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Argentina, Sede
Permanente del Mercosur Cultural -
Mercosur/CMC/N° 11/6
VISTO: El tratado de Asunción, el Protocolo de Ouro Preto, las Decesiones N°
2/95 y 11/96 del Consejo del Mercado Común y la Resolución N° 122/96 del
Grupo Mercado Común.
CONSIDERANDO: Que el nuevo rol de la cultura en la agenda internacional
constituye un elemento estratégico en la formulación de las políticas de
desarrollo regional, contribuyendo a profundizar la integración;
Que el reconocimiento que los bienes y servicios culturales poseen una doble
dimensión, por generar riqueza y ser portadores de identidad basándose en la
diversidad cultural, contribuyen a afianzar el sentido regional;
La importancia de que el MERCOSUR cuente con una instancia permanente de
articulación de las políticas culturales de la región.
El Consejo del Mercado Común decide:
Art. 1 - Designar a la República Argentina como Sede Permanente del MERCOSUR
Cultural
Art. 2 - Aceptar el ofrecimiento de la UNESCO para que la Villa Ocampo,
propiedad donada por Victoria Ocampo a ese organismo, localizada en la
provincia de Buenos Aires de la República Argentina, se constituya en el
"Centro de Referencias del MERCOSUR Cultural", en cuyo predio podrán
realizarse distintas actividades culturales enmarcadas en los lineamientos y
principios generales de la UNESCO.
Art. 3 - Esta Decisión no necesita ser incorporada al ordenamiento jurídico
de los Estados Partes, por reglamentar aspectos de la organización o del
funcionamiento del MERCOSUR.
XXX CMC - Córdoba 20/VII/06 -
documento completo http://www.oma.recam.org/legislacion/CMC_Arg_sede_Mercosur_Cultural.pdf

El antecedente:
II Reunión de la RECAM, con delegaciones de Argentina, Brasil,
Uruguay, Bolivia y Chile,
entre los días 13 y 15 de Junio de 2004
Objetivos Generales de la RECAM
Impulsar la adopción de medidas concretas a fin de avanzar -en el ámbito de
su competencia- en el marco del proceso de integración regional hacia la
conformación de un mercado común, e implementar aquellos compromisos
establecidos en el Protocolo de Integración Cultural del MERCOSUR y en las
recomendaciones de la Reunión de Ministros de Cultura del MERCOSUR que se
vinculan directamente con la industria cinematográfica y audiovisual. -
Como Objetivos Específicos debemos citar
aquellos expresamente establecidos en la norma que creó la RECAM
(MERCOSUR/GMC/RES. Número 49/03): analizar, desarrollar e implementar
mecanismos para promover la complementación e integración de las industrias
cinematográficas y audiovisuales de la región, la armonización de las
políticas públicas del sector, impulsar la libre circulación de bienes y
servicios cinematográficos, compatibilizando los aspectos legislativos de
estas industrias.
- Para alcanzar tales objetivos la RECAM deberá mantener una permanente
coordinación articulando su acción con otras instancias institucionales del
MERCOSUR -especialmente órganos auxiliares del GMC y la Reunión de Ministros
de Cultura- con los organismos internacionales, programas de cooperación
internacional y con el sector privado, actor fundamental de las diversas
etapas de la actividad cinematográfica y audiovisual.
- Lo manifestado por el Coordinador Alterno de Brasil, Sr. Gustavo Dahl,
sobre el sentido y profundidad del trabajo de la RECAM y la necesidad de
establecer mecanismos económicos de aporte a la integración, identificando
como cuestiones principales el tratamiento de la certificación de origen del
producto del MERCOSUR, la circulación de copias cinematográficas y
contenidos audiovisuales en cualquier soporte y la promoción del mercado
audiovisual regional.
- Asimismo, el Coordinador Nacional de Argentina, Sr. Jorge Coscia, coincide
en que no se puede sostener una producción ni un mercado sin políticas
públicas orientadas a garantizar condiciones de equidad para las
producciones nacionales, acceso al mercado y el derecho del espectador a una
pluralidad de opciones que incluyan especialmente expresiones culturales y
audiovisuales ...
documento completo - MERCOSUR/RECAM/ACTA No 02/04
http://www.recam.org/legislacion/acta2.pdf

PARCUM, Parlamento Cultural del Mercosur
El PARCUM es un organismo creado en 1996 para dotar de una estructura
institucional y apoyo legislativo al denominado Mercosur Cultural. Está
integrado por los legisladores de las Comisiones de Cultura y sus
equivalentes pertenecientes a los parlamentos de los Estados Miembros.
... A través de la creación del Parlamento Cultural del Mercosur (PARCUM) se
pretende dotar de una estructura institucional y apoyo legislativo al
denominado Mercosur Cultural. Este fue uno de los motivos por los cuales fue
considerada oportuna la iniciativa de conformar un organismo: el Parlamento
Cultural del Mercosur (PARCUM), que tuviera como misión enfatizar y
desarrollar los aspectos culturales de los países que integran el Mercosur
poniendo relieve en un objetivo fundamental del mercado común: el
intercambio y la circulación de bienes y personas.
... Cabe destacar que el objetivo principal del organismo es apuntar a la
compatibilización de la legislación cultural vigente en los Estados miembros
con el propósito de lograr una armonización normativa que favorezca y
facilite la consecución de otros objetivos en mira, tales como:
La libre circulación de bienes y servicios culturales
La protección y difusión del patrimonio cultural
La defensa y gestión de derechos de propiedad intelectual
La promoción y consolidación de las industrias culturales
La implicación de los medios de comunicación para la difusión cultural del
MERCOSUR
Todo ello para poder concretar un espacio intercultural regional que se
desempeñe como bloque político-cultural, sustentando la integración
económica y social en la región.
Ampliaciones online: Constitución y Antecedentes. Encuentros celebrados. El PARCUM y la
Comisión Parlamentaria Conjunta del Mercosur (CPCM). Resoluciones. Convenios
celebrados con otras instituciones. Actividades desarrolladas y objetivos
propuestos desde aquí
http://www.derechoycultura.org.ar/contenido/skins/derechosCulturales/download/PARCUM.doc
Presidencia del PARCUM
La senadora mendocina María Cristina Perceval fue electa como nueva
presidenta del Parlamento Cultural del Mercosur (PARCUM) durante las
deliberaciones del cuerpo legislativo que tuvieron lugar en el Senado
argentino.
Del encuentro participaron delegaciones de legisladores de Argentina,
Brasil, Uruguay, Paraguay, Venezuela y Perú, quienes avanzaron en la
discusión de cuestiones vinculadas con el rol que desempeñará el PARCUM en
el marco del Parlamento del Mercosur y definieron las líneas prioritarias de
acción para todo el 2006.
La reunión se inició el jueves 8 de junio con la elección y posterior
asunción de Perceval como nueva presidenta del PARCUM, tras lo cual se
integró el resto de las autoridades del comité ejecutivo del organismo y se
realizó.
En la jornada del viernes 9, se presentó el libro "El capital de la cultura.
Las industrias culturales en Argentina y en la integración MERCOSUR", del
escritor Octavio Getino, que aborda con rigor los aspectos más salientes de
la evolución histórica de cada una de las industrias culturales a escala
nacional, precisando sus relaciones con la economía, las políticas públicas
y los cambios operados en materia de tecnología y de contenidos.
El Parlamento Cultural del Mercosur fue creado en 1996 y lo integran todos
los legisladores de las comisiones de Cultura y sus equivalentes de los
respectivos parlamentos de los estados miembros y asociados del bloque común
sudamericano.
Hasta 2006 se han realizado doce encuentros del organismo en las ciudades de
Buenos Aires, Asunción, Brasilia, Valparaíso, San Antonio, Montevideo, La
Paz y Río de Janeiro.
más info

Mucho más que un mercado - La Seducción de la Cultura
La dimensión cultural de la integración no fue inicialmente contemplada en
el Tratado de Asunción; sin embargo, plantea una profunda transformación de
las identidades culturales que puede, a largo plazo, extenderse a América
Latina.
Más allá de la mayor o menor predisposición gubernamental para hacerlo
efectivo, y de sus enunciados genéricos, el Protocolo de Integración
Cultural del MERCOSUR, firmado en Fortaleza en diciembre de 1996, puede ser
un eficaz instrumento para legitimar también las acciones de organizaciones
de las sociedades civiles de los países mercosureños.
Una cuestión demasiado importante
Según la concepción original del Tratado de Asunción, a partir del 1º de
enero de 2006 el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) será un espacio de libre
circulación de bienes y servicios en el espacio delimitado por los
territorios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En él, la cooperación
en los planos de la economía y de la cultura estará orientada a asegurar los
valores democracia, libertad, equidad social y modernización.
En la proyección de máxima, este proceso de integración debería tender a:
- Crear una entidad supranacional y supraestatal constituida por los
actuales países miembros, y
- Ampliar esa entidad a todo el subcontinente sudamericano, convertido,
también él, en una organización similar a la Unión Europea, que puede
adoptar una extensión que va de la idea de la "isla sudamericana" expresada
por el Presidente Fernando Henri Cardoso a la más ambiciosa -versión
ampliada y renovada del proyecto bolivariano- de una comunidad o
confederación latinoamericana de naciones. En cualquiera de estas
perspectivas -e incluso en la de mínima, sin organización supranacional-, se
producirá una formidable transformación o redefinición de las identidades
culturales de los países miembros y, por extensión, la construcción de una
nueva identidad cultural subregional. Dicho rápidamente: estamos inmensos en
un proceso que, a mediano y largo plazo, transformará sustancialmente a
América Latina, generando unas nuevas dialécticas e historia.
Ahora bien, hasta hoy el Mercosur -con sus meandros- se desarrolla mediante
un sistema jurídico-institucional fundado mucho más en un modelo de
cooperación intergubernamental que en uno de integración supraestatal
(Estévez Araujo y Silveira Gorski, 1999:91). Las deficiencias y falencias
bien visibles del proceso tienen mucho que ver con la operación estratégica
adoptada. Ello se aprecia aún más claramente en el ámbito que aquí nos
ocupa. En efecto, más allá de las intenciones formalmente declaradas y
aprobadas, la dimensión cultural del Mercosur no ha alcanzado todavía el
tratamiento ni el desarrollo necesarios. El Mercosur, como su nombre lo
indica, está mucho más centrado en el economía -incluso más específicamente
en el comercio-, que en las otras dimensiones constitutivas del proyecto
integracionista. Tanto que éstas, "el resto", son parte de un conglomerado
amorfo e indefinido al que suele denominarse -errónea pero reveladoramente-
"el Mercosur no económico" y del que los Estados miembros -con la relativa
excepción de Brasil- no aparecen preocuparse demasiado. Adicionalmente,
tampoco la expresión "Mercosur cultural" es la adecuada para una correcta
definición de una política de integración: ella prolonga la dimensión más
estrictamente comercial del proyecto, descuidando o ignorando las
dimensiones más sociales, tanto materiales cuanto simbólicas. Es que la
integración es mucho más que la dilución de mercados nacionales o internos
en un único mercado subregional o regional.
Pese al poco peso y escasa atención que aún tiene en las respectivas agendas
de los distintos actores del Mercosur, la dimensión cultural de la
integración es la clave de bóveda del proyecto, de una importancia tal que
es inconveniente dejarla en manos exclusivas de las empresas, de los
gobiernos e incluso de los Estados. No digo que no deben intervenir:
sostengo que no deben ser los únicos actores; quizás tampoco los
principales. Se trata, en cambio, de un ancho y profundo campo de acción
para organizaciones de la sociedad civil.
Igualmente, es preciso tener clara la distinción entre integración de las
culturas (una aspiración totalitaria) e integración por las culturas.
La saludable reacción contra la antigua y pobre concepción de la cultura
como el restringido campo de los adornos o de la elitista distinción entre
cultura culta y cultura popular, ha generado, entre muchas perspectivas
enriquecedoras, una visión tan excesivamente amplia del término que concluye
privándolo de especificidad y opacando su capacidad explicativa.
El gran sociólogo noruego Johan Galtung sostenía que el primer proyecto de
la Comunidad y la Unión Europea data de 1306, año en que el abate Pierre
publicó el libro De recuperatione de Terre Sanctae, obra en la cual proponía
superar absolutamente las divisiones internas (de la cristianidad) para
enfrentar la amenaza externa (de los musulmanes).
No es tarea sencilla superara los prejuicios que vienen arrastrándose desde
décadas. Hay mutuos desconocimientos entre los pueblos que integran el
Mercosur. En Argentina hay, adicionalmente, fuertes tendencias
despreciativas hacia brasileños y, sobre todo, paraguayos, atenuadas
respecto de los uruguayos, a los cuales, por lo demás, los porteños suelen
considerar una especie de prolongación de Buenos Aires.
La cuestión se resignifica en nuestros días a partir de la intensificación
de la globalización neoliberal. En el plano de la cultura, la creciente
expansión de la comunicación electrónica audiovisual -televisores de aire,
satelital y por cable, Internet- y la también masiva difusión y aceptación
de nuevas pautas de organización racional de la vida cotidiana generadas en
los Estados Unidos -proceso que el sociólogo norteamericano George Ritzer ha
definido acertadamente como la macdonaldización de la sociedad-, han
provocado una tendencia muy fuerte a la homogeneización de una cultura
dominante con excesivas pretensiones de convertirse en única. Llamaré a este
fenómeno universalismo neoliberal.
Quiérase o no, la tendencia homogeneizadora de la globalización jerárquica
de las culturas -continuidad histórica, resignificada, de la decimonónica
distinción entre civilización y barbarie (donde los bárbaros eran siempre
los otros, los extraños)-, que ordena las mismas según una escala de
superioridad/inferioridad negadora de las diferencias y, al mismo tiempo,
fundante de la imposición totalitaria de una única cultura planetaria
impuesta por la conjunción de los pesos abrumadores de economía, medios de
comunicación de masas, tecnología y, obviamente, poder político.
El problema no reside, remedando lo alguna vez escrito por Isaiah Berlin, en
el hecho de que una joven y un joven mercosureños coman hamburguesas, beban
coca, vistan jeans y escuchen a Madonna, del mismo modo en que lo hacen otra
muchacha y otro muchacho norteamericanos. El problema aparece cuando esa
muchacha y ese muchacho de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay (o cualquier
otro lugar del mundo), haciendo esas mismas cosas, sienten igual que sus
pares norteamericanos. Lo que hace la diferencia en el sentir, disfrutando
de los mismos bienes, es, precisamente, la cultura, la identidad cultural.
Una identidad cultural no está escindida del poder político. Definir una
nueva, a partir de la creación de una instancia supraestatal, implica, por
tanto, una compleja y conflictiva historia de construcción plural: étnica,
nacional y cultural. Una identidad "sureña" pluriétnica, plurinacional y
pluricultural, donde todos seremos, al mismo tiempo, singulares y plurales.
Mantendremos nuestros símbolos y redes simbólicas originarios, al tiempo que
incorporaremos otros (ajenos hasta ahora), en un proceso que no será lineal
ni libre de tropiezos. Como bien ha dicho Ticio Escobar, toda identidad
cultural es "el resultado de muchas confrontaciones entrecruzadas e
inestables".
El desafío es integrar aceptando el multiculturalismo de unos y otros para
constituir un nosotros, no imponiendo la asimilación de los unos por otros.
Vamos, arriba la cuesta...
- Algunas decisiones ya adoptadas contribuyen a afirmar, en el plano
simbólico, la dimensión cultural de la integración: tales los casos de la
adopción del logotipo del "Mercosur Cultural" y del "Día del Patrimonio
Cultural" (el 17 de septiembre). La resolución que aprobó el logotipo (la Nº
122/96) incluye el Tratado Aduanero para la Circulación en los Países del
Mercosur de Bienes Integrantes de Proyectos Culturales (con aprobación de
instancia gubernamental competente).
- Adolfo Colombres (1997) ha formulado diecisiete propuestas concretas para
una Política Cultural Común del y en el Mercosur, todas ellas de realización
factible, mientras Enrique Saravia enuncia diecinueve tópicos importantes
para lo que llama una agenda de futuro, todos ellos también pasibles de
concreción, decisión política de por medio. La decisión política para
impulsar la integración por la cultura no es sólo responsabilidad de los
gobiernos o los Estados.
- También las universidades e instituciones de la sociedad civil deben
hacerse cargo de la cuota de decisión política que les incumbe. Así por
caso, las Facultades de Derecho bien podrían trabajar en la
compatibilización de las legislaciones nacionales para permitir la libre
circulación de bienes y servicios culturales dentro del Mercosur y en la
armonización de las legislaciones nacionales sobre derechos de autor. Los
resultados deberían ser dirigidos al Congreso, interesando a legisladores
para que eventualmente los hagan suyos y los impulsen como proyectos
legislativos. Las Facultades de Ciencias Sociales y Humanas pueden definir y
difundir un calendario único de efemérides culturales de los países miembros
(instrumento útil no sólo para ilustrar al público en general, sino para
estimular el turismo cultural), realizar una conexión informatizada de
bibliotecas universitarias (campo en el cual pueden contar con la
colaboración de las Facultades que desarrollen estudios y prácticas
informáticas), formar profesionales y técnicos en gestión y administración
cultural, como también en otras áreas de ésta, utilizar sus recursos
editoriales para realizar coediciones de libros (textos de uso
universitario, obras de divulgación entre públicos más amplios,
especializados o no), fomentar entre sus docentes y estudiantes el uso de
bibliografía provenientes de los países del Mercosur (estimulando el acceso
a la riquísima bibliografía en portugués producida en Brasil), producir
programas radiales y televisivos de carácter cultural para su difusión por
medios de comunicación masiva propios (en las universidades que los tengan)
o para su venta a empresas públicas o privadas eventualmente interesadas,
como también material periodístico para diarios y revistas.
- En conjunción con las Ciencias Sociales y Humanas pueden producir
programas de enseñanzas y difusión de patrimonios culturales (por ejemplo, a
través de multimedias dedicados a procesos históricos, manifestaciones
artísticas -plásticas, musicales-, bienes declarados, por la UNESCO,
patrimonio cultural de la humanidad existentes en los países miembros (Los
Glaciares, Parques Nacionales de Iguazú y Serra de Capibara, Misiones
Jesuíticas, Ciudades de Ouro Preto y Brasilia, Centros Históricos de Olinda,
Salvador de Bahía, Colonia de Sacramento, Santuario de Bom Jesús de
Congonhas), información sobre indicadores socioeconómicos, etc.
Hombres y mujeres de fronteras
Toda cultura nacional define una frontera los límites territoriales de
inclusión de los unos y de exclusión de los otros (los bárbaros de los
antiguos griegos). Si se quiere avanzar en un proceso de integración y,
sobre todo, si se pretende avanzar hacia ella por la cultura, transgredir,
pasar por encima de esas fronteras es una tarea necesaria e imperiosa.
Como bien dice Lamo de Espinosa (1995:70), "es a través de la comunicación
como se debilita esa coraza y se efectúan los traspasos de rasgos y
prácticas, la fertilización cruzada, la aculturación. Labor realizada
siempre inicialmente por OUTSIDERS, marginados, extranjeros, viajeros,
gentes en los bordes, en las fronteras, que cruzan una y otra vez sus
límites y, por ello, toman distancias y se ven obligados a traspasarlos".
El cartero llama dos veces, la historia, generalmente no
La integración del Mercosur no puede ser sólo una estrategia en un juego de
poder a escala planetaria, que debemos jugar tan sólo para equilibrar y
aprovecharnos de la confrontación entre los tres grandes bloques económicos
(Estados Unidos, Unión Europea, Japón). El desarrollo del potencial
implícito (de modo germinal) en el proyecto del Mercosur puede ser el camino
de avanzar hacia una Comunidad o Federación de Naciones Latinoamericanas que
defina, por fin, el viejo sueño de Nuestra América y nos permita ser parte
de la aldea global sin dejar de ser quienes somos, al tiempo que redefinidos
nuestras identidades nacionales en términos de ciudadanos de un nuevo
espacio regional.
Fuente: (Extraído de la Revista de la UBA MERCOSUR - Pecados Capitales / Año
1 - Nº 4. Febrero 2001) cablemodem.fibertel.com.ar

Visita del Ministro Gilberto
Gil la Argentina y Brasil quieren
fortalecer el Mercosur Cultural
Intentan fijar políticas comunes en la zona
El funcionario brasileño y José Nun anunciaron la formación del Centro
Internacional de Industrias Creativas
Fuerte respaldo al proyecto Amazonia-Patagonia
La Argentina y Brasil unen fuerzas para defender la excepción de los bienes
culturales frente a la liberalización absoluta del mercado, con vistas a la
próxima Convención de la Unesco en París, que en octubre abordará el asunto.
Además de confirmar esta postura conjunta, el ministro de Cultura de Brasil,
Gilberto Gil (de visita en la Argentina), y el secretario de Cultura de la
Nación, José Nun, anunciaron la creación del Centro Internacional de
Industrias Creativas en el país vecino.
Esa entidad se dedicará a la investigación y a la recopilación de datos
relativos a las industrias culturales, cuya incidencia en el producto bruto
interno de Brasil es del 3%, según señaló el ministro Gil. El promedio
mundial se ubica en el 7% del PBI global.
El notable músico brasileño asumió hace dos años y medio el desafío de
instrumentar políticas culturales en Brasil.
El anuncio de Gilberto Gil y José Nun fue en rueda de prensa en la sede de
la Secretaría de Cultura, donde también se dio a conocer la instrumentación
de un Fondo Mercosur cultural, que entrará en vigor este año y que tendrá
como efecto principal fortalecer el llamado Mercosur Cultural, que no ha
avanzado, al contrario de las expectativas oficiales forjadas al respecto.
"Queremos expresarles la plena coincidencia entre las dos áreas de Cultura y
las cancillerías de nuestros países en la defensa de la excepcionalidad de
los bienes culturales, por lo que llevaremos a la Unesco una posición
conjunta sobre el tema", dijo Nun. Por su parte, Gilberto Gil precisó que
frente a la convocatoria lanzada en 2004 por la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), "Brasil ha decidido, con el
apoyo de la Argentina, la creación de un Centro Internacional de Industrias
Creativas".
La creación de este centro exigirá que simultáneamente se constituya un
Centro Mercosur para fijar políticas comunes en la región y reunir
información para poder articular canales de distribución y mercados, por
ejemplo, para la producción artesanal, según se explicó en la rueda de
prensa.
Consultado por LA NACION sobre si las políticas culturales instrumentadas
desde que asumió hace dos años y medio como ministro de Cultura han
conseguido morigerar la profunda desigualdad existente en su sociedad -que
el propio Gil puso de relieve en su discurso de asunción-, el ministro
brasileño dijo con absoluta sinceridad: "Hacemos lo que se puede".
De inmediato destacó que "es necesario que en nuestros países la gente y los
gobiernos tengan una verdadera noción de la dimensión socioantropológica,
política y económica de la cultura; que percibamos la transversalidad de la
cultura. No es fácil. Hay una tradición en considerar a la cultura un sector
marginal, y resulta una tarea enorme concientizar a la sociedad y al
gobierno de lo contrario. En Brasil la gestión cultural tiene un proceso
progresivo y los actores sociales se involucran cada vez más. Estamos
también perfeccionando la ley de mecenazgo".
Gilberto Gil destacó: "Tuvimos un intercambio importante sobre fijar
acciones comunes en relación con la propiedad intelectual, la producción
cultural y los nuevos sectores, como la telefonía, Internet, que implica
nuevos debates sobre estos temas". Entre los proyectos culturales de ambos
países que ya se pusieron en marcha están el Festival de la Triple Frontera,
que se realiza a mitad de año en el nordeste del litoral argentino, y el
proyecto Amazonia-Patagonia, que procura unir expresiones culturales y
artistas de ambas regiones y obtuvo un fuerte respaldo de ambos
funcionarios.
Susana Reinoso
De la formalidad a la música
De pronto el clima formal del acto de presentación de la revista Diplomacia
Estrategia Política DEP, que tuvo lugar ayer a la mañana en el Malba y en el
que participaron Gilberto Gil y José Nun, fue interrumpido. El ministro Gil
agradeció las palabras del secretario Nun y felicitó a Eduardo Costantini
por "este museo único en América latina". Luego su voz cálida inundó la sala
con "Palabra de Deus". Las luces se fueron apagando, Gil cantó de memoria,
arrastrando las erres como un porteño de ley, su versión tropical de
"Cambalache". César Isella se sumó para "Canción con todos", con el coro
espontáneo de la concurrencia.
Fuente: La Nación, Abril 2005
CEMEC Centro de
Estudios del Mercosur Cultural, 2006
El texto siguiente contiene una combinación de
datos publicados en la red, por TELAM y cronicaliteraria.com.ar
al pie hay links a las notas originales
El miércoles 23 de agosto, a las 12, se presentó
el Centro de Estudios del Mercosur Cultural (CEMEC), que será dirigido por
José María Paolantonio, prestigioso autor y director teatral que se
desempeñó hasta hace unos meses como subsecretario de Cultura de la Nación.
La presentación, a la que asistieron importantes personalidades de la
cultura, empresarios, políticos y diplomáticos, tuvo lugar en el Salón
Versalles del Hotel Cambremont y estuvo a cargo de Juan Castelnau,
presidente de la Fundación Acción para la Comunidad, en cuya sede funcionará
el nuevo centro.
"El Centro de Estudios del Mercosur Cultural
(CEMEC) es una iniciativa de importantes personalidades del mundo de la
cultura, orientada a fortalecer estos aspectos estratégicos del Mercosur
cultural", explicó el propio Paolantonio.
El flamante instituto trabajará en pos de la inserción de la cultura para
alcanzar los objetivos sociales, políticos y económicos propuestos para la
región, contribuyendo con sus acciones a la revitalización del entramado
social, la construcción de ciudadanía del Mercosur y el desarrollo
productivo local.
Se orientará a la promoción de intercambios de diverso tipo, convocando
periódicamente a productores, artistas e investigadores de todas las
disciplinas, animadores culturales, gestores y funcionarios comprometidos
con estas problemáticas, así como a medianas y pequeñas empresas culturales
y cámaras sectoriales, vinculadas con el desarrollo de las diversas ramas de
la actividad y la producción de bienes y servicios de la cultura.
"Por ser una organización de la sociedad civil, el CEMEC espera contribuir
para que el Mercosur cultural se encarne en la gente y, al superar la fase
de las declaraciones formales, se convierta en una realidad tangible y
cotidiana", sostuvo su director.
Paolantonio "Cocho" para sus amigos- nació en
San Cristóbal, provincia de Santa Fe, y se doctoró en Ciencias Jurídicas y
Sociales en la Universidad Nacional del Litoral. A los 24 años asumió como
secretario de Cultura de la Municipalidad de Santa Fe, cargo que desempeñó
entre 1958 y 1962. Además, fue director del departamento de Extensión
Universitaria de la Universidad del Litoral y secretario de extensión
cultural del Instituto Di Tella, entre 1968 y 1971. Dramaturgo y director
teatral, Paolantonio escribió las obras de teatro Siete jefes, Paraíso y
Domingos de lluvia, entre otros títulos. Dirigió De víctimas y victimarios,
entre otras, que se presentó en el ciclo Teatro Abierto, y Doña Flor, basada
en la novela Doña Flor y sus dos maridos de Jorge Amado, entre otras.
También se destacan su puesta de la ópera I pagliacci, en el teatro
Argentino de La Plata. En cine fue guionista de La Raulito, pero también
productor, autor y director de Quebracho y La película, con la que obtuvo el
Premio Opera Prima en el Festival de San Sebastián en 1976. Durante la
presidencia de Duhalde fue director del Instituto Nacional de Teatro y
director Nacional de Acción Federal e Industrias Culturales. En diciembre de
2004 asumió como subsecretario de Cultura, cargo que desempeñó hasta hace
unos meses.
Notas originales online:
TELAM -
CronocaLiteraria.com.ar
 En
el Primer Congreso de la Cultura, Agosto 2006, Mar del
Plata
... Finalizadas las conferencias programadas,
se dio lugar a la apertura de las Mesas Redondas de las que participaron un
importante número oradores.
Coordinada por el Lic. Alberto Hernández, Presidente del Instituto Cultural
de la Provincia de Buenos Aires, la mesa denominada "La Dimensión cultural
de los procesos de integración" contó con la participación del Jefe de
Gabinete de la Secretaría de Cultura de la Nación, Ignacio Saavedra; Eva
Piwowarski, Secretaria Técnica de la RECAM (Reunión Especializada de
Autoridades Cinematográficas y Audiovisuales del MERCOSUR); Isaac Humberto
Sevi, Secretario Ejecutivo de ARPA (Asociación Regional para la Política
Compartida); y María Teresa Fernández, representante del Parlamento Cultural
del MERCOSUR (PARCUM).
- Hernández dio inicio a la mesa cuando afirmó que "nosotros pensamos que la
cultura tiene mucho para decir en los procesos de integración porque tenemos
que lograr que dichos procesos dejen de ser una conversación entre
funcionarios y empiecen a plasmarse en cuestiones tangibles o al menos con
un fuerte contenido simbólico que ordene nuestra vida".
- Seguidamente, Ignacio Saavedra se refirió al MERCOSUR Cultural y consideró
que "los ciudadanos de los países del MERCOSUR están integrados más allá de
los Estado-Nación, entonces es una responsabilidad de los Estados construir
una política pública que fomente que esos procesos tengan más sostén desde
lo económico y lo institucional". Y agregó: "vamos a seguir fomentando los
procesos de generación de acuerdos para tener postura única en los
organismos internacionales. Vamos a tratar de impulsar la generación del
sello MERCOSUR Cultural para facilitar la circulación de bienes culturales
al interior de la región y vamos a tratar de impulsar la institucionalidad
que nos permita avanzar en políticas regionales con más fuerza". Mar
del Plata. 26 de agosto de 2006 -
ver nota completa
a web Primer Congreso Argentino de Cultura

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