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Responsabilidad
"en" la Empresa |
La guía de contenido, está en el cuadro siguiente
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Consideraciones
Iniciales |
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No existen procesos sin dificultades |
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La RSE, RE o RES está en el centro del debate de los negocios
sustentables, de los mercados actuales.
Que la decisión de adoptarla, el proceso y los resultados,
se generan "en" el interior de la empresa, recoge un consenso
global, sin objeciones fundamentadas.
La "responsabilidad puertas
adentro" de la organización
es otro de los
ejercicios para modificar el foco
que acostumbramos, de esta web.
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Como seres humanos competentes, no podemos evadir la tarea de juzgar
cómo son las cosas y qué se necesita hacer. Nuestro propio sentido
de responsabilidad, debe relacionarse con las consecuencias que nuestro
propio comportamiento puede haber causado ... pero también con las miserias
que vemos a nuestro alrededor y que están asociadas al poder
que tenemos
para ponerles remedio.
Amartya Sen
Nuestra forma de aporte |
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Por qué
Porque se es responsable siempre, sin otra opción.
Y... la RSE implica algunas pautas de ajustes en el contexto laboral.
Para qué
Para
instalar la reflexión en la responsabilidad
particular de quienes
co-desarrollan la RSE y en las proyecciones individuales del "poder hacer"
que tienen
en sí mismos.
Y ... hacer conciente aspectos o circunstancias, que permitan
descomprimir las resistencias involuntarias.
Fundamentos
Poner en práctica una RSE saludable, es una esperanza en acción.
Una acción que hay realizar ahora, no más adelante. Y que debemos
comenzar "en casa" mejorando lo que cada uno puede mejorar.
Necesitamos hombres de negocios fieles a lo más trascendente de la
condición humana, hombres de negocios que honren con su actividad, a los
vínculos humanos. Sergio Sinay
Advertencias
Solicitamos el enfoque conceptual del
contenido, ya que las menciones de marcas o empresas, se han dejado,
al solo efecto de respetar las fuentes originales.
- - -
Esta sección contiene copias textuales de las fuentes de origen.
Podemos no estar de acuerdo, en todos los conceptos vertidos, pero nos
resultan operativos para el debate, la reflexión y la crítica
constructiva. Estamos dispuestos a compartir las diferencias de
interpretaciones o puntos de vista que se nos hagan llegar a través de
nuestro mail de
contacto
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Grilla
de Contenido |
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Dimensión Social de
la Globalización J. Stiglitz
Por una globalización justa.
El papel de la OIT. |
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Stakeholders Management |
Principios Sugeridos |
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R de los Accionistas |
R de los CEOs |
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R de los Gerentes |
R de los Empleados |
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R de
Proveedores y Contratistas |
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R de Anunciantes |
R de la Publicidad |
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R de Área o Dpto. en
función RSE |
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Marketing y Publicidad
Comunicaciones |
Recursos Humanos
Gerencia de Personas |
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Ciudadanía Corporativa |
Mobbing |
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Reputación Corp.
Gobierno Corp. |
Vulnerabilidad Laboral y
Vulnerabilidad Social |
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Otras funciones
responsables: |
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Cómo delegar y seguir
cumpliendo con los objetivos |
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Excusas y Responsabilidad
Social |
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Referencias:
anticipo online -
próximamente |
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Nuestra
interpretación
La amalgama de negocios y sensibilidad es una
necesidad todavía resistida.
Frecuente en la declamación, más latente y subalterna, que real en los
hechos cotidianos.
Quienes trabajamos en y con la RSE, somos testigos de diferentes
proporciones de entusiasmos y dudas, de sentimientos desencontrados por la
convicción o la conveniencia, tras el desafío que consigna la producción
responsable.
Al planificar esta sección, tuvimos claro que
los focos de interés residen en qué es, cómo se hace, por dónde empezar, qué
está haciendo la competencia, cuál es la estrategia más oportuna; qué
riesgos al implementarla o no, al comunicarla o no ...
Y que el trasfondo de peso, está en los montos de inversión y rentabilidad,
en comunión con valores intangibles, que modifican los paradigmas de
los negocios tradicionales. Éstos fueron los emergentes que
distribuimos en las secciones de RSE y Desarrollo Sustentable de la Empresa
y del Medio Ambiente. Por esta razón conectamos fuentes idóneas,
ocupadas y comprometidas en la producción responsable de información y
propuestas.
Entendimos que estaba haciendo falta un
fortalecimiento de la base fundante del proceso RSE.
Está lejos de nuestra intención, instalar una perspectiva "psi" de la
responsabilidad. En todo caso, procuramos abrir una forma inclusiva,
tanto para quien tiene una inclinación espiritual, como para quien
privilegia los intereses materiales, por estilo, perfil u objetivo
profesional. Entendemos que la RSE es un compendio natural y exponente
de ambos. Se expresa y manifiesta en los hechos que trascienden a la
empresa. Estimamos que en la gestación de una RSE saludable,
preguntarnos "de qué hablamos cuando nos referimos a responsabilidad" es una
contribución pendiente.
"No somos responsables sólo
cuando tomamos conciencia de ello ... sólo cuando nos damos cuenta o cuando
decidimos serlo. Somos responsables siempre" dice Sergio Sinay.
La RSE involucra las responsabilidades individuales de todo su
personal (su gente), más las particulares de sus Grupos de Interés.
Para descomprimir este cúmulo de responsabilidades, acaso convenga recordar,
que la empresa dispone de un potencial más que significativo de capacidades
para planificar la co-responsabilidad de los compromisos que se le
han encomendado.
Lo hacemos con más humanidad que
pretensiones. Con el humilde compromiso de compartir lo que conocemos,
lo que podemos, lo que tenemos ... como esperamos estar transmitiendo a lo
largo del contenido de esta web.
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La piedra
El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó
de asiento.
Para los niños, fue un juguete.
Drummond la poetizó.
David mató con ella, a Goliat.
Y Michelangelo le sacó la más bella escultura.
En todos estos casos,
la diferencia no estuvo en la piedra
¡sino en el
hombre!.
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"¿Es de iluso imaginar una sociedad de seres que conviven, comparte, co
crean, se comunican, se reconocen próximos, son exploradores espirituales,
cultivan las diferentes formas del amor? Creo que no es ilusoria, ni
ingenua. Es peligrosa.
Y aquellos para quienes es peligrosa, harán lo
posible para desvirtuar, desalentar, descalificar este propósito. Serán
responsables de eso. Como cada uno de nosotros lo es del modo en que vive." Sergio Sinay |
Parafraseando a
Sinay nos preguntamos
¿Es de iluso imaginar un mercado de consumidores que conviven, comparten, co
crean, se comunican, se reconocen próximos, son exploradores solidarios,
cultivan las diferentes formas de producción responsable? Creo que no es ilusoria, ni
ingenua. Es estratégica.
Y aquellos para quienes es estratégica, harán lo
posible para valorar, alentar, calificar este propósito. Serán
responsables de eso. Como cada uno de nosotros lo es del modo en que vive.
¿Una utopía? ¿Una oportunidad?
Tal vez, como en el caso de la piedra, la diferencia esté
también en ¡el
hombre responsable!. |
Prejuzgamos que quien ha llegado hasta aquí
debe estar preguntándose ¿a dónde quieren llegar con todo esto?
En verdad creemos que cuando "abrimos una puerta desconocida" podemos ver
objetos, sentir curiosidad, miedo o placer
y entonces reaccionamos, de una forma determinada: nos quedamos o nos vamos.
No sabemos qué provoca "abrir" las puertas de este espacio virtual. En
todo caso, podemos intuirlo ...
Son distintos los perfiles de usuarios que
buscan distintos datos e información específica.
Y como dijimos antes, sin intención de ahondar en una "versión psi de la
responsabilidad", quienes estamos involucrados en cualquiera de las
instancias de la RSE, debemos "hacernos cargo" de que: tal como somos y nos
manifestamos en la vida, trascendemos en todos los entornos que
frecuentamos.
A la RSE no le asisten excepciones; claro que tiene pautas de contexto, que
tal vez sí, sea necesario profundizar.
Ya estamos conviviendo con hombres de negocios. La enmienda de
bienestar social económico y ambiental, emerge como una oportunidad para
aquellos que estén dispuestos a ejercer como hombres de negocios,
responsables.
Este propósito es el que desarrollamos en los temas siguientes.

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Responsabilidades de
las diferentes Instituciones en la Globalización, Joseph Stiglitz
Qué es la Dimensión Social de la Globalización
A pesar de los diversos usos del término, en él se cristaliza una idea
fundamental: la de la integración progresiva de las economías y de las
sociedades. Este proceso está impulsado por las nuevas tecnologías, las
nuevas relaciones económicas y las políticas nacionales e internacionales de
una amplia gama de actores, que va desde los gobiernos y las organizaciones
internacionales hasta las empresas, las organizaciones de trabajadores y la
sociedad civil.
En términos muy generales, el proceso de globalización comporta dos
aspectos:
- el primero se refiere a los factores que - como el comercio, las
inversiones, la tecnología, los sistemas de producción transfronterizos y
los flujos de información y comunicación - favorecen el acercamiento entre
las sociedades y los ciudadanos.
- el segundo se refiere a las políticas y las instituciones, como la
liberalización del comercio y del mercado de capitales, las normas
internacionales del trabajo, la defensa del medio ambiente, el
comportamiento de las empresas, los acuerdos sobre derechos de propiedad
intelectual, y otras políticas aplicadas a nivel nacional e internacional
que favorecen la integración de las economías y de los países.
Por lo que se refiere a las políticas, el modelo actual de globalización no
es una tendencia inevitable, sino, al menos en parte, el producto de
opciones en materia de políticas. Mientras que los cambios tecnológicos son
muy a menudo irreversibles, las políticas pueden ser transformadas. Los
progresos tecnológicos también han contribuido a ampliar las opciones que se
nos presentan en el plano de las políticas.
La dimensión social de la globalización se refiere al impacto que este
proceso tiene en la vida y en el trabajo de las personas, así como en sus
familias y sus sociedades. Incluye las preocupaciones y los problemas
relacionados con el impacto de la globalización en el empleo, las
condiciones de trabajo, los ingresos y la protección social. Más allá del
mundo del trabajo, la dimensión social abarca las cuestiones relativas a la
seguridad, la cultura y la identidad, la inclusión o la exclusión social y
la cohesión de las familias y las comunidades.
La globalización aporta nuevas potencialidades para el desarrollo y la
creación de riqueza. Sin embargo, hay puntos de vista y percepciones
divergentes, en especial sobre su impacto económico y social. Estas
divergencias corresponden, en parte, a la diversidad de efectos que la
globalización tiene en los intereses y las oportunidades de los distintos
sectores económicos y sociales. Algunos sostienen que el modelo actual de la
globalización ha agravado los problemas del desempleo, de la desigualdad y
de la pobreza mientras que otros afirman que la globalización ha contribuido
a reducir la incidencia de dichos problemas. Por supuesto, estos problemas
existían antes de la globalización. Pero es evidente que, para que la
globalización sea sostenible tanto en el plano político como en el plano
económico, debe contribuir a resolverlos. Por lo tanto, el objetivo es una
globalización que atienda las necesidades de todas las personas.
Los grandes objetivos:
- determinar las políticas de globalización capaces de reducir la pobreza;
impulsar el crecimiento, el empleo y el desarrollo en economías abiertas; y
ampliar las oportunidades para el trabajo decente;
- determinar las políticas capaces de lograr que la globalización sea más
inclusiva, por medios que sean aceptables y considerados justos por todos,
entre países y dentro de cada país;
- contribuir a que la comunidad internacional introduzca una mayor
coherencia en sus políticas con el fin de avanzar hacia los objetivos
económicos y sociales de la economía global.
*Joseph Stiglitz. Premio Nóbel de Economía en
2001. Miembro de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la
Globalización. Fuente OIT
http://www.ilo.org

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El papel de la OIT.
Por una globalización justa. Informe del Director General sobre la Comisión Mundial sobre la Dimensión de
la Globalización,
Joseph Stiglitz. Premio Nóbel de Economía en 2001
El último informe de la Comisión Mundial
sobre la Dimensión Social de la Globalización, define "Las empresas, tanto
nacionales como transnacionales, contribuyen en gran medida a la dimensión
social de la globalización."
El informe se inicia con una visión general respecto de la manera en que la
OIT puede desarrollar una recomendación fundamental que hace la Comisión: que el trabajo decente se convierta en un objetivo global, y no
únicamente en un objetivo de la OIT. Trata seis
cuestiones políticas de alcance general con miras a una reflexión más
detallada: las políticas nacionales para abordar la globalización; el
trabajo decente en los sistemas globales de producción; la coherencia
política global con miras al crecimiento, la inversión y el empleo; la
construcción de una base socioeconómica mínima; la economía global y el
movimiento transfronterizo de personas, y el fortalecimiento del sistema de
normas internacionales del trabajo. Por último, el informe termina con
algunas reflexiones relativas a la manera en que la OIT podría responder al
llamamiento de la Comisión para mejorar la participación y la rendición de
cuentas del sistema multilateral a través de la movilización del tripartismo
global, y aportar así su contribución plena a la construcción de una
dimensión social para la globalización.
Se encuentra disponible en formato pdf en todos los idiomas
http://www.ilo.org/public/spanish/wcsdg/
La globalización es uno de los asuntos que
más intensamente se debaten en las agendas políticas del presente. Las opiniones frecuentemente se
polarizan según criterios políticos o geográficos. Algunos culpan a la
globalización de agudizar el desempleo y la pobreza, otros opinan que es el
medio de solucionar esos problemas. La atención general y la investigación
se concentran en los mercados y en las ganancias o pérdidas económicas que
reportan, en lugar de concentrarse en los efectos de la globalización en la
vida y el trabajo de las personas, su familia y la sociedad a la que
pertenecen. La falta de consenso dificulta la elaboración de políticas
en el plano nacional e internacional. Como consecuencia del enfoque
inadecuado del aspecto humano de la globalización, no existe una buena
comprensión de las fuerzas que impulsan los cambios ni de la forma en que
las personas reaccionan ante ellas. Sin embargo, esa comprensión es
necesaria para elaborar políticas que constituyan respuestas adecuadas.
Habida cuenta de estos antecedentes, en febrero de 2002, la Organización
Internacional del Trabajo constituyó la Comisión Mundial sobre la Dimensión
Social de la Globalización. Organismo independiente que se propuso lograr
que el debate pasara del enfrentamiento al diálogo y, de esta manera,
preparar las condiciones para la acción.
¿Por qué medios los beneficios de la globalización podrían alcanzar a un
mayor número de personas?
La Comisión exploró métodos nuevos y de acción duradera para combinar
objetivos económicos, sociales y medioambientales con el fin de que la
globalización sea útil para todos. Mediante la utilización de los mejores
conocimientos existentes, al formular sus recomendaciones se basaran en un
amplio consenso de opinión entre los principales actores interesados. El
informe final de la Comisión fue publicado en febrero de 2004.
La Comisión fue financiada principalmente por el presupuesto ordinario de la
OIT, acceso al documento
desde aquí

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Relaciones de calidad con los diversos stakeholders, Alicia Rolando*
"América Latina necesita progresos urgentes en esta dimensión crucial del
desarrollo. Un continente con tanto potencial económico, y al mismo tiempo con
niveles récord de pobreza y desigualdad, requiere altas dosis de RSE. En muchos
países se está transitando sólo por la primera etapa y poco por la segunda.
Progresar rápidamente en este camino en el que América Latina está claramente
atrasada, es fundamental para mejorar la integración social, la equidad y la
competitividad".
Bernardo Kliksberg (1)
Acabamos de volver de Asunción del Paraguay, luego de haber dictado un Curso de
Actualización en RSE en alianza con la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC)
de aquel país. La experiencia -positiva en todo sentido- se suma a las que
venimos realizando en Argentina y en países vecinos con empresarios que han
resuelto incorporar este tema a sus estrategias de negocio; y reaviva
cuestiones fundamentales que nos mueven y nos siguen motivando en nuestro
derrotero institucional.
América Latina (continente de contrastes, de riquezas y exclusiones) tiene mucho
por decir, hacer y mostrar en materia de RSE.
América Latina (continente de contrastes) ha empezado a abrirse al debate y la
reflexión sobre el sentido que cobra la RSE para las empresas en particular,
para los países donde operan y para la construcción de lo público.
América Latina (continente de contrastes) comienza a comprender que la "suerte
de todos" implica tomar en cuenta las corresponsabilidades que nos caben como
actores sociales y/o económicos.
Es bueno tener en cuenta que, cuando desde el Instituto hablamos de RSE, nos
referimos básicamente a una gestión estratégica de la empresa. Hablamos de la
adopción de un marco de referencia que toma en cuenta los impactos de la
actividad económica en la sostenibilidad del conjunto y la calidad de las
relaciones que se establecen con los diferentes públicos de interés -stakeholders-
de una compañía. Aspectos que necesariamente deberían reflejarse en la
formulación de las políticas empresariales, en sus procesos de gestión y
producción, como en la calidad de los bienes y servicios que brindan al mercado.
No estamos hablando de algo simple. El tema es complejo porque implica un cambio
de paradigma y necesita cobrar sentido en función de la realidad de cada país,
de cada sector empresarial y de cada compañía en particular.
No obstante, hay ciertos aspectos generales de importancia para tener en cuenta
a la hora de promover su incorporación por parte de las empresas:
1- Formarse en lo que significa la dimensión del desarrollo sostenible y el
nuevo concepto de RSE, preguntarse su significado e identificar los desafíos que
implican para la gestión específica de cada empresa.
2- Tener en cuenta su integralidad, es decir, la incorporación de todas las
dimensiones que comprende la RSE a los procesos de gestión empresarial. Entender
que no es cuestión de un área específica, sino una gestión transversal a toda la
operación.
3- Tener presente que el proceso es gradual. Que es un camino de excelencia a
seguir, siempre perfectible; un aprendizaje permanente y que, por ello mismo,
implica la generación de más valor y competitividad para las compañías.
4- Comprender que implica una visión de mediano y largo plazo puesta en el éxito
del negocio y de la sustentabilidad de la sociedad que permite su desarrollo y
crecimiento. Transparentando y potenciando las relaciones en un mundo sistémico
y cada vez más interdependiente.
5- Reconocer el valor del liderazgo, de la autoaplicación y de la voluntariedad
de las acciones de RSE, para que una empresa -partiendo del cumplimiento de la
ley- amplíe su frontera de actuación y de influencia con una mirada puesta en la
construcción de capital social. Siempre afirmamos que no hay RSE sin líderes
capaces de transmitir sus valores y su visión a todos los sectores de la
empresa, a cada uno de sus colaboradores y relaciones.
Como afirma Josep M. Lozano (2) en un artículo reciente, lo fundamental es tener
presente que "la RSE se estructura a través de las relaciones de las empresas
con sus stakeholders". El autor explica que "la calidad de la relación con sus stakeholders transparenta, lo que la empresa es y lo que hace en materia de
Responsabilidad Social Empresaria". Afirma también que "la excelencia
empresarial no se concibe a partir del autismo autosuficiente sino a partir de
la construcción de relaciones, contextualizadas socialmente, con los diversos
stakeholders".
Además de recomendar la lectura del excelente artículo de referencia (puede
solicitarlo escribiendo a mail@iarse.org que echa luz sobre éste y otros
importantes aspectos en torno a la sostenibilidad y la Responsabilidad Social
Empresaria, quisiera cerrar esta editorial destacando la riqueza que implica
para las empresas saber identificar sus públicos de interés.
Muchas veces, las empresas terminan descubriendo -a partir de dicho análisis- a
algunos stakeholders que anteriormente no entraban en su consideración, aunque
no por ello dejan de influenciar o ser influenciados por el negocio. Asimismo,
considerar y describir el tipo y calidad de las relaciones que se establecen
permite tomar en consideración tanto riesgos como oportunidades; y abrir
instancias de diálogo entre la empresa y sus públicos que redundan en nuevas
oportunidades de generar valor para ambos y minimizar riesgos e impactos
negativos.
Por último, las compañías también descubren que, cuando se banalizan o no se
presta atención a estos aspectos, a la larga o a la corta se está asumiendo un
riesgo mucho mayor: por descuido u omisión se está atentando contra el propio
prestigio e imagen institucional.
*Alicia Rolando de Serra ,
Directora de Investigación y Desarrollo del
IARSE - arolando@iarse.org
(1) Coordinador General de la Iniciativa Interamericana de Capital Social Ética
y Desarrollo del BID.
(2) Papeles de Economía Española Nº 108 2006 - ISSN 0210 9107 - Responsabilidad
Social Corporativa.
Fuente IARSE.org

Principios del Stakeholder
Management
Los directivos deberían:
1- Reconocer y supervisar activamente las preocupaciones de los stakeholders
legítimos, y tomar en consideración sus intereses de manera adecuada en la toma
de decisiones y en las operaciones.
2- Escuchar a los stakeholders y comunicarse abiertamente con ellos, sobre sus
respectivas preocupaciones y contribuciones, así como sobre los riesgos que
asumen a causa de su implicación con las empresas.
3- Adoptar procesos y modos de actuación sensibles a las preocupaciones y las
capacidades de cada stakeholder.
4- Reconocer la interdependencia de los esfuerzos y recompensas entre los
stakeholders, e intentar alcanzar una distribución justa de los beneficios y de
las cargas de la actividad empresarial, teniendo en cuenta sus riesgos y
vulnerabilidades respectivos.
5- Trabajar en cooperación con otras entidades, tanto públicas como privadas,
para garantizar que se minimicen -y cuando no puedan evitarse, se compensen
adecuadamente- los riesgos y daños que se deriven de las actividades
empresariales.
6- Evitar por completo las actividades que puedan comprometer derechos humanos
inalienables (por ejemplo, el derecho a la vida) o que puedan dar lugar a
riesgos que, si se comprenden claramente, serían manifiestamente inaceptables
para los stakeholders implicados.
7- Reconocer los conflictos potenciales entre: a) su propio rol como
stakeholders corporativos, y b) sus responsabilidades legales y morales para los
intereses de los stakeholders, y deberían abordar dichos conflictos mediante la
comunicación abierta, la difusión de la información adecuada y los sistemas de
incentivos y cuando fuera necesario, mediante la revisión de terceros.
Fuente: Business Ethics Quarterly

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Responsabilidad Social
de los Accionistas por Guillermo Caro
Director de Ogilvy Social Latina
Hablamos de rentabilidad y ahora de solidaridad simultáneamente. La
solidaridad está en que se trata de apoyar a los más desfavorecidos de la
sociedad. Se habla de numerosas posibilidades de actuación. Desde las
tradicionales donaciones, el esponsoreo o la creación de fundaciones
empresariales, las relacionadas con sus productos (Marketing con Causa), las
apoyadas en los empleados y los programas corporativos.
Se ha hablado y teorizado bastante sobe la Responsabilidad Social de la
Empresa o del Consumidor Socialmente Responsable pero no se habla de la
Responsabilidad Social de los Accionistas.
La responsabilidad social de la empresa debe pasar de ser el área de buenas
acciones a interactuar en áreas como la de relación con los inversores y
accionistas. Deberían a valorarse las empresas teniendo en cuenta su
comportamiento no sólo económico sino también medio ambiental y social. Esto
aumentará su volumen de contratación y, por tanto, su valoración.
Deberíamos generar un alto grado
de conciencia en el grupo de los Accionistas. Es nuestro deber ahora
despertar en ellos la necesidad de sentirse actores participes del destino
de nuestra comunidad. Deben saber que no se resuelven los problemas
ocasionados por una empresa con una gacetilla que cuenta la buena acción de
una donación o con incluir en sus balances de fin de año alguna acción
social. Sino que deberíamos apuntar a la cultura de la RSA. Es decir "mis
acciones si no están puestas en una empresa que no ejerce la real RSE tarde
o temprano perderá valor".
Es esto posible? Es esta la estrategia. No lo se. Pero los invito a abrir
otro escenario. El de concienciar a los accionistas a ejercer presión sobre
aquellas empresas que todavía no ejercen una responsabilidad social. De
hecho en muchos casos muchas soluciones están indirectamente o directamente
en sus manos.
Me imagino en algunos años en las secciones de Información para Accionistas
e Inversores de una empresa los argumentos más consistentes para motivar a
un accionista en seguir apostando en esa empresa. Ya que en definitiva el
Accionista debe entender que tarde o temprano (karma is Boomerang) la
irresponsabilidad de la empresa de la que él es accionista lo va a afectar o
lo está afectando a él y a su comunidad. O acaso no respiramos el mismo aire
o bebemos de la misma agua.
Ah! Tal vez consuma agua mineral pero el aire por ahora no se vende en los
kioscos.
Fuente: ComunicaRSE - Noviembre de 2004

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La Responsabilidad
Social de los Anunciantes
El 7 de Julio se festejó el Día del Anunciante y Luis María Castro, presidente
de la Cámara Argentina de Anunciantes y CEO de Unilever Argentina, repasó los
principales desafíos que enfrentarán los anunciantes en el 2005. El principal
reto consiste en generar un marco de responsabilidad social para anunciantes.
La instauración del 7 de Julio como el día del anunciante tuvo lugar el año
pasado y coincidió con el 45° aniversario de la Cámara Argentina de Anunciantes.
En su discurso y en posteriores declaraciones realizadas al Diario La Nación,
Luis María Castro precisó cuáles son los cinco desafíos institucionales que,
según la CAA, los anunciantes deberán afrontar.
En primer lugar, deben continuar defendiendo y promoviendo las comunicaciones
publicitarias socialmente responsables y poder así fortalecer la autorregulación
en sus tres pilares: anunciantes, agencias y medios. Con este fin 29 anunciantes
firmaron un compromiso para pautar, en horarios de protección al menor,
programas que estén en armonía con el Código de Autorregulación Publicitaria.
En segundo lugar, los anunciantes deben facilitar la existencia de una oferta
transparente en el mercado de los medios. Esto se logra presentando al
consumidor sus ventajas competitivas y ofreciéndole así la posibilidad de
seleccionar entre los mejores.
También serán responsables de liderar la investigación y el desarrollo en
materia de comunicaciones publicitarias. Por otra parte, recae sobre los
anunciantes la tarea de fomentar el intercambio de conocimientos y buena
práctica de negocios.
Por último, es un desafío no menor el de promover la defensa de la libertad de
expresión comercial. El anunciante, a través de su rol en la sociedad, es uno de
los factores que hacen a la existencia de la diversidad de medios de
comunicación, garantizando el ejercicio del derecho a la libertad de expresión.
ComunicaRSE, Julio de 2005

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Hoy, el valor de una empresa se mide por sus
recursos humanos
El personal marca la diferencia en el medio. Aseguran que en las
organizaciones crecieron mucho las de operaciones, de comerciales,
logísticas, de mantenimiento.
La estrategia
Bellora dejó en claro que hoy el verdadero valor y la verdadera
diferenciación de una empresa se logra a través de la gente. “Aquellas
organizaciones que tienen una cultura y un capital humano muy alineado a la
estrategia y a los objetivos de negocios, consiguen diferenciarse del resto
porque establecen un parámetro muy difícil de copiar. Se puede imitar una
metodología, se puede copiar o comprar la misma máquina que tiene mi
competidor, pero no se puede igualar la cultura, el conocimiento que tiene
la gente, o la capacidad de trabajar en equipo”, apuntó.
Los recursos humanos son los que definen el verdadero valor de una empresa
por estos días. Así lo afirma la especialista en Recursos Humanos (RRHH)
Carolina Bellora, gerente senior de la consultora Symnetic, quien brindó una
charla en Tucumán sobre “Cómo definir una estrategia de capital humano” y
“cómo definir indicadores o métricas que me permitan medir la gestión”.
Bellora, especializada en estrategia general de las organizaciones, disertó
en el marco del “Programa executive en recursos humanos”, que lleva a cabo
la Fundación del Tucumán.
“Tradicionalmente, el área de Recursos Humanos en las organizaciones ha
quedado un poco relegada en términos de profesionalización, mientras que
avanzaron mucho áreas como las de operaciones, de comerciales, logísticas,
de mantenimiento, etcétera”, explicó Bellora. “Los sectores de Recursos
Humanos, de Sistemas, de Administración y Finanzas, de Compras, van
esperando para ver que hace el negocio y tratando de acompañar la mejor
manera posible”, recalcó. Según la experta, hoy la tendencia es pensar a
estas áreas de soporte como áreas también generadoras de valor. “Una empresa
que no valoriza su sector de RRHH pierde la posibilidad de generar ventajas
competitivas desde una visión de especialización. Si no incorporamos a la
ecuación la gestión adecuada del capital humano, cada vez será más difícil
diferenciarse en el mercado”, indicó.
Hizo hincapié en que, en los 70, las empresas se diferenciaban por las
maquinarias que usaban, por las metodologías y por los procesos que
empleaban. “Hoy es muy difícil diferenciarse porque se puede hacer mejor un
producto o porque puede disminuir un poco más los costos”, destacó. Recordó
que, en los 80, el valor de una empresa en el mercado se calculaba tomando
las acciones emitidas y se las multiplicaba por el valor de la acción. “Y si
uno tomaba el valor de esa empresa y calculaba cuánto correspondía a capital
tangible, ese valor se acercaba al 80%. O sea que el valor de una empresa en
el mercado era el valor de sus sillones, de la mesa, de la maquinarias,
etcétera”, indicó. Sostuvo que actualmente evolucionó este procedimiento.
“El valor de una empresa se puede explicar por los activos tangibles, o sea
por lo que toco, sólo en un 20%. Hay un 80% de valor que no sabemos de dónde
viene, no está en los estados contables, que son los intangibles, que tienen
que ver con el capital humano, con la cultura, con el trabajo en equipo”,
concluyó Bellora.
Fuente:
www.fundaciondeltucuman.org.ar
22/5/2007 La Gaceta
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