|
Definir quiénes son los
destinatarios de nuestro emprendimiento,
no puede ser un hecho arbitrario, debe ser
estratégico. Con el propósito de simplificar "un"
punto de partida inicial, ponemos foco en las
prácticas más visibles, que posicionan el poder
hacer de todos los ciudadanos, en primera y última
instancia, los protagonistas de la construcción de
comunidad que habitamos, de la que somos productores
y sujetos producidos, en una espiral compleja de
vínculos e interacciones.
|
|
-
Personas / Ciudadanos |
|
-
Comunidad y Mercado |
|
Si
bien la responsabilidad se genera en la dimensión
individual/persona, como sujetos sociales no tenemos
otra opción que hacernos cargo y responder ante un
"otro" y ante el entorno que nos circunda. Este
hecho lo constituye en un valor irrefutable, como
atributo y deber de todo ciudadano.
Por
ello creemos que toda persona en su casa, en su
lugar de trabajo, en momentos recreativos, o en
instantes ingratos que demandan sobreponerse a una
angustia o dolor, puede generar o señalar un camino
... para que luego podamos tomarlo como un plan o
modelo a configurar.
Aventuramos una convocatoria inicial a Educadores y
Académicos, Directivos y Voluntarios, Políticos y
Científicos. Y decimos aventuramos, porque sabemos
que habrá emergentes que pueden modificar las
prioridades operativas. Prioridades que
consultaremos con los Emprendedores Sociales y
Líderes Empresariales que compartan alguna instancia
de nuestro emprendimiento actual. |
|
La
comunidad y el mercado son los escenarios
principales donde impacta la calidad de
Responsabilidad que ejercemos.
La
toma de conciencia y la formación en valores, están
respondiendo al alerta global de intervención
social, económica y ambiental que reclaman las
Organizaciones Civiles e imprimen cambios profundos
en las Políticas Sociales del Estado y la producción
socialmente responsables de las Empresas acordes al
imperativo del Desarrollo Sustentable.
Si la
adopción de la responsabilidad es por convicción o
por conveniencia, entra en un segundo plano. Lo
cierto es que va instalándose progresiva pero
intensamente. Aunque falte un largo camino por
recorrer, ya está presente en los códigos de ética,
en la reputación corporativa, en las innovaciones
del marketing, como algunas de las nuevas exigencias
del mercado actual.
|
Nota
-
El acceso particular a los
Stakeholders o
Grupos de Interés
conectado en la home, en líneas
generales reúne acciones de "comunidad",
pero en todos los casos conciben
proyectos de gestión RSE en 2009 |
|

Nuestra
Estrategia ... rutina y proyección de base
Procuramos en
ser coherentes y constantes, flexibles y operativos, a la
hora de proyectar nuestras tareas. Nos guiamos por
intuición, pero acostumbramos a solicitar la supervisión de
contactos personales, para objetivar el entusiasmo que nos
caracteriza. Esto significa que lo que hacemos y
compartimos como expectativas, es producto de elaboración
previa, interna del equipo y externa de idóneos a quienes
consultamos.
|
Qué
proyectamos
|
|
Los
pasos preliminares en nuestro plan de acción |
|
Definir
cuál es mi / nuestra responsabilidad
en el mundo que estamos legando a nuestros
hijos, herederos de nuestros aciertos y
equivocaciones de hoy |
|
-
Qué significan las responsabilidades que
manifestamos en lo cotidiano. |
|
- Qué pensamientos y sentimientos, configuran lo
"no visible" de tal o cual conducta. |
Estos "ingredientes" implícitos, son las
verdaderas pautas que guardan en perfecta
reserva inconsciente, el origen o esencia de
cuáles son las normas, reglas o preceptos que
dan forma a nuestros comportamientos.
La genética y la cultura interjuegan en sesgos y
primeros planos, disparando un criterio
pluridimensional y un amplio espectro de
aspectos que atañen a la responsabilidad.
Entendemos que éste, puede ser un paso natural,
pero imprescindible, en el cambio y
transformación que nos habiliten la licencia
básica, para operar en nuestra comunidad
entorno, con las otras responsabilidades que
debemos seguir reelaborando. |
|
|
|
|
|
Y llevar a la
práctica, las teorías actuales de ...
|
|
*los Grupos de Interés (stakeholders) incluidos
en la Cadena de Valor |
|
*la Licencia para Operar, que consigna un paso
más adelante, del cumplimiento del régimen
laboral (leyes), estableciendo pautas de
legitimidad como actor social |
|
*la Ciudadanía Corporativa, una construcción de
deberes y derechos que suscriben a un marco de
buenas prácticas, en las que ser ciudadano
responsable es igual a ser empresario
responsable. |
Estas proyecciones tienen como base, un plan de acción
en el
ejercicio de modificar el foco que acostumbramos, ya sea en la relación sujeto-sujeto o
sujeto-institución . . .
Las
jerarquías y poderes que fueron celebrados privilegios,
hasta poco tiempo atrás, hoy son la punta del iceberg de
las responsabilidades. La motivación generalizada,
ciertamente ha sido encontrar una solución a los grandes
vacíos de compromisos y garantías ante las personas y
los contextos vulnerables. La disparidad de proporciones
entre los beneficiados y los perjudicados frecuenta
divergencias, en los fundamentos que las generan.
No obstante va haciéndose más visible, día a día, una
conducta generalizada de señalar a los responsables.
Y señalar un responsable generalmente se tiñe con la
necesidad básica de cifrar un culpable.
A medida que ejercitamos la responsabilidad, bajan las
proporciones de culpabilidad.
Veamos un ejemplo sencillo, ante una situación de
conflicto primario, ubicándonos en el lugar del
"perjudicado" quien entabla la demanda. La propuesta es
pensar cuál es la lógica cotidiana, para comprobar si
éstas son o no, las reacciones primitivas que
frecuentamos. Te invitamos a recordar un caso puntual,
alguna de esas veces en que alguien nos ha dañado con
algún dicho, acto o sentimiento; cuáles han sido
nuestras primeras reacciones ante el malestar, de una
injusticia o equis causa que nos está afectando ...
Instalados en una determinada confrontación entre dos
personas
- inmediatamente aparece la culpa hacia el "otro" (el
culpable es el otro, no yo)
- sigue una sobredimensión emocional que necesita
recuperar estabilidad y la lógica nos asiste con más de
un motivo por los cuales yo tengo la razón
- luego sobrevienen enredos, confusiones, que duran (o
durarán) mientras yo siga en "mi" postura o lugar y el
"otro" sostenga su posición inicial. Ya sea porque no
admito la validez de sus justificaciones, porque se
muestra indiferente, o porque no me da la razón, etc. La
situación de conflicto seguirá latente y a expensas de
un efecto mediador que modifique la situación o
discordia.
Cambiar
de foco nos induce a percibir diferente: desde otro
lugar, otra interpretación, otra posibilidad, otra
oportunidad ...
En nuestra estrategia planificamos el cambio desde TU
foco ... porque el OTRO tiene también validez, cierta o
relativa, pero validez al fin, mal que te pese.
Las distintas formas de descalificación, atentan contra
las relaciones mínimas de convivencia.
No poder o no saber resolver este obstáculo te deja mal,
a mitad de un camino sin concluir y las situaciones
inconclusas suelen reaparecer con otras formas o
proyectadas en otras personas.
Continuar o romper la relación es una opción de segundo
plano (en la que intervienen aspectos internos).
El foco presente es TU aquí y ahora, en un callejón sin
salida (aparente)
Con la opción positiva, te proponemos el desafío de
revertir esta situación:
A ver si es lo mismo ... estar en conflicto (vos y yo),
que estamos atravesando una diferencia (entre nosotros)
O ... replantear la culpa (de la que te acuso), que
revisemos las responsabilidades de cada uno (mías y
tuyas)
O ... si vale más insistir en que tengo la razón, que
replantearnos tener resultados
O ... persistir en el problema, que crear y rediseñar un
proyecto (juntos)
La primera referencia, es lo frecuente, el paradigma de
la escasez ...
ver y estar en un solo foco (el mío, en el problema)
La segunda se corresponde con la amplitud, el paradigma
de la abundancia ...
lo nuevo a cambiar o modificar (lo nuestro, en la
situación)
Nuestra estrategia es transitar el par contradictorio
escasez-abundancia, como nuevo paradigma de los vínculos
humanos.
En
conclusión
Para dar estos cuatro funcionales, nos asistimos en gran
parte con herramientas psicosociales. Porque son
inicialmente las que más hemos estado entrenando. Por
supuesto que nos las únicas, ni las mejores.
Tal como exponemos a lo largo del camino de este portal,
hay muchas otras válidas y operativas.
La claves están en el intercambio, la cooperación, el
debate, el compromiso responsable de la interdisciplina,
que califiquen en la capacidad de compartir
solidariamente. Creemos que es inminente fortalecer los
dones y habilidades que poseemos con disparidades
humanas, profesionales y académicas, pero que
ciertamente, deberemos seguir entrenando e innovando en
forma continua.
La síntesis superadora
Si te veo como "responsable" te asiste la oportunidad de
reparar el daño ocasionado ...
Ambos podremos compartir un proyecto de reparación y
elaborar una nueva forma de relacionarnos (vínculo
fortalecido).
Nos estamos dando la oportunidad de conocer el nuevo
paradigma ganar-ganar
Si te veo como "culpable" te sentencio y (valga la
metáfora) pido "tu cabeza a la justicia" ...
Rompemos la relación que hemos tenido hasta ahora,
interponiendo otra instancia que agrava el conflicto
inicial.
Seguimos instalados en el hábito ganar-perder y
seguramente privándonos de la flexibilidad y comprensión
que necesitamos para convivir en la coexistencia
cotidiana.
|
Ser responsable o ser culpable, plantean
instancias de "poder":
con roles adjudicados y asumidos por ambos
sujetos del conflicto.
La funcionalidad de ser responsable o ser
culpable,
transita por el complejo sendero de
transformar
el poder en poder hacer, que nos satisfaga a
ambos. |
El juego del
poder está siempre presente
(explícito o latente) en las relaciones
cotidianas. |
|
ser responsable
no es una carga,
es una actitud de autoestima, autocrítica y
solidaria ... un valor que aprendemos cuando
"validamos al otro" |
¿Estás de
acuerdo? ¿No? Nos interesa tu opinión ...


La culpa de
todo la tiene el ministro de Economía dijo uno.
¡No señor! Dijo el ministro de Economía, mientras buscaba un
mango debajo del zócalo. La culpa de todo la tienen los
evasores.
¡Mentiras! Dijeron los evasores mientras cobraban el
cincuenta por ciento en negro y el otro cincuenta por
ciento, también en negro. La culpa de todo la tienen los que
nos quieren matar con tanto impuesto.
¡Falso! Dijeron los de la DGI mientras preparaban un
impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria
contratista; ellos se llevaron toda la guita.
¡Pero, por favor …! Dijo un empresario de la patria
contratista mientras cobraba peaje e la entrada de las
escuelas públicas. La culpa de todo, la tienen los de la
patria financiera.
¡Calumnias! Dijo un banquero mientras depositaba a su madre
a siete días. La culpa de todo la tienen los corruptos que
no tienen moral.
¡Se equivoca! Dijo un corrupto mientras vendía a cien
dólares un libro que se llamaba “Haga su propio curro” pero
que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco. La culpa
de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto
público.
¡No es cierto! Dijo un empleado público mientras con una
mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero. La culpa
de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para
nosotros y hacen otra para ellos.
¡Eso es pura maldad! Dijo un diputado mientras preguntaba
dónde quedaba el edificio del Congreso. La culpa de todo la
tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada.
¡Patrañas! Dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas,
vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia
y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de
todo la tienen los comunistas.
¡Perversos! Dijeron los del politburó local mientras bajaban
líneas para elaborar el duelo. La culpa de todo la tiene la
guerrilla trotskista.
¡Verso! Dijo un guerrillero mientas armaba un coche-bomba
para salvar a la humanidad. La culpa de todo la tienen los
fascistas.
¡Malvado! Dijo un fascista mientras quemaba una parva de
libros juntamente con el librero. La culpa de todo la tienen
la tienen los judíos.
¡Racistas! Dijo un sionista mientras miraba torcido a un
coreano del Once. La culpa de todo la tienen los curas que
siempre se meten en lo que no les importa.
¡Me ofenden! Dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita
a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren. La
culpa de todo la tienen los policías que tienen el gatillo
fácil y la pizza abundante.
¡Minga! Dijo un policía mientras primero tiraba y después
preguntaba. La culpa de todo la tiene la Justicia que
permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan
por la otra.
¡Desacato! Dijo un juez, mientras cosía pacientemente un
expediente de más de quinientos fojas que luego, a la noche,
volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los
militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y
los salvadores de la patria.
¡Negativo! Dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente
que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana. La
culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo.
¡Ustedes están del coco! Dijo un joven mientras pedía
explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había
que saber leer y escribir. La culpa de todo la tienen los
periodistas porque junto con la noticia aprovechan para
contrabandear ideas y negocios propios.
¡Censura! Dijo un periodista mientras, con los dedos
cruzados, rezaban por la violación y el asesinato nuestro de
cada día. . La culpa de todo la tiene el imperialismo.
Thats not true! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista
mientras cargaba en su barco un trozo de territorio del
subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to
blame are the sepoy, thar allowed us to take even the cat
(la culpa la tienen los cipayos que nos permitieron
llevarnos hasta el gato)
¡Infundios! Dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las
provincias más rentables. La culpa de todo la tiene Magoya.
¡Ridículo! Dijo Magoya, acostumbrado a estas situaciones. La
culpa de todo la tiene Montoto.
¡Cobardes! Dijo Montoto, que de esto también sabía un
montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por
escribir boludeces.
¡Paren la mano! Dije yo mientras me protegía detrás de un
buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo. La culpa de todo
la tiene El Otro. ¡El Otro siempre tiene la culpa!
¡Eso, eso! Exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la
culpa de todo la tiene El Otro.
Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas
vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún
programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada
estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora
de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto.
Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar: ¡Qué flor
de guacho que resultó ser El Otro….!
Por eso les
digo, mis queridos chichipios, seguir laburando, vermouth
con papas fritas, y... (aplaudiendo dos veces, levantándose
y terminando el monólogo como todos los domingos) GOOD
SHOW!!!"
*Actor
cómico, que durante más de treinta años, convirtió sus
monólogos en un clásico de los domingos por TV

|