Por qué la Crisis Económica Mundial, Bernardo Kliksberg

Informe Brundtland II- Panel de Sustentabilidad de la ONU publicó recomendaciones 

Las 100 empresas más sustentables del mundo - 2012 

Nace la Confederación General de la Sociedad Civil  

Consulta pública en reportar información no financiera de empresas? Comisión Europea 

Dos nuevos libros

El vínculo entre RSE y competitividad, nuevo RSEARCH de Forética.

La Responsabilidad Social de la Empresa en América Latina: Manual de Gestión, de Antonio Vives y Estrella Peinado-Vara 

- Seminario Desarrollo Sustentable y RSE 2011 - Alianzas sectoriales para ciudades más sustentables, organizó Fundación Compromiso - 2 de Junio 

- AVINA lanzó estudio sobre Responsabilidad Social Empresarial en América Latina.

- Última encuesta sobre implementación del Pacto Mundial de la ONU 2010  

 Sobre Indicadores, Balance Social / Reporte de Sustentabilidad

. Rio+20 pide un marco global para los reportes de sustentabilidad y RSE

- Impulsan la creación de un único índice global de sustentabilidad  

- Indicadores de RSE: ¿Qué se viene?  

- Obligatoriedad del Reporte de Sostenibilidad: ¿Bajo qué condiciones? 

- Reportes de Sustentabilidad en Argentina. Investigación ComunicaRSE  

 

Por qué la Crisis Económica Mundial, Bernardo Kliksberg

Gran maestro de la Universidad de Buenos Aires, padre de la Gerencia Social, y
presidente de la Red Iberoamericana de Universidades por la Responsabilidad Social
Empresarial.


1.Miedo
Un reciente número de la Revista The Economist tiene en la tapa un grave llamado de alerta. La revista muy leída por las elites del planeta dice: “La economía mundial. Tenga miedo”.
En lugar de negar la profundidad de la crisis económica mundial actual, y adjudicarla a meras coyunturas, o una etapa del ciclo económico muestra que se debe “tener miedo”.
Los datos recientes son muy delicados. La Economía americana produce casi la cuarta parte del Producto Bruto Mundial. No logra generar empleo. La tasa de desempleo abierto, es del 9.1%, 14 millones de desocupados. Si les suman los subocupados, que no logran tener más que algunas horas de trabajos, son otros 11 millones, y si se le adicionan los que ya no buscan más trabajo, porque saben que no tienen chance de conseguirlo, y no aguantan más rebotar una y otra vez, son otros 5 a 6 millones.
Casi 30 millones de personas que están fuera del mercado de trabajo. Las tasas son mucho peores para los negros y los latinos, donde la desocupación abierta más que duplica la general.
La economía americana ha producido el mayor número de pobres desde 1959, en que la oficina de Censos inició su medición. Son actualmente 46.2 millones. La tasa subió al 15.1% del 14.3% en el 2009.
El 20% de los chicos, y el 27% de los negros y de los latinos son pobres.
La situación europea es explosiva. La tasa de desocupación es el 10%, y la juvenil supera el 25%. La economía crece pobremente. En el 2011 a lo sumo 1.7% en la europea, y en el 2012, 1%. Economías como la inglesa y la francesa menos de un 1% en el 2011.
La OIT y la OECD señalan (26/9/11) que el número total de desempleados está en 200 millones a nivel mundial una cifra totalmente crítica. En los países del G20 se han perdido 20 millones de empleos desde que se inició la crisis en el 2008. La economía americana no crecerá más de un 1.6% en el 2011, y un 1.9% en el 2012. Eso siempre que el Congreso acepte la propuesta del Presidente de continuar con el seguro al desempleo, y los recortes de impuestos a los salarios.
Los indignados del mundo están en las calles de las más diversas capitales, protestando en los países árabes por libertad, empleo y alimentos, en la India contra la corrupción y la pobreza, en Grecia contra el ajuste brutal, en España contra el altísimo desempleo, en Chile por educación gratuita, y ahora también en Wall Steet.
En una nota de tapa “A medida que crece la desconfianza en el voto, las protestas surgen en el mundo” (28/9/11) el New York Times llama la atención sobre que hay en muchos casos un doble reclamo en las protestas. Junto al económico se halla la búsqueda de una democracia real. Una manifestante en España, Marta Solanas (27) observa: “Nuestros padres, después de la dictadura de Franco, estaban agradecidos porque podían votar. Nosotros somos la primera generación que decimos que el voto no está incidiendo”. Quieren junto al voto lograr con las protestas que se los escuche y cambie el modelo.
¿Qué causas llevaron a esta crisis estructural, que es en realidad la continuidad de la gran crisis iniciada al final del 2007, que tuvo un punto de inflexión agudo en la quiebra de Lehman Brothers, el tercer banco de USA, y que llevó a una caída del Producto Bruto Mundial del 3.5 % en el 2009?. ¿Por qué la economía más poderosa del mundo la americana se transformó en poco tiempo en incapaz de generar lo más importante que una economía puede aportar empleos decentes, y lo mismo se está dando en las europeas?. ¿Qué falla en el sistema?. Analicemos algunas de las causas centrales. Si no se actúa sobre ellas será difícil que las cosas mejoren.

2. Se Agotó La Receta
Se suponía que aplicando el modelo ortodoxo, resumido en las políticas incluidas en el Consenso de Washington que se aplicaron estrictamente en la Argentina de los 90 por el Gobierno de Menem, la economía crecería, y el crecimiento se “derramaría” al conjunto de la población. No sucedió así en la Argentina, al final de la década, el ajuste ortodoxo, la privatización salvaje, la concentración del crédito, la desregulación total y otras de las recetas, hicieron que el país triplicara su pobreza, multiplicara la desigualdad, y llegara a un 23% de desocupación, y que al final del 2002, estallara económica y socialmente, con 46% de pobreza.
Lo mismo está sucediendo en el planeta cada vez que se aplica rigurosamente la receta ortodoxa. Ojalá diera los resultados que los economistas ortodoxos auguraron a nivel internacional y del país.
La realidad no funciona así.
El modelo ortodoxo destruye empleo y producción. Menem, repetía insistentemente que o el modelo ortodoxo o el caos. Era una de las tantas simplificaciones propias de su era.  En los hechos el modelo condujo al caos, aniquilando masivamente empleos, desindustrializando, empobreciendo a las provincias, y a las áreas rurales, expulsando masivamente amplios sectores sociales de los mercados de trabajo y consumo.
Hoy cultores de la receta, la defienden a ultranza en Estados Unidos y en Europa. En USA el Tea Party exige a Obama, eliminar el déficit fiscal con cortes masivos centrados en los programas sociales. Por otra parte, se opone a aumentar los impuestos a los más ricos, para atenuar los impactos. Lo plantea como una cuestión de principios.
Si algunas de sus propuestas se concretaran los resultados sociales según diferentes estudios pueden agravar sensiblemente la difícil situación actual. Se estima que si el Congreso no renueva el seguro de desempleo habrá 3.2 millones más de personas en pobreza. Si se recortan las estampillas para comprar alimentos, a las que están aplicando hoy 40 millones en pobreza casi extrema, la desnutrición crecería fuertemente. Sin seguro social el número de personas mayores pobres se quintuplicaría.
En Europa en el país donde se está experimentando si la receta puede salvar la situación Grecia, se está reproduciendo el título de una de las obras de Garcia Márquez, “Crónica de una muerta anunciada”.
Los recortes fiscales, los aumentos de impuestos, los despidos públicos masivos, han llevado a que la economía cayera un 7% en el trimestre abril-junio, y el desempleo abierto pasara el 16%.
Esto no es gratis humanamente. El Wall Street Journal (20/9/11) retrata así la situación en materia de suicidios: “Los suicidios registrados se han duplicado desde antes de la crisis, un 40% más de griegos se suicidaron en los primeros 5 meses de este año que en igual periodo del pasado…la línea de suicidios de una ONG líder Klimaka recibía 10 llamadas por día, ahora son 100. Los llamados tienen un cierto perfil: hombre, 35 a 60 años y financieramente arruinado”.
No puede ser. Obama ha reclamado en sus nuevos discursos: “Uds. han visto en los debates republicanos recientes al público aplaudiendo a quien cuando le preguntaron qué haría si alguien estaba muriendo por falta de seguro de salud, contestó “que se las arreglara”. Eso no refleja lo que nosotros somos”.
La conservadora The Economist dice que el principal responsable del alto desempleo “es el cambio prematuro a la austeridad fiscal por los gobiernos…la inmediata prioridad deber ser fortalecer la demanda, o por lo menos no dañarla” (10/9/11), “la obsesión colectiva con medidas de austeridad de corto plazo de los decisores de política en el mundo rico están causando dolor” (1/10/11). El New York Times (29/9/11) reclama editorialmente que “Se está matando la recuperación. Una fijación global en la austeridad es exactamente el curso equivocado”. Resalta sobre Europa: “Las naciones ricas como Alemania e Inglaterra podrían gastar más para aumentar el crecimiento. En su lugar están cortando gastos. Alemania y sus vecinos ricos insisten que Grecia, Portugal y otras naciones endeudadas acepten dosis de austeridad aún mayores…Enviando esas economías a cerca del colapso harán que nunca podrían salir de sus deudas”.
Las referencias a mirar hacia economías como las de Argentina, y Brasil son cada vez más continuas.
Porque vienen creciendo sostenidamente en los últimos 8 años, y generando trabajo e inclusión.
Sus ciudadanos han dado mandato masivo a gobiernos que están apostando porque otra economía es posible, más allá de la receta.
Las políticas aplicadas en la Argentina, y su gestión eficiente de las condiciones externas favorables generaron del 2003 al 2011, 5 millones de puestos de trabajo nuevos. En Brasil más casi 30 millones salieron de la pobreza, y son ahora productores y consumidores.

3. La conducta de los altos ejecutivos financieros
La desregulación salvaje de la era Bush, creó un clima de “incentivos perversos”. Era posible llevar adelante casi en impunidad lo que el Presidente Obama ha llamado “una codicia desenfrenada”.
Los altos niveles gerenciales de diversas empresas financieras de gran peso las llevaron a situaciones de altísimo riesgo sistemático, para favorecer la maximización de ganancias a corto plazo, dado que sus “paquetes” estaban ligados a los beneficios inmediatos de las empresas. Las intoxicaron de activos dudosos, que incidían en los balances aparentes, aun cuando el futuro fuera totalmente incierto.
Fue la acusación del Congreso en sus interpelaciones contra Richard Fuld Presidente de Lehmans Brothers que llevó a la quiebra a una empresa de 160 años de existencia. El Presidente de la Comisión respectiva del Congreso Henry Waxman le mostró que había cobrado en los últimos años 500 millones de dólares. Además que se había cubierto, por si lo despedían con un "paracaídas" de oro, una cláusula en su contrato que en ese caso obligaba a la empresa a pagarle 65 millones de dólares. Le preguntó: “¿es esto juego limpio?”. Nicholas Cristoff Premio Pulitzer, tituló su columna en el New York Times dedicada a Fuld “Se necesita ejecutivo, 17.000 dólares por hora, no se necesita ser competente”. Su remuneración era 2000 veces el salario mínimo (8.25 la hora), que ganaban amplios sectores.
También la que se le hizo a John Tayhn Presidente de Merrill Lynch, que ya habiendo sido su empresa absorbida por otra, con dinero del Estado, anticipó el pago de bonos por 4.000 millones a los altos ejecutivos. Asimismo en plena crisis hizo redecorar su oficina por 1.200.000 dólares incluyendo una alfombra por 87.000 dólares y una cómoda de 35.000 dólares.
Además estas conductas del alto nivel corporativo mostraron una total insensibilidad a la posible ira de los ciudadanos. Uno de los tantos casos de manifestación de esta “campana de cristal” fue la comparecencia de los Presidentes de las tres grandes empresas automotores al Congreso para pedir desesperadamente un rescate multimillonario. Se les preguntó en primer término, como habían viajado de Detroit a Washington. Indicaron que en avión privado. Se les mostró que el costo de ese viaje en el que pedían ayuda masiva del contribuyente era 60 veces al que hubieran tenido comprando un pasaje business.
La ira popular contra los altos ejecutivo registrada en todas las encuestas de opinión, era no solo por estos y otros casos similares, sino porque expresaban todo un estilo de
cultura corporativa.

4. Los Sesgos De Las Agencias Calificadoras De Riesgos
Las agencias son claves para los inversores. Califican los bonos y papeles emitidos por las corporaciones y los bancos para obtener recursos de los inversores. El Congreso americano las interpeló y enjuició severamente por su pésimo trabajo en los años de las burbujas. David Segal (New York Times, 18/3/09) describió así su operatoria:
“Pusieron su sello de aprobación en incontables subprimes, y valores vinculados que ahora se describen como tóxicos. El problema señalan los críticos consistía en que eran pagadas por las corporaciones cuya deuda debían graduar, percibían millones en honorarios, y tenían un incentivo financiero en dar altas notas a valores que no lo merecían. Por lo menos 10 grandes compañías que quebraron o fueron rescatadas en el 2008 tenían calificación para la inversión. Era lo mismo que dar a pacientes con enfermedades mortales certificados de salud total. Moody’ s calificó la deuda de Lehman Brothers con A2 días antes de que se presentara a quiebra, y le dio a la deuda no asegurada de AIG, un rating de A3, más alto aún que A2, una semana antes de que el Gobierno se viera obligado a tomar la compañía”.
Una investigación del senado (Abril, 2011) mostró que más del 90% de las calificaciones de AAA dadas por las agencias a inversiones basadas en paquetes de hipotecas en el 2006 y en el 2007 fueron después degradadas al estatus de basura causando grandes pérdidas a los inversores.
Un informe reciente de la SEC (Agencia de Control), encontró en diversos casos que las agencias han emitido “informes inexactos, han fallado en informar o manejar conflictos de interés, y han puesto la generación de ganancias para ellas por encima de análisis financieros rigurosos” (Wyatt, The New York Times, 1/10/2011).

5. En Busca De La Ética Perdida
El New York Times se pregunta sobre que tenían en común algunos de los Presidentes de Corporaciones cuyo manejo precipitó la crisis, e ironiza diciendo que casi todos ellos eran egresados de reconocidas Escuelas de Alta Gerencia. Ha surgido una pregunta común a gran parte de la opinión pública: ¿qué sucedió en dichas escuelas con su formación ética?.
Pocos años antes cuando las quiebras de Enron, World Com, y otras cuando el Congreso Americano comenzó a interpelar a los responsables, se alzó la voz del Profesor Emérito de George Washington University, Amitai Etizioni que lo exhortó desde el Washington Post “Llamen a declarar a los Decanos de los Master en gerencia”.
Mostró encuestas, algunas señalaban que el perfil ético de los estudiantes de dichos Master era peor cuando se graduaban que cuando ingresaban.
A la cabeza de los cuestionamientos se pusieron los estudiantes de las mismas escuelas de gerencia fuertemente afectados por el juicio social sobre su profesión. Un grupo de estudiantes de la promoción 2009 de Harvard propuso a sus compañeros que al graduarse lo hicieran jurando de modo voluntario “actuar con la más absoluta integridad”, no caer en corrupción, ni en egoísmos. La respuesta fue inesperada. En pocas horas recibieron pedidos de ayuda para implantar ese juramento de estudiantes de más de 25 escuelas del mundo. Poco tiempo después escribían “nuestro buzón de email ha explotado”. 115 países, con 49 idiomas distintos lo han visitado, y el juramento está siendo adoptado en múltiples escuelas.
El gran tema planteado es: la gerencia es un recurso fundamental para la economía y la sociedad. Las escuelas líderes forman gerentes al más alto nivel tecnológico, pero las evidencias indican que no hacían el trabajo de preparar éticamente, mostrando los dilemas, y valores éticos en juego. La educación de los Masters gerenciales tenía un talón de Aquiles en lo ético. No preparaba a los estudiantes para cuando tuvieran que enfrentar situaciones éticas conflictivas. De hecho, al no darle relevancia a la ética, la desvalorizaba en su percepción.
El Wall Street Journal resalta (Canales, Massey, Wrzesniekwski, 13/8/10) “Algunos expertos creen que las escuelas deben entrenar gerentes en elementos más estrechos de las estrategias empresariales como negociación, incentivos, y otros, y dejar la enseñanza de valores a otros. No podemos estar más en desacuerdo”. Las contradicciones son muy fuertes. Destaca que cuando se preguntó a estudiantes de escuelas de negocios líderes las calidades para ser un gerente exitoso, mencionaron entre las primeras visión y perspicacia mientras que honestidad y responsabilidad recién aparecían después de mucha discusión. En cambio cuando se los interrogaba sobre las características que más valoraban en los seres humanos, solidaridad, integridad, y responsabilidad eran las primeras. Piper, catedrático de Harvard describe que en los currículos gerenciales el énfasis está en “cuantificación, modelos formales y formulas, y se minimiza la aplicación de juicios y el debate sobre valores…los estudiantes asumen que no tiene importancia”.
Una experimentada profesora explica en el Financial Times (Gentile, 13/9/10) que el ambiente que se crea hace que: “la manera de demostrar que un alumno es listo es argumentar que la competencia en el mercado no permite una moralidad personal, y está mal comportarse de ese modo egoísta poniendo la conciencia de uno sobre el bien de la empresa y sus accionistas”.
Hay una gran reacción en marcha en las mismas escuelas. La Presidenta de la Universidad de Harvard Drew Faust, rompió la tradición por la que los Decanos de su famosa escuela de negocios eran profesores de economía o finanzas, y nombró recientemente nuevo decano a Nithin Nhoria profesor de liderazgo y ética, conocido por su pensamiento crítico, y su énfasis en lo ético. El nuevo decano explica que “la crisis ha conmocionado la confianza de la sociedad en las empresas y también en la educación gerencial”.
Faust explicitó con claridad su mensaje de cambio: “…los estudiantes están muy preocupados acerca de la imagen de las empresas y sus lugar en la vida americana y en el mundo”.
Otras reconocidas universidades se hallan en la misma dirección. El Decano de la Escuela de Southern University, Ellis plantea “hemos enseñado a nuestros estudiantes a buscar grietas en la economía y los hemos preparado para explotarlas”.
Cabrera, Presidente de la Thunderbird, alerta “Algo grande ha fallado. No podemos mirar para otro lado y decir es no es nuestra falta, cuando hay una sistemática y tan extendida falla de liderazgo”.
Para La nueva decana de Kellogg, Blount, el cambio es una necesidad “Estamos llegando a un tiempo crítico para la educación de negocios”. Enfatiza enseñar ética y responsabilidad social.
El autor de “Felicidad en el trabajo” Rao, señala metas muy concretas: “Demasiadas de nuestra escuelas de negocios no son instituciones educativas, sino de adoctrinamiento.
Necesitamos más cursos que hagan pensar profundamente a los participantes sobre sus valores, su rol en la sociedad, y como intentan cumplirlo”.
El debate es de gran relevancia para América Latina donde hay un clamor de la ciudadanía por ética en todos los campos, y son estimulantes iniciativas renovadoras de diversas Universidades e instituciones empresariales de la región y la creación de la RED de la Red de Universidades Iberoamericanas por la Responsabilidad social empresarial integrada por 230 Universidades de 21 países (con sede en la FCE de la UBA, y apoyada por el PNUD, y la AECID).
Los vacíos éticos en las políticas públicas, la cultura corporativa amoral, y las marcadas deficiencias en la formación éticas de los gerentes, causaron daños profundos a vastos sectores del planeta.
Contar con un “trabajo decente” el gran derecho que debería asistir a todo ser humano como lo plantea la OIT se ha transformado para muchos en inalcanzable. La crisis que primero fue
financiera y luego se transformó en económica, se convirtió rápidamente en humanitaria.
Hay un clamor por cambios. Hacia el centro de ellos se plantean junto a grandes planes de reactivación, un rol regulatorio serio, y activo de las políticas públicas, la revisión de la cultura corporativa y una reformulación integral del modelo.

6. La Salida
La crisis económica mundial no es coyuntural u obedece a meros desajustes financieros corregibles como lo suelen plantear los economistas ortodoxos en Argentina y el Continente.
Sus razones son estructurales. Como se ha visto el modelo de conjunto no funciona. No da respuestas, en que más interesa a la gente, el empleo, la inclusión, la salud, la educación. Deja a los ciudadanos a la intemperie, y expulsa a vastos sectores del sistema.
Fue aleccionador el mea culpa de Allan Greenspan. Presidente del Banco Central de USA la Reserva Federal durante 18 años, acérrimo defensor de no regular las hipotecas ni los derivativos, eminencia del modelo.
Fue interpelado por el Congreso americano durante la crisis del 2008 sobre los desastrosos resultados de esas recomendaciones. Contesto: “estoy en estado de estupor.
Creímos que las instituciones financieras se auto regularían para proteger sus intereses y los de los accionistas y no lo hicieron. Todo el edificio intelectual que construimos se ha venido abajo” (The Week, 7/11/08).
Sin embargo, su autocrítica nunca es mencionada por sus discípulos locales. Como si no hubiera existido.
Por otra parte, el modelo, incentiva vacíos éticos de gran magnitud en los comportamientos de actores económicos claves como los altos ejecutivos y otros.
En general escinde la economía de la ética. La economía seria para técnicos profesionalizados, la ética para el mundo del espíritu. No hay lugar en la economía ortodoxa para las ideas de justicia social, responsabilidad social, solidaridad, preocupación por el otro.
Milton Friedman uno de los gurúes neoliberales ataco duramente la idea de responsabilidad social de la empresa privada. La veía como un atropello contra lo que debía ser el único objetivo central de las empresas, maximizar las ganancias de sus propietarios.
La falta de interés por el otro se ha mostrado crudamente en la crisis económica actual.
Una de sus más severas expresiones es el aumento del tiempo de duración del desempleo. Se sabe que ataca gravemente la autoestima, lleva a implosión de la familia, humilla, y mina la salud, y la motivación.
Está subiendo en USA y es actualmente de 10 meses, promedio. Hay 4.5 millones de desempleados que están en esa situación desde hace más de un año. Es el más alto después de la segunda guerra mundial.
Sin embargo, en lugar de empatía, algunas empresas pusieron en sus búsquedas de empleo en Internet o directas la frase de que “candidatos desempleados no serán considerados”. La Oficina de Estadísticas Laborales calcula que los trabajadores sin empleo durante más de 6 meses, solo tienen un 10% de posibilidades de encontrarlos.
También se ha expresado sin ambigüedad en el punto de principio de los fundamentalistas de mercado de que no deben subirse los impuestos a los más ricos.
Elizabeth Warren la autora de la ley de regulación financiera furiosamente atacada en el Congreso por ella lo ha puesto claro “Nadie en este país se ha hecho rico por sí solo. …nosotros los contribuyentes educamos la fuerza de trabajo del sector privado en nuestras escuelas, les proveemos caminos y trenes por donde sus mercaderías son transportadas, y pagamos policías y bomberos para proteger sus oficinas y mansiones…como no les vamos a poder pedir que compartan los sacrificios necesarios” (The Week, 7/10/11).
Enfrentar la crisis requerirá prestar atención a otros modelos de economía que hablan con sus resultados, y trabajar para volver a integrar ética y economía.
Los países escandinavos están entre los 10 primeros puestos de las tablas mundiales de desarrollo humano, progreso tecnológico, equilibrio medio ambiental, y eliminación de la discriminación de género.
En el UNASUR Argentina, Brasil, Uruguay, y otras economías han logrado reducir la pobreza fuertemente, crear empleos en escala, y tener tasas de desempleo menores que las de los países ricos, subir sus presupuestos de salud y educación sustancialmente, poner en marcha programas sin precedentes a nivel internacional por los más desfavorecidos. Entre ellos asignación universal creado por Cristina Kirchner, que cubre a 4 millones de niños pobres, y Bolsa Familia establecido por Lula, que protege a 45 millones de pobres, y continuado ahora por Dilma Rousseff a través de “Brasil sin Miseria”.
Un artículo en la principal página de opinión del New York Times titulado “Tango de la recuperación argentina” (1/9/11) resalta que en los últimos 8 años, en la gestión de gobierno actual, el país creció a un 7.8% anual, el desempleo bajó del 20% en 2002 a menos del 8%, la pobreza se redujo casi a la mitad.
Concluye “la diferencia abismal entre las políticas de austeridad y bajo crecimiento de fines de los 90 y el alto crecimiento favorecido por el gobierno de los 2000 son una prueba de que se puede reactivar la economía”.
En lugar de insistir en más políticas “Consenso de Washington” como las de los 90, el
autor subraya lo opuesto. Frente a los problemas por los que atraviesa la economía
americana sugiere “Washington debería prestar atención” a la experiencia argentina.

RECUADROS

La Generación Perdida
Los jóvenes son uno de los sectores más afectados por la crisis del modelo. La tasa de desocupación de jóvenes de USA es la mayor desde la segunda guerra mundial, y uno de cada cinco esta debajo de la línea de pobreza. El economista de Harvard Freeman dice “serán llamado las generación perdida. Sus carreras no serían las mismas, si hubiéramos evitado este desastre económico”.

Los Muy Ricos
Destaca Moah (New Republic, The Week, 7/10/11)” “El 10% de los contribuyentes fiscales de USA reciben el 50% del ingreso total, y son dueños de dos tercios de la riqueza del país. En las décadas recientes, la distancia entre ricos y pobres se ha convertido en mayor que en cualquier punto previo en la historia. Mientras la tasa fiscal
promedio sobre los más ricos ha caído”.
El Premio Pulitzer Kristof (2/10/11) señala que el 1% más rico tiene más que el 90% de
la población.

Fallas Eticas
Afirmó Angel Gurria, Secretario General de la OECD (que agrupa a los países más ricos): “La crisis económica actual está costando al mundo trillones de dólares, millones de trabajos perdidos, una gran pérdida de confianza en los mercados financieros, y una regresión en nuestros esfuerzos para reducir la pobreza global. Es el resultado de la combinación de severas fallas. La falla en ética corporativa es una de ellas. Una que está en el epicentro de este terremoto financiero y económico”.

 

Fuente: Suplemento Página 12. Envío de REDUNIRSE a Código R

 

Informe Brundtland II-
Panel de Sustentabilidad de la ONU publicó informe de recomendaciones

El lunes 30 de enero se presentó el informe del Panel de Alto Nivel sobre Sustentabilidad Global de las Naciones Unidas. “Gente Resiliente, Planeta Resiliente”. El Panel que elaboró el estudio subrayó la urgencia de salvar al mundo de una crisis económica más grave de la que se vive actualmente adoptando medidas más respetuosas del medio ambiente y los seres humanos. Incluye 56 recomendaciones entre las que destacan la utilización de fondos públicos para impulsar al sector privado hacia una economía sostenible; la elaboración de nuevos indicadores de desarrollo, además del Producto Interno Bruto (PIB); y el otorgamiento de más poder a la mujer.

Además, el documento recomienda el fortalecimiento de la estrategia de la ONU para el desarrollo sustentable y la búsqueda de iniciativas de energía sostenible.

“Los ecosistemas están bajo presión. Las economías se tambalean. El apetito humano por recursos sigue creciendo. Necesitamos un nuevo esquema más sustentable para el futuro, un esquema que refuerce la igualdad y el crecimiento económico mientras protege al planeta. El desarrollo sustentable nos ofrece la mejor opción para cambiar el rumbo”, dijo Ban.

El Panel fue liderado por los presidentes de Sudáfrica, Jacob Zuma, y de Finlandia, Tarja Halonene,

Una de las firmantes de la declaración es Harlem Brundtland, ex primera ministra de Noruega y titular de la Comisión Mundial que en 1986 produjo para Río 92 el informe titulado “Nuestro Futuro Común”, que instaló por primera vez el concepto de “desarrollo sostenible”.

“La escala de inversión, innovación, desarrollo tecnológico y creación de empleos que se requieren para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza está fuera del alcance del sector público”, dice el informe y causó mucho revuelo entre parte de la sociedad civil que observa con recelo el concepto de “economía verde” por estar vinculado a las lógicas del mercado.

La presentación del informe tuvo lugar en el marco de la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana, que inició ayer en la capital etíope.

Resilient People, Resilient Planet

Fuente: ComunicaRSE 1/2/2012

 

Rio+20 pide un marco global para los reportes de sustentabilidad y RSE

El Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, Sha Zukang, anunció este sábado la publicación del primer borrador de recomendaciones, titulado "El futuro que queremos", que servirá de base para las negociaciones de los países en el período previo a la la reunión de Río +20 en Brasil en junio de este año. Contiene avances en seguridad alimentaria, agua, energía, ciudades, empleos verdes, inclusión social, cambio climático, los bosques, biodiversidad, productos químicos, residuos, consumo y producción sostenibles, educación y género. El documento exige un marco global para que las empresas presenten reportes de sustentabilidad.

"El proyecto representa un excelente punto de partida, que da a los Estados la libertad en opciones para las negociaciones", dijo Sha. "Se reafirman muchas áreas prioritarias identificadas en las reuniones preparatorias. Yo creo que el proyecto refleja el estado de los debates intergubernamentales hasta ahora y va a ayudar a los negociadores a avanzar hacia un resultado orientado a la acción en Río".

En el punto 24 del apartado "Marco para la Acción" el documento hace "un llamado para requerir un marco de política global para todas las empresas cotizadas y de gran tamaño para tener en cuenta las cuestiones de sostenibilidad y para integrar la información de sostenibilidad en el ciclo de presentación de informes".

En sus 19 páginas el "borrador cero" se basa en más de 6.000 páginas de observaciones de los Estados miembros, organizaciones internacionales y grupos de la sociedad civil en un proceso abierto, transparente e incluyente que se desarrolló durante un mes.

El proceso de mejorar el borrador inicial se iniciará con un periodo de dos días de ronda de negociaciones en Nueva York entre el 25 y el 27 enero, seguido de cuatro rondas más en marzo, abril, mayo y junio.

El borrador, qué lleva el nombre de la campaña de la ONU para Río +20: “El futuro que queremos”, también propone un marco de tiempo para elaborar un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible que reflejen el tratamiento equilibrado de las dimensiones social, económica y ambiental del desarrollo. Uno de los objetivos, sobre el acceso universal a la energía, se ha propuesto en el proyecto y se espera que sea el ejemplo a seguir para otros objetivos.

Fuente: ComunicaRSE, enero 2012


 

 

Nace la Confederación General de la Sociedad Civil

Se crea con el objetivo de ser una entidad de referencia de las organizaciones sociales e incidir en políticas públicas.
La Federación de Fundaciones Argentinas (FEDEFA), el Foro del Sector Social y el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), trabajan para crear la Confederación General de la Sociedad Civil, una entidad de tercer grado abierto a las federaciones y a aquellos espacios colectivos que en sus diversas formas, estén integrados por organizaciones de la sociedad civil (OSC).

En la Argentina se estima que hay alrededor de 100.000 entidades sin fines de lucro, en las que colaboran alrededor de 2 millones de voluntarios. Estas instituciones, que han tenido un importante crecimiento en los últimos 20 años como respuesta a las necesidades de la comunidad, actúan en virtualmente todas las esferas de interés público como educación, salud, investigación y desarrollo, infraestructura, o medio ambiente, por citar los espacios más conocidos.

La Confederación trabajará para convertirse en un interlocutor y referente para los otros actores sociales como el Estado, el sector productivo y las fuerzas del trabajo. Promoverá el intercambio de información y aprendizajes, el fortalecimiento de las organizaciones y espacios de la sociedad civil, la difusión de las agendas de interés público que impulsan las OSC y generará las condiciones de factibilidad para incidir en las políticas públicas.

“Aspiramos a que la Confederación General de la Sociedad Civil potencie a las federaciones y espacios colectivos miembro y al conjunto de la sociedad civil, convirtiéndose en una entidad de referencia para todos los dirigentes de los diversos sectores y corrientes de pensamiento, ayudando a que las agendas comunes de interés público se visibilicen a nivel masivo, y aportando a la construcción de políticas públicas y sociales en los tres niveles del estado”, sostuvieron los impulsores de la flamante Confederación.

El plan de actividades para el presente año se centra en iniciar los trámites de formalización de la entidad, sumar como miembros a nuevas federaciones y espacios colectivos, coordinar la mesa de trabajo que se ocupa de lograr un mejoramiento en el marco legal y fiscal que rige a las organizaciones de la sociedad civil, editar un documento que de cuenta de aportes concretos de la sociedad civil a los principales ejes de las políticas públicas, y en invitar a que los candidatos de las elecciones de octubre, firmen una carta compromiso en la que reconozcan a las organizaciones de la sociedad civil como interlocutores válidos, y se comprometan a impulsar normativas y medidas que mejoren el marco que regula a las organizaciones del sector social.

Para mayor información, contactar a:
Guillermo Canova (Foro del Sector Social): TE: 15 60 21 29 61 // 4803-6071.
Correo electrónico : gcanova@cudes.org.ar gcanova20@gmail.com

Ludovico Videla (Grupo de Fundaciones y Empresas –GDFE) TE: 156357-0524
Correo electrónico: lvidela@fundacionbyb.org

Nily Povedano (Federación de Fundaciones Argentinas – FEDEFA) TE: (02941) 15580198
Correo electrónico: mail@fedefa.org.ar

Carlos March (Secretaría General Confederación): TE: 154 1718257
Correo Electrónico: carlos.march@avina.net

Fuente: Hacer Comunidad, Julio de 2011

 

¿Qué dicen las consultas públicas sobre reportar la información no financiera de las empresas?  Informe de la Comisión Europea

La Comisión Europea ha publicado recientemente un informe-resumen sobre la consulta pública sobre divulgación de información no financiera (principalmente social, medioambiental, de Derechos Humanos y de desarrollo sostenible), por parte de las empresas que se realizó entre finales de 2010 y principios de 2011.

Esta consulta se llevó a cabo a través de un cuestionario donde participaron los Estados miembros de la Unión Europea (UE), organizaciones e interlocutores sociales a escala internacional y nacional, federaciones empresariales y profesionales, empresas, representantes de de la comunidad académica y ciudadanos de a pie. Para consultar los participantes y sus respuestas hacer clic aquí: http://circa.europa.eu/Public/irc/markt/markt_consultations/library?l=/accounting/non-financial-reporting&vm=detailed&sb=Title)

Respecto a la situación actual sobre las exigencias en reporte de información no financiera, los encuestados estuvieron de acuerdo en que la legislación al respecto difiere significativamente en toda la UE, lo que da lugar a dificultades a la hora de comparar empresas. Para muchos, el actual marco legislativo de la UE carece de transparencia, lo que se traduce en falta de equilibrio y de cohesión en la presentación de informes por parte las empresas, resultando difícil accionistas e inversores hacer una evaluación razonable de la medida en que las empresas tienen en cuenta la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en sus las actividades.

En general, los Estados miembros más exigentes a la hora de reportar sobre aspectos no financieros no informan de que tales exigencias implican una carga administrativa excesiva. La mayoría de los encuestados también destacó que los costos potenciales de recopilar y publicar información no financiera podrían ser considerados como inversiones necesarias para construir capacidades que son necesarias para gestionar adecuadamente la empresa en general, lo que lleva a una mejor actuación a largo plazo.

En relación a posibles innovaciones aplicables a las formas de reporte sobre información no financiera, la mayoría de los participantes propone que éstas deberían de basarse en marcos ya desarrollados a nivel internacional en lugar de elaborar nuevas normas y principios. Otra cosa que se destacó mucho fue el intercambio de mejores prácticas y la necesidad de incentivos para que las empresas informen sobre cuestiones no financieras. El principio de “cumplir o explicar” podría ser una forma adecuada de proceder, pues permite una cierto margen de flexibilidad.

Una gran mayoría de los colaboradores mostraron su apoyo a la presentación de informes integrados, aunque para muchas de las partes interesadas esta cuestión ha de estudiarse con detenimiento, sobre todo cómo llegar a una forma de presentación de los informes integrados sin aumentar excesivamente la carga administrativa de las empresas.

Como asuntos prioritarios, la mayoría de los encuestados indicaron que es necesario que las empresas informen sobre los siguientes aspectos:

-Si tienen una política de RSE, y si es así, cómo se aplica.
-Los principales riesgos y oportunidades de negocio derivados de los problemas sociales y ambientales y cómo se tienen en cuenta en la estrategia de la compañía.
-Cuestiones específicas como engagement laboral, reputación o satisfacción del consumidor.

Los encuestados consideraron que podría ser de valor el informar sobre aspectos no financieros partiendo de la referencia de estándares y principios generales como los establecidos por Global Reporting Initiative, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, las Directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y la ISO 26000, etc.

En cuanto a la cuestión de si los requerimientos a las empresas deberían de ser ampliados y/o reforzados, la mayoría de los encuestados reconoció que esto habría de darse en función del tamaño de la empresa, mostrándose muchos de ellos a favor de excluir a las pequeñas empresas del cumplimiento de requisitos obligatorios. El hecho de si una empresa cotiza en los mercados financieros no se consideró de gran relevancia.

Fuente: Publicado por Telefónica

 

El vínculo entre RSE y competitividad, nuevo RSEARCH de Forética.

La nueva entrega analiza la importancia para las organizaciones de dar respuesta a los retos de la sostenibilidad y profundiza en la relación entre RSE y competitividad desde una perspectiva cuantitativa.
Forética lanza al público la cuarta entrega de su RSEARCH, la publicación digital de tendencias y actualidad en Responsabilidad Social en la que aborda periódicamente los aspectos más avanzados del debate de la RSE bajo un enfoque técnico y divulgativo.

Esta nueva edición dedica un artículo en profundidad a evaluar cómo la Responsabilidad Social Empresarial puede convertirse en un factor clave para la competitividad empresarial. La investigación destaca la necesidad para las organizaciones de dar respuesta a los nuevos retos económicos, sociales y ambientales fruto de un entorno cada vez más global e interrelacionado.

El documento estudia, en palabras de los autores, “cómo la RSE puede potenciar las palancas de creación de valor, facilitando la evolución desde la obsesión por ganar cuota de mercado hacia la rápida respuesta a las necesidades de los grupos de interés, poniendo a prueba los modelos de gestión tradicionales, incuestionados hasta la fecha”.
... El objetivo es aportar datos empíricos que permitan dar respuesta a ciertas cuestiones: ¿Las empresas sostenibles generan más valor que las que aún no han avanzado en esta dirección? ¿Son más eficientes? ¿Suponen una inversión de menor riesgo?
Para ello, se han tomado como referencia las 19 empresas calificadas como líderes de acuerdo con el índice Dow Jones Sustainability World, realizando un análisis comparativo con los datos de sus respectivos sectores.

El estudio revela que la mayoría de estas empresas alcanza un comportamiento financiero superior a sus competidores, consiguiendo mejores niveles de valoración y rentabilidad, al gozar de una capacidad extra para la creación de valor que en última instancia se refleja en su valor bursátil.

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Más información en www.foretica.org

Fuente: Forética
en itálica conceptos del IARSE

 

Otro nuevo libro sobre Responsabilidad Social de la Empresa

La Responsabilidad Social de la Empresa en América Latina: Manual de Gestión, Antonio Vives y Estrella Peinado-Vara, Compiladores

El motivo que impulsa esta publicación es la necesidad de agrupar el conocimiento acumulado sobre la RSE, pero a la vez disperso, en un solo texto y que además esté referido a la realidad de las empresas que operan en América Latina.
Con éste propósito, destacados académicos, ejecutivos, consultores y expertos en el tema han escrito 23 capítulos que cubren los principales conocimientos que los profesionales deben tener sobre el tema. Son 14 autores, de 9 nacionalidades de América Latina y España, los que han colaborado en este libro.
Se trata de un libro eminentemente práctico, que incluye un compendio de los diferentes temas que cubre la responsabilidad social de la empresa, a un nivel que si bien es riguroso, no se detiene en teorías, sino que más bien presenta las lecciones aprendidas de las mejores prácticas de las empresas, teniendo en cuenta la realidad institucional y el desarrollo económico y social de los países de América Latina.

Fuente: Computere, 04 May 2011
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Más información en www.computere.com

 
 

Alianzas Sectoriales para Ciudades más Sustentables

El pasado jueves 2 de junio se llevó a cabo el Seminario Desarrollo Sustentable y RSE 2011, organizado por la Fundación Compromiso.

El tema de esta edición fue el rol de la empresa en la construcción de Ciudades Sustentables. Se debatió el concepto de sustentabilidad y el rol de las empresas en la construcción de las ciudades y promover la convergencia de la Empresa, el Estado y la Sociedad Civil, para la generación de políticas públicas que construyan un desarrollo sustentable con inclusión social. Diálogo por tensión socio-ambiental, la sustentabilidad en la industria forestal y la transmisión de valores a través de las marcas, fueron los ejes temáticos. La crónica de la actividad, exposiciones, material ,etc. desde aquí

 

AVINA lanzó un estudio sobre Responsabilidad Social Empresarial en América Latina.

El 26 de mayo pasado, Fundación AVINA presentó el estudio “En busca de la sostenibilidad: El camino de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en América Latina y la contribución de la Fundación AVINA”, en marco de la VIII Conferencia Interamericana sobre RSE realizada en Asunción, Paraguay.

Dicho estudio trata el avance de la RSE en América Latina, traza una línea de evolución a nivel continental, identificando los principales marcos, las organizaciones que se han destacado en la movilización de empresas, la visión de los principales actores latinoamericanos y los nuevos desafíos del movimiento en su búsqueda por ampliar los impactos sociales y ambientales de las empresas.

La publicación está disponible en archivo pdf      acceso desde la imagen
Más información en www.avinarse.org

 

Obligatoriedad del Reporte de Sostenibilidad: ¿Bajo qué condiciones?

Se acaba de publicar un trabajo sobre el impacto de la obligatoriedad de los informes de sostenibilidad (RSE, RSC. Sustentabilidad, etc.) en la responsabilidad de las empresas. El nexo al documento ha circulado en algunas redes sociales, la mayoría en forma de re-tweet, muy posiblemente sin que ninguna de las partes lo lea. Esto me recuerda lo que decíamos en mi juventud sobre la educación que recibíamos, que consistía en transferir el conocimiento del libro del profesor al libro del alumno, sin pasar por el cerebro de ninguno de los dos. Con la tecnología moderna, lo “re-tuiteamos” y pasa de un ordenador (computador) a otro.

El estudio es un documento de trabajo, todavía no publicado, de la escuela de negocios de la Universidad de Harvard, The Consequences of Mandatory Corporate Sustainability Reporting, Ionannis Ionanniou y George Sarafeim, www.hbs.edu/research/pdf/11-100.pdf).

A lo mejor alguno de los que lo ha visto ha leído el resumen de unas diez líneas. Si se lee solamente el resumen se llega a la conclusión de que la obligatoriedad del reporte mejora la responsabilidad de las empresas. O sea, ¡!a pasar leyes y regulaciones sobre los informes para mejorar la responsabilidad de las empresas!!. No hace falta leer más. ¡Lo dice Harvard! [1]

Como hemos comentado en muchos otros artículos, no basta con leer el título o leer un resumen. Hay que hacer un análisis crítico si se quiere aprender de la lectura. Algunos lo habrán leído en detalle, pero como supongo que la mayoría no lo ha podido hacer, les ofrezco mi análisis del documento. En efecto, hay mucho más que la simple aseveración citada arriba, en particular sobre las condiciones bajo las cueles esto puede ocurrir y en la diferenciación entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, lo que es el objeto de este artículo.

La principal conclusión del documento se deriva de un análisis estadístico de las percepciones sobre algunas prácticas responsables de las empresas en función de la obligatoriedad de la publicación de informes de sostenibilidad, controlando por el impacto de otras variables como el tamaño del país, intensidad del país en uso del capital y desempleo. Las prácticas analizadas son las percepciones de encuestados sobre la responsabilidad social de los directores, la inversión en capital humano, la supervisión de la gestión por los Consejos o Directorios, desarrollo sostenible, credibilidad del sector empresarial, prácticas éticas y corrupción, todo esto en base a indicadores de percepción a nivel de país.

El hecho de que las variables sean a nivel de percepciones debe destacarse ya que la percepción puede ser afectada por la información que publican las empresas y que diseminan los medios. No obstante los autores alegan que como el estudio cubre varios años, estas percepciones deben reflejarse en la realidad, de lo contario no se mantendrían. Por otra parte la existencia de instituciones y el mercado que [UTF-8?]“controlan†a las empresas les hace pensar que las percepciones reflejan la realidad ya que no pueden ser influenciadas. En el caso de países en vías de desarrollo con una sociedad civil muy subdesarrollada, medios de comunicación poco interesados, con poca información en el mercado sobre las empresas y un sector empresarial poderoso siembra dudas sobre que las percepciones sobre prácticas responsables reflejen la realidad.

El análisis está basado en información sobre 58 países desarrollados y en vías de desarrollo, incluyendo España y los siete más grandes de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela). Es de destacar que en ninguno de los ocho países de Iberoamérica existe obligación de presentar informes de sostenibilidad, ni siquiera para las empresas que cotizan en las bolsas de valores (al momento del estudio). Si la tienen otros países en vías de desarrollo, pero todos ellos con sistemas legales diferentes al nuestro (originario en el derecho romano, que introduce muchos otros problemas, como reconocen los autores).

De allí que también hay dudas sobre la aplicación de las conclusiones del estudio para países en vías de desarrollo como los nuestros. Por otra parte también debemos destacar que con excepción de Brasil y España se publican pocos informes de sostenibilidad en esos países. Y algunos dirán que es porque no es obligatorio. Pero recordemos que lo que estamos analizando es el impacto de la obligatoriedad sobre las prácticas responsables, no sobre la producción de reportes.

La tabla, de los reportes sometidos al GRI, es indicativa, aunque obviamente no representa la totalidad de los reportes publicados en los países.

Pero lo más importante del estudio para nuestros efectos es que cuando se analizan por separado los países desarrollados de los países en vías de desarrollo (algunos de estos sí tienen obligatoriedad de reporte), se concluye que el impacto sobre la responsabilidad empresarial es mucho menor en estos últimos, debido a las deficiencias institucionales en la implementación, supervisión y control de las regulaciones y del bajo nivel de confirmación independiente (assurance) de los informes.

La institucionalidad y la confirmación de los reportes forman parte del mecanismo de transmisión [2] de la obligatoriedad del reporte en mayor responsabilidad empresarial. No basta con la obligatoriedad si el mecanismo de trasmisión no funciona, como es el caso de un gran número de países en vías de desarrollo. De allí que el impacto de la obligatoriedad sería mayor en España que, digamos, en Venezuela (que según el informe es el país de menor institucionalidad en la muestra y que no tiene informes de sostenibilidad en el GRI).

Estos resultados son compatibles con los alcanzados en un estudio que hice sobre el impacto de pertenecer al índice de sostenibilidad en la Bolsa de Valores de Sao Paulo (BM&FBovespa) en el atractivo de las acciones y en las prácticas responsables de las empresas. El mecanismo de transmisión en este caso es el interés del público inversionista y del público en general en empresas responsables. El mecanismo es bastante deficiente todavía, por falta de conocimiento y de información y del subdesarrollo de instituciones de promoción, regulación, seguimiento y control.

No cabe duda que la obligatoriedad del informe llevaría a la publicación de más reportes, pero de allí a que ello conduzca a mas prácticas responsables dependería del mecanismo de trasmisión. Al parecer, si nadie supervisa ni verifica, hay mucho menos interés en ser responsable (conclusión que sacamos de la observación en la vida cotidiana, ahora confirmada de manera estadística para las empresas).

La obligatoriedad de la publicación de informes de sostenibilidad no lleva, automáticamente a mejoras en las prácticas responsables. El entorno debe ser conducente para que ello ocurra y en América Latina estamos muy lejos.

La conclusión que se puede sacar del documento es que la obligatoriedad de la publicación de informes de sostenibilidad no puede ni debe ser un hecho aislado, debe formar parte de una estrategia nacional de promoción de prácticas empresariales responsables con un conjunto de regulaciones e instituciones que respalden y complementen el proceso.

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Referencias
[1] Pasó muy poco tiempo antes de que saliera este titular. El boletín semanal de ComunicaRSE del 4 de mayo se titula: "Harvard recomienda reportes de RSE obligatorios". La Universidad de Harvard no ha opinado y el documento es solo un documento de trabajo. Como vemos en este análisis el estudio está lleno de condicionantes, pero titulares engañosos continúan a la orden del día.

[2] Para más detalles del "mecanismo de trasmisión" ver el Capítulo 10: La responsabilidad como factor de competitividad de la empresa, en Antonio Vives y Estrella Peinado-Vara, compiladores, Responsabilidad Social de la Empresa en América Latina: Manual de Gestión, Banco Interamericano de Desarrollo, 2011, Washington.

Fuente: Newsletter "Mirada critica a la Responsabilidad Social de la Empresa en Iberoamérica" 8 Mayo de 2011

 

 

Impulsan la creación de un único índice global de sustentabilidad

Diversas organizaciones vinculadas con grupos de inversión y sustentabilidad han lanzado la “Global Initiative for Sustainability Ratings”, una alianza que busca crear y llevar a la adopción generalizada de una norma única para la valoración del rendimiento sostenible de las empresas. Promovida inicialmente por Coalition for Environmentally Responsible Economies (CERES) y Tellus, hasta el momento ha recibido el apoyo de Bloomberg, Calvert y TIAA-CREF. El proceso será el mismo que lideró CERES cuando impulsó el Global Reporting Initiative (GRI).

Mindy Lubber, presidente de CERES, hace tiempo se viene alertando sobre que la proliferación de sistemas de calificaciones ha dado lugar a enfoques incoherentes y opacos y, en algunos casos, han traído conflictos de interés entre los evaluadores y las empresas calificadas.

Tanta cantidad de índices ha desatado un fenómeno que se conoce bajo el nombre de “fatiga de la encuesta” entre las empresas que deben responder a todas las solicitudes de información por parte de evaluadores múltiples.

Estas condiciones han llevado a algunas empresas a poder elegir los resultados más favorables y esquivar las valoraciones menos favorables. Se ha dado, incluso, la paradoja de empresas que al mismo tiempo que eran expulsadas de un índice, eran aceptadas en otro.

El objetivo que se plantea esta coalición es la creación de un marco único independiente y no comercial que se base en las fortalezas del sistema actual y corrija sus deficiencias.

Aspira a que el Global Initiative for Sustainability Ratings (GISR) se incluya en los requisitos de cotización de los mercados bursátiles, en los mandatos de divulgación de la regulación de valores, en las relaciones contractuales entre propietarios y gestores de activos, y en los programas de compras del sector público.

El GISR se generará en dos fases, cada una con una convocatoria a un amplio grupo de interesados. La primera será evaluar la calidad de los programas de calificación en sustentabilidad, tanto desde el punto de vista del proceso como del contenido. A continuación, el grupo diseñará un marco de mejores prácticas en calificaciones que sirva como referencia para los evaluadores y los usuarios de las valoraciones.

Luego creará un Consejo de Administración para que el GISR se convierta en una organización independiente, sin fines de lucro y global.

CERES tiene una historia exitosa en esto de generar iniciativas globales que unifiquen criterios en materia de RSE, pues fue, junto al PNUMA, la impulsora nada menos que del Global Reporting Initiative (GRI)en 1997. El proceso de este nuevo sistema de calificación seguirá el ejemplo del que se utilizó para generar el GRI.

Fuente: ComunicaRSE Junio 2011

 

 

Indicadores de RSE: ¿Qué se viene?

El pasado 30 de mayo cerró el período de consulta abierto por el Instituto ETHOS para la primera versión preliminar de los INDICADORES ETHOS DE RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIA 3era Generación.

Esta fue una de las etapas de un proceso participativo iniciado en el 2010 que concluirá en octubre de 2012. Recogerá la experiencia de ETHOS en indicadores a lo largo de los años (la primera versión de indicadores de RSE data de 2002) y la del PLARSE -programa del cual participamos junto a organizaciones pares de siete países más de Latinoamérica (1)- para construir a través de un espacio multistakeholder y de aprendizaje lo que ha dado en llamarse la 3era Generación de los INDICADORES ETHOS/PLARSE. Este proceso asegurará su institucionalización, el fortalecimiento de su carácter didáctico el aprovechamiento de su uso como herramienta de gestión para el diagnóstico y la planificación de la RSE.

La iniciativa busca, de acuerdo con ETHOS:

“transformar los indicadores a la luz de la Norma de Responsabilidad Social ISO 26000;
integrarlos a las Directrices de los Reportes de Sustentabilidad GRI usando la misma terminología y parámetros semejantes para el relevamiento de información;
actualizarlos en relación a cuestiones relevantes a los debates de responsabilidad social incorporando aprendizajes y mayor claridad conceptual entre RSE y Sustentabilidad;
perfeccionar el sistema on-line para diagnóstico;
consolidar su uso para la cadena de valor y perfeccionarlos como herramienta de uso común por los países de América Latina en el ámbito del Programa Latinoamericano de Responsabilidad Social Empresaria (PLARSE)”.

La gran apuesta es que la 3era Generación de los INDICADORES sean una plataforma para las prácticas de gestión a la luz de la norma ISO 26000; completar lagunas con GRI 3 y G3.1 y prepararse para GRI G4. También, que sean una plataforma para abordar un enfoque de gestión multistakeholder dando visibilidad a las partes interesadas y promover a su gestión. En definitiva que promuevan el tránsito hacia una nueva economía, verde, inclusiva y más equitativa.

En la Conferencia Internacional de ETHOS, que tendrá lugar en el mes de agosto, se presentará una versión preliminar, para llegar a la versión final en octubre de 2012. IARSE, en el marco del programa PLARSE, también estará poniendo oportunamente a revisión de sus stakeholders esta herramienta renovada.

Mientras tanto, ¿qué está disponible en la actualidad?

La versión INDICADORES IARSE/ETHOS 2011, se ha revisado y se han establecido las correlaciones existentes entre la herramienta y la ISO 26000, del mismo modo que las que ya estaban establecidas para los Principios de Pacto Global, Metas del Milenio, GRI y Requisitos de la Norma SA 8000.

Es decir, que si hoy ingresa al sistema de auto-calificación on-line existente en la página de Internet del IARSE y completa el formulario, recibirá un informe detallado indicador por indicador sobre los resultados de la gestión de la empresa y la relación de cada indicador con cada una de las iniciativas mencionadas anteriormente.

Por ello es que seguimos alentando a las empresas a que ingresen al sistema y hagan su diagnóstico. Además de averiguar su estado de situación y de realizar un benchmarking con otras empresas del país y de los 7 países de LATAM con los cuales compartimos el mismo parámetro, podrán saber qué están cumpliendo o no de las iniciativas, principios y normas internacionales antes mencionadas, y podrán abocarse en forma más profesional a planificar sus actividades futuras de RSE.
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Alicia Rolando de Serra, Directora de Investigación y Desarrollo IARSE

(1) Programa Latinoamericano de RSE (PLARSE) en www.plarse.org Promovido por ETHOS, FUNDACION AVINA, ICCO Y FORUM EMPRESA. Reúne organizaciones de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Perú y Uruguay. Ya están en operación los INDIADORES ADEC-ETHOS (Paraguay), los INDICADORES CERES-ETHOS de Ecuador, los INDICADORES COBORSE-ETHOS de Bolivia, los INDICADORES PERÚ 2021-ETHOS de Perú y los INDICADORES IARSE-ETHOS de ARGENTNA.

Fuente: IARSE Boletín Nº 201 – 21/06/2011

 



Encuesta sobre implementación del Pacto Mundial de la ONU 2010

La encuesta de implementación del Pacto Mundial que se originó en 2008 es una encuesta online, anual y anónima realizada a participantes del Pacto Mundial de todo el mundo para evaluar la actuación social y medioambiental e identificar tendencias y desarrollos relacionados con temas de sostenibilidad empresarial.

Las más de 6.000 empresas que participan en el Pacto Mundial fueron invitadas a realizar la encuesta de 2010 – disponible en múltiples idiomas – que se organizó en noviembre/diciembre de 2010. La encuesta se gestionó y analizó por un equipo del máster de administración de empresa y candidatos doctorales en la escuela Wharton de la universidad de Pennsylvania.

La encuesta recibió 1.251 respuestas de 103 países – una tasa de respuesta del 20%. La encuesta de 2010 representa por lo general a los participantes base del Pacto Mundial, fundamentalmente según la región y año en que la empresa se unió a la iniciativa. La encuesta de implementación del Pacto Mundial que se originó en 2008 es una encuesta online, anual y anónima realizada a participantes del Pacto Mundial de todo el mundo para evaluar la actuación social y medioambiental e identificar tendencias y desarrollos relacionados con temas de sostenibilidad empresarial.

Las más de 6.000 empresas que participan en el Pacto Mundial fueron invitadas a realizar la encuesta de 2010 – disponible en múltiples idiomas – que se organizó en noviembre/diciembre de 2010. La encuesta se gestionó y analizó por un equipo del máster de administración de empresa y candidatos doctorales en la escuela Wharton de la universidad de Pennsylvania. La encuesta recibió 1.251 respuestas de 103 países – una tasa de respuesta del 20%. La encuesta de 2010 representa por lo general a los participantes base del Pacto Mundial, fundamentalmente según la región y año en que la empresa se unió a la iniciativa.   más info

a la encuesta desde la imagen              Fuente: ComunicaRSE