Un  espaci  para  propiciar  una  Responsabilidad más Solidaria


Una propuesta para el estudio académico de la Solidaridad.
 
INICIA año lectivo 2008, más info

 

desde aquí acceso a la sección

Voluntariado y Solidaridad

Con artículos, notas, datos de otras alternativas que también se ocupan de la enorme producción de Solidaridad de las personas y organizaciones en el país.


pedidos y noticias que recibimos en nuestro correo electrónico

Entre quienes participamos de la edición 2007 de esta cátedra, surgió la idea de este espacio virtual, para compartir el sentido integral que ella tiene y proyecta.  Esperando que lo disfrutes, desde este "rinconcito solidario" te decimos                            ¡Bienvenid@! 

 Quiénes somos / en paréntesis, nombre de quien hizo cada aporte

*    *    *   *    *    *    *

  Teóricos trabajados en la Cátedra

 

Hacia una Cultura Solidaria, Oscar García

 Dos posibles actitudes excluyentes:
 del silencio, olvido y ceguera y de la solidaridad
 - Ámbitos de Desarrollo de Acciones de Solidaridad
 - La necesidad de una Construcción Cultural 
 - Dos Elementos Básicos de la Cultura de la Solidaridad 
 - Cuatro Dimensiones de la Cultura de la Solidaridad

 Autor: Leonardo Sequeiros

 

La Pelota Cuadrada, índice y comentarios sobre el libro

 

Condenados a la Responsabilidad. Enrique Valiente Noailles

 

Cambio de Paradigma Cultural, Antonio Elizalde Hevia

 

Teaming, una práctica posible de la RSE, datos en CódigoR

 Qué ES la Solidaridad - Qué NO ES , Cecilia Dockendorf

 

Mottainai, qué estamos desperdiciando (Marita Copes)

 Solidaridad en Construcción, Miguel González y Patxi Álvarez

 

Perspectiva acerca del rol del Voluntariado (Lili Bona)

 Fortaleciendo la Cultura de la Solidaridad, Luis Ugalde

 

Ley 2579 de Voluntariado Social aprobada por la Legislatura porteña. Comentarios y texto completo (CódigoR)

Cortocircuito Cultural -
“Visite Argentina, baile tango, coma asado, vea a Boca y conozca a un pobre (de cerca y en su propio hábitat ...)”

por Oscar García, publicado en el Diario Perfil, abril 2008

 
 

Organizaciones Registradas
que solicitan Voluntarios Especializados

Para quienes participaron de la Consulta

  Disparadores de reflexión 

  de todo un poco ... para nuestra calidad de vida, más responsable y solidaria

 La culpa es de El Otro, con el humor de Tato Bores

 

Asamblea en la Carpintería, (Lili Bona), en Cadena de Valor

 Sociedad civil: mitos y realidades, Carlos Acuña (J.C.Raffo)

 

Acertijo inteligente, Adrían Paenza (Selva Simon)

 Individualismo veneno de la vida pública, M Bunting

 

Los deseos de Mafalda, para fin de año, nos parecen válidos para cada día de nuestras vidas. Te invitamos a conocerlos, con un click en la imagen. (Alba y Juan Carlos)

 Filantropía y Limosna Beatriz Sarlo (alaboración)

 

 Un cambio profundo para evitar la extinción (Olga Luna)

 

Desechando lo desechable, Marciano Durán /aclaración sobre modificaciones y autoría atribuida a Eduardo Galeano, bajo el título "Por qué todavía no compré un DVD (Selva Simon)

 

Poesía y Rap, de Selva Simon

 

Video: Usa Protector Solar, una metáfora para movilizarNOS a proteger nuestra vida (Lili Bona)

 

Primeras Fotos ...

 

No acepten  lo habitual como cosa natural, pues en tiempos de desorden, de confusión organizada, de arbitrariedad consistente, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural, nada debe parecer imposible de cambiar" Bertold Brecht  (Selva Simon)

Quiénes somos
La edición 2007 de esta cátedra, reunión un grupo de alumnos con diferentes inquietudes, de distintos ámbitos, varones y mujeres, entre los 18 años y los 60.

Esta diversidad de perfiles, enriqueció las distintas miradas, intenciones y propuestas para elaborar cada momento de clase y durante el transcurso de cada semana ...

Es nuestro propósito que, además de compartir el sentido integral de esta Cátedra Abierta, podamos inspirar nuevas motivaciones y fortalecer las que ya, se han puesto en marcha. Significa que regularmente, iremos sumando aportes teóricos, reflexiones, vivencias, etc.

Somos: Alba Aréchaga, Ana Dayub, Beatriz Barco, Celeste Novelli, Daniel Fuentes, Eduardo Piñeiro, Eliana Laurino, Graciela López, Irma López, Lili Bona, Ma. del Rosario, Ma. Paula Vidauro, Mary Lagiglia, Marita Copes, Miriam García, Juan Carlos Raffo, Olga Luna, Selva Bragado, Selva Simon, Verónica Vázquez
 

 

    Hacia una Cultura Solidaria, Oscar García

Hoy todo el mundo habla de "solidaridad". Parece casi una especie de "palabra mágica" o un "comodín" que está por todas partes. El problema es que, de tanto "brillar" la palabras pueden llegar a "quemarse" o por mejor decir, vaciarse de contenido.

Por eso con esta primera reflexión, la Cátedra quiere empezar a posicionarse en que la Solidaridad es mucho más que la simple ayuda. Significa superar las acciones aisladas de buena voluntad, que brotan de sentimientos positivos pero permanecen desvinculadas del resto de las prácticas cotidianas.  No está mal donar la ropa usada, colaborar con una colecta, separa y los diarios y cartones para los cartoneros y hasta dejarles aparte los alimentos que no consumimos. Al contrario; sin dudas son buenas acciones.  pero no son suficientes para poner en práctica todo lo que la palabra "solidaridad" implica. Tampoco alcanza con las campañas solidarias que se organizan los medios de comunicación junto con fundaciones e iglesias.  Y no es que no haya que hacerlas, pero no deben ser "final de camino" sino principio disparador de otras miradas.

De lo contrario, todas estas acciones serían como pequeños gestos de amor, resumidos en la idea "si todos ayudamos, podemos hacer que mueran muchos niños menos"  pero ... ¿no es cierto que esto también podría verse como "gotas de amor" en un "océano de privaciones"?

Nuestra idea de solidaridad es mucho más amplia.  Porque una solidaridad limitada a la ayuda individual, proveniente de la buena voluntad de aquellos que se conmuevan ante el dolor ajeno, será no sólo insuficiente (gotas en un océano de privaciones), sino también ineficaz, en la medida en que no transforma aquellas dimensiones más determinantes que generan cada vez más pobreza y marginalidad (gotas en un océano de injusticias).

Urgentemente es necesario poner manos a la obra en la construcción de una Cultura Solidaria: una solidaria forma de pensar, de sentir, de actuar, de vivir.  Porque la solidaridad expresa un campo de valores que no sólo compete al corazón sino también a la inteligencia.

Un cambio de de mentalidad general -que necesariamente tendrá sus efectos en una forma de ver el mundo y de actuar en consecuencia- no sucederá mágicamente.  Sucede, vaya la paradoja, a partir de pequeños cambios personales y grupales, en los que el encuentro con otros -como hoy lo estamos haciendo- es el paso crucial. Tan crucial como lo son las bienvenidas ...
  Oscar García

 

  La Cátedra Abierta de Solidaridad ...

Fue creada en abril de 2003, en la Universidad Nacional de San Martín.
Las clases son Gratuitas y Abiertas, para cualquier persona, de cualquier edad y formación previa que desee saber más sobre esta alternativa y su contexto.
Se dicta alternativamente en las sedes que la UNSAM posee en la Ciudad de San Martín y en la Ciudad de Buenos Aires.
Consta de 15 encuentros en los que se aborda un Programa que trata todos los principales aspectos del estudio de la Solidaridad.
Desde la Cátedra se promueve además, la Investigación, el Trabajo de Campo y el Apoyo a Organizaciones de la Sociedad Civil en las áreas de Solidaridad y Voluntariado.

Pensada como situación de enseñanza-aprendizaje, se estructura en torno a dos ejes imbricados en forma pertinente: el Programático aborda una secuencia lógica de tratamiento académico del tema; el “Eje de Convergencia” se articula en función de profesores, personas, personalidades y personajes especialmente invitados, incluyendo una correspondencia de tiempo y forma con el eje Programático y los acontecimientos sociales que vayan ocurriendo y que afecten o incidan particularmente en el tema.

Fundamentos - Problema Base
El fundamento vital de la Cátedra estará en abordar el fenómeno de la Solidaridad, desde el desafío que propone está situación problemática de base:
“Admitida – y confirmada- la existencia de manifestaciones solidarias concretas de diversa índole, intensidad y trasfondo, ¿supone esto poder afirmar la existencia de una “Cultura de la Solidaridad” en la Argentina?
Si esto fuera cierto, ¿cuáles serían los orígenes, evoluciones y características de esa cultura?
¿Cuál sería la relación de esa cultura con otras sub-culturas, instituciones o movimientos sociales?
¿Existirá alguna “construcción conceptual” que permita “hilar” (“tejer”) en un formato de cultura los diversos hechos solidarios aislados?
¿Es posible alimentar programáticamente esa cultura?

Profesor titular y creador de la iniciativa: Oscar García (su CV)
 

 

en su 6°  año consecutivo,
la Cátedra lanza el Ciclo Lectivo 2008

INICIO: Sábado 13 de septiembre de 2008
FINAL: Sábado 06 de diciembre de 2008

SEDE: CAMPUS MIGUELETE de la UNSAM
Av. 25 de Mayo y Francia – Ciudad de San Martín – Pcia de Bs. As. – (pedir Mapa de Acceso)
Cantidad de Clases: 14
Horario de CLASES: Sábados de 09:30 a 12:30 hs. 
  FECHAS EN CADA MES:
SEPTIEMBRE: 13 –20 -27
OCTUBRE: 04 – 11 – 18 –25
NOVIEMBRE: 1° - 08 – 15 – 22 - 29
DICIEMBRE: 06 – Fiesta de Cierre: 13/12

Las Clases son Gratuitas y Abiertas
para cualquier persona de cualquier edad y formación
que desee saber más sobre Solidaridad.

 

Informes e Inscripción
Solicite más información o inscríbase directamente en: catedrasolidaria@yahoo.com.ar
TeleFax: 4767-4405 / 4374-7300 int. 210 (por la tarde)
importante: NO se hacen inscripciones en el Campus Miguelete

“Una propuesta para el estudio académico de la Solidaridad, pensada como práctica popular y cultura de todos: desde la acción cotidiana hacia un horizonte utópico.”

  • Su objetivo es el estudio crítico del fenómeno de la Solidaridad y sus conceptos asociados: Voluntariado, Sociedad Civil, Acción Comunitaria, Organizaciones Solidarias, etc. Al decir “estudio crítico” nos referimos al análisis no sólo en los niveles académico y /o de investigación, sino además – y fundamentalmente – a los niveles de intermediación y de construcción popular del concepto de Solidaridad.

  MÓDULO I: Marco Filosófico de la Solidaridad
 La Solidaridad como categoría ética.
 Definición de Solidaridad y sus 5 dimensiones Básicas
 Las 5 Estaciones de la Solidaridad transformadora.
 El sistema Dinámico de la Solidaridad.
  MÓDULO II: Marco Cultural de la Solidaridad
 La Solidaridad como construcción cultural.
 12 Formas Básicas de Solidaridad..
 10 Formas Líquidas de Pseudosolidaridad.
 Solidaridad desde el estado de bienestar al de justicia.
 Argentina: ¿País Solidario?
  MÓDULO III: Marco Didáctico de la Solidaridad
 La Solidaridad como actitud.
 Solidaridad y Educación
 Consideraciones pedagógicas del aprendizaje de actitudes

 Coordinador de la Cátedra: Prof. Oscar García

   

 Profesores: Laura Benbenaste - Federico Gorla - Sandra Spampinato

 

 

 La Pelota Cuadrada: cómo se juega a la Solidaridad en la Argentina Posmoderna, Oscar García


Datos Generales

Este libro "gota" como lo define su autor y que ampliamos al final del apartado, contiene 360 páginas.
En los 6 primero capítulos, se elaboran los cuatro cuestionamientos claves, aludiendo a los lados externos de una "extraña pelota". Aborda la Solidaridad: valor requerido, discusión ausente; Definición, Dimensiones Básicas y Sistema Dinámico; Evolución histórica, contexto y las 5 Estaciones de la Solidaridad Transformadora; Acciones Básicas de Solidaridad versus Formas Líquidas de Pseudosolidaridad; Argentina: ¿país solidario?; Solidaridad y Educación.
En el 7º capítulo ¿Cómo jugar a la Pelota? desarrolla sus respectivas contracaras internas: la problematización de la Solidaridad; el problema de fundamentación; el problema de su reproducción y el de su aplicación. Cuatro coordenadas sin paradas, ni distinciones, ni puntos aparte, para que el lector, quien decida cuando comienza y termina cada una
El libro se completa con un Índice de Solidaridades y la Bibliografía citada o consultada.
Editado por Seguir Creciendo*, Programa de Fortalecimiento del 3er. Sector

La edición gráfica es de Ediciones Seguir Creciendo*
*emprendimiento editorial sin fines de lucro, ni los editores, ni los autores perciben ingresos como resultado de la venta de las publicaciones. Lo obtenido de la venta de este ejemplar -descontados los gastos de diseño gráfico, corrección e imprenta- se destina al Fondo Solidario de Publicación, cuyo objetivo es reinvertir lo generado en siguientes ediciones, reimpresiones, primeros trabajos de autores jóvenes y noveles, investigaciones, trabajos prácticos o tesis de estudiantes y desarrollos teóricos en general. Este libro se puede encontrar gratuitamente, en su versión digital, en el sitio www.asociactivaweb.com.ar y se puede reproducir total o parcialmente, por cualquier medio, citando la fuente. Fecha de catalogación 3/7/2007

En su Presentación expresa ...
(las letras en azul, corresponden al texto original)l

a.- Promover la Solidaridad
b.- Sumar aún más diagnosis a la realidad argentina
c.- Escribir sin respuestas

¿Será posible combinar dignamente este abc?
¿Valdrá la pena el esfuerzo de un libro para demostrar las limitaciones en logar tal combinación? ¿Valdrá el esfuerzo la pena de saberse parte de una sociedad insolidaria sin poder más que inventariar algunas propuestas e hilvanar apenas unos conceptos para tratar de entibiar esperanzas de cambio todavía un poco frías?

En el fondo, creo que sí. Y en todo caso, ya estamos aquí y por lo tanto corresponde comenzar avisándole al querido lector, lo que el texto se propone.
En principio, los objetivos son tres, más un cuarto que siempre se cuela.
Para comenzar, afortunadamente se escribe y habla mucho sobre el tema que tenemos delante.  La Solidaridad es un concepto popular, conocido, accesible. Esta primera característica es fundamental para dar al libro su inicial seña particular: será el presente -pretende serlo- un texto de divulgación; un libro que cualquiera pueda leer y entender
... Personalmente, tengo la convicción de que hablando de Solidaridad, el conocimiento popular es una sentencia siempre anterior a cualquier aporte académico que se pueda hacer.  El pueblo (la gente, como se dice ahora) sabe de Solidaridad: la ejercita en sus actos cotidianos, la teje y la desteje entre sus relaciones, crea y recrea sus principios, cambia o revitaliza sus prácticas, compra, repite y ejercita (como puede y en su superficie) lo que el mercado y el posmodernismo le venden como Pseudosolidaridades.  Pero en el fondo siente y sabe distinguir, en medio de tanto humo, lo genuinamente solidario, la
Solidaridad resistente.

El segundo objetivo de esta obra es del todo concreto, puntual: servir como texto básico y apunte para los alumnos que cursan la Cátedra Abierta de Solidaridad de la Universidad de San Martín.
El formato de la Cátedra está explicado en las solapas; la vivencia de la Cátedra es -en cambio- imposible de resumir en mil solapas o páginas: una experiencia académica minimalista, sencilla, apasionante, popular "en construcción permanente" ... una increíble conjunción de afecto y ganas de saber.

El tercer objetivo es académico.  La Solidaridad ha sido un tema relativamente poco importante para la academia argentina. Sin embargo, el advenimiento de la globalización, el pretendido pensamiento único, la consolidación del sistema neoliberal (que cierra filas frente a cualquier intento de cuestionamiento tradicional) -y otros factores- han hecho que nuevos fenómenos sean portadores de críticas y enfoques emergentes y, en dicho marco, la lógica de una Cultura de la Solidaridad es digna de ser, al menos, redescubierta".

En el párrafo final anticipa al lector que al arribar a las conclusiones "llegará nuevamente al punto de partida abc de esta presentación. Así me pasó todas as veces en las que -pretensiosamente- creí estar llegando más allá"

Toca las dimensiones "que hacen de la Solidaridad un concepto multifacético y complejo, aunque con algunas ausencias y flaquezas" que anticipada de graves. Acota la ausencia de la Economía Solidaria "tan importante y compleja, sobre todo posible como alternativa, que merece dedicarle más espacio, por la magnitud que ella tiene. 
También pone foco en dos flaquezas: el limitado desarrollo para la Educación Solidaria en Argentina y el apretado, sintético y por momentos aventurado planteo de la Argentina VIP (teoría acerca de la Víctima Propiciatoria) que merece más debate, desarrollo, reflexión.

Por qué "libro gota"

"si pudiera elegir, desearía que fuera un libro gota; partícula minúscula, esencial, intrascendente, excepto cuando es de elixir o veneno. La gota es el símbolo de lo imperceptible, de lo antipoderoso, de lo no espectacular.  la primera tendencia frente a la gota es no tolerarla: queremos que por fin se desprenda, que caiga, que se ponga en movimiento, que desaparezca; como corresponde a lo insignificante, a lo que no puede perdurar.  Pero la gota también orada, se cuela, se filtra por las grietas, aún por las más grietas, es decir, las más flacas.  El libro gota no calma la sed solidaria por pretender ser eso mismo: insignificancia en movimiento, colando la idea de una posible Solidaridad Transformadora en las nervaduras descuidadas de un sistema demasiado seguro de sí mismo como para escrutar lo nimio.
Pero junto con la gota hay algo más: para esquivar el destino de Pelota Cuadrada, la Solidaridad Transformadora exige nuevas palabras y nuevas acciones.  En una de sus (nueve) acepciones, la huaca es en nuestra América, el lugar sagrado donde se deposita la fruta verde para que madure.  ¿Cuál es la huaca donde madura la Solidaridad del mañana? Los niños?  ¿La escuela?  ¿La conciencia?  ¿La sociedad civil?  ¿La contracultura?  ¿O el espacio infinitesimal y monstruosamente difícil del día a día de la lucha?
Sea como fuere, mientras existan la gota y la huaca habrá Solidaridad presente y futura, húmeda y verde, como la vida que da la vida
"

Para comunicarse con el autor catedrasolidaria@yahoo.com.ar

       
   Oscar García: CV resumido  

 

 

El Profesor Oscar Garcia es Argentino.
Nacido en Villa Ballester en 1966, se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad Nacional de Córdoba.

Se desempeña como dirigente y profesional en diversas instituciones no gubernamentales de bien público:

- Es miembro de la Fundación Juan Gastón Vignes, institución sin fines de lucro, especializada en la Promoción del Voluntariado y la Formación de Líderes Juveniles. La Fundación Vignes dicta el Curso "Formación de Líderes Voluntarios" de carácter gratuito y con un año de duración lo que lo constituye en la actividad de capacitación en voluntariado con mayor carga horaria del país.

- Es Director de "Seguir Creciendo", Programa de Fortalecimiento de la Sociedad Civil.

- Desde el año 2000 ha sido Docente Coordinador en el Curso de Voluntariado Social realizado en la Universidad Nacional de Quilmes.

- Es profesor de las materias “Introducción a la Sociedad Civil” y “Voluntariado”, en la Licenciatura de Organización y Dirección Institucional de la Universidad Nacional de San Martín.

- Actualmente es asesor en la Dirección General de Promoción del Voluntariado y la Sociedad Civil, del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

En el plano internacional:
- Desde 1997 a 2000 fue Consultor Internacional de la UNESCO para el Programa Nacional de Voluntariado de Brasil.
- Es miembro de la Asociación Internacional de Esfuerzos Voluntarios - I.A.V.E.- donde se desempeña en la Junta Directiva Mundial como Representante por América Latina.
- Ha sido becario de la Fundación W. K. Kellogg, participando durante tres años en el Programa de Liderazgo Internacional en Desarrollo Comunitario.
- Miembro de la Comisión Redactora de la Declaración Universal de Voluntariado, adoptada por las Naciones Unidas en Ámsterdam, enero 2001, “Año Intern. de los Voluntarios”
- Ha desarrollado su labor académica en varias áreas, entre las que se destacan la Educación no Formal, el Liderazgo Juvenil y especialmente el Voluntariado, con publicaciones.
- Formó parte del Comité Organizador de la 18 ° Conferencia Mundial de Voluntariado de IAVE, desarrollada en el “Forum de las Culturas”, Barcelona, 2004.
- Desde el año 2001 hasta la fecha, es profesor del “Programa Formativo de Iniciación al Voluntariado”, del Centro Insular de Entidades de Voluntariado del Cabildo de Tenerife, Islas Canarias.

Otras actividades
- Invitado por el Gobierno de Chile al Primer Foro Int. de Voluntariado, desarrollado en Santiago (abril,2002) en ocasión del lanzamiento del Programa Nacional de Fomento al Voluntariado
- Ponente invitado al IV Encuentro Iberoamericano del Tercer Sector, como Coordinador la Mesa de Debate: “El Rol del Empleado en los Programas de Responsabilidad Social de la Empresas”, desarrollado en Barcelona, en mayo de 2003
- Autor de, entre otros, diversos artículos: “Ciudadanizar el Voluntariado” (2003) ; publicaciones: “Pensar, Hacer y Ser Solidario” (2005) y libros: “Sentido y Práctica del Voluntariado” (2003) y “La Pasión de Seguir. Voluntariado Transformador, sin excusas, sin fronteras.” ( 2004)

     
       
 

Las  primeras  fotos ...

   

 Presentación del libro La Pelota Cuadrada, escrito por Oscar García, septiembre de 2007

       

 dos momentos de trabajo grupal

 

 


 

 

Estamos Condenados a la Responsabilidad, Enrique Valiente Noailles*                               de Apuntes de la Cátedra

Hemos conocido una línea clave de Sastre: el hombre esta condenado a la libertad. Aquello quería decir que no nos hemos creado a nosotros mismos y que, no obstante esto, una vez arrojados al mundo, somos enteramente libres y responsables de nuestra acción. Pero el acento, en esta dupla, estaba inclinada hacia la libertad y nuestra época ha pensado siempre en términos de ella, no solo en la filosofía: por eso ha desembocado en la explosión de todos los movimientos de liberación. Incluido el liberalismo económico. Si antes era la responsabilidad la que se miraba en el espejo de la libertad para encontrar su sentido, pronto comenzara a suceder lo inverso: la responsabilidad comenzara a ser la figura original y es en ella donde habrá de ir la libertad a mirarse, para recobrar su sentido, en una época en donde
lo ha perdido en forma total. Ya Nietzsche advertía: te llamas libre, dime tu idea fija, y no que te has eso... un yugo. Lo único que ha hecho nuestra época es liberarse "de", ha corrido furiosamente hacia delante, y al preguntarse ahora hacia donde corre, la asalta el vacío absoluto.
No es menos cierto entonces, ahora, que el hombre esta condenado a la responsabilidad. Y esto puede explicarse del mismo modo que la condena a la libertad: no hemos creado el contexto social que nos rodea, pero el solo hecho de estar arrojados en su interior nos obliga hacia el. No importa como se ha llegado a esta situación: aunque no halla estado en nuestras manos evitarlo, la situación es tan nuestra como si la hubiéramos creado, del mismo modo que no haber elegido nacer no nos justifica para no intentar resolver el sentido de nuestra vida.
L a responsabilidad, que tenia, valor individual, comienza a tener sentido colectivo, comienza a orientarse hacia el territorio del otro. Y si significaba, en otro tiempo, la obligación de responder por los propios actos, se alarga ahora también en dirección de responder por los actos que no realizamos.
Sabemos que, mediante la globalización, el mundo se ha contraído, pero necesitamos poner en practica la contrapartida natural de esta situación: si el mundo se ha estrechado, la noción de prójimo necesariamente se ha ensanchado. Por que aquella contracción del mundo no supuso una mayor contención para sus habitantes: es la intemperie la que se ha ensanchado, el
hambre se ha ensanchado, la desocupación se ha ensanchado y también todas las formas indignas de la vida.
La responsabilidad hacia los demás no significa dudar del derecho a la felicidad propia, no significa introducir el gusano da la desdicha en quien no lo tiene. Es decir no es una expresión de culpa, sino de convicción. Por que parecería necesario lograr que nuestra obligación, que es una condena, sea también su destino.

* Es licenciado en filosofía y ensayista. Su ultimo libro es " La metamorfosis argentina”

 

 

    Cambio de Paradigma Cultural, Antonio Elizalde Hevia                                            de Apuntes de la Cátedra
    “Sueños, Utopías y Proyectos Autónomos”(*)

Quiero construir mi argumentación a partir de algunos artefactos heurísticos: axiomas, definiciones, hipótesis y propuestas:

Hipótesis 1: Nuestras creencias condicionan nuestras ideas y emociones. Ningún cambio es posible sin modificar las creencias en las cuales nos movemos.

Hipótesis 2: La posibilidad del cambio se reduce cuando las personas no lo creen posible, e inversamente se incremento cuando creemos posible cambiar las cosas.

Hipótesis 3: La disposición al cambio está relacionada con el grado de insatisfacción con la situación que se vive, sin embargo esta se encuentra mediada por la creencia en la posibilidad de cambiar.

Hipótesis 4: La posibilidad de soñar e imaginar mundos distintos al que se vive es un atributo universalmente distribuido en la especie humana, no obstante lo anterior, la capacidad para visualizar los sueños como posibles y de hacerlos colectivos está determinado por el contexto histórico.

Definición 1: A los sueños colectivos y compartidos los denominamos habitualmente utopías.

Definición 2: A la capacidad de elaborar y articular sueños colectivos lo denominaremos utopización.

Hipótesis 5: La utopización es condición necesaria para el surgimiento y desarrollo de proyectos colectivos.

Definición 3: Llamaremos proyecto colectivo a toda iniciativa humana en la cual participen grupos humanos y que contenga en sí la búsqueda de satisfacer intereses mayores que los intereses individuales.

Definición 4: Llamaremos movilización social al surgimiento paralelo y simultáneo en diversos puntos del sistema de utopización y de proyectos colectivos autónomos.

Hipótesis 6: Todo sistema tiende a combatir la movilización social, esto es la emergencia de sueños colectivos, de utopización y de proyectos colectivos que no le sean funcionales, esto es autónomos.

Hipótesis 7: Hay contextos que viabilizan la utopización y otros que la inhiben.

Hipótesis 8: El contexto histórico puede actuar como factor inhibidor o potenciador de la emergencia de sueños colectivos.

Hipótesis 9: En momentos de grandes logros materiales de la economía y/o en momentos de derrota política de los sectores inconformistas, momentos de repliegue utópico, se produce una inhibición de los sueños colectivos y una inmovilización de los proyectos autónomos.

Hipótesis 1 0: En momentos de repliegue utópico. Las personas tienden más bien a transitar por los sueños individuales y a lo más, los del grupo familiar. Cada persona tiende así a adaptarse a lo que en el imaginario colectivo construye el sistema y a actuar de forma individualista.

Hipótesis 11: Las personas, aún cuando no sean beneficiadas por el sistema, le confieren legitimidad a éste, cuando limitan sus sueños al ámbito individual.

Definición 5: Llamamos conformismo a la creencia en la imposibilidad de cambiar algo o una situación, aún cuando ese algo o esa situación nos perjudique.

Hipótesis 12: En un contexto de conformismo colectivo (cultural y/ o político), la posibilidad de cambio dependerá casi exclusivamente de factores externos al sistema.

Hipótesis 12 “a” : Asumir la hipótesis anterior implica restamos capacidad de asumir protagonismo sobre nuestro futuro, esto es de humanización.

Propuesta 1: La movilización social se produce cuando las personas perciben la existencia de alternativas y horizontes de cambio, por lo tanto la tarea a realizar para los inconformistas pasa por generar propuestas de transformaciones posibles.

Hipótesis 13: El ámbito de lo posible en el contexto actual sólo se encuentra en lo local, ya que es éste el espacio donde la globalización encuentra su límite, es desde allí de donde es posible iniciar y comenzar a sumar energías y fuerzas contrahegemónicas. Es ése por esencia el espacio de la autonomía, desde donde surge la novedad y la complejidad.

Propuesta 2: Si se genera cambio, autonomía y contrahegemonía en el espacio local, la gente podrá nuevamente comenzar a hacer la conexión entre lo inmediato y lo mediato, entre la experiencia contrahegemónica vivida en su cotidianeidad y los proyectos transformadores de mayor escala, y así podrá volver a creer que el cambio es posible a nivel del sistema, y estará dispuesta a entregar su tiempo y esfuerzo en proyectos colectivos.

Definición 6: Desde una perspectiva sistémica, el sistema del cual forma parte cualquier ser humano, en un nivel máximo de abstracción, estaría conformado por dos subsistemas: a) el subsistema endógeno (lo que llamamos nuestro yo, conformado por nuestro cuerpo cuyo límite con el mundo externo lo establece nuestra piel y por nuestra mente, espíritu, alma, sentimientos, psiqué o como cada cual desee llamarlo; todo ello conformaría el uno mismo; y b) el subsistema exógeno, todo lo que está fuera de nuestro piel, esto es la alteridad u otredad, o dicho de otro modo: el ambiente la pareja, la familia, la comunidad local (barrio, pueblo o aldea, ciudad), la sociedad y la cultura, la naturaleza, el planeta, el sistema solar, la galaxia, el universo, e micro y el macrocosmos.

Axioma 1: Todos los cambios civilizatorios según nos muestra la historia humana, han sido cambios producidos desde abajo hacia arriba, desde lo local a lo global, desde lo singular a lo universal, desde lo concreto a lo abstracto.

Pregunta 1: ¿Qué es más fácil cambiar el subsistema endógeno o el subsistema exógeno, cambiarnos a nosotros mismos o cambiar a otros?

Pregunta 2: Iniciado el cambio, esto es comprometidas nuestra inteligencia o razón, nuestras emociones y sentimientos y nuestra voluntad al cambio deseado, ¿Qué es más fácil cambiar lo más próximo y cercano (la escala humana) o lo más lejano?
Propuesta 3: ¡Hagámoslo!
_______________________________

(*) Elizalde Hevia, Antonio “Sueños, Utopías y Proyectos Autónomos”,
en Polis, Revista de la Universidad Bolivariana de Chile, Volumen 1, N° 2,
“Desolación y Nuevos Vínculos”, Santiago de Chile, 2001.

 

 

 

   Desechando lo Desechable, por Marciano Duran                                             sugerido por Selva Simon

Seguro que el destino se ha confabulado para complicarme la vida.
No consigo acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos.
O por decirlo mejor: no consigo acomodar el cuerpo al “use y tire” ni al “compre y compre” ni al “desechable”.
Ya sé, tendría que ir a terapia o pedirle a algún siquiatra que me medicara.
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los gurises.
Los colgábamos en la cuerda junto a los chiripás; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos… nuestros nenes… apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales).
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!
Sí, ya sé… a nuestra generación siempre le costó tirar.
¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables!
Y así anduvimos por las calles uruguayas guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.
¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor.
Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra.
Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.
Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plast de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de alpaca en el cajón de los cubiertos!
Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida.
¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.
¡Nos están jodiendo!
¡¡Yo los descubrí… lo hacen adrede!!
Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo.
Nada se repara.

¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommier casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se deshecha y mientras tanto producimos más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de 50 años!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon.
La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.
De por ahí vengo yo.

Y no es que haya sido mejor.
Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el “guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo” pasarse al “compre y tire que ya se viene el modelo nuevo”.

Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya sí era un nombre como para cambiarlo)

Me educaron para guardar todo.
¡Toooodo!
Lo que servía y lo que no.
Porque algún día las cosas podían volver a servir.
Le dábamos crédito a todo.
Sí… ya sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no.
Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas de jardinera… y no sé cómo no guardamos la primera caquita.
¡¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?!
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones.
El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.

Y guardábamos.
¡¡Cómo guardábamos!!
¡¡Tooooodo lo guardábamos!!
¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!
¡¿Cómo para qué?!
Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares.
Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela.

¡Tooodo guardábamos!
Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.
Y las cosas que nunca usaríamos.
Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón.
Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar.
Cañitos de plástico sin la tinta, cañitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.
Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraran al terminar su ciclo, los uruguayos inventábamos la recarga de los encendedores descartables.
Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de paté o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.
¡Y las pilas!
Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa.
Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más.
No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables… eran guardables.
¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al cuadril!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque del Banco de Seguros para hacer cuadros, y los cuentagotas de los remedios por si algún remedio no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos.
Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posamates, y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de cartas se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía “éste es un 4 de bastos”.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal.
Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos.
Así como hoy las nuevas generaciones deciden “matarlos” apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada… ni a Walt Disney.
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron “Tómese el helado y después tire la copita”, nosotros dijimos que sí, pero… ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.
Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos.
Las primeras botellas de plástico -las de suero y las de Agua Jane- se transformaron en adornos de dudosa belleza.
Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.

No lo voy a hacer.
Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.
Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.

No lo voy a hacer.
No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.
No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.
De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.
Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo que la bruja me gane de mano … y sea yo el entregado.
Y yo…no me entrego.

Aclaración importante:   mail recibido el 13 de marzo
Hemos advertido que en vuestra página se ha publicado un texto del escritor uruguayo Marciano Durán con un título y una firma que no se corresponde con el original.
Desde hace unos días circula por Internet la crónica "Desechando lo desechable" y lo hace con el título "Porque todavía no me compré un DVD", "Para los de más de 40" y "Ahora todo se tira" con la firma del reconocido escritor compatriota Eduardo Galeano.
La versión original (sin las modificaciones que sufrió en los últimos meses) se encuentra en la página http://marcianoduran.com.uy y está a disposición vuestra (junto a un par de centenares de crónicas más) sin más requisito para utilizarlas que no modificar su contenido.
Dpto de Prensa de "Crónicas marcianas y uruguayas"
http://marcianoduran.com.uy

 

 

   Filantropía y Limosna , Beatriz Sarlo*                                                                    de Apuntes de la Cátedra

A veces no se reconoce a sí misma en las preguntas que se hace.
Veinte años atrás, cuando comenzaba la democracia en la Argentina, esas preguntas le hubieran parecido inapropiadas.
Hoy, sin embargo, quien viaje por transporte público, quien no viva en un barrio cerrado y no llegue por autopista hasta meterse por un tubo en algún nuevo edificio inteligente de Puerto Madero, quien siga haciendo un uso intenso de la ciudad, está enfrentado a esas preguntas.

¿Debe darle algo a este chico de las estampitas o hacerle caso a los expertos y poner ese dinero en alguna institución, ya que ese chico seguramente es un explotado de su propia familia o de algún otro adulto, o un abandonado que necesita una protección más sistemática que el impulso caritativo individual?
No se trata de un caso teórico y sería cínico considerarlo una divagación moralista. El chico esta allí, repartiendo sus estampitas, impávido y cada uno tiene que decidir qué hace antes de que termine con un vagón de subterráneo y pase al siguiente.

Se hace otra pregunta: ¿tiene alguna consecuencia lo que yo decida?
Si el escenario en lugar de un subterráneo fuera un pueblo donde todo el mundo se conoce un poco, la respuesta sería más sencilla. Pero vive en una gran ciudad, ese chico está pasando ahora, o quizás esté pasando todos los días, pero cada día será algo así como un chico diferente.
Tiene que responder en el momento. Bertolt Brecht, frente a la advertencia de que los pobres gastaban las limosnas en juergas de cerveza, afirmó que por eso mismo él consideraba apropiado dárselas: ellos obtenían un placer que los que no eran pobres podían alcanzar cuando se les diera la gana. La respuesta de Brecht tiene su costado magnífico: evita que alguien, para dar un peso, se enrede en un debate moral desmesurado y quizás hipócrita. Y, sin embargo, aunque señala un hecho con gran perspicacia crítica, no siempre es posible adoptar a Brecht como línea de conducta. Quien vacila teme que las cosas sean más complicadas y que las organizaciones sociales tengan razón cuando indican otro camino, más institucional y, por supuesto, más separado del impacto del chico con sus estampitas, relojeando con la cabeza baja si va a recibir o no su moneda de un peso.
El chico ya salió del vagón, pero la perplejidad no se esfuma.
Si las organizaciones tienen razón, la limosna fortalecerá la cadena que lo une a esos adultos que toleran o impulsan su vida en la calle. Pero sino hay limosna, también es posible que ese chico sea castigado porque no trajo a la noche lo que se esperaba de una jornada de trabajo bien hecho.
¿Y si ese peso tuviera como destino una hamburguesa y, en consecuencia, al negárselo, lo que está haciendo es privar al chico de una comida? ¿Qué entiende ese chico del mediano plazo?

El problema tal como se lo plantea carece de solución. No es una solución que la conducta se ajuste a dos normas:
.- por un lado, darle el peso al chico;
.- por el otro, mandar un cheque a una organización de bien público.

Tampoco es una solución que la conducta siga sólo una de esas normas, aunque esto sea lo aconsejado, porque el chico está pidiendo su moneda y no una donación institucional.
Se trata de un dilema: nada que se haga lo soluciona, ni lo extirpa. Y sin embargo, sabiendo eso, igualmente algo hay que decidir; ya que el chico está ahí parado y él también sabe que la moneda no podrá solucionarle nada, sino simplemente, mejorar por un rato su día de mendigo. Es extraño, además, que haya individuos filantrópicos en una sociedad despiadada. Aunque, pensándolo mejor, esto es lo único que no es extraño: la filantropía nació hace varios siglos en sociedades muy injustas, esas mismas sociedades europeas que, hoy, nos parecen equitativas. Llegaron a ser más equitativas no por acción de los filántropos, que las volvieron más sensibles frente a la pobreza, sino por las reformas impulsadas por las victimas y los hombres y mujeres que los representaron políticamente. Sin embargo, aquellos filántropos hicieron que la vida y la muerte de muchos fuera menos indigna.
* Beatriz Sarlo, Escritora y Ensayista , Publicado en Revista Viva – 24 /07 05

 

 

 
  Sugerencias de Lili Bona    Perspectiva acerca del rol del Voluntariado  

 

Piensa bonito
y te sucederá bonito!

 

No te pierdas este VIDEO desde youtube ...
que nos sirve para reflexionar y disfrutar

Palabras, imágenes y música, que en verdad
te movilizan para proteger tu vida ...

Dura 7:06 minutos y está subtitulado

 

Servicio Cívico y el Voluntariado en América Latina y el Caribe" por el Global Service Institute, el Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (CLAYSS) y Service Enquiry Southern Africa (VOSESA)
En 13 capítulos, 24 autores trazan en conjunto una amplia perspectiva acerca del rol que el voluntariado y el servicio juegan en la construcción de sociedades más democráticas en la región de América Latina y el Caribe.
Se analizan varios casos de países y organizaciones que superaron décadas de dictadura militar y difíciles emergencias económicas a través del ejercicio de la solidaridad, incrementaron la participación ciudadana y sostienen la creencia apasionada en la idea de que la ciudadanía significa y comprende mucho más que el derecho a votar periódicamente.
Los autores analizan el papel de las políticas públicas para desarrollar el sector voluntario y ofrecen una variedad de percepciones respecto del potencial existente para lograr alianzas entre el Estado, las entidades de la sociedad civil, las organizaciones religiosas y el sector privado con el fin de fortalecer la práctica democrática, combatir la pobreza y reducir las diferencias en la distribución de la riqueza a través del servicio y el voluntariado.
http://www.service-enquiry.org.za/download_spanish.asp

 
     

C i u d a d

Es la urbe ese lugar
Que rodea a casi todos
Recorriendo sin mirar
A esos seres
que parecen no parar.

Yo te esquivo
Tu me esquivas
No te miro
No me miras
Es el tiempo que entorpece
Es el otro que embrutece.

Es la urbe ese lugar
Que te atrapa sin pensar
Son los otros deambulando
Son los otros suplicando.

No te miro
No me miras
Sos mi sombra
Sos mi enigma

Es la urbe ese lugar
Que rodea a mucha gente
Que te atrapa locamente.
Con prejuicio Y vanidad.

Es la urbe ese lugar...
Es la urbe mi ciudad...
Es la urbe tu ciudad ...
Es la urbe a cambiar.

 








 Selva Simon

Este es un "rap" que hice para cantar y mover el cuerpo
Imaginátelo rapeado ...

Rap del Alimento.

HOLA CHICOS COMO ESTÁN
ES LA HORA DE CHARLAR SOBRE UN TEMA EXCEPCIONAL
ALIMENTOS, ALIMENTOS ESO SÍ QUE GRAN INVENTO
COMEREMOS BALANCEADO, TRANQUILITOS Y SENTADOS
CON LAS FRUTAS Y VERDURAS ARMAREMOS UN LISTADO
MÁS PESCADO, CARNES ROJAS, LECHE, HUEVO Y PAN TOSTADO
CON LENTEJAS, ARROZ, POROTOS ESO SÍ QUE ESTÁ DE LOCOS.
SE TERMINA LA CANCIÓN ,APRENDIENDO LA LECCIÓN.
RECORDANDO, QUE ESTE TEMA NOS AYUDA A ESTAR MEJOR.
ALIMENTOS, ALIMENTOS ESTO SI QUE GRAN INVENTO.
SELVA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       
       

    Un cambio profundo para evitar la extinción                                                           sugerido por Olga Luna

Muy pocos quieren reconocerlo; muy pocos quieren ocuparse del origen de esta amenaza: la humanidad puede desaparecer en este siglo por el consumismo, la violencia y la depredación que se exacerba en todo el mundo; puede desaparecer por los peligros inherentes a las modernas tecnologías, por el calentamiento global y por la globalización del desastre ecológico.
La modernidad se encuentra afectada por una enfermedad terminal, pero, antes de morir se torna más peligrosa y destructiva. Los años por venir serán decisivos para la supervivencia de la humanidad; antes de diez años pueden aparecer los primeros colapsos mundiales; puede aumentar la violencia en grado nunca visto en la historia. Vivimos un ambiente cada día más enrarecido.
La situación es de tal manera peligrosa que necesitamos hacer un alto en todo lo que hacemos, frenar nuestras actividades habituales y hacer una prolongada meditación en torno a los desechos tóxicos, a las contaminaciones del aire, al envenenamiento de los mares, ríos, lagos, humedales, a la degradación de los suelos, a la muerte de los bosques y selvas, a la desaparición del agua limpia, al desastre climático, a la miseria, inseguridad y militarismo creciente, al desquiciamiento de la sociedad y de la persona humana, a la destrucción de las culturas milenarias y a la desarticulación de los valores en la sociedad moderna. Desentrañar como llegamos a este desastre y como podemos salir de él.
Para avanzar en la defensa de la Naturaleza es indispensable iniciar la revolución en nuestras mentes, en nuestra imaginación; abrirnos a otra manera de pensar muy diferente a la que enseñan en las escuelas, grandes enemigas de la sociedad; ver el mundo con otros ojos; desear intensamente nuestra liberación de las adicciones que nos impone la vida moderna.
Denunciar la inutilidad de la mayor parte de los programas y planes gubernamentales o académicos para la defensa de la Naturaleza, ligados a conceptos cuantitativos, tecnocientíficos, económicos o tecnocráticos; no han dado resultado por muchos años y no darán resultado alguno en los años por venir.
La tarea principal en la defensa de la Naturaleza reside en la REVALORIZACIÓN DEL MUNDO: revalorizar la naturaleza, el tiempo, el espacio, la gratuidad, el cuerpo humano, la autenticidad de la vida, la convivencia humana, la autonomía, las culturas, las economías, la artesanía y todo aquello que el mundo moderno ha devaluado por medio de instrumentos y herramientas, por medio de ciencia y tecnología y por medio de conceptos económicos.
Por otra parte, necesitamos reestructurar el aparato de producción existente y las relaciones sociales de acuerdo con los nuevos valores. Cambiarlo tan radicalmente como radicales sean los cambios de valores en la sociedad.
Redistribuir las riquezas y el acceso al patrimonio natural entre los países ricos y los pobres. Redistribución de la tierra, de los derechos de extracción, del empleo, de las utilidades, entre otros. Reconsiderar el uso del suelo como consecuencia de la revolución de las mentalidades: quitar más y más tierra a la agricultura industrializada, a la especulación inmobiliaria, a las industrias y servicios contaminantes, al asfalto y al cemento, a la desertización y entregarla a la agricultura campesina, biológica, respetuosa de los ecosistemas.
Relocalizar la subsistencia, para conseguir el renacimiento de lo local. Este punto es estratégico. Consumir lo que se produce localmente y producir lo que se consume localmente, esta debe ser la gran tarea ecologista. Nos urge arraigarnos en un lugar, cultivar verduras en la ciudad y resistir el consumo de productos traídos del otro lado del mundo, con un enorme costo ecológico y un enorme subsidio energético.
No queremos excusados ingleses, ni tubos y bombas, ni agua embotellada; no queremos alimentación industrializada; no queremos ni gestión estatal, ni privada del agua. No queremos ni grandes gobiernos, ni grandes empresas; queremos comunidades arraigadas y en armonía con la Naturaleza. A partir de lo que no queremos, podemos ensayar nuevas costumbres, nuevas prácticas y experimentar técnicas artesanales para el manejo comunitario de los alimentos, del agua, de la energía, de la vivienda, de la movilidad, entre otros. Los nuevos valores deben llevarnos a otro mundo respetuoso con la Naturaleza.
Extractado del texto presentado por Miguel Valencia Mulkay en el FSM

 

 

 

 

 

Acertijo  para reflexionar sobre los prejuicios y cómo pueden ponerse al descubierto, en cualquier momento
Léanlo hasta encontrar la solución, sin clickear en la respuesta, hasta haberle encontrado "la vuelta"
             
                                                                                                                              sugerido por Selva Simon

Acertijo interesante: Por Adrián Paenza
No hay trampas, no hay cosas escondidas, todo está a la vista............

Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale manejando desde su casa en la Capital Federal y se dirige rumbo a Mar del Plata. Roberto, va con él. En el camino se produce un terrible accidente. Un camión, que venía de frente, se sale de su sector de la autopista y embiste de frente al auto de Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida.

Una ambulancia de la municipalidad de Dolores llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital.

No bien llega, los médicos de guardia comienzan a tratar al nene con mucha dedicación pero, luego de charlar entre ellos y estabilizarle las condiciones vitales, deciden que no pueden resolver el problema de Roberto. Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño y, por eso, deciden dejarlo internado allí, en Dolores.

Luego de las consultas pertinentes, se comunican con el Hospital de Niños de la Capital Federal y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en autos de lo ocurrido. Como todos concuerdan que lo mejor es dejarlo a Roberto en Dolores, la eminencia decide viajar directamente desde Buenos Aires hacia allá. Y lo hace.

Los médicos del lugar le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión.


Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: '¿Está usted en condiciones de tratar al nene?', pregunta con un hilo de voz. Y obtiene la siguiente respuesta: '¡Cómo no lo voy a tratar si es mi hijo!'.

Bien, hasta aquí, la historia. Está en usted el tratar de pensar una manera de que tenga sentido. Como no compartimos la habitación, o donde sea que usted esté, le insisto en que no hay trampas, no hay nada oculto. Y antes de que lea la solución, quiero agregar algunos datos:

a) Antonio no es el padrastro.

b) Antonio no es cura.

Ahora sí, lo dejo a usted y su imaginación. Eso sí, le sugiero que lea otra vez la descripción del problema y, créame, es muy, muy sencillo.

SOLUCIÓN aquí - EVITE LEERLA HASTA INTENTAR SOLUCIONARLO



 

 

 Cortocircuito Cultural

El fenómeno es tan silencioso que si no se lo escruta se escurre, desapercibido.
La oferta para que turistas extranjeros visiten villas y asentamientos metropolitanos para ver la pobreza debería rozar el escándalo.
En vez de eso, se ha convertido casi en moda.
Este falso voluntariado se vende en paquete cerrado: “Visite Argentina, baile tango, coma asado, vea a Boca y conozca a un pobre (de cerca y en su propio hábitat... )”.
La práctica se describe por sí sola.
La misma condena que se imputa al turismo sexual, debería aplicarse a este voyeurismo de la miseria. Como en aquél, hay un turista que paga y un intermediario que gana, facturando en divisas.

Pero toda moneda tiene dos caras:
¿quién juega – del otro lado – el rol de agente receptivo?
Son organizaciones necesitadas, comedores, grupos comunitarios, proyectos frágiles que, con buena fe, exhiben su sed de esperanza; una donación, un contacto en el extranjero, una ayudita...

No participan del negocio, pero sí de un cortocircuito cultural entre una matriz educativa que incluye la práctica del voluntariado en los extranjeros, desvirtuada en una intervención light que antepone a la solidaridad, la “aventura” de haber pisado pobreza tercermundista genuina.

La regla de oro para hacer malabares, es que un objeto debe estar – siempre – suspendido en el aire, a punto de desmoronarse.
Cuando se juega al malabarista con la esperanza, la dignidad de alguien – siempre – sale lastimada.

OSCAR GARCIA, FEBRERO MMVIII

 

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 muchas gracias    

     


DEBATE   La sociedad civil encierra tantos mitos como realidades                        
sugerido por Juan Carlos Raffo

Hay una errada idealización de las organizaciones que buscan mejorar las políticas públicas. Tienen defectos y padecen pugnas de intereses como cualquier otra entidad. Por Carlos Acuña*

Es indudable el valor de la incidencia de las organizaciones de la sociedad civil (OSCs) para el mejoramiento de las políticas públicas. Estas organizaciones interpelan, asesoran y controlan a los poderes gubernamentales. En el pasado dictatorial su defensa de derechos mostró fundamentales aportes.

Sin embargo, una suerte de "populismo societalista" idealiza a la sociedad civil como bella, justa y a sus organizaciones como eficientes y entregadas al bien común, valoración usualmente contrapuesta a la ineficiencia, egoísmo y corrupción burocrática que se sospecha del Estado y las organizaciones políticas.

Las conclusiones del análisis que ha venido desarrollando Iniciativas para el fortalecimiento democrático y social —una alianza de San Andrés, Flacso y CELS— acentúan que la sociedad civil se ve cruzada por intereses e ideologías en pugna. Es más una arena de acción que un actor colectivo. Las OSCs tienden a desplegar desconfianza frente a la política y el conflicto social, aislándose de otras expresiones colectivas de la sociedad civil (como sindicatos o grupos con identidad ideológico-partidaria).

Su análisis organizacional además revela un corte entre una gran mayoría con importantes debilidades de recursos, poca sustentabilidad, poca capacidad de análisis y acción estratégica y franca dependencia de liderazgos individuales. En contraposición, la minoría que cuenta con capacidades institucionales para destacarse por su positiva incidencia sobre el accionar público, termina encubriendo la generalizada debilidad institucional del resto. En definitiva, gran parte de las OSCs se ven apegadas al corto plazo, con serios problemas de supervivencia y de dependencia de pocas fuentes de apoyo.

Finalmente se destacan los dilemas sobre qué intereses, principios o actores representan las OSCs. OSCs "portavoces" de intereses de los pobres sin participación de los propios pobres ejemplifican este tipo de dilemas. Otro ejemplo es el positivo papel contramayoritario que cumplen defendiendo derechos de individuos o grupos que concentran la ira de mayorías. Esta tensión para las OSCs es, por su naturaleza, ineludible y genera una zona de claroscuros que abarca desde la legítima defensa de derechos violados por políticas inconstitucionales, hasta la peligrosa tentación de asumir superioridad moral frente a gobernantes y preferencias mayoritarias, desestimando la legitimidad democrático-electoral que usualmente sostiene al accionar gubernamental.

En los extremos de esta desestimación (poco democrática y observable en países como Perú), las OSCs se presentan como reemplazo de los partidos políticos como canales de la representación "democrática".

Fortalecer la participación y capacidad de incidencia de la sociedad civil para mejorar políticas públicas demanda tomar distancia de apologías ciegas.

No toda la sociedad civil es bella (los skinheads nazis del Parque Rivadavia y el Ku-Klux-Klan son también actores de la sociedad civil). No todo accionar estatal está movido por un ánimo autoritario y excluyente: muchas veces es el Estado el que lidera estrategias de inclusión social y política que fortalecen la autonomía de la sociedad.

Muchas veces son alianzas entre el Estado y OSCs nacionales las que destraban tercos equilibrios autoritarios de poder provincial/local.

*Carlos Acuña - Politólogo, Universidad de San Andres, CONICET
Fuente: Clarín 15 de enero de 2008

 

DEL OTRO LADO DE LAS COSAS
Este individualismo que envenena la vida pública, Madeleine Bunting.                       
sugerido por Juan Carlos Raffo

Son las 7.40 de la mañana en la estación de ómnibus de Edmonton, en el norte de Londres. El lugar está lleno de escolares. Cuando llega el ómnibus, una multitud se adelanta para poder subir, apretándose unos contra otros. Mucha gente resulta golpeada. Los chicos gritan, empujan y se asustan. Los más chicos, horrorizados por el barullo, dan un paso hacia atrás. Pero aquellos con los codos más fuertes logran subir. El resto debe pasar por el mismo via crucis con la llegada del ómnibus siguiente y siguiente -y ser censurado por llegar tarde al arribar finalmente al colegio lleno de marcas en el cuerpo-.
Cuando relaté este incidente a mi hija de 12 años, ella, endurecida luego de 18 meses de viajes escolares, se sonrió por mi ingenuidad. Ser empujada, insultada y apretada al subir a trenes y colectivos atestados de gente es algo que forma parte de su rutina.
Podrá decirse que se trata de anécdotas personales banales, con algo de razón. Pero lo que vi en la estación de ómnibus de Edmonton me dejó lleno de ira. ¿Cómo podemos quejarnos de la conducta antisocial de los chicos cuando mostramos este tipo de abandono al enseñarles a comprender lo que es conducta social? ¿En dónde están los colectivos, los guardas o los choferes que ellos necesitan? ¿Por qué los servicios de transporte en las zonas más pobres cuentan con tan pocos recursos?
Tratemos a la gente como animales y lo más probable es que terminen comportándose como tales. Todas las mañanas, estos chicos reciben un curso intensivo sobre el carácter agresivo, que es el pasaporte para la vida actual.
Edmonton es la última en realidad de una serie de desagradables experiencias en distintas partes de Gran Bretaña de las que fui testigo y que me conmovieron. Es la mera gratuidad de la agresión por ofensas menores, o la indiferencia hacia todos y todo cuya conducta afecta al resto. Y cada vez que esto pasaba los chicos estaban presentes, llegando a veces a imitar los gestos de sus padres -con lo que aprendían cómo abusar-.
Un tercio de los consultados para la Encuesta británica sobre el crimen, publicada este mes, admitieron sentirse preocupados por la conducta antisocial. La cantidad de crímenes estará disminuyendo, pero hay algo más intangible pero igualmente importante que se vuelve cada vez más común: una creciente ansiedad por el deterioro de las relaciones cotidianas entre los extraños.
Por lo general, la agresión aparece cuando alguien se interpone en el camino de otra persona. Se trata de una patología del derecho a la individualidad. Lo que se está derrumbando es la civilidad que es tan esencial para el bienestar, para la confianza y para la jovialidad de nuestras vidas. No invertimos recursos, ni materiales ni culturales, en los lugares en donde interactuamos con extraños. Lo que hacen simplemente los adolescentes antisociales es interpretar su propia versión de la agresión e indiferencia que les fueron transmitidas.
Aléjese de los espacios físicos compartidos de las calles e ingrese en un espacio público compartido muy distinto, Internet, y lo que verá es un fenómeno similar. La agresión, el abuso y el menosprecio son hoy los temas que más debaten los extraños en los blogs.

Copyright Clarín y The Guardian, 2008. Traducción: Silvia S. Simonetti.
Fuente: Clarín 2 de marzo de 2008

 

angel gonzales poeta de la solidaridad