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Responsabilidad "en" la Empresa

La guía de contenido, está en el cuadro siguiente

 Consideraciones Iniciales

  No existen procesos sin dificultades


La RSE, RE o RES
está en el centro del debate de los negocios sustentables, de los mercados actuales. 
Que la decisión de adoptarla, el proceso y los resultados,  se generan "en" el interior de la empresa, recoge un consenso global, sin objeciones fundamentadas.

La "responsabilidad puertas adentro" de la organización es otro de los ejercicios para modificar el foco que acostumbramos, de esta web. 

 

Como seres humanos competentes, no podemos evadir la tarea de juzgar cómo son las cosas y qué se necesita hacer. Nuestro propio sentido de responsabilidad, debe relacionarse con las consecuencias que nuestro propio comportamiento puede haber causado ... pero también con las miserias que vemos a nuestro alrededor y que están asociadas al poder
que tenemos para ponerles remedio.
 Amartya Sen

Nuestra forma de aporte

Por qué
Porque se es responsable siempre, sin otra opción.
Y... la RSE implica algunas pautas de ajustes en el contexto laboral.

Para qué
Para instalar la reflexión en la responsabilidad particular de quienes co-desarrollan la RSE y en las proyecciones individuales del "poder hacer" que tienen en sí mismos.
Y ... hacer conciente aspectos o circunstancias, que permitan descomprimir las resistencias involuntarias.

Fundamentos
Poner en práctica una RSE saludable, es una esperanza en acción.  Una acción que hay realizar ahora, no más adelante.  Y que debemos comenzar "en casa" mejorando lo que cada uno puede mejorar. 

Necesitamos hombres de negocios fieles a lo más trascendente de la condición humana, hombres de negocios que honren con su actividad, a los vínculos humanos. Sergio Sinay

Advertencias
Solicitamos el enfoque conceptual del contenido, ya que las menciones de marcas o empresas, se han dejado, al solo efecto de respetar las fuentes originales.
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Esta sección contiene copias textuales de las fuentes de origen. Podemos no estar de acuerdo, en todos los conceptos vertidos, pero nos resultan operativos para el debate, la reflexión y la crítica constructiva. Estamos dispuestos a compartir las diferencias de interpretaciones o puntos de vista que se nos hagan llegar a través de nuestro mail de
contacto

Grilla de Contenido
  Dimensión Social de la Globalización J. Stiglitz
Por una globalización justa. El papel de la OIT.
Stakeholders Management Principios Sugeridos
R de los Accionistas R de los CEOs
R de los Gerentes R de los Empleados
R de Proveedores y Contratistas
R de Anunciantes R de la Publicidad
  R de Área o Dpto. en función RSE
  Marketing y Publicidad
Comunicaciones
Recursos Humanos
Gerencia de Personas
  Ciudadanía Corporativa Mobbing
  Reputación Corp.
Gobierno Corp.
Vulnerabilidad Laboral y Vulnerabilidad Social
Otras funciones responsables:
Cómo delegar y seguir cumpliendo con los objetivos
Excusas y Responsabilidad Social
 

   Referencias:
   anticipo online - próximamente



 

 

    Nuestra interpretación

La amalgama de negocios y sensibilidad es una necesidad todavía resistida.
Frecuente en la declamación, más latente y subalterna, que real en los hechos cotidianos.
Quienes trabajamos en y con la RSE, somos testigos de diferentes proporciones de entusiasmos y dudas, de sentimientos desencontrados por la convicción o la conveniencia, tras el desafío que consigna la producción responsable. 

Al planificar esta sección, tuvimos claro que los focos de interés residen en qué es, cómo se hace, por dónde empezar, qué está haciendo la competencia, cuál es la estrategia más oportuna; qué riesgos al implementarla o no, al comunicarla o no ...
Y que el trasfondo de peso, está en los montos de inversión y rentabilidad, en comunión con valores intangibles, que  modifican los paradigmas de los negocios tradicionales.  Éstos fueron los emergentes que distribuimos en las secciones de RSE y Desarrollo Sustentable de la Empresa y del Medio Ambiente.  Por esta razón conectamos fuentes idóneas, ocupadas y comprometidas en la producción responsable de información y propuestas.

Entendimos que estaba haciendo falta un fortalecimiento de la base fundante del proceso RSE.
Está lejos de nuestra intención, instalar una perspectiva "psi" de la responsabilidad.  En todo caso, procuramos abrir una forma inclusiva, tanto para quien tiene una inclinación espiritual, como para quien privilegia los intereses materiales, por estilo, perfil u objetivo profesional.  Entendemos que la RSE es un compendio natural y exponente de ambos.  Se expresa y manifiesta en los hechos que trascienden a la empresa.  Estimamos que en la gestación de una RSE saludable, preguntarnos "de qué hablamos cuando nos referimos a responsabilidad" es una contribución pendiente.

"No somos responsables sólo cuando tomamos conciencia de ello ... sólo cuando nos damos cuenta o cuando decidimos serlo.  Somos responsables siempre" dice Sergio Sinay.  La RSE involucra las responsabilidades individuales de todo su personal (su gente), más las particulares de sus Grupos de Interés.  Para descomprimir este cúmulo de responsabilidades, acaso convenga recordar, que la empresa dispone de un potencial más que significativo de capacidades para planificar la co-responsabilidad de los compromisos que se le han encomendado.

Lo hacemos con más humanidad que pretensiones.  Con el humilde compromiso de compartir lo que conocemos, lo que podemos, lo que tenemos ... como esperamos estar transmitiendo a lo largo del contenido de esta web.
 

La piedra

El distraído tropezó con ella.

El violento la utilizó como proyectil.

El emprendedor, construyó con ella.

El campesino, cansado, la utilizó de asiento.

Para los niños, fue un juguete.

Drummond la poetizó.

David mató con ella, a Goliat.

Y Michelangelo le sacó la más bella escultura.


En todos estos casos,
la diferencia no estuvo en la piedra
¡sino en el hombre!.
 

"¿Es de iluso imaginar una sociedad de seres que conviven, comparte, co crean, se comunican, se reconocen próximos, son exploradores espirituales, cultivan las diferentes formas del amor?  Creo que no es ilusoria, ni ingenua. Es peligrosa.
Y aquellos para quienes es peligrosa, harán lo posible para desvirtuar, desalentar, descalificar este propósito. Serán responsables de eso. Como cada uno de nosotros lo es del modo en que vive." Sergio Sinay
Parafraseando a Sinay nos preguntamos
¿Es de iluso imaginar un mercado de consumidores que conviven, comparten, co crean, se comunican, se reconocen próximos, son exploradores solidarios, cultivan las diferentes formas de producción responsable? Creo que no es ilusoria, ni ingenua. Es estratégica.
Y aquellos para quienes es estratégica, harán lo posible para valorar, alentar, calificar este propósito. Serán responsables de eso. Como cada uno de nosotros lo es del modo en que vive.

¿Una utopía? ¿Una oportunidad?
Tal vez, como en el caso de la piedra, la diferencia esté
también en ¡el hombre responsable!.

Prejuzgamos que quien ha llegado hasta aquí debe estar preguntándose ¿a dónde quieren llegar con todo esto?
En verdad creemos que cuando "abrimos una puerta desconocida" podemos ver objetos, sentir curiosidad, miedo o placer
y entonces reaccionamos, de una forma determinada: nos quedamos o nos vamos.
No sabemos qué provoca "abrir" las puertas de este espacio virtual.  En todo caso, podemos intuirlo ...

Son distintos los perfiles de usuarios que buscan distintos datos e información específica.
Y como dijimos antes, sin intención de ahondar en una "versión psi de la responsabilidad", quienes estamos involucrados en cualquiera de las instancias de la RSE, debemos "hacernos cargo" de que: tal como somos y nos manifestamos en la vida, trascendemos en todos los entornos que frecuentamos.
A la RSE no le asisten excepciones; claro que tiene pautas de contexto, que tal vez sí, sea necesario profundizar.
Ya estamos conviviendo con hombres de negocios.  La enmienda de bienestar social económico y ambiental, emerge como una oportunidad para aquellos que estén dispuestos a ejercer como hombres de negocios, responsables.
Este propósito es el que desarrollamos en los temas siguientes.


 

 

   Responsabilidades de las diferentes Instituciones en la Globalización, Joseph Stiglitz

Qué es la Dimensión Social de la Globalización
A pesar de los diversos usos del término, en él se cristaliza una idea fundamental: la de la integración progresiva de las economías y de las sociedades. Este proceso está impulsado por las nuevas tecnologías, las nuevas relaciones económicas y las políticas nacionales e internacionales de una amplia gama de actores, que va desde los gobiernos y las organizaciones internacionales hasta las empresas, las organizaciones de trabajadores y la sociedad civil.

En términos muy generales, el proceso de globalización comporta dos aspectos:
- el primero se refiere a los factores que - como el comercio, las inversiones, la tecnología, los sistemas de producción transfronterizos y los flujos de información y comunicación - favorecen el acercamiento entre las sociedades y los ciudadanos.
- el segundo se refiere a las políticas y las instituciones, como la liberalización del comercio y del mercado de capitales, las normas internacionales del trabajo, la defensa del medio ambiente, el comportamiento de las empresas, los acuerdos sobre derechos de propiedad intelectual, y otras políticas aplicadas a nivel nacional e internacional que favorecen la integración de las economías y de los países.
Por lo que se refiere a las políticas, el modelo actual de globalización no es una tendencia inevitable, sino, al menos en parte, el producto de opciones en materia de políticas. Mientras que los cambios tecnológicos son muy a menudo irreversibles, las políticas pueden ser transformadas. Los progresos tecnológicos también han contribuido a ampliar las opciones que se nos presentan en el plano de las políticas.

La dimensión social de la globalización se refiere al impacto que este proceso tiene en la vida y en el trabajo de las personas, así como en sus familias y sus sociedades. Incluye las preocupaciones y los problemas relacionados con el impacto de la globalización en el empleo, las condiciones de trabajo, los ingresos y la protección social. Más allá del mundo del trabajo, la dimensión social abarca las cuestiones relativas a la seguridad, la cultura y la identidad, la inclusión o la exclusión social y la cohesión de las familias y las comunidades.

La globalización aporta nuevas potencialidades para el desarrollo y la creación de riqueza. Sin embargo, hay puntos de vista y percepciones divergentes, en especial sobre su impacto económico y social. Estas divergencias corresponden, en parte, a la diversidad de efectos que la globalización tiene en los intereses y las oportunidades de los distintos sectores económicos y sociales. Algunos sostienen que el modelo actual de la globalización ha agravado los problemas del desempleo, de la desigualdad y de la pobreza mientras que otros afirman que la globalización ha contribuido a reducir la incidencia de dichos problemas. Por supuesto, estos problemas existían antes de la globalización. Pero es evidente que, para que la globalización sea sostenible tanto en el plano político como en el plano económico, debe contribuir a resolverlos. Por lo tanto, el objetivo es una globalización que atienda las necesidades de todas las personas.

Los grandes objetivos:
- determinar las políticas de globalización capaces de reducir la pobreza; impulsar el crecimiento, el empleo y el desarrollo en economías abiertas; y ampliar las oportunidades para el trabajo decente;
- determinar las políticas capaces de lograr que la globalización sea más inclusiva, por medios que sean aceptables y considerados justos por todos, entre países y dentro de cada país;
- contribuir a que la comunidad internacional introduzca una mayor coherencia en sus políticas con el fin de avanzar hacia los objetivos económicos y sociales de la economía global.

*Joseph Stiglitz. Premio Nóbel de Economía en 2001. Miembro de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización.  Fuente OIT http://www.ilo.org


 

 

   El papel de la OIT.

Por una globalización justa. Informe del Director General sobre la Comisión Mundial sobre la Dimensión de la Globalización, Joseph Stiglitz. Premio Nóbel de Economía en 2001

El último informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización, define "Las empresas, tanto nacionales como transnacionales, contribuyen en gran medida a la dimensión social de la globalización."
El informe se inicia con una visión general respecto de la manera en que la OIT puede desarrollar una recomendación fundamental que hace la Comisión: que el trabajo decente se convierta en un objetivo global, y no únicamente en un objetivo de la OIT. Trata seis cuestiones políticas de alcance general con miras a una reflexión más detallada: las políticas nacionales para abordar la globalización; el trabajo decente en los sistemas globales de producción; la coherencia política global con miras al crecimiento, la inversión y el empleo; la construcción de una base socioeconómica mínima; la economía global y el movimiento transfronterizo de personas, y el fortalecimiento del sistema de normas internacionales del trabajo. Por último, el informe termina con algunas reflexiones relativas a la manera en que la OIT podría responder al llamamiento de la Comisión para mejorar la participación y la rendición de cuentas del sistema multilateral a través de la movilización del tripartismo global, y aportar así su contribución plena a la construcción de una dimensión social para la globalización.

Se encuentra disponible en formato pdf en todos los idiomas  
http://www.ilo.org/public/spanish/wcsdg/

La globalización es uno de los asuntos que más intensamente se debaten en las agendas políticas del presente. Las opiniones frecuentemente se polarizan según criterios políticos o geográficos. Algunos culpan a la globalización de agudizar el desempleo y la pobreza, otros opinan que es el medio de solucionar esos problemas. La atención general y la investigación se concentran en los mercados y en las ganancias o pérdidas económicas que reportan, en lugar de concentrarse en los efectos de la globalización en la vida y el trabajo de las personas, su familia y la sociedad a la que pertenecen.  La falta de consenso dificulta la elaboración de políticas en el plano nacional e internacional. Como consecuencia del enfoque inadecuado del aspecto humano de la globalización, no existe una buena comprensión de las fuerzas que impulsan los cambios ni de la forma en que las personas reaccionan ante ellas. Sin embargo, esa comprensión es necesaria para elaborar políticas que constituyan respuestas adecuadas.

Habida cuenta de estos antecedentes, en febrero de 2002, la Organización Internacional del Trabajo constituyó la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización. Organismo independiente que se propuso lograr que el debate pasara del enfrentamiento al diálogo y, de esta manera, preparar las condiciones para la acción.
¿Por qué medios los beneficios de la globalización podrían alcanzar a un mayor número de personas?
La Comisión exploró métodos nuevos y de acción duradera para combinar objetivos económicos, sociales y medioambientales con el fin de que la globalización sea útil para todos. Mediante la utilización de los mejores conocimientos existentes, al formular sus recomendaciones se basaran en un amplio consenso de opinión entre los principales actores interesados. El informe final de la Comisión fue publicado en febrero de 2004.
La Comisión fue financiada principalmente por el presupuesto ordinario de la OIT, acceso al documento desde aquí


 



   Relaciones de calidad con los diversos stakeholders, Alicia Rolando*

"América Latina necesita progresos urgentes en esta dimensión crucial del desarrollo. Un continente con tanto potencial económico, y al mismo tiempo con niveles récord de pobreza y desigualdad, requiere altas dosis de RSE. En muchos países se está transitando sólo por la primera etapa y poco por la segunda. Progresar rápidamente en este camino en el que América Latina está claramente atrasada, es fundamental para mejorar la integración social, la equidad y la competitividad". Bernardo Kliksberg (1)

Acabamos de volver de Asunción del Paraguay, luego de haber dictado un Curso de Actualización en RSE en alianza con la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC) de aquel país. La experiencia -positiva en todo sentido- se suma a las que venimos realizando en Argentina y en países vecinos con empresarios que han resuelto incorporar este tema a sus estrategias de negocio; y reaviva cuestiones fundamentales que nos mueven y nos siguen motivando en nuestro derrotero institucional.

América Latina (continente de contrastes, de riquezas y exclusiones) tiene mucho por decir, hacer y mostrar en materia de RSE.  América Latina (continente de contrastes) ha empezado a abrirse al debate y la reflexión sobre el sentido que cobra la RSE para las empresas en particular, para los países donde operan y para la construcción de lo público. América Latina (continente de contrastes) comienza a comprender que la "suerte de todos" implica tomar en cuenta las corresponsabilidades que nos caben como actores sociales y/o económicos.

Es bueno tener en cuenta que, cuando desde el Instituto hablamos de RSE, nos referimos básicamente a una gestión estratégica de la empresa. Hablamos de la adopción de un marco de referencia que toma en cuenta los impactos de la actividad económica en la sostenibilidad del conjunto y la calidad de las relaciones que se establecen con los diferentes públicos de interés -stakeholders- de una compañía. Aspectos que necesariamente deberían reflejarse en la formulación de las políticas empresariales, en sus procesos de gestión y producción, como en la calidad de los bienes y servicios que brindan al mercado.

No estamos hablando de algo simple. El tema es complejo porque implica un cambio de paradigma y necesita cobrar sentido en función de la realidad de cada país, de cada sector empresarial y de cada compañía en particular.

No obstante, hay ciertos aspectos generales de importancia para tener en cuenta a la hora de promover su incorporación por parte de las empresas:

1- Formarse en lo que significa la dimensión del desarrollo sostenible y el nuevo concepto de RSE, preguntarse su significado e identificar los desafíos que implican para la gestión específica de cada empresa.
2- Tener en cuenta su integralidad, es decir, la incorporación de todas las dimensiones que comprende la RSE a los procesos de gestión empresarial. Entender que no es cuestión de un área específica, sino una gestión transversal a toda la operación.
3- Tener presente que el proceso es gradual. Que es un camino de excelencia a seguir, siempre perfectible; un aprendizaje permanente y que, por ello mismo, implica la generación de más valor y competitividad para las compañías.
4- Comprender que implica una visión de mediano y largo plazo puesta en el éxito del negocio y de la sustentabilidad de la sociedad que permite su desarrollo y crecimiento. Transparentando y potenciando las relaciones en un mundo sistémico y cada vez más interdependiente.
5- Reconocer el valor del liderazgo, de la autoaplicación y de la voluntariedad de las acciones de RSE, para que una empresa -partiendo del cumplimiento de la ley- amplíe su frontera de actuación y de influencia con una mirada puesta en la construcción de capital social. Siempre afirmamos que no hay RSE sin líderes capaces de transmitir sus valores y su visión a todos los sectores de la empresa, a cada uno de sus colaboradores y relaciones.

Como afirma Josep M. Lozano (2) en un artículo reciente, lo fundamental es tener presente que "la RSE se estructura a través de las relaciones de las empresas con sus stakeholders".  El autor explica que "la calidad de la relación con sus stakeholders transparenta, lo que la empresa es y lo que hace en materia de Responsabilidad Social Empresaria". Afirma también que "la excelencia empresarial no se concibe a partir del autismo autosuficiente sino a partir de la construcción de relaciones, contextualizadas socialmente, con los diversos stakeholders".

Además de recomendar la lectura del excelente artículo de referencia (puede solicitarlo escribiendo a mail@iarse.org  que echa luz sobre éste y otros importantes aspectos en torno a la sostenibilidad y la Responsabilidad Social Empresaria, quisiera cerrar esta editorial destacando la riqueza que implica para las empresas saber identificar sus públicos de interés.

Muchas veces, las empresas terminan descubriendo -a partir de dicho análisis- a algunos stakeholders que anteriormente no entraban en su consideración, aunque no por ello dejan de influenciar o ser influenciados por el negocio. Asimismo, considerar y describir el tipo y calidad de las relaciones que se establecen permite tomar en consideración tanto riesgos como oportunidades; y abrir instancias de diálogo entre la empresa y sus públicos que redundan en nuevas oportunidades de generar valor para ambos y minimizar riesgos e impactos negativos.

Por último, las compañías también descubren que, cuando se banalizan o no se presta atención a estos aspectos, a la larga o a la corta se está asumiendo un riesgo mucho mayor: por descuido u omisión se está atentando contra el propio prestigio e imagen institucional.

*Alicia Rolando de Serra , Directora de Investigación y Desarrollo del IARSE - arolando@iarse.org
(1) Coordinador General de la Iniciativa Interamericana de Capital Social Ética y Desarrollo del BID.
(2) Papeles de Economía Española Nº 108 2006 - ISSN 0210 9107 - Responsabilidad Social Corporativa.
Fuente IARSE.org



   Principios del Stakeholder Management

Los directivos deberían:

1- Reconocer y supervisar activamente las preocupaciones de los stakeholders legítimos, y tomar en consideración sus intereses de manera adecuada en la toma de decisiones y en las operaciones.
2- Escuchar a los stakeholders y comunicarse abiertamente con ellos, sobre sus respectivas preocupaciones y contribuciones, así como sobre los riesgos que asumen a causa de su implicación con las empresas.
3- Adoptar procesos y modos de actuación sensibles a las preocupaciones y las capacidades de cada stakeholder.
4- Reconocer la interdependencia de los esfuerzos y recompensas entre los stakeholders, e intentar alcanzar una distribución justa de los beneficios y de las cargas de la actividad empresarial, teniendo en cuenta sus riesgos y vulnerabilidades respectivos.
5- Trabajar en cooperación con otras entidades, tanto públicas como privadas, para garantizar que se minimicen -y cuando no puedan evitarse, se compensen adecuadamente- los riesgos y daños que se deriven de las actividades empresariales.
6- Evitar por completo las actividades que puedan comprometer derechos humanos inalienables (por ejemplo, el derecho a la vida) o que puedan dar lugar a riesgos que, si se comprenden claramente, serían manifiestamente inaceptables para los stakeholders implicados.
7- Reconocer los conflictos potenciales entre: a) su propio rol como stakeholders corporativos, y b) sus responsabilidades legales y morales para los intereses de los stakeholders, y deberían abordar dichos conflictos mediante la comunicación abierta, la difusión de la información adecuada y los sistemas de incentivos y cuando fuera necesario, mediante la revisión de terceros.
Fuente: Business Ethics Quarterly


 

 

   Responsabilidad Social de los Accionistas por Guillermo Caro
   Director de Ogilvy Social Latina

Hablamos de rentabilidad y ahora de solidaridad simultáneamente. La solidaridad está en que se trata de apoyar a los más desfavorecidos de la sociedad. Se habla de numerosas posibilidades de actuación.  Desde las tradicionales donaciones, el esponsoreo o la creación de fundaciones empresariales, las relacionadas con sus productos (Marketing con Causa), las apoyadas en los empleados y los programas corporativos.

Se ha hablado y teorizado bastante sobe la Responsabilidad Social de la Empresa o del Consumidor Socialmente Responsable pero no se habla de la Responsabilidad Social de los Accionistas.

La responsabilidad social de la empresa debe pasar de ser el área de buenas acciones a interactuar en áreas como la de relación con los inversores y accionistas.  Deberían a valorarse las empresas teniendo en cuenta su comportamiento no sólo económico sino también medio ambiental y social. Esto aumentará su volumen de contratación y, por tanto, su valoración.

Deberíamos generar un alto grado de conciencia en el grupo de los Accionistas. Es nuestro deber ahora despertar en ellos la necesidad de sentirse actores participes del destino de nuestra comunidad. Deben saber que no se resuelven los problemas ocasionados por una empresa con una gacetilla que cuenta la buena acción de una donación o con incluir en sus balances de fin de año alguna acción social. Sino que deberíamos apuntar a la cultura de la RSA. Es decir "mis acciones si no están puestas en una empresa que no ejerce la real RSE tarde o temprano perderá valor".
Es esto posible? Es esta la estrategia. No lo se. Pero los invito a abrir otro escenario. El de concienciar a los accionistas a ejercer presión sobre aquellas empresas que todavía no ejercen una responsabilidad social. De hecho en muchos casos muchas soluciones están indirectamente o directamente en sus manos.

Me imagino en algunos años en las secciones de Información para Accionistas e Inversores de una empresa los argumentos más consistentes para motivar a un accionista en seguir apostando en esa empresa. Ya que en definitiva el Accionista debe entender que tarde o temprano (karma is Boomerang) la irresponsabilidad de la empresa de la que él es accionista lo va a afectar o lo está afectando a él y a su comunidad. O acaso no respiramos el mismo aire o bebemos de la misma agua.
Ah! Tal vez consuma agua mineral pero el aire por ahora no se vende en los kioscos.
Fuente: ComunicaRSE - Noviembre de 2004


 

 

    La Responsabilidad Social de los Anunciantes

El 7 de Julio se festejó el Día del Anunciante y Luis María Castro, presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes y CEO de Unilever Argentina, repasó los principales desafíos que enfrentarán los anunciantes en el 2005. El principal reto consiste en generar un marco de responsabilidad social para anunciantes.

La instauración del 7 de Julio como el día del anunciante tuvo lugar el año pasado y coincidió con el 45° aniversario de la Cámara Argentina de Anunciantes. En su discurso y en posteriores declaraciones realizadas al Diario La Nación, Luis María Castro precisó cuáles son los cinco desafíos institucionales que, según la CAA, los anunciantes deberán afrontar.

En primer lugar, deben continuar defendiendo y promoviendo las comunicaciones publicitarias socialmente responsables y poder así fortalecer la autorregulación en sus tres pilares: anunciantes, agencias y medios. Con este fin 29 anunciantes firmaron un compromiso para pautar, en horarios de protección al menor, programas que estén en armonía con el Código de Autorregulación Publicitaria.

En segundo lugar, los anunciantes deben facilitar la existencia de una oferta transparente en el mercado de los medios. Esto se logra presentando al consumidor sus ventajas competitivas y ofreciéndole así la posibilidad de seleccionar entre los mejores.

También serán responsables de liderar la investigación y el desarrollo en materia de comunicaciones publicitarias. Por otra parte, recae sobre los anunciantes la tarea de fomentar el intercambio de conocimientos y buena práctica de negocios.

Por último, es un desafío no menor el de promover la defensa de la libertad de expresión comercial. El anunciante, a través de su rol en la sociedad, es uno de los factores que hacen a la existencia de la diversidad de medios de comunicación, garantizando el ejercicio del derecho a la libertad de expresión.
ComunicaRSE, Julio de 2005


 

 

    Hoy, el valor de una empresa se mide por sus recursos humanos

El personal marca la diferencia en el medio. Aseguran que en las organizaciones crecieron mucho las de operaciones, de comerciales, logísticas, de mantenimiento.

La estrategia
Bellora dejó en claro que hoy el verdadero valor y la verdadera diferenciación de una empresa se logra a través de la gente. “Aquellas organizaciones que tienen una cultura y un capital humano muy alineado a la estrategia y a los objetivos de negocios, consiguen diferenciarse del resto porque establecen un parámetro muy difícil de copiar. Se puede imitar una metodología, se puede copiar o comprar la misma máquina que tiene mi competidor, pero no se puede igualar la cultura, el conocimiento que tiene la gente, o la capacidad de trabajar en equipo”, apuntó.

Los recursos humanos son los que definen el verdadero valor de una empresa por estos días. Así lo afirma la especialista en Recursos Humanos (RRHH) Carolina Bellora, gerente senior de la consultora Symnetic, quien brindó una charla en Tucumán sobre “Cómo definir una estrategia de capital humano” y “cómo definir indicadores o métricas que me permitan medir la gestión”. Bellora, especializada en estrategia general de las organizaciones, disertó en el marco del “Programa executive en recursos humanos”, que lleva a cabo la Fundación del Tucumán.

“Tradicionalmente, el área de Recursos Humanos en las organizaciones ha quedado un poco relegada en términos de profesionalización, mientras que avanzaron mucho áreas como las de operaciones, de comerciales, logísticas, de mantenimiento, etcétera”, explicó Bellora. “Los sectores de Recursos Humanos, de Sistemas, de Administración y Finanzas, de Compras, van esperando para ver que hace el negocio y tratando de acompañar la mejor manera posible”, recalcó. Según la experta, hoy la tendencia es pensar a estas áreas de soporte como áreas también generadoras de valor. “Una empresa que no valoriza su sector de RRHH pierde la posibilidad de generar ventajas competitivas desde una visión de especialización. Si no incorporamos a la ecuación la gestión adecuada del capital humano, cada vez será más difícil diferenciarse en el mercado”, indicó.

Hizo hincapié en que, en los 70, las empresas se diferenciaban por las maquinarias que usaban, por las metodologías y por los procesos que empleaban. “Hoy es muy difícil diferenciarse porque se puede hacer mejor un producto o porque puede disminuir un poco más los costos”, destacó. Recordó que, en los 80, el valor de una empresa en el mercado se calculaba tomando las acciones emitidas y se las multiplicaba por el valor de la acción. “Y si uno tomaba el valor de esa empresa y calculaba cuánto correspondía a capital tangible, ese valor se acercaba al 80%. O sea que el valor de una empresa en el mercado era el valor de sus sillones, de la mesa, de la maquinarias, etcétera”, indicó. Sostuvo que actualmente evolucionó este procedimiento.

“El valor de una empresa se puede explicar por los activos tangibles, o sea por lo que toco, sólo en un 20%. Hay un 80% de valor que no sabemos de dónde viene, no está en los estados contables, que son los intangibles, que tienen que ver con el capital humano, con la cultura, con el trabajo en equipo”, concluyó Bellora.
Fuente: www.fundaciondeltucuman.org.ar   22/5/2007 La Gaceta