooperación, mientras que desde la embajada de Nueva Zelanda prevén "una
mayor atomización de los proyectos que se financien", y Francia e Italia
directamente reducirán su ayuda.
Dentro del escenario de la crisis, otro problema es la competencia en el
mercado internacional. Si bien desde 2001 la Argentina es considerada un
país que puede recibir aportes del exterior, se encuentra catalogada como
una nación de renta media para los dadores de cooperación.
"Además, si hay menos recursos para cooperación internacional es lógico
pensar que se concentren donde hay mayores necesidades", sostuvo Correa.
Modelo de financiamiento
Ante este panorama, lo que se pone en juego es la solidez de los modelos de
financiación de las organizaciones. "El impacto de la crisis va a depender
bastante del modelo de financiación que tengan -sostuvo Fernando Frydman,
director del Centro de Management Social y vicepresidente de Aedros-. El
punto es cómo arman su torta de financiamiento y se proyectan en este
sentido. Hay muchos ajustes que las organizaciones no han hecho hasta ahora
y estrategias de financiamiento que no han aplicado. Y las que no lo han
hecho lo van a sufrir mucho."
En su diagnóstico, las organizaciones que se financian a través de empresas
u organismos de cooperación estarán muy complicadas, aunque augura una muy
buena perspectiva para las que cuentan con pequeños aportes individuales.
"Puede haber alguna retracción, pero en el corto plazo habrá crecimiento. Lo
vimos en 2002, aun en lo peor de la crisis", aseveró.
En ese sentido, la Fundación Sales acaba de anunciar que llegó a los 50.000
donantes y se suma a otras organizaciones como Greenpeace, Cilsa, Amnistía
Internacional o Unicef, que también se financian con las donaciones de
particulares, aunque todavía en la Argentina no exista un incentivo fiscal
para la filantropía.
"En 2001 había una crisis interna y contábamos con la ayuda externa. Pero
ahora viene de afuera y no hay adónde ir a pedir ayuda. En el escenario 2009
va a haber contracción de fondos y aumentará la competencia entre las ONG
para obtenerlos. Pero a la vez va a haber una gran demanda porque estas
crisis generan nuevos pobres y nuevas necesidades. Se va a triplicar el
trabajo y se van a achicar los fondos, una lógica conocida en la sociedad
civil argentina", advirtió Correa.
En ese sentido, como estrategia para las organizaciones, desde el Centro de
Management Social, Frydman aconseja diversificar las fuentes de
financiamiento, reducir los costos fijos al máximo y, sobre todo, pensar en
el largo plazo. "La mayoría está pensando en el día a día y se olvidan del
concepto de sustentabilidad", apuntó.
Más allá de los matices en los diagnósticos, todas las organizaciones
coinciden en la necesidad de profundizar la articulación para "potenciarse y
adaptar los programas a lo que la gente precisa -como afirmó Cavanagh desde
Cimientos-. Hoy somos más conscientes de la crisis y creo que hay mayor
voluntad para trabajar articulados. Aprendimos en 2001, estamos más
organizados".
Por su lado, Avina también está poniendo el foco en agendas colectivas que
sean impulsadas por más de un líder social y que, en lo posible, involucren
al Estado y las empresas. Asimismo, RACI recomienda la presentación conjunta
de proyectos y la regionalización porque, si bien la Argentina puede dejar
de ser elegible como receptora de cooperación, "tiene calidad de sociedad
civil bastante desarrollada y desde ese lugar puede exportar su know how y
expertise al resto de la región".
"Las organizaciones sociales estamos acostumbradas a ser creativas porque
los recursos siempre faltan y creo que vamos a apelar a nuestra creatividad
para superar este momento", sostuvo Alonso.
Si bien el panorama que se avecina no es el más auspicioso, "una crisis no
deja de ser una oportunidad, aunque sea una frase trillada. Puede ser un año
complicado, pero la economía tarde o temprano va a reencauzarse y en este
escenario de competitividad es importante que haya cooperación", sostuvo
Correa.
Además, como el mayor problema se espera para 2010 también habrá un tiempo
para prepararse y pensar en alternativas. "Si 2009 lo usamos
inteligentemente, tenemos doce meses para poder mitigar efectos en 2010",
finalizó March.
Capacitación y reflexión
El Centro de Management Social provee asesoramiento gerencial en
planificación estratégica, desarrollo de fondos y marketing para el
desarrollo de programas sociales.
Por su parte, Aedros brinda capacitación para las organizaciones en el
desarrollo de modelos sustentables de financiamiento y en el desarrollo de
fondos.
RACI acaba de lanzar el Manual de Cooperación Internacional, que brinda
herramientas para que las ONG puedan acceder a colaboraciones
internacionales e intercambios con instituciones y Estados extranjeros.
Reuniones entre donantes y donatarios es un espacio de reflexión estratégica
sobre la inversión social privada que reúne a fundaciones y empresas
donantes con las organizaciones sociales. Está impulsado por el Grupo de
Fundaciones y Empresas (GDFE), y tiene como objetivo preguntarse cuál sería
el formato de organización sustentable desde la lógica del donante, ahondar
en la gestión de proyectos y ver los caminos para acompañar la vanguardia de
la sociedad civil.
Fuente: La Nación, 20 de diciembre de 2008
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