|
Objetivo 8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
Los Objetivos del Milenio representan una alianza mundial para el desarrollo. El acuerdo deja en claro que la responsabilidad principal de los países pobres es trabajar para alcanzar los primeros siete Objetivos; deben cumplir su parte para garantizar una mayor responsabilidad ante sus ciudadanos y un uso más eficiente de sus recursos. Pero para que los países pobres cumplan los siete primeros objetivos, es absolutamente fundamental que los países más ricos cumplan con su parte del acuerdo (ayuda efectiva, más reducción sostenible de la deuda y reglas de comercio más justas) con anterioridad a 2015.
Ayuda desinteresada y sin condiciones
El gasto para combatir la pobreza en el mundo disminuyó dramáticamente en la mayoría de los países ricos en el decenio de 1990. Pero la ayuda dejó de descender en los últimos años y, de cumplirse nuevos compromisos asumidos, la ayuda extranjera al desarrollo aumentaría aproximadamente 20.000 millones de dólares para 2006.
Lamentablemente, esto sigue estando muy por debajo de los por lo menos 50.000 millones de dólares anuales necesarios en ayuda adicional para alcanzar los Objetivos del Milenio. Los países ricos acordaron hace varias décadas colaborar para aportar el 0,7% de su Ingreso Nacional Bruto (INB) cada año en ayuda, pero hoy sólo cinco países europeos cumplieron el compromiso del 0,7% (Suecia, Noruega, Holanda, Dinamarca y Luxemburgo). Cinco más se comprometieron a alcanzar el 0,7% para una fecha concreta (Irlanda para 2007, Bélgica para 2010, Francia y España para 2012, y Reino Unido para 2013), mientras otros estados miembros de la UE se comprometieron a alcanzar al menos 0,33% en 2006, como paso para cumplir el 0,7%. (Consulte el cuadro 'Últimas proyecciones para 2006' -en inglés- para más información al respecto.) Prestar ayuda de alta calidad y más efectiva es tan importante como el volumen de la ayuda.
En demasiados casos fueron objetivos de estrategia geopolítica los que decidieron la ayuda, en lugar de apuntar específicamente a la reducción de la pobreza, y un monto considerable de la ayuda se diluyó en países no tan pobres y no tan bien gobernados, en ocasiones en beneficio de los exportadores del país donante y de su visibilidad, en lugar de contribuir con la reducción de la pobreza. Para mejorar la eficacia de la ayuda, los donantes deben apuntar a los países pobres, alentar la apropiación de la misma y apoyar las estrategias autóctonas, armonizar los procedimientos de los donantes, desvincular la ayuda de otras condiciones y concentrarla en lograr los Objetivos del Milenio.
***
Más sobre ayuda. Más sobre armonización.
Reglas de comercio más justas
El comercio internacional tiene un tremendo potencial para reducir la pobreza en todo el mundo e impulsar el crecimiento económico. El Banco Mundial calcula que el cese de las barreras comerciales y de los subsidios agrícolas de los países ricos mejorarían el bienestar del mundo en unos 120.000 millones de dólares, y con apenas un 1% de incremento en la participación de los países en desarrollo en las exportaciones mundiales se liberaría a 128 millones de personas de la pobreza. Pero las políticas de comercio vigentes discriminan a los países en desarrollo y obstaculizan la participación de los países pobres en la economía mundial. El 75% de los pobres del mundo (900 millones de personas) viven en zonas rurales y dependen de la agricultura o actividades relacionadas para su sustento, pero los subsidios agrícolas de los países ricos mantienen bajos los precios de manera artificial, lo cual socava los incentivos y las oportunidades de ganancia para los agricultores de los países pobres. Las vacas de Europa reciben dos dólares diarios en subsidios, más que el ingreso de la mitad de la población mundial - y ese es tan sólo un ejemplo. Los países pobres también padecen aranceles elevados y otras barreras para acceder a los mercados de los países ricos, especialmente para los productos y servicios con mucha mano de obra, en los cuales de otra manera tendrían una ventaja comparativa.
Fin de las deudas impagables
Muchos países en desarrollo cargan una deuda tan elevada que sólo el pago de los intereses anuales costaría más que el gasto combinado en salud y educación. Gran parte de esas deudas fueron contraídas hace décadas por regímenes que no contaban con el respaldo de sus ciudadanos o de las autoridades actualmente en el poder. El movimiento Jubilee 2000 tuvo un papel fundamental en generar conciencia en todo el mundo sobre la crisis de la deuda, y presionó a organizaciones internacionales y gobiernos para que perdonen la pesada deuda acumulada por los países en desarrollo. La reducción de la deuda es más efectiva que la ayuda como forma de que los donantes ayuden a los países pobres a alcanzar los Objetivos, ya que brinda financiación más flexible, apunta a los países más necesitados y ofrece apoyo presupuestario que puede aplicarse a las prioridades nacionales, al no estar vinculada a las demandas de los donantes. Mientras los países no hallen los recursos para alcanzar los Objetivos del Milenio sus deudas no serán sostenibles. Los países ricos prometieron hacer más para aliviar la presión financiera sobre los países que luchan por mantenerse a flote, y deben cumplir esa promesa.
Los países ricos deben cumplir los compromisos asumidos para el Objetivo 8, mucho antes de 2015, si es que los países pobres han de tener alguna posibilidad de alcanzar los Objetivos.
¿Qué hace falta para asegurar que tanto los países en desarrollo como los desarrollados cumplan su parte del acuerdo mundial? Tú.
Debemos obligar a los gobiernos del Norte y del Sur a cumplir las promesas del Milenio.
¡Debemos señalarles claramente que nos negamos a perder esta oportunidad histórica para ponerle fin a la pobreza
Objetivo: Más Ayuda
Asuntos claves en cuanto a la ayuda incluyen mejorar tanto su cantidad como su calidad hacia los países en desarrollo. Además es importante liberar la ayuda de restricciones y condiciones y armonizar los procedimientos de la ayuda.
Cantidad de la ayuda
El gasto para luchar contra la pobreza global ha disminuido dramáticamente en la mayoría de los países de la OCDE en los noventas. Esta tendencia al decrecimiento de la ayuda se invirtión con las promesas hechas por los países donantes en la Conferencia de Monterrey del 2002, donde la Unión Europea tuvo un rol de liderazgo.
Los nuevos acuerdos hechos en y desde Monterrey, si se cumplen, elevaría la asistencia internacional para el desarrollo sustancialemente para el 2006; aún así se quedaría corta con respecto a los $50 mil millones adicionales necesarios cada año para poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Los Estados miembros de la Unión Europea estuvieron de acuerdo, hace ya varias décadas, en llevar paulatinamente su ayuda al 0,7% de su PIB.
Aún así, en Monterrey se comprometieron para elevar su ayuda a un promedio del 0,39% del PIB para el 2006 con un calendario para estados individuales miembros con un porcentaje menor al promedio. Cinco países europeos (Suecia, Noruega, Países Bajos, Dinamarca y Luxemburgo) ya sobrepasaron el 0,7% y están en un porcentaje entre el 0,8 y el 1. Otros cinco países se comprometieron a alcanzar el 0,7% en una fecha concreta (Irlanda en el 2007, Bélgica en el 2010, Francia y España en el 2012 y el Reino Unido en el 2013), mientras, otros se pusieron la meta de alcanzar el 0,33% para el 2006 como un paso para llegar posteriormente al 0,7%.
En todo caso, este último grupo de países (Austria, Alemania, Grecia, Italia, Portugal y España) no están incrementando creíblemente sus fondos de ayuda como para alcanzar el 0,33% en 2006.
Inclusive, los estados miembros que se comprometieron con fechas al 0,7% necesitan establecer metas anuales intermedias creíbles para incrementar su ayuda al desarrollo. Sería de ayuda si este grupo, junto con los que ya sobrepasan el 0,7%, presionen a aquellos países que no se han comprometido para que adopten fechas límtes para tener el 0,7% y avanzar a la meta del 2015.
La amable Presidencia de Luxemburgo tiene una credibilidad única y una oportunidad para crear una presión diplomática en reuniones relevantes, incluyendo ECOFIN, para darle seguimiento a estas promesas. El problema es que los países que necesitan arribar al 0,33% en 2006 son algunos de los mismos países que tienen problemas en el incremento del gasto público (dado el pacto de estabilidad). Ayudaría si ECOFIN decide que los gastos en ayuda para el desarrollo inferiores al promedio de la Unión Europea no sean contados en términos del pacto de estabilidad.
Aparte de lo anterior, uno o dos estados miembros están incidiendo en la OCDE DAC para ampliar la definición de ayuda internacional al desarrollo e incluir allí los gastos de entrenamiento militar en países en desarrollo. De hecho, sería en extremo peligroso si estos países avanzan en esta idea. Si logran esto, podría significar que potencialmente países como Estados Unidos o el Reino Unido, que tienen una larga tradición en entranimiento militar en los países en desarrollo, consigan de un plumazo alcanzar el 0,7% sin soltar un solo centavo para la reducción de la pobreza o alcanzar los ODM.
Calidad de la Ayuda
El tema de enviar ayuda de alta calidad y más efectiva es tan importante como el volumen de la misma. Mucha ayuda bilateral de estados miembros de la Unión Europea (como España) y también de la Comisión, en verdad se han dejado llevar por objetivos geopolíticos estratégicos que en realidad no necesitan ayuda concesional externa para alcanzar los objetivos.
Además, a menudo, la ayuda se provee en formas que benefician en realidad a los exportadores del paíse donante y que dan visibilidad y no contribuyen a la reducción de la pobreza. Así, no es una sorpresa que la opinión pública sea escéptica acerca de la efectividad de la ayuda. En muchos países del norte de Europa, los ODM han sido de ayuda para que los gobiernos enlacen los flujos de ayuda con el logro de los objetivos, fortaleciendo un electorado proayuda al cambiar la imagen de la cooperación internacional que se va y apoya regímenes corruptos a la que llega a programas concretos que pueden, por ejemplo, reducir la mortandad infantil o brindar educación primaria.
Para aumentar la efectividad de la ayuda, los donantes deberían priorizar los países pobres, fomentar un incremento de la apropiación, mejorar la coordinación de los donantes, no restringir la ayuda y hacer los ODM el foco de toda la ayuda.
Los donantes deberían canalizar la ayuda para el desarrollo a los países pobres, especialmente al África Subsahariana y el resto de los países en desarrollo y, además de estos, a los países relativamente bien gobernados.
Respetar la apropiació nacional de los países en desarrollo. La ayuda tiene que respaldar estrategias locales y tiene que ser administrada en los países receptores.
Hacer de los Objetivos del Milenio el foco de la ayuda. Esto es deseable para lograr la reorientación de los programas y presupuestos de la ayuda, ambos en los países receptores prioritarios y en los tipos de programas apoyados. En todo caso, permite que los donantes demuestren la efectividad de la ayuda a los y las contribuyentes.
Armonización de los procedimientos de la ayuda
Los donantes necesitan simplificar y armonizar los complejos procedimientos que sobrecargan la capacidad institucional de los países. El impacto de la ayuda externa es, a menudo, debilitado debido a que es distribuida por muchas boutiques de alto costo que se manejan por múltiples y complejos requerimientos. Por estos diferentes procedimientos, países como Tanzania son obligados a escribir más de 2 mil reportes al año so para administrar y justificar el uso de los fondos de ayuda de sus diversos donantes.
Los donantes necesitan armonizar procedimientos entre ellos y con los sistemas de otros países amigos para mejorar la efectividad de la asistencia para el desarrollo. La Declaración de Armonización de Roma -adoptada en Febrero de 2003 por donantes bilaterales, representantes de las instituciones multilaterales y países amigos- pone en la agenda este tema. Aún así, su implementación es floja, especialmente en la Unión Europea.
La OCDE DAC creó un grupo de trabajo en Efectividad de la Ayuda y Prácticas de los Donantes, y el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores decidió establecer, ad hoc, un grupo de trabajo para la acción europea en coordinación y armonización. Se necesita actuar ahora y los estados miembros precisan estar preparados para la implementación a tiempo del Segundo Foro de Alto Nivel en Armonización y Simplificación de la Ayuda en París (Marzo de 2005).
Durante el Comité de Desarrollo, en la primavera de 2004, los y las ministras prometieron "traducir esos acuerdos en claros y específicos en compromisos y agendas y buscar indicadores de desarrollo y metas para monitorear la participación de todas las contrapartes en este esfuerzo de nivel nacional".
Ayuda irrestricta e incondicional
Ayuda con una obtención restringida por parte del país donante, reduce su valor de ayuda en un 25%, estima el Banco Mundial. La ayuda restringida es financieramente costosa para los países receptores, limita opciones de maximizar los recursos, invita a la corrupción, y conlleva los procedimientos más onerosos.
La ayuda debería financiar costos locales periódicos incluyendo apoyo financiero a los presupuestos. Alcanzar los ODM, especialmente en salud o educación, requiere efectivo para financiar salarios de maestros/as y enfermeras/os, y suplementos escolares y médicos básicos, además de otras necesidades. Este tema no se refiere solamente a dar ayuda irrestricta de la Comisión Europea, también se refiere a eliminar esta práctica por los estados europeos individualmente.
La antigua Comisión Europea señaló que la ayuda restricta por parte de los miembros individuales es inconsistente con las directrices del mercado interno y la competencia de la Unión Europea. Esta presidencia y la siguiente pueden ayudar a promover esta acción por las tres comisiones envueltas con respecto a estos estados miembros. Esto provocaría un enorme mejoramiento de la calidad de la ayuda europea.
Los países ricos deberían pronunciarse con respecto al Objetivo 8 -para avanzar antes del 2015-, si no es así los países pobres no tendrán oportunidad de alcanzar los objetivos.
¿Qué hace falta para asegurar que países ricos y pobres mantengan sus compromisos del acuerdo global? Tú.
Tenemos que presionar a los gobiernos del sur y del norte para que cumplan sus acuerdos del milenio. ¡¡¡Tenemos que ser claros en que nos negamos a perder esta oportunidad histórica de acabar con la pobreza!!!
Fuente
http://spanish.millenniumcampaign.org/site/pp.asp?c=8nJBLNNnGhF&b=308780
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo UNCTAD
http://www.unctad.org/Templates/StartPage.asp?intItemID=2068&lang=3
-
Recursos claves del Objetivo 8
En los compromisos de los países ricos:
- Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo - Comité de Asistencia para el Desarrollo (OCDE-CAD)
- Estado de los miembros de la OCDE-CAD
- Conferencia de las Naciones Unidas en Comercio y Desarrollo (UNCTAD)
- Página de los ODM del Banco Mundial
- Organización Mundial del Comercio (OMC)
- Fondo Monetario Internacional (FMI)
En gobernabilidad y reforma: Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR)
En Monitoreo del Progreso de los ODM:
- Análisis presupuestario y los Objetivos del Milenio (Proyecto de Presupuesto Inernacional)(en inglés)
- El Proyecto de Presupuesto Internacional (en inglés)
Sobre Armonización - ¡Objetivo 8: Alerta de Acción!
Armonización de la Ayuda: ¿Por qué una distribución de alta calidad y una ayuda más efectiva son tan importantes como un incremento en el volumen de ayuda?
Los países donantes necesitan pronunciarse sobre sus promesas en el Segundo Foro de Alto Nivel de Armonización en París (28 de Febrero al 2 de Marzo)
Los países donantes necesitan armonizar procedimientos similares y diferentes para mejorar la efectividad de la asistencia para el desarrollo.
¿Por qué es tan importante la Calidad de la Ayuda?
¿Por qué es tan importante la armonización?
¿Cuánto se ha avanzado en la agenda de armonización desde que la Declaración de Roma fue firmada?
¿Qué sigue?
¿Por qué es tan importante la Calidad de la Ayuda?
Gran parte de la discusión sobre la ayuda se enfoca, en la actualidad, en aumentar el volumen de la misma, y los países ricos se responsabilizaron por donar el 0,7% de su Producto Interno Bruto. Pero para alcanzar los Objetivos del Milenio no solo se requiere más ayuda, también una mayor calidad de esta. Además, los temas relacionados con la calidad y efectividad de la ayuda están ganando atención en la agenda de la comunidad internacional para el desarrollo, se han convertido en parte de los compromisos de los países ricos en el Objetivo 8. Mejorar la calidad de la ayuda podría duplicar su valor en términos de avances para lograr los Objetivos del Milenio.
Con mucha frecuencia, la ayuda ha sido dada siguiendo objetivos geopolíticos estratégicos en vez de responder a necesidades de desarrollo. Una considerable cantidad de la ayuda se diluye en países que no son tan pobres y benefician, algunas veces, a los exportadores del país donante y a la visibilidad más que contribuir a la reducción de la pobreza. Obviamente, para incrementar la efectividad de la ayuda, los donantes deberían apuntar hacia los países pobres, especialmente África Subsahariana y los países menos desarrollados que necesitan la concesión de recursos externos. Los países donantes también necesitan dar ayuda irrestricta, ya que la que es restricta reduce su valor en un 25%, limita las opciones de maximizar los recursos e invita a la corrupción. Durante décadas, ha habido un amplio consenso en estas dos recomendaciones en la comunidad que trabaja para el desarrollo, aunque aún no han sido implementadas por la mayoría de los países donantes.
Más recientemente, los donantes han admitido la tremenda importancia de incrementar el impacto de la ayuda al ajustarse mejor a las prioridades de desarrollo de los países receptores y al armonizar las políticas y prácticas de los donantes. Los países donantes han reconocido públicamente -al más alto nivel político- la necesidad de cambiar la forma de distribuir la ayuda. Durante el Consenso de Monterrey en 2002, los líderes del mundo se comprometieron a reducir la cargas administrativas de la ayuda en los países receptores, y a apoyar las políticas prioritarias que deciden los propios países en desarrollo. En la Declaración de Roma (2003), donantes bilaterales y agencias multilaterales asumieron el compromiso de hacer algo por mejorar la administración y la efectividad de la ayuda de base por medio de la simplificación y armonización de los complejos procedimientos que sobrecargan la capacidad institucioanal de los países pobres.
En el 2004, durante la reunión de la Comisión de Desarrollo, la comunidad internacional
"concordó armonizar y ajustar su apoyo a las propias estrategias de desarrollo de los países, agreed to harmonize and align their support behind country-owned development strategies, reducir el uso de la condicionalidad, focalizarse más en los resultados, y utilizar los sistemas de los países cuando éstos sean apropiados. Se comprometieron a utilizar el Segundo Foro de Alto Nivel en Armonización en París [del 28 de febrero al 2 de marzo] para traducir esos acuerdos en compromisos claros y específicos con calendarios y formular indicadores y metas para monitorear la participación de todas las contrapartes en
este esfuerzo a nivel nacional."
Conozca más sobre Armonización
¿Por qué es tan importante la Calidad de la Ayuda?
¿Por qué es tan importante la armonización?
¿Cuánto se ha avanzado en la agenda de armonización desde que la Declaración de Roma fue firmada?
¿Qué sigue?
Visite el sitio web de OECD - DACs sobre Armonización de la Ayuda
En vez de trabajar para establecer vastas y consistentes políticas y objetivos nacionales de desarrollo, los oficiales gubernamentales son forzados a agradar a sus donantes mediante la aprobación de proyectos que reflejen el 'entusiasmo' actual de desarrollo de cada donante. Los esfuerzos por implementar separadamente una buena cantidad de proyectos financiados por cooperantes, cada uno con sus propios objetivos específicos y sus estándares de reporte, multiplica el tiempo usado y los esfuerzos hechos más de lo necesario. Es necesario consolidar los proyectos, no obstante, no es adecuado hacerlo a gran escala debido a la competencia que generan las acciones de los diferentes donantes.
Destrucción institucional como resultado de la proliferación de donantes y proyectos en Áfica Subsahariana (1984)
Oxfam llevó a cabo un sondeo de las prácticas de los donantes en 2004 basado en entrevistas anónimas con oficiales gubernamentales encargados de proyectos en 11 países de África, Asia, Oriente Medio y Europa Oriental. El sondeo mostró que en el 52% de los casos, los gobiernos gastaron 'demasiado' o 'excesivo' tiempo haciendo reportes para los donantes; y en el 50% de los casos, ninguna o solo pocas actividades de los donantes calzaba con la planeación financiera de los gobiernos.
¿Qué dicen los oficiales gubernamentales sobre la distribución de la ayuda?*
La complejidad del procedimiento podría extender el plazo del programa en 1 o 2 años.
--oficial gubernamental en África Occidental
Debido al tiempo dedicado a reuniones y misiones, las direcciones generales y regionales suelen estar fuera de sus puestos; esto trastorna el flujo de actividades.
--oficial gubernamental en África Occidental
En Georgia se necesitan 43 tiempos completos del equipo de gobierno para administrar el proceso de reporte a los donantes.
*Tomado del sondeo sobre las prácticas de los donantes en 2004, de Oxfam
De acuerdo con el Reporte de la Cooperación para el Desarrollo de OCED-DAC en 2004,
"La buena práctica no se ha convertido aún en la práctica general. Cuando se mide el compromiso de hacer cambios significativos a las formas en que los donantes administran y distribuyen ayuda a países amigos, el progreso alcanzado no tiene aún suficiente trascendencia en la aplicación de una buena, profunda y sistemática práctica."
[Hay] escasa evidencia de los pasos tomados por los donantes para armonizar actividades fácilmente armonizables, por ejemplo, ejecutando conjuntamente un trabajo de análisis/diagnóstico, racionalizando misiones, minimizando los costos de las transacciones para países amigos al delegar una co-operación, y alineando su planeación con los ciclos presupuestarios del país. Con pocas excepciones, hay un gran desnivel entre los compromisos internacionales hechos por sus líderes y la forma en que estos se han trasladado a la acción en el ámbito nacional.
Reporte de la Cooperación para el Desarrollo de OCED-DAC en 2004
 
|