módulos particulares para Municipios, Cooperativas y Microemprendimientos
con previo diagnóstico para su adaptación a medida.

 



   
datos / antecedentes generales 

Promoción de Casos: Municipaldad de San Miguel, Pcia. Buenos Aires

Articulaciones con: Organismos Públicos, Empresas de gran porte y PyMEs, Organizaciones de la Sociedad Civil, Instituciones Culturales, Educativas-Académicas, Profesionales y Emprendedores, Operadores Comunitarios, Coordinadores de Voluntariado, Acciones Comunidad y Fundaciones Empresarias.

Actualización particular, en adhesión al Año Internacional de la Evaluación
"para determinar la forma más sistemática y objetiva posible, la pertinencia, la eficiencia, la eficacia e impacto de las actividades de la organización en relación con sus objetivos."
... "
Todo buen gerente debe hacer el esfuerzo de mirar hacia adelante y mirar hacia atrás, y determinar los efectos, intencionales o no, de nuestro trabajo." ... "La evaluación no es fácil. Tampoco es popular. Pero es esencial. Hoy es más importante que nunca ", Ban Ki-moon. -info completa desde la imagen-

marco   para las Políticas SocioAmbientales,
las Nuevas Economías y la Planificación Estratégica a 2020 

  Cooperativas y Microemprendimientos  

marco

DA   Determinación
  Autonomía
  R
esponsabilidad
más sobre Cooperativas

Propuestas - Debate - Charlas - Conferencias
para todo tipo de Organizaciones - Interacciones y Alianzas Estratégicas

 

 a n t e c e d e n t e s  - información general

Realizado con subsidio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (2009 y 2010)
por concurso en el Programa de Fortalecimiento a OSC del Ministerio de Desarrollo Social.  

 

 detalles  -imágenes conectadas-

Realizados en la Facultad de Ciencias Económicas, UBA y la Cámara Argentina de Comercio, respectivamente.

Panelistas: Alberto Croce (FUNDSES), Bea Pellizari (RedACTIVOS), Carlos March (AVINA), Fernando Passarelli (Cámara Argentina de Comercio), Heloísa Primavera (RedLASES), Hugo Basile (Nodo Argentina), Jorge Vega Iracelay (Microsoft), Patricia Maccagno (SAyDS), Rafael Kohanoff (INTI, AOTS), Saturnino Herrero Mitjans (ESADE).

  Ejes de Trabajo

Desde "aquí y ahora" para un desarrollo a largo plazo:

  • alternativas interdisciplinarias de dinámicas diferentes y complementarias
     

  • encuadre individual, grupal e institucional.

   

El proyecto PVI se centra en los estándares del Progreso Social, desagregando: Qué se mide - Cómo - Quién lo hace y Para qué.

Entendemos que el escenario social ha cambiado estructuralmente y más allá del debate ideológico en torno al estado de bienestar o de discusiones sobre los objetivos altruistas o egoístas en los juicios de su valoración, nos sentimos involucrados en el cuestionamiento a la medición del progreso actual. Ciframos las expectativas en formas superadoras que nos permitan acordar "codificar" los diversos aspectos de su concepto, funcionalidad y sentido.

El proyecto PVI se relaciona, intencionalmente, con el PBI -Producto Bruto Interno- que, como valor  monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período anual, normalmente, NO contabiliza la producción social originada en los bienes y servicios de gestiones personales, emprendedores y organizaciones sociales: cuyo valor agregado (intangible) es fruto del trabajo informal, voluntario, solidario, doméstico, etc. y genera recursos no materiales, intercambios relacionales, cambios culturales, etc. que inciden en el estado de bienestar colectivo con valor productivo, no remunerado.

              Hacia Río + 20

   

 

   Reformulaciones en la Medición del Progreso

  • Perspectivas de Crisis Humanitaria, El Informe Kliksberg - El economista argentino Bernardo Kliksberg analiza las principales problemáticas del mundo actual a la luz de dos de los capitales más urgentes de la humanidad: la ética y la solidaridad. La exclusión, la reconstrucción del Estado, la idea del capital social, la construcción de una economía con rostro humano, las apuestas por la educación, la responsabilidad en el ambiente empresario, la función social del arte, el cooperativismo y muchos otros temas. Una mirada estadística y positiva para conocer soluciones posibles. Más información en Zona B. Kliksberg 
     

  • Mediciones del Progreso en Economía, Enrique Martinez                                                      más 

  • Índice de Progreso Social, Incontext Avina.
    80 años del PBI, hora de agregar una medida de lo que realmente importa

    Índice Mundial de la Generosidad

  • Índice de Felicidad Nacional Bruta - La Felicidad de las Naciones, Marita Carballo

El Índice de Progreso Social del -Social Progress Imperative- es una medida desagregada del bienestar en tres niveles: la satisfacción de las necesidades básicas para la supervivencia digna; el despliegue de instrumentos eficaces de movilidad social, y la disponibilidad de oportunidades para consolidar un estilo de vida.
Se diferencia de otros índices en que solo mide indicadores de desempeño y no medidas de esfuerzo, pues lo que busca es ofrecer una visión clara del nivel de bienestar en cada nación y no el esfuerzo que se hace para lograrlo.
El Social Progress Imperative por su parte, complementa el Índice con un proceso por medio del cual se difunde la información producida por éste en cada país para que afecte la toma de decisiones a nivel de quienes formulan políticas o estrategias para aumentar el bienestar y la equidad en cada nación. Es este proceso, sustentado en redes de líderes, académicos y medios en cada nación, lo que diferencia la eficacia del Social Progress Imperative para mover el desempeño social en las naciones y en el mundo.
Fuente: Avina.net -Herramientas- (más info desde la imagen)

InCONTEXT es un servicio de difusión de información y conocimiento cuya intención es aportar inteligencia contextual que ayude a tomar mejores decisiones en la definición de estrategias de transformación, que describa marcos conceptuales en materia de inversión social y que ofrezca nuevos enfoques de análisis sobre información y sucesos de impacto regional y global que ocurren en Latinoamérica.
Nota: Desde el 21 de agosto de 2013 recibimos su newsletter semanal, que compartimos desde esta web.

América Latina debe darle prioridad al progreso social, 9 de Abril de 2015
... a pesar de las dificultades económicas.

El Índice de Desarrollo Humano es un proceso por el que una sociedad mejora las condiciones de vida de sus ciudadanos a través de un incremento de los bienes con los que puede cubrir sus necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un entorno en el que se respeten los derechos humanos de todos ellos.

Es la cantidad de opciones que tiene un ser humano en su propio medio, para ser o hacer lo que él desea ser o hacer. A mayor cantidad de opciones mayor desarrollo humano, a menor cantidad de opciones, menor desarrollo humano. El Desarrollo Humano podría definirse también como una forma de medir la calidad de vida del ente humano en el medio en que se desenvuelve, y una variable fundamental para la calificación de un país o región.

El IDH es un indicador elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se basa en un estándar social estadístico compuesto por tres parámetros: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno.

Los parámetros son:
1. Salud: medida según la esperanza de vida al nacer.
2. Educación: medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior, así como los años de duración de la educación obligatoria.
3. Riqueza: medida por el PIB per cápita PPA en dólares internacionales. más

Felicidad Nacional Bruta

La Felicidad Nacional Bruta (FNB) o Felicidad Interna Bruta (FIB) es un indicador que mide la calidad de vida en términos más holísticos y psicológicos que el Producto Interno Bruto (PIB).
El término fue propuesto por Jigme Singye Wangchuck, rey de Bután(1), en 1972, como respuesta a las críticas de la constante pobreza económica de su país. Este concepto se aplicaba a las peculiaridades de la economía de Bután, cuya cultura estaba basada principalmente en el budismo.
Mientras que los modelos económicos convencionales observan el crecimiento económico como objetivo principal, el concepto de FBN se basa en la premisa que el verdadero desarrollo de la sociedad humana se encuentra en la complementación y refuerzo mutuo del desarrollo material y espiritual. Los cuatro pilares de la FBN son: la promoción del desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario, la preservación y promoción de valores culturales, la conservación del medio ambiente y el establecimiento de un buen gobierno.

(1) ¿Y si los indicadores económicos no fueran suficientes para medir el bienestar de una sociedad? Hace 35 años, en un aislado reino del Himalaya, un carismático rey decidió que era más importante la felicidad interior bruta que el producto interior bruto. Hoy, Bután es la democracia más joven del mundo y el exótico campo de pruebas de uno de los debates más interesantes del pensamiento económico global. más

__________________

"La Felicidad de las Naciones", de Marita Carballo
Mar-30-2015 - Reseña de Rosendo Fraga
LA FELICIDAD DE LAS NACIONES: Claves para un mundo mejor
Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2015

La autora es reconocida en la Argentina y en el exterior no sólo por su actividad académica y empresaria, sino también por sus investigaciones en el campo de la sociología.

En este nuevo libro aborda un tema en el cual es pionera: la felicidad. Comienza historiando el desarrollo y vigencia de este concepto en el pensamiento antiguo a partir de Aristóteles, para quien la verdadera felicidad "consiste en hacer el bien". Pero no se limita a Occidente: también señala que en la antigua China la diosa creadora (mitad dragón, mitad mujer y responsable de la creación de los primeros seres humanos), se inserta en un relato sobre la felicidad. En la cosmogonía tomista, durante la Edad Media, la felicidad será también el fin más importante de la vida humana.
Ya en los comienzos del pensamiento iluminista y racionalista, Carballo destaca cómo Jefferson, en la Declaración de la Independencia de los EEUU, explicita el derecho de todos los ciudadanos a buscar la felicidad, utilizando un concepto tomado del filósofo John Locke.
La necesidad de "mensurar" la felicidad surge en Occidente entre los siglos XVIII y XIX, a partir de cientistas británicos como John Stuart Mill y Jeremy Bentham. Fue este último quien, hacia 1870, introdujo la idea de vincular la medición de la felicidad con la capacidad de generar placer o displacer de determinadas situaciones o acciones.

Hacia finales del siglo XX y comienzos del XXI, la idea de felicidad tiene un amplio desarrollo en el ámbito académico y en particular en los EEUU: David Lykken y Auken Tellegen de la Universidad de Minnesota sostuvieron que ella dependía en gran medida de la genética; cuatro años después, Ronald Inglehart de la Universidad de Michigan y el académico alemán Hans-Dieter Klingeman incorporan el concepto "histórico-cultural" para explicar, más que la genética, el tema de la felicidad de las naciones, tema específico que trata Carballo en este libro.
Tanto Inglehart -prologuista de este libro- como Carballo han trabajado en sus investigaciones con la Encuesta Mundial de Valores, un sondeo sistemático de opinión pública realizado en diversos países del mundo periódicamente desde hace tres décadas.
El libro avanza detallando la discusión abierta en el mundo académico entre los conceptos de felicidad y bienestar y sus respectivos niveles. En esta parte, el libro no desdeña incursionar en aspectos no mensurables; es en esta línea de pensamiento que cita la frase de Jean Paul Sartre de que la felicidad en realidad es "amar lo que uno hace".

La traslación del tema de la felicidad a la arena política ha tenido casos relevantes en los últimos años en el mundo occidental. Ello ha sucedido en el Reino Unido, donde durante el gobierno de Tony Blair su asesor Anthony Giddens la propuso como necesaria para la agenda política. Su sucesor, David Cameron, planteaba en su campaña electoral si no había llegado el momento de sacrificar horas de trabajo, aunque ello implicara disminuir la productividad, para poder dedicar más tiempo a la familia o reducir el consumo para proteger más el medio ambiente. En Francia, durante el gobierno de Nicolás Sarkozy, se propuso elaborar un "PBI de la felicidad" para intentar mensurar situaciones generalmente subjetivas que incidían en la felicidad de las personas.
Pienso que la propuesta central del libro está en plantear que las políticas públicas tienen la posibilidad de incidir sobre los niveles de felicidad de los ciudadanos.
Los estudios empíricos realizados por Carballo muestran que si bien se puede ser feliz siendo pobre, en promedio son más felices las naciones con menor nivel de pobreza que aquellas con alto nivel; al mismo tiempo, se puede ser feliz sin ser religioso, pero en promedio son más felices quienes profesan alguna religión que quienes no lo hacen; se puede ser feliz viviendo sólo, pero en promedio son mas felices quienes viven en pareja o en familia. Se trata sólo de ejemplos que pueden extenderse a otras situaciones, también descriptas en este libro.
De acuerdo a ello, es posible que las políticas públicas contribuyan al nivel de felicidad de los ciudadanos de un determinado país o que, por el contrario, no lo hagan. Esta es probablemente la propuesta crucial de este libro, el primero publicado en castellano sobre esta temática y uno de los más importantes en el mundo.
Fuente: Nueva Mayoría

   
Aporte Específico, 2010.

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial, en el marco de la conmemoración de los 200 años de la Revolución de Mayo, realizó un ciclo de reuniones para reflexionar en prospectiva sobre diferentes aspectos vinculados al desarrollo, la producción, la tecnología y su relación con el Estado y la sociedad.

El Ing. Enrique Mario Martínez, Presidente del INTI nos abre un camino cierto y fundamental, a través de los conceptos de su vasta exposición. (acceso online con un click en la imagen)  web  http://www.inti.gob.ar/bicentenario/

"Para terminar este documento que apenas intenta ser una introducción a un tema casi ausente de la política argentina, resumo mi mirada sobre la modificación necesaria al PBI. Si se descarta la ampulosa pretensión de corregirlo para que se convierta en la referencia excluyente del bienestar y si se acepta que hay formas de cuantificar la (in)justicia distributiva y la sustentabilidad, las modificaciones al PBI pueden concentrarse en su objetivo más elemental: medir mejor la actividad económica. Para eso, hace falta agregar a lo hoy medido, dos elementos:

A. Una estimación del valor agregado por el trabajo productivo y de servicios personales, realizado en el hogar o en organizaciones sociales, no remunerado. Aquí es necesario revisar a fondo diversas metodologías propuestas y aplicadas y esencialmente no confundir algunos planos. En efecto, se tratará de medir trabajo que se podría derivar a otras personas con una remuneración. Quedarían excluidas así todas las responsabilidades típicas de un padre o una madre que tienen su origen en el sentido de existencia de una familia, como la supervisión de la educación de los hijos o la contención afectiva, o tantas otras.

B. Un factor de equivalencia entre las prestaciones realizadas por el Estado y por terceros en salud, educación o cualquier otro plano donde hay prestaciones privadas, que valorice las primeras en los mismos términos según se alcance las mismas metas.

Con estos dos ajustes se podría obtener un índice de actividad económica, al que probablemente habría que llamarlo exactamente así, señalando que algo esencial ha cambiado respecto del pbi.
... "   Autor: Enrique Mario Martínez, 10 de marzo de 2010

   
El PBI cumple 80 años,
es hora de agregar una medida de lo que realmente importa

10 de enero
de 2014

nota completa

Michael E. Porter explica que el Índice de Progreso Social intenta capturar un amplio rango de indicadores que definen el bienestar y permiten identificar áreas que requieren mejoras.
Hace 80 años (el 4 de enero de 1934), el producto interno bruto (PIB) fue presentado como la primera medida del ingreso –de la creación de riqueza– de una economía. Desarrollado por el economista Simón Kuznets en un reporte comisionado por el Congreso de Estados Unidos para medir la actividad económica durante la Gran Depresión, el PIB rápidamente se convirtió en una medida ampliamente aceptada de la prosperidad de una nación. El crecimiento del PIB es la forma en que medimos si una nación está mejorando, y el PIB per cápita se ha convertido en la medida mas aceptada del estándar de vida.
Por varias décadas, sin embargo, un creciente número de analistas han empezado a cuestionar si el PIB es una buena medida del desempeño de una nación. Notablemente, como consecuencia de la crisis financiera de 2008, Joseph Stiglitz, Amartya Sen y Jean-Paul Fitoussi presentaron su reporte intitulado “Malmidiendo nuestras vidas”, en el que argumentaban que, “si utilizamos las métricas equivocadas, tomaremos decisiones también equivocadas”.
El mismo Kuznets había advertido que el PIB era un lente limitado por su enfoque económico. Él escribió: “El bienestar de una nación difícilmente puede ser inferido de la medición de su ingreso económico”. Nuestro estándar de vida refleja activos sociales, ambientales y comunales, además de los económicos. La felicidad y la satisfacción dependen de muchos otros factores como la salud, el acceso al conocimiento, la tolerancia y la disponibilidad de oportunidades de crecimiento personal.
El PIB no está equivocado, pero solo mide lo que mide. El conflicto social que resultó en la Primavera Árabe en naciones económicamente prósperas son un síntoma de que las mediciones económicas hoy son insuficientes para evaluar el estado de una nación. Los disturbios y protestas en Brasil, un país con un buen récord de crecimiento en años recientes, indican lo mismo.
Las debilidades del PIB y la necesidad de contar con mejores medidas han sido ampliamente reconocidas. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las Naciones Unidas fue un importante primer paso hace 25 años, pero descansa en un número muy limitado de variables, una de las cuales es el PIB per cápita, y no aporta nada en términos de acceso a recursos y su sostenibilidad. El IDH es una guía incompleta de los retos y oportunidades que enfrentan las sociedades –igual en naciones ricas que en las emergentes– en el siglo XXI.
Fuente: Avina.net -Incontext-