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Claves para construir un Programa de Captacion de Fondos Sustentable,
Agustín Pérez*
En los contactos directos que he podido mantener con multitud de fundaciones a través de los cursos que he impartido sobre captación de fondos, he percibido que en el ámbito de la financiación privada se sienten, sobre todo las fundaciones pequeñas, como un pingüino en tierra. Consideran que avanzan muy lentamente, que no están diseñadas para ese medio.
Cuando se ilustran los diferentes métodos de captación de fondos con ejemplos procedentes de las más conocidas ONG tienden a pensar que eso no es para ellas, que su organización o su causa no pueden cosechar los mismos resultados. Buscan ansiosas la fórmula mágica que les proporcione una vía rápida hacia la prosperidad económica. Como los alquimistas de antaño, sueñan con encontrar la piedra filosofal que convierta el metal innoble en oro.
Muchos piensan que la riqueza vendrá de la mano de la empresa, el nuevo mito de Eldorado que algunos propagan, interesada o cándidamente, animados por el auge de la responsabilidad social corporativa. Los menos confían su suerte a eventos para recaudar fondos, al apoyo de grandes benefactores o a otros métodos que no proporcionan una base de ingresos estables y predecibles. No parecen creerse del todo que, aunque sean fundaciones que se han constituido en torno al patrimonio y la voluntad de sus fundadores, pueden concitar el apoyo regular de personas que se adhieran a su causa como asociados o donantes periódicos.
Sin embargo, la verdadera alternativa para una financiación pública cada vez más restringida y que tiende a favorecer a las organizaciones más grandes y consolidadas, es contar con una amplia base de donantes privados. Pueden ser personas físicas y/o jurídicas (empresas, otras fundaciones, iglesias, etc.). Lo importante es que, aunque cada una de ellas dé una aportación modesta, adquiera un compromiso de hacerlo de forma indefinida. Sólo un esquema de este tipo proporciona unas sólidas finanzas. Lo otro es pan para hoy y hambre para mañana.
Las empresas privadas no representan (y pronostico que ello no cambiará en un futuro cercano) una fuente importante de financiación para las organizaciones no lucrativas, excepción hecha de las fundaciones de empresa, naturalmente. Además, son muy selectivas en sus apoyos. De modo que la inmensa mayoría de las fundaciones no tiene posibilidades reales de financiarse de forma substancial a través de ellas. Son un complemento. Cada vez más importante, sí. Pero sólo eso.
Dejando a un lado el dinero público, la mayor parte de las aportaciones privadas a las causas sociales provienen de la gente, sobre todo de la amplia clase media. Aparte de saber dónde está el dinero y cómo se le puede sacar mayor partido con un planteamiento a largo plazo, el siguiente reto es profesionalizar la captación de fondos. La buena voluntad no basta. Se requiere personal suficientemente formado, que tenga una dedicación plena y una considerable autonomía para actuar. Yo diría más: presencia en el equipo directivo.
Como complemento de esto, es importante que toda la organización esté orientada a la captación de fondos. Esto no significa que deba ser la prioridad absoluta. No confundamos los fines con los medios. Pero sí que debe figurar entre las máximas prioridades y que no deben ponerse barreras políticas injustificadas que entorpezcan su desarrollo.
Las personas que trabajan en captación de fondos deben encontrar en sus colegas, sean sus superiores o sus iguales, no a unos enemigos internos a los que batir, sino a aliados en su difícil labor. No podrán tener éxito si gastan la mitad de sus energías en disputas internas o si la organización no reúne las condiciones mínimas necesarias para propiciar la captación de fondos.
Sería prolijo detallar aquí cuáles son esas condiciones. Pero baste con señalar algunas de las más importantes:
Que la organización tenga una misión y unos valores definidos con toda claridad. De ellos se puede desprender una normativa sobre aceptación de fondos que establezca de antemano qué fuentes y qué métodos son conformes a la ética de la organización y cuáles no.
Que la dirección política y técnica aliente la captación de fondos e incluso se involucre activamente en ella. Tiene que crear una cultura interna que favorezca la captación y eliminar las reticencias que a menudo existen entre quienes no se ocupan de buscar el sustento económico.
Que la organización construya una imagen y desarrolle una comunicación que la haga destacar de entre el murmullo de organizaciones no lucrativas y permita que su causa sea percibida como relevante al menos por una pequeña parte de la sociedad. En lo posible, la solicitud de dinero debe estar ligada directamente a la promoción de la causa.
Que cuente con un sistema administrativo ágil y eficaz que permita gestionar los recursos captados. De nada sirve esforzarse en atraer donantes si sus peticiones de información duermen en los cajones o no se registra a los donantes. A este respecto es imprescindible una base de datos relacional, por simple que sea.
Finalmente, una clave más para construir un programa de captación de fondos exitoso es concebirlo con visión a largo plazo. Conseguir dinero cuesta dinero. Una política cicatera encerrará a la organización en un círculo vicioso. Hay que dotar de un presupuesto específico a la labor de captación y destinar buena parte de los excedentes generados a su reinversión en nuevos programas. Incluso hay que aguantar pérdidas durante un tiempo. En esto una fundación no es distinta de una empresa que se inicia. Raro es aquella que obtiene beneficios desde el primer momento.
Huir de la tentación cortoplacista significa también apostar por técnicas y fuentes de captación de fondos que pueden proporcionar menos dinero inmediato, como es conseguir pequeñas aportaciones privadas regulares, pero que proporcionan una base de ingresos estable. Su rentabilidad ha de medirse a largo plazo, computando el valor vitalicio de esas aportaciones a lo largo del tiempo en que los donantes estén vinculados a la organización.
Las fundaciones más exitosas (Ayuda en Acción o Intermón, entre otras) han construido su captación de fondos de acuerdo a estos principios. Por supuesto que tienen la ventaja de que abanderan causas muy populares. Pero esto no le resta un ápice de validez al hecho de que, salvando todas las distancias que se quiera, muestran el único camino que lleva al éxito. Recuerda que, antes de convertirse en lo que hoy son, eran organizaciones pequeñas, apenas un puñado de personas que pusieron su modesto patrimonio al servicio de un ideal.
*Agustín Pérez, Director de Agora Social -
España
Fuente: Fundraising.blogspirit.com
“Tu ganas, Yo gano”
Gonzalo Guzman del Rio
Como fundraisers profesionales en países donde la disciplina no esta muy desarrollada, a veces tendemos a copiar modelos y normas que funcionan adecuadamente en los grandes “mercados”. La intención es obvia, acercarnos a las mejores prácticas de la industria, “no inventar la rueda”, etc.
Sin embargo y en un tema tan crucial, como es la ética, me doy cuenta que hay reglas de oro que parecen presentar cuestionamientos en los mercados emergentes.
Me refiero básicamente a que los Consultores en Recaudación no puedan ganar en relación a los resultados de su gestión. Se dice que es un incentivo perverso, que puede dar oportunidad a la generación de malas prácticas, que puede destruir la confianza en nuestra actividad, etc. Todos argumentos muy validos.
Pero qué pasa cuando una Organización que trabaja en una causa muy noble, que obviamente necesita recursos y no tiene, o no esta dispuesta a arriesgar dinero en una aventura de recaudación?
Cómo se rompe el circulo No tengo-No invierto-No Gano?
Va contra la ética que te ofrezcan, pidas o aceptes un sistema de remuneración basado en comisiones?
Ya son varios casos de Organizaciones y Consultores que no pueden despegar con su trabajo frenado por este cuestionamiento ético.
Acaso los Consultores no están también invirtiendo y arriesgando su tiempo (dinero) en la misma aventura? Cuál ha probado ser el mejor incentivo relacionado al cumplimiento de metas en el sector comercial?
Está claro que el fin de las normas es regularizar una actividad considerando que los actores y las situaciones son variopintos.
Está claro y estamos orgullosos que nuestra actividad tenga objetivos de una “nobleza superior” y una ética a toda prueba, pero también está claro que las posiciones radicales y ortodoxas sólo limitan nuestra posibilidad de desarrollo, crecimiento e innovación.
Personalmente creo que un sistema de remuneración en base a bonos y comisiones, bien diseñado, controlado y regulado, puede ser un muy buen “negocio” para todas las partes.
Si se invierte tiempo adecuado en el desarrollo de un modelo efectivo, eficiente y sobre todo ético, o sea, que no va en contra de los principios de la organización o los donantes, se puede generar ese circulo virtuoso que tanto necesita el tercer sector para desarrollarse y crecer en los países emergentes.
Los problemas básicos de un sistema de remuneraciones basado en porcentajes de la recaudación parecen ser dos:
-que los donantes terminen destinando sin querer un monto de dinero muy elevado a la gestión de recaudación, afectando el fin mismo de la organización.
-que con el fin de aumentar sus ingresos, los Consultores tengan prácticas reñidas con la ética, como usar argumentos falsos para conseguir fondos o estos provengan de Personas o Empresa que sólo quieren limpiar su imagen, lavar dinero o tienen políticas que atentan contra la misión de la propia organización.
Estos cuestionamientos son reales y muy relevantes pero pueden ser resueltos tomando las providencias adecuadas, mediante el establecimiento de un buen acuerdo entre las partes.
Con este artículo sólo quiero iniciar un debate sobre un tema que creo se ha tratado poco y muy superficialmente, ya que el rótulo “ético” lo hace “tabú”…no se puede cuestionar, es un absoluto…es así !!.
Posiblemente, luego de escuchar todos los puntos de vista, llegamos a la regla de oro que existe, pero por lo menos cuestionémonos el asunto, ya que esto limita las posibilidades de nuestro sector.
*
Gonzalo Guzman del Rio, Director de Desarrollo de Fondos, UNICEF
Fuente: Fundraising.blogspirit.com
18/12/06

La más importante pregunta que te haré,
Daryl Upsall
Como recaudadores de fondo siempre estaremos fijando nuestros propios objetivos, midiendo nuestro desempeño, o comparando nuestro Programa de Recaudación de Fondos contra un grupo de Indicadores para ayudarnos (también a nuestros Directores y Juntas Directivas) a entender mejor si estamos corriendo nuestra recaudación de fondos al más alto nivel de efectividad y/o eficiencia. Invariablemente, estamos buscando las tasas de respuestas, de caída, porcentajes de aumento de donación, retorno a la inversión (ROI), porcentaje de crecimiento de los ingresos brutos y más importante, ingresos netos, cambio de donantes activos e inactivos, etc, etc.
En fin, estamos rodeados de información y datos, o así debería ser algunas veces. Muchos recaudadores, y en algunos casos sus colegas del area de finanzas gastan mucho tiempo estudiando, analizando y buscando formas de mejorar su desempeño respecto a esos indicadores para reportar regularmente a sus Directores Ejecutivos o Juntas Directivas.
Sin embargo, más allá de los 19 años que llevo trabajando en el maravilloso mundo de la Recaudación de Fondos y para una amplia variedad de organizaciones en más de 40 países he visto muy pocos recaudadores que ellos mismos fijen objetivos relacionados al “tiempo de vida” de sus donantes. Menos aún he visto, lo que para mí es un indicador clave de desempeño, “el porcentaje de los ingresos organizacionales y de la base de donantes que son donativos regulares via pago automático (tarjetas de crédito, cuentas bancarias, etc)”
Levanten las manos, quienes de ustedes lo tienen previsto como objetivo para más adelante? Seguramante alguno de ustedes ya conocen algunos casos como el de Greenpeace, pero algún otro ejemplo?
¿De qué me está hablando este tipo, se estarán preguntando?
Cito el título de uno de las más impactantes y exitosos paquetes de correo directo en la historia notable de Greenpeace que decía …
“Esta es la cosa más importante que jamás te hemos pedido”
Para una organización que está dedicada a salvar el planeta, tú podrías ser perdonado por pensar que era para pedirle a sus donantes que paren de conducir un auto, o sólo comer comida orgánica o para de destruir la capa de ozono con aerosoles.
NO !! – Era una simple y directa solicitud para comprometerlos a convertir sus donaciones via cheque o tarjeta de crédito a unirse a la “vanguardia” del Club de donantes comprometidos pagadero por descuento mensual via débito directo.
Este simple requerimiento, inicialmente a los donantes de Greenpeace UK y posteriormente a los donantes de todo el mundo, hizo mucho más por el planeta que cualquier otra solicitud.
Alentar el desarrollo de lo que ha sido una especie de “mantra” por casi una década dentro de Greenpeace, “debito directo mensual, debito directo mensual, debito directo mensual” en algunos países como Argentina, ha significado que sea la única forma de unirse a la Organización y por U$9,5 al mes.
En su nobel, y todavía agradecido libro, “Pidiendo Apropiadamente-El Arte de la Recaudación de Fondos Creativa”, George Smith declaró allá por el 1996 ….
“Apuesto mi vida que habrá dos grandes prioridades en la próxima década en la Recaudación de Fondos en el mundo. El potencial financiero y la relación costo-eficacia de cualquier tipo de donativo. Esos principios serán universales, simples, manejables y ultra probados …
Estas son: las donaciones comprometidas y los legados”
La década desde que él escribió esto no es muy reciente pero todavía gran parte del mundo de la Recaudación de Fondos ha fallado en comprender esta simple, pero todavía relevante declaración.
Por mucho tiempo en los 90’s George, Derek Humphries y Ken Burnett trabajaron con mis colegas de Greenpeace y conmigo mismo para que esta “gran prioridad” llegara a ser una realidad. Viajando por el globo, corriendo lo que llegó a ser conocido como el show itinerante de los “Legados y Donaciones Mensuales”, ninguna de las 37 oficinas podía evitar establecer dichos programas. De este modo, Greenpeace no sólo evitó el descalabro financiero que estaba amenazándolos, sino que establecieron uno de los programas más sustentables y expansivos de las ONG a nivel mundial. “Socios de Primera Línea”, “Amigos del Rainbow Warrior”, “Socios en Acción”, etc llegaron a ser una de las piedras angulares de la Recaudación de Fondos en Greenpeace.
Ninguna razón es más clara para George, respecto a por qué cada Organización de Caridad y ONG debería establecer un sistema de pago via Transferencia Electrónica de Fondos (EFT), Debito Directo por Tarjeta de Crédito, Pago Automático por Cuentas Bancaria, o de cualquier otro tipo.
Para la organizaciones benéficas, las razones son:
Porque te permiten obtener dinero regularmente y de una manera predecible
Porque te permite obtener mucho
Porque los donantes lo quieren
Porque es más fácil y efectivo de administrar
Porque ayuda a construir lealtad entre los donantes
Porque ofrece una buena fuente de voluntarios
Porque ofrece renovación automática
Porque te da una razón para permanecer en contacto con los donantes
Porque puedes generar solicitudes de donaciones adicionales
Porque te da la mejor base desde la cuál aumentar el compromiso del donantes
Porque te genera un camino natural hacia los legados
Para los donantes, las razones son:
Porque es conveniente y fácil
Porque en la mayoría de los casos ellos tienen ingresos mensuales
Porque ellos pagan sus cuentas mensualmente – créditos bancarios, arriendos, etc
Porque es más fácil pagar U$10 al mes que U$120
Porque es la respuesta a lo “que ellos necesitan pertenecer”
Porque parece reducir “los costos de administración y de recaudación de fondo”
Dicho lo anteror, por qué pocas ONG tienen dicho esquema y de hecho, por qué, por qué Organizaciones de USA (y por qué no en el resto de Latino America) tratan de buscar excusas para NO pedir pagos mensuales comprometidos via Debito Directo, excusándose con que sus donantes no lo aceptarían. En lugar de eso, mantienen “peticiones mensuales” y “programas de apoyo” que se basan en que el donante tiene que escribir 12 cheques al año. Programas de EFT trabajan en USA … Te lo puedo asegurar. Sólo pregúntale a Greenpeace en tu país.
Además cuántos donantes podrían suscribir este esquema. Es una norma que entre un 3-5% de los donantes de tu base de datos se unirá a un sistema como este. Cuando Aministia UK lanzó su “Socios en Libertad” inmediatamente reclutó 550 donantes mensuales pagando £20 (€30) por mes entre sus mejores 10.000 donantes. En Noruega, Stromme Memorial Foundation reclutó 10% de su base de 15.000 donantes. Tiempo atrás, por 1995 Greenpeace Australia tenía 25.000 donantes con AU$15 por mes … lo que era alrededor de AU$5,5 millones por año.
De hecho al final de los 90’s, Chris Williams, en ese tiempo Director de Marketing de Greenpeace Escandinavia estaba desarrollando un programa de donantes comprometidos tan exitoso que decicidió hacer otro más. Lanzó un programa audaz e imaginativo “Ayuda a Rusia” a través del cuál sus donantes eran solicitados para hacer un debito directo mensual para financiar el trabajo de Greenpeace Rusia. De vuelta, todas las comunicaciones futuras sobre las campañas y proyectos vendrían desde Rusia, impresos en papel ruso, con estampillas rusas en el sobre. Fue un enorme éxito. ¿Y quiénes se asociaron y dieron las más altas cantidades?…. sí, adivinaste. Fueron muchos donantes que ya estaban dando en el esquema de donaciones mensualizadas.
Esto es lealtad. Esto es compromiso.
A través de esquemas de desarrollo y marketing, via correo directo, aumento de donación y conversión por llamadas telefónicas y reclutamiento cara a cara Greenpeace consiguió en 8 años mover desde un 18% de donaciones comprometidas de sus 3 millones de donantes con donaciones espontáneas a un 60% de conaciones regulares.
Ahora, la más importante pregunta que te voy a hacer, mi querido colega recaudador es, “cuándo tu vas a lanzar un programa de reclutamiento mensual que sea pagado por medio de Debito Directo o Pago Automático”?
*Daryl Upsall
Chief Executive, DUCI
Fuente: Fundraising.blogspirit.com
Entornos
social, organizacional, personal. Rol del fundraiser en América Latina
El rol del fundraiser en América Latina está en plena construcción. Ha iniciado un fuerte crecimiento de las organizaciones de la sociedad civil y con ello la necesidad de conseguir los recursos necesarios para realizar su misión. La actual generación de profesionales están creando las bases de una profesión trascendente para la realidad de nuestros países.
Enfrentar este desafío implica formularse preguntas críticas como: ¿Cuáles son los principales retos o desafíos que enfrenta fundraiser en América Latina?, ¿Cuáles son las oportunidades que tienen los profesionales? ¿Qué estrategias se proponen para enfrentar estos retos?
Algunas de estas interrogantes fueron respondidas durante el 2do Congreso Hemisférico organizado por AFP y Resource Alliance en la ciudad de México entre el 26 y 28 de Enero del 2006. Bajo el título de “Como vencer los Retos a los que se enfrenta el Fundraiser en Latinoamérica” se convocó a un workshop al asistieron más de 90 profesionales de toda América Latina.
A fin de facilitar el proceso de análisis y respuesta a estas interrogantes, se conformó un equipo de profesionales experimentados compuestos por: Isabella Navarro Grueter, Directora de Desarrollo Institucional por la Universidad de Monterrey, México; Marcela Garriga, Research Manger BMC Inovation Company, Argentina; Gonzalo Guzmán Del Río, Fundraiser Officer, UNICEF Santiago-Chile, Chile; Alfonso Topete Señkowski, Director General, Corporativa de Fundaciones, A.C. México. Mi contribución (DYoffe) dentro de este escenario diverso fue el ser coordinador general del workshop.
Luego de una hora de intenso debate en 5 diferentes grupos de trabajo, los coordinadores presentaron su informe. Lo que sigue son las conclusiones más importantes de este debate.
Resulta necesario especificar el esquema conceptual utilizado para organizar la información y darle coherencia al gran volumen de comentarios y sugerencias:
a. Entorno social. Todos aquellos obstáculos y retos vinculados al entorno en el que se desenvuelven las organizaciones y en los que las instituciones deberían incidir;
b. Entorno organizacional. Los desafíos propios de la organización, una mirada a su interior; y
c. Entorno personal. Los desafíos y oportunidades a que se enfrentan los fundraisers como profesionales.
Primeras Conclusiones
1. El entorno social
Marco Regulatorio
Existe una amplia y lamentable coincidencia de que el marco regulatorio para las actividades propias del fundraiser y de las organizaciones sociales, en general, es pobre. El marco legal es burocrático y representa un obstáculo para que las organizaciones puedan funcionar adecuadamente. Esto incluye incentivos para donación y sus diferentes mecanismos de implementación. Es claro que sería fundamental realizar estudios comparativos sobre buenos marcos regulatorios existentes (benchmarking) en algunos de los países de la región sobre temas tales como: reducción de cargas patronales para ONGs, tiempos para otorgar permisos, beneficios fiscales de los donativos, etc. Lo anterior es fundamental poder contar con una legislación comparada y compartir en la región las mejores prácticas legislativas. Para tal efecto, se recomienda desarrollar procesos de “cabildeo regional” por parte de las asociaciones profesionales locales para que haya un desarrollo homogéneo a nivel regional.
Cultura de la responsabilidad
Por otra parte, la creencia que los problemas de la sociedad son responsabilidad del gobierno y de la iglesia, ha prevalecido por mucho tiempo en la percepción de la sociedad. A esto debemos agregar el hecho de que los gobiernos tienden, muchas veces más, a la búsqueda del control de las organizaciones de la sociedad civil que a la promoción de la responsabilidad y la participación ciudadana. A veces los gobiernos tienen un impacto negativo en la ética y la procuración de fondos profesional. Esperan ser protagonistas del trabajo del sector, a través de “donativos” a las organizaciones.
La creación y promoción de una cultura de la responsabilidad está en su primera fase en la región y no todos los países marchan al mismo ritmo. La actividad filantrópica es vista como una acción poco profesional y no se percibe en la sociedad la existencia de especialistas en la materia.
Corrupción y Transparencia
La falta de rendición de cuentas en los niveles gubernamentales se refleja en el campo de las organizaciones sociales, pero por motivos diferentes.
La causa de esto en la organizaciones sociales esta más centrada en la falta de formación y el desarrollo de una cultura de la mayordomía (stewarship) al interior de las organizaciones. Una de las principales consecuencias es la falta de confianza a la que debe enfrentarse tanto el fundraiser como las organizaciones en general. No hay establecidos estándares de transparencia para que las organizaciones sociales generen confianza en los donantes potenciales.
Responsabilidad Social Empresarial
Los empresarios todavía no han desarrollado una cultura de la Responsabilidad Social Empresaria que se refleje con claridad en su participación dentro de organizaciones sociales. En general, sólo algunas grandes marcas que se involucran con grandes organizaciones.
2. El desafío de las organizaciones (el entorno organizacional)
La Cultura Organizacional
Muchos de los “síntomas” que padece el fundraiser están vinculados a la falta de una cultura organizacional en donde roles y responsabilidad se integren a la visión de la organización misma.
Veremos a continuación una enumeración de estos síntomas:
• Falta liderazgo y compromiso en los consejos de las organizaciones. Sus consejeros no dan y tampoco piden donativos. Como parte de este mismo problema, las organizaciones conciben la procuración de fondos como actividad de una sola persona. No lo ven como una función que compete a todos sus miembros.
• Bajo nivel profesional y mala gestión de las ONG's y por ende de la gestión de fundraising. Se hace planeación a corto plazo y no se ha desarrollado una cultura de invertir en la actividad de procuración de fondos.
• Falta de medición en la efectividad de las organizaciones. Benchmarks para actividades de Fundraising, por ejemplo de correo directo, difundiendo dicha información. Un rol de coordinación por parte de AFP, sería lógico y esperable, pudiendo tener un impacto importante.
Algunas de las causas de estos “síntomas” están en la poca inversión (tiempo, dinero y capacidades) en el desarrollo de los profesionales y voluntarios.
Resulta muy importante crear una visión compartida dentro de las organizaciones en cuanto a la labor de consejeros y profesionales en la recaudación de fondos. Asimismo, desarrollar programas de capacitación al interior de las organizaciones que fortalezcan esta visión
La Ética
El tema de “la ética” ha sido otro de los grandes acuerdos de todos los grupos. Las acciones no éticas de otros afectan a todo el sector. Ser proactivos con campañas de concientización sobre la ética en el sector podría ser efectivo para reducir esta amenaza. Se ha expresado la importancia de pasar de la reflexión a una acción más directa: “convertirnos en perros guardianes de la Ética y la Transparencia”. Se propone que la AFP cree un foro de discusión permanente sobre este tema.
Networking, asociatividad y flujo de información
Es necesario “empezar a trabajar y a funcionar más como sector”. Desarrollar un “networking de fundraisers” (sharing skills).
Basado en la maravillosa experiencia que existe en América Latina en el desarrollo de redes (redes para niñez, 3era edad, etc.), ampliar las capacidades de las organizaciones para establecer mecanismos de asociación que favorezcan la labor del fundraiser. Trabajar en objetivos comunes, con estrategias comunes.
Las organizaciones deberían adoptar una cultural organizacional más colaborativa, por ejemplo cuando hay organizaciones con necesidades similares se podrían compartir oficinas o recursos humanos para que haya un intercambio de experiencias y una reducción de gastos administrativos.
3. El desafío del fundraiser como profesional (el entorno personal)
Identidad Profesional
La pregunta sobre ¿Qué es el fundraiser: un técnico, un simple empleado o un profesional? esta vigente en la región. Los sueldos bajos, generan profesionales de bajo nivel que cambian de trabajo con frecuencia. Deberían existir incentivos no económicos (como capacitación) y bonos por resultados que estimulen el acercamiento y retención de aquellos con mayores capacidades.
Frente al problema de la poca profesionalización del oficio, gente con poca experiencia y educación en recaudación se ocupa de realizar la tarea creando confusión o distorsión en el oficio. Una solución sería la creación de Diplomados, no costosos, que conduzcan a una Certificación y que definan un parámetro de calidad en la profesión. AFP debería dar respuesta a este problema.
Un Congreso de Fundraising, con expertos latinos hace 20 años era imposible de pensar. El desarrollo logrado en América Latina en los últimos años permite que esto suceda, por lo que es importante valorar los espacios y asistir a ellos como parte esencial del crecimiento del campo profesional.
Formación y Desarrollo
Sin embargo, resulta muy importante también que logremos sistematizar y recuperar las experiencias, documentarlas y desarrollar metodologías. Sólo de esta manera podremos acumular y transmitir nuestros conocimientos y aprovechar los de otros. Todos juntos podremos ayudarnos y ayudar a nuestra “nueva” profesión.
Por otro lado, existe un gran campo para los fundraiser pues el sector está en constante crecimiento y sus necesidades son cada vez mayores; en calidad y en cantidad.
Uno más de los obstáculos es la falta de proveedores de servicios calificados para los fines de la profesión. A fin de encontrar una solución se propone organizarse, a través de la Asociación Profesional, para convocar a profesionales internacionales o locales, mediante proyectos en grupo que justifiquen una iniciativa comercial. El mercado filantrópico latino es poco explorado por los proveedores de servicio de fundraising. Materiales y software contextualizado y disponible en los idiomas de la región, español y portugués.
En síntesis ...
Es interesante resaltar las grandes coincidencias que se establecieron en un grupo de profesionales de los más diversos campos de procedencia (salud, educación, lucha contra la pobreza, cultura, etc.) y de países como: Guatemala, Argentina, Uruguay, Brasil, Costa Rica, Colombia, Chile, Bolivia, Ecuador, México, Venezuela, etc.
Los ejes conceptuales que fueron:
1. Marco Regulatorio/Legislación
2. Profesionalización (ética, capacitación y certificación)
3. Networking, capacidad asociativa y flujo de la información
4. Cambio cultural: al interior y al exterior de las instituciones
Esperemos en los próximos años poder comenzar a vislumbrar las transformaciones que hemos logrado en beneficio de esta gran sociedad que es América Latina.
Los desafíos son grandes para que el Fundraiser pueda asumir su rol en las organizaciones de la sociedad civil. Este workshop ha identificado cuarto ejes conceptuales que deberán tomarse en cuenta e incorporase en los años porvenir.
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Este es un artículo que me envió Brad (Henderson) el Gerente de AFP para America Latina (escrito en conjunto por Daniel Yoffe) y a quién conozco desde cuando estuvo en Chile trabajando para Habitat para la Humanidad como Coordinador de Recaudación de Fondos para la región y fue uno de los fundadores de la Asociación Chilena de Fundraising.
Fuente: Fundraising.blogspirit.com
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