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Cambio de ámbitos
Y dejé de preguntarme dónde está la oportunidad para proyectar
qué deseo hacer de mi vida, tal como refiere Drucker en relación
a la 2ª carrera de un espíritu emprendedor
Desde el ´86 creía haber sido consecuente con las oportunidades
circunstanciales y con mi afinidad en aspectos solidarios y socio
culturales: asimilando los emergentes que iban apareciéndome. Según mis
humildes capacidades, fui "haciendo" con una planificación más intuitiva
que académica, durante catorce años de autogestión.
Causal o casualmente, junto con mi familia me incorporaba a una de las
Consultoras con mayor trascendencia internacional. Visualicé entonces, una
perspectiva diferente, mucho más amplia y compleja. Una breve
conversación con mis hijos impulsó mi toma de decisión: complementar el
puesto laboral con mi vocación. Sentí que necesitaba herramientas para
articularlos y encontré en la Psicología Social señales concretas de
nuevas expectativas.
La Psicología Social
significó un cambio fundamental en mi vida.
Atendiendo mi inclinación humanista y más precisamente la Psicología,
recorrí los pasillos de la facultad, conociendo las currículas. Las
discrepancias de corrientes, la aplicación PSI en campos específicos, la
metodología académica, dejaban huecos en mis objetivos prácticos. Hasta
que conocí qué es y cómo se reelabora la Psicología Social en las
escuelas privadas, porque en las universidades, sólo era una cátedra.
Restaba decidir entonces, en qué instituto cursar.
Carlos Sica,
Director del Centro de Altos Estudios de Psicología Social, CAEPS, me
había preguntado humana y sencillamente - ¿qué necesitas? ¿para qué querés
estudiar?.
Y el presentimiento de que ése era el lugar indicado se fue
confirmando. La metodología de trabajar ejes temáticos según los
emergentes de cada día, iba organizándome el caudal de experiencia y
motivaciones, que empecé y continúo re-creando, con esa inquietud proactiva que habitualmente me impulsa.
En el CAEPS me ayudaron
a vencer nuevas barreras, al descubrir que me debía grandes permisos. A
comprender que "son más largos los caminos pa´l que va cargao de más" como
bien dice mi coterráneo Zitarrosa. Y desde entonces, trato de poner en mi
mochila, solo lo que necesitaré, hasta regresar a casa.
Allí he compartido alegrías, lágrimas, locuras y creatividad. Dejé
rigidez y autoexigencias. Me he llevado serenidad, un nuevo buen humor y
más de lo que jamás pude imaginar que entraba en mi mochila interior. Me
dejaron las ganas de "no irme de allí", de seguir conectada con sus
propuestas: el EPS, la Primera Escuela Pública de Psicología Social, el
sendero innovador de la Alfabetización Emocional.
Entiendo que aún la Psicología Social adolece del crédito profesional
universitario, que tiene por ejemplo en España, Chile, México o Estados
Unidos. Pero es también simple de percibir, que los obstáculos que estamos
atravesando en el país y en el mundo, nos están dando la oportunidad para demostrar la
operatividad de su aplicación en todos los ámbitos. Por su función facilitadora, flexible, interdisciplinaria ante la complejidad y
diversidad de dificultades que afrontamos en la vida cotidiana.
No sé qué podré hacer por
la Psicología Social, pero creo tener claro qué ha hecho ella por mí.
En verdad, siento que vocacionalmente aún tengo mucho por hacer y
éste es mi modesto comienzo ...
(1)
Pionero en la
Gestión del
Conocimiento y Capital Intelectual desde la
perspectiva humana

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