Jóvenes: Desempleo y Trabajo - Impacto SocioProductivo

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Cómo afecta al vínculo social la falta de empleo
Jóvenes que egresan de instituciones de protección

Efectos del Desempleo en la Juventud - Carta de Francisco a la OIT-
"El desempleo expande fronteras de la pobreza" ... el desempleo juvenil "pueden desmoralizar rápidamente" a la juventud y hacer que se sientan "alienados" de la sociedad ... Su situación les expone a otros peligros como la trata de seres humanos, el trabajo forzado, la esclavitud. Es inaceptable que en nuestro mundo, el trabajo realizado por esclavos se haya convertido en algo normal".
nota completa

Trabajo Decente y Juventud en América Latina 2013. Políticas para la acción.
Fecha de la publicación: 13 de febrero de 2014 - Fuente: ILO.org
En América Latina hay cerca de 108 millones de jóvenes de los cuales alrededor de 56 millones forman parte de la fuerza laboral. Este documento analiza lo sucedido con esos jóvenes entre 2005 y 2011, y concluye que si bien hubo mejorías, los resultados no son alentadores.  -acceso al documento completo, desde la imagen-

Prólogo
En América Latina y el Caribe hay 108 millones de jóvenes entre 15 y 24 años. Muchos de ellos aún se dedican al estudio, pero poco más de la mitad ya forman parte de la fuerza laboral. Es decir, están dando sus primeros pasos en el mundo del trabajo.
La situación laboral de los jóvenes plantea un desafío político en esta región porque sus deseos de trabajar y de construir una vida a partir de sus empleos, tropiezan con la realidad de un mercado laboral en el cual deben enfrentarse a un alto desempleo y a la informalidad.
Estamos frentes a un panorama complejo: tenemos la generación de jóvenes mejor educada que haya existido con un mejor manejo de las nuevas tecnologías y una mayor adaptabilidad en comparación con los adultos, pero hay una serie de obstáculos que impiden aprovechar este potencial.
La falta de oportunidades de trabajo decente causa desaliento y frustración en estas nuevas generaciones de trabajadores, lo cual contribuye a generar cuestionamientos a las instituciones que incluso repercuten sobre la gobernabilidad. Otros se recluyen en la inactividad, sin estudiar ni trabajar.
Entre 2005 y 2011, en un contexto de crecimiento económico, el desempleo de los jóvenes de 15 a 24 años se redujo de 16.4% a 13.9%, pero esta tasa continúa siendo el doble de la tasa general y el triple de la de los adultos. Además, casi 6 de cada 10 jóvenes que si logran conseguir un empleo, están en condiciones de informalidad.
Este Informe contiene datos sobre la situación de los jóvenes de América Latina en cuanto a la educación y el empleo, e incluye una descripción de los indicadores relevantes, un análisis sobre las causas y consecuencias de lo que se está presentando, y de los retos que el acceso de la juventud a empleos productivos y trabajo decente plantea a gobiernos y actores sociales de la región.
También se incluye un capítulo sobre la nueva generación de políticas que se están aplicando en América Latina y Caribe. Se intenta sintetizar las variadas respuestas que los gobiernos impulsan en materia de empleo juvenil. Para finalizar, se incluye un capítulo sobre las acciones que se promueven desde la Oficina Regional de la OIT, así como las prioridades y líneas de acción que esta ofician desarrollará en los próximos años.
A lo largo del informe se hace especial énfasis en la degradación de los resultados más relevantes según países, sexo, edad (adultos, jóvenes de 18 a 24 años), y en la medida que la información disponible lo permite, área de residencia (urbano/rural).
El ejercicio de desagregar los resultados según diferentes criterios es importante porque la reducción de las diferencias sociales y económicas entre los jóvenes latinoamericanos comienza por el reconocimiento de la heterogeneidad, y, por ende, supone la necesidad de aplicar políticas integrales ajustadas a cada situación en particular.
Esperamos que el Informe que presentamos contribuya para que más jóvenes puedan acceder a un trabajo decente que les permita desarrollarse y aportar al desarrollo de sus familias y el progreso de sus países.
Hoy la juventud tiene que ser vista como uno de los principales valores del capital social de la región y debe dejar de ser pensada como algo lejano, ubicado en el porvenir. Para los jóvenes, el futuro comienza todos los días.
Elizabeth Tinoco ADG Directora Regional - Oficina Regional de la OIT para America Latina y el Caribe
Organización Internacional del Trabajo, Lima, diciembre de 2013

Fundamentos de políticas y programas de empleo juvenil. Recuadro 20, página 149.

La crisis del empleo juvenil. Un llamado a la acción. Recuadro 21, página 152.

Cómo afecta al vínculo social la falta de empleo
Universidad Nacional de La Matanza - Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales.
26 de Noviembre de 2012

La manera en que las redes y los lazos sociales funcionan como factores de motivación ante la precariedad laboral y cómo influyen en los individuos a la hora de participar en la comunidad forma parte del objeto de estudio de investigadores en humanidades y ciencias sociales. El fortalecimiento de los lazos entre los individuos de barrios carenciados y el rol fundamental de las mujeres, entre los temas destacados de la investigación.
Las condiciones de precariedad laboral afectan el modo en que los individuos establecen los vínculos sociales entre sí y se conectan a las relaciones de poder como una práctica de supervivencia. Esta es una de las conclusiones a las que llegó una investigación llevada a cabo por un grupo de docentes que tiene el fin de averiguar de qué manera las condiciones de desempleo impactan en la composición de vínculos sociales. 
En ese sentido, el sociólogo Carlos Lema, director del proyecto, explica la importancia de las redes y los lazos al enfrentar el momento de la pérdida del trabajo a través de conceptos del sociólogo francés Robert Castel. “El proceso de ‘desafiliación’ del trabajador lo aísla de la vida social y erosiona la interrelación con su familia” enuncia. 
Las teorías de Castel se ocupan de describir la crisis de la sociedad salarial y la tensión que ésta representa para el individuo. En consecuencia, el sociólogo sostiene que la incertidumbre laboral, la inestabilidad en la familia y el debilitamiento de las estructuras comunitarias se producen cuando la persona pierde el empleo. Por eso, Castel considera que el “desafiliado” es aquel que pierde todo contacto con los elementos que constituyen un entramado social.
En base a estos principios, Lema señala a Argentina Investiga que “la persona que en su momento dirigió la familia se siente mal ante la situación de desempleo y su representación aparece desvalorizada por sí misma”.

Relaciones que construyen
Para entender un poco más de qué se tratan las redes y los lazos sociales, el investigador precisa que “son aquellos vínculos que se conforman entre los miembros de una comunidad, y que no sólo permiten indagar la configuración del entramado social, sino que además, buscan advertir sus características y amplitud”. 
Asimismo, entiende que, “por un lado, la red se constituye de manera metafórica como forma geométrica, ya sea en triángulo, cuadrado o conjunto de rombos y, por otro, que el lazo social mide la fuerza de esa relación”.
Tras realizar un estudio en La Matanza, se determinó que los lazos entre los individuos se fortalecen y profundizan en los barrios carenciados. “En zonas muy humildes, como Laferrere o Casanova, hay redes sociales muy interesantes”, afirma el sociólogo. Del mismo modo, resalta que, “cuando las relaciones son dentro y entre las familias, éstas se vinculan para construir sus propias casas”.
En la actualidad, estos entramados son más específicos y se construyen sobre la presencia del vínculo barrial, razón por la cual Lema subraya que, “si se parte de una base mínima, se puede llevar adelante cualquier proyecto. En cambio, si se arranca desde una orfandad total, termina muriendo”. Y toma como referencia la participación social en clubes, ferias de artesanías y microemprendimientos. 
La investigación destaca que, en este sistema, el rol de las mujeres es importante, ya que “aparecen muy activas, como, por ejemplo, en la formación de organizaciones en contra de la violencia social o en la creación de enormes redes de madres que monitorean y custodian el proceso de educación escolar de sus hijos”.
En conclusión, las redes y los lazos sociales determinan el desarrollo de una comunidad que, ante la falta de recursos laborales, se solidariza entre los grupos e integrantes familiares. Entonces, el individuo que antes se veía afectado con la precariedad de trabajo, compensará su falencia luego de vincularse y relacionarse de manera comunal.

La investigación se llama “La configuración de las redes y lazos sociales en el contexto de fragmentación social y su vinculación en la conformidad identitaria en el área metropolitana del Conurbano bonaerense” y de ella participan los investigadores Fernando Luján Acosta, Emilio Masabeu, Gustavo Raidé, Noemí Raimondi y Daniel Villares.
Guillermo Spina gspina@unlam.edu.ar
Agustina Seyler y Estefanía Shilton Área de Prensa y Difusión - Universidad Nacional de La Matanza

sic Fuente: Argentina Investiga. Divulgación y Noticias Universitarias